¡MANUAL DE GUERRA!

De nueva cuenta, y como lo habíamos dicho anteriormente, el manual en video de cómo hacer un paquete-bomba está de nuevo al aire.

Recomendamos a los individualistas interesados que lo bajen antes de que lo vuelvan a censurar.

¡Guerra a la civilización!

¡Adelante individualistas!

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(en) Brief Words on the Violence of Heaven

Desde Miko-ew un texto en inglés sobre la violencia eco-extremista comparada a las manifestaciones naturales y cómo es que aterran a los híper-civilizados sensibles, moralistas y débiles.


The violence at the heart of the world is part and parcel of the beauty and the life of the whole. This is the way of things. The world cannot be sustained without this darkness, as it could not be without the light, or the endless play of their interpenetration and mutual determination. This is the truth of the world. In such a world that ineffable grace which brings the berries of spring to the bear has also written the eternal drama of the great elk and the wolves. A life from a death, a death for a life. In this web of myriad beings, in their suffering and their fortune, is the way of the earth and the integrity of the whole. It is easy to see the mutual arising of the whole in the blossoming of spring and the activity of the bees, but even the quaking body of the hare in the tight grip of the coyote’s jaws reflects the beauty of the whole. As Jeffer’s notes in his poem Fire on the Hills, “Beauty is not always lovely…” The blood on the stones, the sun-bleached bones of the deer, the powerful jaws of the great mountain lion perfect for killing, the cackling of the coyote and the death-shrieks of the hare are the divine. The fierce, indiscriminate violence of eco-extremism is the enactment of this primal, divine violence which does and has always worked in the heart of the world.

Eco-extremism is continuously lambasted by limp-wristed ranks of the hyper-civilized for its apparent “psychopathy” because it dares to enact this primal violence against the artificial order of the Leviathan. To the altar of law and order eco-extremism offers desecration and a blood sacrifice to the wild earth. By refusing to toe the line of humanism and progressivism it situates itself in opposition to everything that techno-industrial civilization (and this also means Man himself) stands for. It is in its very essence opposed to this entire rotten edifice from the “grid” to every hyper-civilized citizen who is just as much the manifestation of civilization as the hydro-electric damn which straight-jackets the life of the river. It refuses to place the empty abstraction of “Man” at the pinnacle of being and attacks with savagery all that which cannibalizes the beauty of the whole for the desolate wasteland of modernity. Eco-extremism is the attack of the fierce-eyed wolf against the domesticated cattle. It is the fury of the grizzly bear against he who would wander with insolence in his kingdom. It is the strength of the buffalo and the broken windows and bent metal against the hyper-civilized who have forgotten the strength and fury of this primal darkness and their place in the great webs of the world, webs within which they remain impotent despite the aggrandizement of their own abstractions.

The order of the earth has been forged over eons through this divine violence. This is the way. From out of it arose the merciless beauty of that transhuman world which man and his techno-industrial society seeks to desecrate for himself. Every bomb blast, every drop of spilled blood is a strike from out of that primal kernel of wildness which remains against the delusions and pretensions of modern man, his civilization, and all the he stands for.

Sokaksin

(es-en) Sobre ángeles y cyborgs

Audio del texto “Of angels and cyborgs” publicado recientemente y leído por Abe Cabrera en inglés.

Publicamos también la traducción al español del mismo texto.

La traducción corre a cargo de Zúpay.


AUDIO

A pesar de mi ausencia de deseo de llevar a cabo acciones violentas indiscriminadas (debido más que nada a mis circunstancias). He encontrado la retórica eco-extremista algo familiar en cierto punto. Eso se debe a que, cuando escribo acerca del eco-extremismo y lo interpreto, no siento que esté haciendo política o siquiera filosofía. Siento que estoy haciendo teología. Debería explicarlo: no teología de una típica forma occidental cristiana, pero si interpretando a través de la apreciación de algo más grande que el humano. Eso “más grande” podría ser de hecho una ilusión del inferior y mortal cerebro humano, y no es necesariamente una concesión de que hay una “conciencia” mayor que la nuestra. Se trata más de la afirmación de la completa degradación de la conciencia, la aceptación de que la razón humana es un fracaso total. Como he escrito previamente, esta era la razón para la ausencia de una perspectiva antropocéntrica entre las gentes y naciones de larga muerte; la idea de que debemos aspirar al poder del oso, la libertad del águila, el conocimiento del coyote, etc. La idea de que lo inhumano empequeñece lo humano, de que lo limita y triunfa sobre él a través de la muerte y el olvido.

Así que un sermón es completamente apropiado. En este día en el cual la Iglesia Cristiana conmemora la muerte de su salvador, es adecuado meditar sobre la naturaleza abyecta de la misma carne humana, su sangre, su decadencia y su pudrición. De hecho, la continuación de la iglesia Cristiana, el progresismo secular, ha denunciado a su predecesor por odiar la carne, y ha alabado cada hazaña de libertinaje por ser inherentemente progresiva. Es un punto común de conversación dentro de la mente liberal el de reprender a la iglesia por condenar la sexualidad. Esta es una presunción tonta. El predominio actual de la liberación sexual se debe en gran parte a la pastilla de control de natalidad, por un lado, y del lavarropas y el microondas por el otro. Es decir, la reproducción femenina es una reproducción controlada y social (utilizando un término Marxista) está mecanizada, para que una mujer (en particular), pueda tener todos los compañeros sexuales que desee, e incluso si queda embarazada, hacerse cargo del hijo es comparativamente fácil con comida instantánea, centros de día, libros de paternidad, etc. Las actitudes modernas hacia la sexualidad no están iluminadas a causa de una realización evolucionaría de la necesidad de libertad para todos los individuos. Existen materialmente a causa del aparato tecno-industrial, que considera a la gente como “recursos humanos” formados y educados de una manera uniforme. Esto hace la vida más “sencilla” y a los ciudadanos más dependientes del sistema.

Esto no importa de una u otra manera, porque a nuestra Tendencia no le importan los humanos, pero es importante darse cuenta de las bases de la actitud moderna. La actitud precedente en contra de la carne era justificada previamente al surgimiento de las comodidades modernas. La mortalidad infantil era excepcionalmente alta incluso en los sectores más ricos y privilegiados. Los humanos antiguos probablemente observaron que sus crías emergían del útero de forma prematura y extremadamente dependientes de sus madres. Surgieron Tabúes entre muchas personas acerca de tocar a una mujer mientras aún estaba amamantando para evitar que sus energías se dispersaran de la nutrición de un sensible brote de vida. Los niños morían de todas formas, lo cual es la base de la esperanza de vida relativamente baja entre la gente cazadora-recolectora. Los bebes y los niños morían, las mujeres morían en el parto, etc. Esto continuó durante el surgimiento de las sociedades agrarias. El obispo cristiano, Gregorio de Nisa, ilustró un vivido retrato del vínculo entre el amor y la muerte en su tratado elogiando la virginidad:

“Pero su tiempo de parir llega sobre la vida joven; y la ocasión es abordada no como la llegada del niño al mundo, sino como un acercamiento a la muerte; durante el parto se espera que ella muera; y, de hecho, a menudo este triste presentimiento es cierto, y antes de que divulguen la fiesta de cumpleaños, antes de que saboreen ninguno de sus esperados placeres, tienen que cambiar su regocijo por lamentos. Incluso en la fiebre del amor, incluso en la altura del pasional afecto, sin haber aún tomado los regalos más dulces de la vida, como en la visión de un sueño, son repentinamente alejados de todo lo que poseen. ¿Pero que viene después? Los empleados domésticos, como conquistando enemigos, desmantelan la cámara de parto; la decoran para el funeral, pero es la habitación de la muerte ahora; hacen los inútiles lamentos y golpes de las manos. Luego viene el recuerdo de los días pasados, maldiciones para aquellos que aconsejaron el matrimonio, recriminaciones para los amigos que no lo detuvieron; culpas a los padres estén estos vivos o muertos, amargos estallidos contra el destino humano, acusación al total curso de la naturaleza, quejas y acusaciones incluso al gobierno Divino; guerra dentro el hombre mismo, y peleas en contra de aquellos que los reprenderían; sin repugnancia para con los más impactantes actos y palabras. En algunos este estado mental continúa, y su razón se ve completamente tragada por el dolor; y su tragedia tiene un final más triste, con la víctima no soportando el dolor para sobrevivir a la calamidad.”

El papel de la mujer era así, uno de dolor continuo, por ella misma cada vez que daba a luz, y por todos los infantes y niños muertos quienes ella sabía que no tenían oportunidad de sobrevivir en un mundo cruel. No era ninguna sorpresa que algunas mujeres mostraban una imagen de alivio cuando se les prometía la virginidad perpetua en un convento, para sobreponerse a la poco confiable y pasajera carne a través de la incorruptible sustancia conocida como el “espíritu”. El ascetismo del monasterio occidental no es tanto una total denuncia a la carne, como la condena de la Iglesia Católica ortodoxa al Gnosticismo y el Catarismo lo indica. Es, en cambio, un reto para que la carne se convierta en algo mejor de lo que es, más y fuerte y resistente. Esto llegó a la madurez intelectual en el pensamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, cuya concepción del geist (espíritu o mente), era el de una manifestación de la razón de una forma inerte: La mente convirtiendo el mundo en un asunto de pensamiento (o sea, un asunto humano).

Existen por supuesto aquellos quienes están levemente menos avanzados en aceptar el nuevo orden de las cosas, y estos son por supuesto los izquierdistas: aquellos que se encarrilan en contra de la inmoralidad del capitalismo y el Estado. Los llamo menos avanzados porque no se dan cuenta de que, en nuestras circunstancias presentes, el potencial es nueve décimas partes de lo correcto. Si algo se puede hacer, debe hacerse, sin importar las consecuencias para algún sector de la población. El despliegue de las fuerzas de la sociedad tecno-industrial es el progreso, sin importar sobre quien se pare o a quien condene a la irrelevancia. Ese es el carácter distintivo del neoliberalismo, y es el Espíritu del Mundo, dicho simplemente. Ser capaz de comprar el último Smartphone y vegetar frente a nuestro entretenimiento digital seleccionado es la culminación del progreso, el Descenso del Espíritu Santo en Jerusalén, el asalto a la Bastilla y al Palacio Invernal, etc., etc.

Sin embargo, estos estancos aun piensan que debería haber una dirección para la historia, en lugar de un deambular zombi hacia el olvido ecológico que nadie parece querer frenar. Es un indicador, sin embargo, que incluso una figura revolucionaria como León Trotsky en la cúspide del fervor progresista, concibiera al hombre como un nuevo cyborg Marxista, capaz de realizar el sueño de un mejor mañana.

“En resumen, el hombre comenzará a armonizar con todo rigor su propio ser. Tratará de obtener una precisión, un discernimiento, una economía mayores, y por ende belleza en los movimientos de su propio cuerpo, en el trabajo, en el andar, en el juego. Querrá dominar los procesos semiinconscientes e inconscientes de su propio organismo: la respiración, la circulación de la sangre, la digestión, la reproducción. Y dentro de ciertos límites insuperables, tratará de subordinarlos al control de la razón y de la voluntad. El homo sapiens, actualmente congelado, se tratará a sí mismo como objeto de los métodos más complejos de la selección artificial y los tratamientos psicofísicos.

Tales perspectivas se derivan de la evolución del hombre. Comenzó por expulsar las tinieblas de la producción y de la ideología para romper, mediante la tecnología, la rutina bárbara de su trabajo, y por el triunfar de la religión mediante la ciencia. Ha expulsado el inconsciente de la política derrocando las monarquías, a las que ha sustituido por democracias y parlamentarismos racionalistas, y luego por la dictadura sin ambigüedad de los soviets. En medio de la organización socialista elimina el espontaneísmo ciego, elemental de las relaciones económicas. Lo cual le permite reconstruir desde otras bases totalmente distintas la tradicional vida de familia. Por último, si la naturaleza del hombre se halla oculta en los rincones más oscuros del inconsciente, ¿no es lógico se dirijan en esa dirección los mayores esfuerzos del pensamiento que busca y que crea? El género humano, que ha dejado de arrastrarse ante Dios, el Zar y el Capital, ¿deberá capitular ante las leyes oscuras de la herencia y de la ciega selección sexual? El hombre libre tratará de alcanzar un equilibrio mejor en el funcionamiento de sus órganos y un desarrollo más armonioso de sus tejidos; con objeto de reducir el miedo a la muerte a los límites de una reacción racional del organismo ante el peligro. En efecto, no hay duda de que la falta de armonía anatómica y fisiológica, la extremada desproporción en el desarrollo de sus órganos o el empleo de sus tejidos dan a su instinto vital este temor mórbido, histérico, de la muerte, temor que a su vez alimenta las humillantes y estúpidas fantasías sobre el más allá.”

¿Qué es el hombre revolucionario entonces, más que la versión actualizada del Padre del Desierto en el Cristianismo temprano, en total control de sus deseos y pasiones, capaz de dormir poco y comer aún menos, un individuo altruista, que subyació la carne humana para un fin superior?

Para el ascético, la meta era obtener una corona eterna en el cielo. Para el revolucionario, esta subyugación apunta a un mejor mañana, a la realización del poder humano como su propio fin, su propio desarrollo. La carne humana es débil y será asistida por drogas para controlar las emociones, educación para controlar la ignorancia, libertinaje en algunas áreas para contener el deseo, y una ambición tecnológica sin restricciones para limitar el apetito irascible. La humanidad misma ha sido probada y se la encontró insuficiente, y será reemplazada por el cyborg que podrá alcanzar la tan buscada meta posterior de la utopía.

Bajo esta luz, el absurdo del primitivismo se vuelve más evidente. El deseo insaciable de la mejora a través del ascetismo se vuelve en contra del mismo poder humano, como si la meta del poder humano, tanto como su propio fin se auto-destruyeran voluntariamente. La carne que se encontró ampliamente insuficiente debe reformarse a sí misma al retomar su fuerza anterior y su menor resistencia de las máquinas. Como si el auto-mejoramiento continuo hubiera sido la meta de las sociedades ahora extintas. La ambición humana se ha revelado a si misma que es demasiada, por lo cual, debemos poner el contenido dentro de la caja de Pandora nuevamente y volver a atar a Prometeo a su roca. La ambición final es la de destruir la ambición al aprovechar la energía de la ambición para hacer al hombre no-ambicioso, o algo de esa naturaleza. Debemos regresar y treparnos de vuelta a los árboles porque nuestro amor de fuerza y velocidad nos condena a la esclavitud de la fuerza y la velocidad, y solo podemos hacerlo al aferrarnos a la fuerza “sustentable” y “estable” de nuestros ancestros, ignorando que esto es un oxímoron si alguna vez lo hubo.

Todo esto ocurre porque la civilización tecno-industrial se aferra del Humano, se aferra a la idea de que el universo debe tener a la Humanidad como a un animal especial y único en su interior o no puede ser en absoluto. Incluso el primitivista, el así llamado “traidor de la especie”, está ligado a la ilusión de que la salvación del humano será la salvación de lo salvaje, lo cual es una risa. Lo único que puede hacer el humano ahora es sangrar, morir y decaer. Esto no es un juicio moral, sino uno físico. La sociedad tecno-industrial tropezará por ahí como un hombre borracho luego de una noche de mucha bebida, en un estupor de drogas y luces parpadeantes. No hay escapatoria, pero el único alivio es refugiarse en lo Inhumano, para darse cuenta de que la meta de la civilización tecno-industrial es una idiotez imitable: el delirio de que un animal, un compendio de materia, tiene una vocación eterna a ser especial en el medio de un universo que apenas entiende y mucho menos controla. Pero la humanidad ha trabajado en vano, y la estructura que busca construir, la Torre del Silencio, el Progreso, la Solidaridad, se derrumbará, al estar construida sobre unos cimientos de arrogancia e incompetencia. Por lo que está escrito:

»Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿qué es lo primero que hace? Pues se sienta a pensar cuánto va a costare, para ver si tiene suficiente dinero. Porque si empieza a construir la torre y después no tiene dinero para terminarla, la gente se burlará de él. Todo el mundo le dirá: “¡Qué tonto eres! Empezaste a construir la torre, y ahora no puedes terminarla.”

¿Qué podemos decir del humano además de que tiene la ambición de destruirse a sí mismo, de una forma u otra? O es como el filósofo Neoplatónico Plotino, quien aborrecía ser visto en el cuerpo, o quiere mejorarse y modificarse a mismo a través de la disciplina o de dibujarse a sí mismo en partes artificiales. Sus sueños de deshacerse de su cuadro físico, mortal para convertirse en una luz angelical pura patrullando las estrellas, pero felizmente no pienso que el híper-civilizado vaya a ascender al cielo para amontonar su basura en él. El eco-extremista, a menudo luego de muchos años de lucha, ha decidido dejar de intentar salvar a la humanidad, y en cambio darle a la Humanidad lo que quiere, quizás de forma inesperada. A través de su trabajo hostil en contra de lo Humano, puede que el eco-extremista y el nihilista activo desciendan más y más dentro del Misterio de Lo Desconocido, y de Lo Inhumano.

(Chile) Caso Landerretche-Abril 4 al 21

Un par de noticias desde la prensa chilena sobre las investigaciones torpes de las autoridades por aclarar el atentado contra el bastardo de Landerretche, atentado que como se recordará, uno de los grupos de ITS en Chile lo ejecutó y lo reivindicó en enero pasado.
Al parecer también ha trascendido en la prensa que días después del ataque, los altos mandos de la mínera Codelco contrataron a una empresa de seguridad privada inglesa, supuestamente para evitar más atentados, aunque sabiendo la forma de operar de los ex-agentes de la CIA, personas que estuvieron encubiertas matando objetivos políticos y economicos hace unas décadas atrás, estamos seguros que su contratación no solo fue para “evitar”, sino para investigar. Lo que estos indeseables no se dan cuenta, es que las fuerzas que los eco-extremistas representan no son humanas, y que ni todo el dinero del mundo, ni mercenarios capacitados, ni nada humano puede detener la furia de lo Desconocido.
¡Arriba la Mafia de los y las ITS!


Codelco contrata empresa de seguridad privada liderada por ex-mercenario de la CIA
6 de abril 2017
El 51% de las empresas europeas modificaron este año los itinerarios de viajes de sus ejecutivos por temor a los ataques terroristas, mientras que seis de cada 10 personas en Europa y Norteamérica creen que seguirá aumentando el riesgo de viajar durante 2017. Estos son algunos de los datos que levantó la consultora inglesa Control Risks, la misma empresa que firmó un contrato con Codelco en febrero pasado a sólo días del atentado de carácter terrorista que sufrió en su propia casa el presidente del directorio de la minera estatal, Óscar Landerretche.
En medio de la investigación que realiza el Ministerio Público y las policías para hallar a los responsables del ataque con bomba en contra de Landerretche ocurrido hace ya casi tres meses, en la empresa estatal tomaron la decisión de mejorar sus estándares de seguridad y evitar futuros atentados.
La pregunta que se hicieron en Codelco luego del violento ataque en contra de su máxima autoridad, es si los altos ejecutivos aún estaban en peligro. Y fue por eso que contrataron a esta empresa inglesa especialista en seguridad, inteligencia y terrorismo. Tras el ataque a Landerretche, en Codelco iniciaron un trabajo por disminuir los riesgos porque, según los propios personeros de la estatal, sus estándares de seguridad eran “mínimos”. Hasta antes del atentado a Landerretche, según señalan al interior de la cuprera, cualquier persona podía entrar a las dependencias del edificio corporativo de calle Huérfanos y prácticamente podía llegar hasta las oficinas del presidente del directorio, ubicadas en los últimos pisos. Además, ni siquiera había torniquetes para controlar el ingreso de las visitas.
El propio Landerretche reconoció en una entrevista en Radio Infinita el martes 4 de abril que Codelco había contratado ayuda para estudiar los temas de seguridad tanto de los ejecutivos, como de las instalaciones y de los trabajadores. “Una pregunta que tengo que resolver”, señaló Landerretche en esa entrevista, “es si tenemos que tomar medidas más estructurales para las personas que me sucederán en este cargo”.
En su página web Control Risks se presenta como una consultora independiente de riesgo global que se especializa en ayudar a las organizaciones en temas de seguridad en entornos complejos y hostiles. Analizan por ejemplo, cómo la contingencia política de los países puede afectar los negocios de las empresas a nivel global, regional y nacional; realizan planes de prevención anticorrupción; ofrecen servicios de evaluación de amenazas y gestión de crisis y además previenen riesgos cibernéticos.
Uno de sus máximos ejecutivos es Jim Brooks, quien además es el responsable de la empresa para el continente americano. Se especializa en control de riesgos y antes de desempeñarse en esta consultora trabajó para la agencia de inteligencia norteamericana, la CIA, como oficial clandestino, apoyando operaciones de inteligencia en todo el mundo. Este ex oficial de la Armada de Estados Unidos se ha especializado en asuntos de seguridad, incluyendo movimientos económicos internacionales, partidos políticos extranjeros, proliferación de armas no convencionales, narcotráfico, crimen organizado y actividades terroristas internacionales. Además ha sido asesor de servicios de seguridad de varias naciones de Latinoamérica, incluido Chile.
Quizás esto último fue uno de los motivos por los cuales Codelco tomó la decisión de contratar a la empresa Control Risks, con el fin de actualizar su matriz de riesgo luego del atentado que sufrió su presidente del directorio Óscar Landerretche, respecto del cual no se han conocido avances significativos para aclararlo.

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Landerretche sin respuesta de los eco-extremistas responsables
21 de abril 2017
A las 4 de la tarde del viernes 13 de enero, una bomba que venía dentro de un regalo explotó en la casa de Óscar Landerretche, el presidente ejecutivo de Codelco (La Reina). La empleada doméstica y el propio Landerretche junto con su hija resultaron heridos. Sin embargo, más de 3 meses después, no hay resultado alguno de esa investigación a cargo de la Fiscalía Metropolitana Sur.
El propio damnificado dice: “Me he mantenido absolutamente al margen porque necesito trabajar tranquilo. No tengo seguridad alguna de lo que sucedió ese día en mi casa, de hecho tuve que dejarla por esa noche”.
Apenas ocurrida la explosión, llegó Carabineros a la vivienda para investigar el sitio del suceso y la familia fue desalojada. Al rato, el fiscal Metropolitano Sur, Raúl Guzmán, y quien este designó en el caso, el fiscal Claudio Orellana, acompañaron a la policía.
Se supone que Landerretche debiese estar siendo informado de los avances de la investigación por la Fiscalía, sin embargo el presidente de Codelco ignora si hay algún progreso.
Desde la Fiscalía Sur dicen que aún todas las líneas investigativas están abiertas –incluida la posibilidad de que algún terrorista instalase el artefacto, como se supo después públicamente—. Lo único que se descarta es que la causa se vaya a archivar por falta de resultados.
En el intertanto, Codelco contrató a la firma inglesa de seguridad Control Risks, liderada por un ex agente de la CIA, para proteger a sus altos ejecutivos de atentados como el que sufrió Landerretche. Hasta antes de este suceso, cualquier persona podía ingresar a las dependencias del edificio corporativo de calle Huérfanos y llegar hasta la oficina del presidente del directorio, que queda en el último piso, sin ninguna dificultad.

(es) Como se ve la internet

Traducción del texto de Abe Cabrera, “What the Internet Looks Like” publicado en Hunter/Gatherer en enero de este año.

Traducción a cargo de Zúpay.


El libro de Ingrid Burrington, “Redes de Nueva York: Una guía de campo ilustrada de la infraestructura de internet”, probablemente sea lo opuesto a lo que un eco-radical quisiera leer, pero no debería serlo. Por un lado, nunca he sido un fan de las guías de campo sobre la naturaleza, sea que estas apunten a enseñar sobre qué plantas son comestibles, que pájaros se pueden avistar en determinado momento del año, y otros hechos relacionado a actividades de exteriores. Argumentaría (ligeramente quizás), que esas guías de campo afirman una mentira cultural, a saber, que la “naturaleza salvaje”, existe como un espacio geográfico separado al que se puede retornar en el tiempo libre. O sino, a la naturaleza se la puede compartimentar y preservar como un santuario en medio de un mundo híper-técnico. Soy culpable de esto, por supuesto; de “Googlear” sobre alguna baya al azar que me encontré en una caminata y otros usos reluctantes de la tecnología.

El libro de Burrington apunta a lo contrario: A ilustrar cómo realmente se ve nuestro mundo en el lugar en el que es más “nuestro mundo” que en cualquier otro: La ciudad de Nueva York. No soy la persona más viajada en el mundo de cualquier forma, pero he visto mi porción de ciudades. Ninguna se puede comparar a la abrumadora masa de concreto, vidrio y asfalto que uno se enfrenta al entrar a la Isla de Manhattan.

El tour personal de Burrington apunta a “encontrar la internet” en medio de la mayor ciudad dentro del país más rico de la historia. Completada con dibujos e ilustraciones, es una guía de campo en todos los sentidos. El libro demuestra lo que una tapa de alcantarilla particular significa, donde encontrar importantes intercambios de Internet, tanto cómo las políticas referentes a la gran cantidad de cámaras de vídeo y otros dispositivos de detección que son usados para combatir el crimen y el terrorismo. Burrington ilustra la fisicalidad del internet, la cual es el fondo la clave de una trascendencia que va más allá de las palabras.

“Una de las partes más difíciles de intentar ver la internet, incluso de intentar responder la pregunta de cómo ves el internet, es la escala. El escritor Quinn Norton ha escrito sobre la dificultad de contar historias hoy en “un mundo en el que enamorarse, ir a la guerra, y llenar planillas de impuestos se ve de la misma forma; se ve como teclear.” Hay una intimidad inesperada al vivir con pantallas, pero esa intimidad usualmente no se extiende al cable y conduce realmente alto a las pantallas. A medida que la ‘división’ entre la “vida real” y la “vida online” es escaladamente considerada una ficción (o sea que lo que la gente dice y hace en el mundo en línea tiene consecuencias en la vida real, los retweets no son aprobaciones, tu jefe puede hallar tu perfil de Tinder), los paisajes de internet siguen apareciendo como una forma abstracta de aquellos espacios físicos en los cuales te enamoras, vas a la guerra y rellenas planillas de impuestos. Irónicamente, la razón por la cual podemos tener aquellos extraños momentos personales con máquinas es a causa de que los pasajes de internet están guardados dentro de los paisajes de la vida cotidiana. Básicamente vivimos dentro de una computadora realmente grande.”

Lo que hace Burrington en las páginas siguientes es describir como se ve la “computadora realmente grande”. Esto suele ser difícil ya que una parte de la ilusión es que la computadora es invisible, que seguimos viendo “la computadora” como algo con lo que escribimos en un escritorio o que llevamos en nuestro bolsillo. Hay símbolos en el suelo para los miles y miles de kilómetros de fibra óptica y otros cables que alimentan y transmiten información entre máquinas. Todos estos símbolos tienen una historia y un significado particular. Hay consideraciones de clase también: compañías tales como Verizon colocan infraestructura de cableado más moderna y veloz debajo de barrios adinerados y gentrificantes, incluso cuando se han realizado medidas para mantener al internet “democrático”. El movimiento de la economía misma, reducido a la lógica de la ruleta, y la mesa de Blackjack, a menudo se une en las ventajas de una fracción de segundo que cierto cable de fibra óptica tiene por sobre otro:

“La persecución de ventajas de un microsegundo conducen a un montón de demanda en Wall Street por redes de baja latencia, un término usado para describir la longitud del retraso en las transmisiones de datos. Una latencia menor, significa menos retraso e intercambios más veloces. Luego de alcanzar aparentemente los límites de las matemáticas para aumentar la velocidad, los comerciantes voltearon a la proximidad física para menor latencia. Los centros de data que almacenan intercambios, ofrecieron costosos servicios de colocación que pusieron una firma comercial más cercana a los servidores de intercambio para mejorar la latencia (dado que el cable que conectaba los servidores era más corto, la data viajaba a distancias menores y llegaba más rápidamente a los servidores). Surgieron nuevas compañías, promoviendo redes de latencia ultra baja, alquilando líneas de fibra privadas. Una compañía, Difunde Redes, construyó una red de fibra óptica completamente nueva desde Chicago hasta Nueva York, para poder lograr – y poder cobrar miles de dólares por eso – una ventaja de tres milisegundos.”

Incluso aquí, a pesar de que el internet sea una entidad etérea en la imaginación de hoy en día, su fisicalidad está impulsando una preocupación en el más alto nivel institucional.

En tierra, la internet es visible en cajas de conexión y debajo de las tapas de alcantarilla, con grandes intercambios de cables transmitiendo y gobernando millones de actividades. LinkNYC es un sistema de kioscos de Wi-Fi libre que apuntaba a reemplazar la obsoleta red de teléfonos públicos a mediados de la década pasada. Mientras que el acceso libre a internet es apreciado por algunos al vagar por la ciudad, grupos como la “Unión Americana de Libertades Civiles” han alzado su preocupación con respecto a la tremenda cantidad de recolección de información que llevan a cabo estos kioscos en un esfuerzo de brindar un “mejor servicio” a los usuarios. No está claro que pasa con la información, o si se comparte con otras agencias del gobierno, especialmente con la justicia.

Como escribe Burrington:

“Parafraseando a George Orwell, si quieres una visión del futuro del Wi-Fi público, imagina a una corporación haciendo exactamente el tipo de cosas algo turbias que hacen las corporaciones por defecto – por siempre.”

En otra parte del libro, Burrington hace la acertada analogía del Smartphone personal, adhiriendoconstantemente la presencia de uno a hotspots de Wi-Fi, haciendo así a cualquiera, fácil de localizar al menos en teoría.

Internet puede no estar un lugar, pero si tiene importantes centros en los cuales, dentro de una ciudad como Nueva York, son a menudo grandes edificios que fueron importantes en eras pasadas de la industria de las comunicaciones. Estos son “puertos portadores” en donde los diferentes proveedores de servicios de internet (ISPs), y las compañías de redes “acceden” y se cruzan entre ellas. Estos edificios, tales como los de la calle Hudson 60 y la Avenida de las Americas 32, no son exactamente un secreto, pero tampoco son abiertos al público muchas veces. Burrington comenta medio en broma que estas grandes piezas de infraestructura no han alcanzado aún el estatus de paradas turísticas como en el caso de la presa Hoover u otros impresionantes trabajos públicos.

La última parte del libro de Burrington es respecto a la infraestructura que está ligada a la internet, pero que consiste en cosas de las cuales no solemos pensar como parte de internet. Esto incluye torres de telefonía, dispositivos de identificación de frecuencias de radio de lectura, ligados en el dispositivo de pase E-Z (para el cobro del peaje), localizador de disparos, que detecta disparos en entornos urbanos para asistir a la justicia, y cámaras de vigilancia en subtes y esquinas. Si el mundo es una computadora ahora, estos dispositivos son sus ojos y oídos. Muchos de estos sistemas se comunican entre ellos de forma inalámbrica. Las cámaras en el Departamento de Policía de Nueva York son redes de máquinas particularmente misteriosas que infestan el paisaje urbano. Como escribe Burrington:

“Cuando rellené un acta de petición de Libertad de Información, para el número y localización exactas de estas cámaras, se me negó sobre las bases de que revelaría “procedimientos y técnicas fuera de la rutina”; y además de la revelación “habilitaría la planeación de actividades criminales reduciendo las posibilidades de ser atrapado en vídeo”.

Más que nada, el libro de Burrington da tanto un retrato físico e incorpóreo de la internet en un entorno híper-urbanizado. Describe la internet como una infraestructura compuesta de metal, plástico, mortero y otros elementos. Por el otro lado, su tremenda complejidad, su alucinante alcance, y su penetración profundamente dentro de la psique humana lo convierte casi en un fenómeno espiritual: el ensamblamiento entre la gente y la tecnología dentro de una mentalidad de colmena de sorprendentes proporciones. Uno se pregunta si es imposible atacar la internet, dado que los mismos seres humanos, la humanidad domesticada e híper-civilizada, se ha convertido en la internet. O, para invertir la caracterización de la naturaleza del Karl Marx de épocas tempranas, quizás la meta de la civilización es que el hombre se convierta en el cuerpo orgánico de la Máquina. Y como cita Burrington en su libro, el cómo esto ocurre se parece mucho a teclear.

(es) En cuanto a la dominación (Algo así)

Traducción del texto “For domination (sort of)” escrito originalmente por Abe Cabrera en inglés, publicado en diciembre de 2016.

Traducción a cargo de Zúpay.


Recientemente traduje algo en el sitio principal de “Atassa: Lecturas sobre Eco-extremismo”, que ha hecho que la insignificante galería Anarquista vuelva a salir del maderaje, expresando el cómo los eco-extremistas/“anarquistas de praxis” no son mejores que el Estado o los fascistas porque usan la “violencia terrorista” y la “coerción” en sus acciones. El razonamiento es que el Estado es violencia, la violencia es coercitiva, y si usas violencia (indiscriminada), no sos mejor que el Estado, en oposición a los anarquistas, quienes usan la violencia “juiciosamente” (de nuevo, de acuerdo a los anarquistas) peleando en contra de la policía y otros indeseables de acuerdo a las instrucciones de las tribunas y los pontífices anarquistas, blablablá…

Asumo que estos son anarquistas “pro-civ”, pero incluso los anarquistas “anti-civ” siempre están hablando y hablando respecto a esto. Si una persona tiene demasiado poder, o lo que sea, es una amenaza para todos, básicamente están a un paso de imponer la dominación total, la domesticación etc. Uno debe hallar las sociedades más “igualitarias” que pueda e intentar embotellar lo que sea que las hiciera funcionar (como si fuera tan fácil).

De cualquier forma, ese tipo de acercamiento reduce a los humanos a abogados y contadores en mi opinión: las sociedades primitivas son reconvertidas a un puñado de tacaños y managers de recursos humanos cuya única obsesión es asegurarse de que todos reciban exactamente lo mismo y nadie salga herido. Aquí la metáfora del “noble salvaje” es justamente aplicada.

Curiosamente, si estos primitivistas solo leyeran su propio Canon de cerca, quizás descubran algunas verdades sinsabor. Por ejemplo, en el evangelio de acuerdo a St. James (Woodburn) está escrito:

“En circunstancias normales, la posesión por parte de todos los hombres, sin importar que sean físicamente débiles, cobardes, incalificados, o ineptos socialmente, a los fines de matar en secreto a cualquiera percibido como una amenaza para su propio bienestar, no solo limita la predación y la explotación; también actúa como un mecanismo de nivelamiento poderoso. Desigualdades de riqueza, poder y prestigio son una fuente potencial de envidia y resentimiento que pueden ser peligrosos para los sostenedores en los cuales los medios, para una protección efectiva, están en falta.”

El secreto para una sociedad igualitaria, en esta versión del evangelio primitivista, recae, no sobre algún lloriqueo nebuloso acerca de la justicia y no ser oprimido, sino en la habilidad (del hombre n.b) de tomar represalias en contra de otros que deban decidir pararse sobre tus pies, metafórica o literalmente. Si todos nosotros (y por eso me refiero a “todos los hombres”), tenemos acceso a las mismas armas, podría pensarlo dos veces antes de robarme tus bienes o mandonearte. Eso se ve como una caracterización muy lejana del “toda la coerción es fascista” del anarquista moderno.

Yo afirmaría que “acceso directo e inmediato al control social”, también excluye la moralidad, ese último vestigio del Estado o de Dios, que atormenta al anarquista social, quien piensa que la moralidad es una especie de “luz interior” que guía a cada apestoso arroja-molotov en la calle como un ardor en lo íntimo. La única razón por la que no debería herirte es que si también me lastimarías si yo lo hago, e incluso entonces, probablemente intentarías herirme de todas formas. Si salimos del reino igualitario de St. James y nos dirigimos a tribus menos santas, esto se volverá más evidente.

Pero esto solo es un post en un blog. Obviamente volveremos a este tema en el futuro.

(es) Notas sobre anarco-primitivismo

Traducción del texto de Abe Cabrera, “Notes on anarcho-primitivism” publicado en enero de este año.

Traducción a cargo de Zúpay.


Estaría mintiendo si dijera que no me gusta meterme en pleitos. Pero también estaría mintiendo si no dijera que creo que no son buenos para mí la mayoría de las veces. El reino de las ideas “anti-civilización” es pequeño, el de aquellos que se oponen totalmente a la civilización es aún menor, y el de aquellos que tienen ciertas ideas al respecto, aún más pequeño, etc. Creo que fue Henry Kissinger quien dijo que las políticas de los campus universitarios son tan asquerosas debido a que el involucramiento es muy poco. Eso es igual para lo nuestro. Ni siquiera conozco a nadie en “la vida real”, que sostenga nada que se le parezca a estas ideas. Por lo tanto, meterse con alguien a través de un golpe retórico es lastimoso en el mejor de los casos, y tonto en el peor. En muchas formas, estás en el mismo barco sin importar cuantas distinciones hagas. Si estás “cuerdo”, enterrarías el hacha y te agradaría todo el mundo, por supuesto, el hombre no vive de la cordura solamente. (Aquí viene el gran “pero…”). Una vez que, se tiene cierta “epifanía”, te das cuenta de que no estás en la misma página con aquellos que el observador externo diría que tienes afinidad. Yo vengo del anarco-primitivismo, al menos en teoría, aunque nunca me sentí cómodo con aquello. El antropocentrismo, el optimismo, la idea de que existe un estado primordial que encaja como un guante en la psique humana… estos aspectos no han encajado nunca conmigo. Como Marxista, siempre vi a la “naturaleza” como un acto del intelecto y la voluntad humana, o algo sobre lo que se actúa por parte del intelecto y la voluntad humana. Es decir, la vida humana no es algo que simplemente se “produce” por nuestra naturaleza manifestándose en una circunstancia en particular. Es algo activo y vibrante, que resulta del hombre poniendo a prueba su fuerza en contra del caos y la entropía. Creo que es evidente que nuestra situación está desbalanceada: Que todos los proyectos humanos son insostenibles al final, y a menudo, el cómo se forma una sociedad humana, es el producto de millones de voluntades dispares, disparando de una vez, para producir armonía y desorden, el alzamiento y el derrumbe de los artificios y las jerarquías, el retorno a una base que puede volverse inestable en un ciclo que llega hasta los lejanos recesos del pasado…

Durante algún tiempo, pensé que este entendimiento era uno que estaba involucrado en otras escuelas de pensamiento anti-civilización. Nunca adherí a su aspecto “vendedor” (selling): estarías más feliz y saludable sin la civilización, tu comunidad sería más estable, tu vida sería más satisfactoria, etc. Para mí, la vida siempre se trató de luchar, no sobre felicidad sino sobre significado; no sobre libertad sino sobre qué hacer con ella. Quizás soy muy “pre-moderno” en este sentido de mi pensamiento: la egolatría nunca ha sido una preocupación, los individuos siguen siendo peones en un gran juego cósmico, nuestro único papel ahora es el de derribar sin esperanzas de volver a construir. El de darse cuenta que el hombre es el compendio, no el fin, del cosmos, y si cae, como el mayordomo personificado del mundo físico, lo único honorable para hacer, es retirarse, y dejar que el mundo vuelva a ser lo que fue antes de nosotros. Eso no es algo que le puedas vender al joven idealista que quiere hacer del mundo “un lugar mejor”, pero es lo único en lo que estoy interesado.

Estuve leyendo el último asunto del número de la revista “Repaso Verde y Negro” (Back and Green Review), y mientras que no quiero patearla o criticarla de una forma sistemática, (más que nada porque ¿a quién le importa? Y ¿de qué sirve?), me ha hecho darme cuenta de que nosotros (los creadores de esa revista y yo), estamos en esto por razones completamente diferentes. Uno de los ensayos es una descripción exhaustiva sobre cómo uno de los autores llamado “Humano de Cuatro Patas”, anda entrenando para retornar inmediatamente a ser un cazador-recolector nómada. Mientras que esto es problemático de muchas maneras, es refrescante en su honestidad. Por ejemplo, representa un punto de giro en el discurso anti-civ en tanto a que él emplea unbait and switch (concepto que hace referencia a cambiar un bien que suele ser gratis, por uno más sofisticado que tiene un costo mayor)” declarando que, mientras que históricamente puede que los cazadores-recolectores hayan trabajado unas pocas horas al día, aquellos que tienen la vocación de convertirse en cazadores-recolectores ahora deberán trabajar duro, y muy duro, por horas y horas al día, con el prospecto del fallo y la inanición siempre pululando cerca. Ahí se va un punto de venta, supongo. Luego de muchas generaciones puede que la gente regrese a un estilo de vida nómada, de ocio general. Y de nuevo, tengo muy poco control sobre mis propios hijos, no estoy tan seguro de que tanto puedo determinar la mentalidad de la prole que nunca voy a conocer.

Para respaldar un poco, todo esto es predicado en el Plan Maestro del Anarco-Primitivismo, el cual va de la forma siguiente:

Plan A. La civilización se colapsa sola (más o menos)

Plan B. No hay plan B.

Lo que nos lleva al paraíso nómada cazador-recolector eventualmente, lo cual no será fácil pero de alguna forma es para lo que estamos equipados de forma inherente, así dicen. No es por violar la ley de Godwin, pero creo que no hay mejor analogía aquí que el Partido Comunista Stalinista proclamando: “Luego de Hitler, nosotros”. El punto del artículo del “Humano de Cuatro Patas” citado arriba es el de llevar a cabo la carrera del “superhombre” (todos tenemos potencialmente estos superpoderes), quien vencerá a la civilización por desgaste. Es como wu wei o algo así.

La obsesión de los Anarco-primitvistas de la escuela de los de Repaso Verde y Negro, es, de esta forma, la de preparar a la gente para ese futuro. Así, las sociedades “primitivas” que uno decide emular serán de entornos marginales tales como los Inuits o los Selk’nam (Ona) de Tierra del Fuego. O sea, lugares en lo que la mayoría de los seres humanos no quisieran habitar en primer lugar. De aquel foco de pobladores Sub-Árticos vendrá la nueva esperanza de la humanidad, y todo los demás pueden simplemente morir, porque no tienen esperanza, parada total. (¿Cómo es que esto no es nihilismo?, es decir, abrazar un sistema en el cual yo y mi gente sobrevivamos pero el resto puede simplemente morirse de hambre lentamente o matarse entre ellos en guerras por los recursos, no tengo idea. Creo que es totalmente kosher el cometer pecados de omisión y simplemente dejar que el 99,99% de la población muera, pero si haces algo para mencionar eso traería impureza, o es al menos una pérdida de tiempo. Estoy seguro de que los humanistas alrededor del mundo apreciarían esta distinción en la misantropía).

Lo más triste de todo esto es como los anarco-primitivistas esencialmente toman, a un nivel narrativo, las visiones del mundo científicas/coloniales de las sociedad que intentan emular: tomando lo que les gusta y dejando de lado lo que no, como si uno pudiera seleccionar como si fueran tomatitos, las formas de vida en las cuales la forma en que uno veía a la naturaleza y como uno la trataba estaban a menudo íntimamente relacionadas. Por lo tanto, uno llega a la “esencia” o la “substancia” de lo que significa ser un cazador-recolector nómada., mientras que los detalles “irrelevantes” y “falsos” tales como la cosmología, la mitología, los rituales, etc., son dejados de lado como si no importaran. Como si los Ona (Selk’nam) fueran simplemente unas personas que se pudieran conseguir escurriendo todo el endurecimiento físico y perseverancia, pero los grandes rituales como el Hain, y las deidades como el hoowin, no tuvieran nada que ver con todo eso. Puedes abstraer y desangrar una sociedad primitiva para tus propios fines y usar lo que te guste para salvar tu propio pellejo, mientras que probablemente ningún cazador-recolector prudente haya pensado el mundo y lo que él o ella hacen diariamente en esos términos. (Véase por ejemplo el artículo “Los Seris, los Eco-extremistas y el Nahualismo” en Atassa 1, para una visión alternativas de cómo abordar este tipo de sociedades).

Al igual que con el izquierdismo, veo el anarco-primitivismo como algo ideado en la mente del contador y del mánager de recursos pero llevado al nivel de la Edad de Piedra. Para mí, parece que preocupaciones tales como, “¿cómo puedo sobrevivir y cómo puedo evitar ser oprimido?” se ven muy modernas y muy domesticadas. Por supuesto, todos queremos sobrevivir, ¿pero bajo qué circunstancias? ¿Siempre huyendo? ¿Esperando a Godot en forma de catástrofe para que asesine a todos nuestros enemigos por nosotros? ¿Ceder las mejores tierras e irse a un lugar en donde si sobrevivimos o no, no sea mejor que una jugada de mierda? Al menos el “Humano de Cuatro Patas”, admitió al final de su ensayo a los Paleo-guerreros de Súper-Élite dentro de su club, aquellos que quisieron ir al parque urbano después del trabajo para tejer cestos o tallar piedras: buena forma de darle esperanza a tus lectores. En cuanto a mí, cualquier interés en el Anarco-Primitivismo y lo que piensan y hacen disminuye de forma creciente día a día. Esto me paso con el Marxismo también, incluso aunque no me haya considerado Marxista por años pero estaba aun remotamente interesado en aquello. Con los anarco-primitivistas en específico, me estoy cansando del “la civilización es mala para la salud y nos está matando”, mezclado con el “re-salvajizarse es casi imposible para la mayoría de la gente y tiene un buen riesgo de matarte”. Está bien, pueden trabajar en sus proyectos, que yo trabajare en el mío.

(Sur) Luvias de muerte y caos

Desde Nomen Nescio las últimas noticias sobre la reacción de la Naturaleza Salvaje en el sur del continente.

¡Destrucción y muerte para la civlización!


En los últimos meses de año en curso las tierras del sur de América han sido demacradas por la intensas Lluvias. El desborde de los ríos, los aludes, avalanchas no hicieron más que traer el caos a las ciudades y sus habitantes. El corte de las carreteras por las rocas, las calles transformadas en ríos, el aislamiento de turistas y la muerte en masa de una gran cantidad de seres humanos. Se calculan en cerca de 500 personas muertas en los desastres que se expondrán a continuación, este es una muestra en imágenes de aquellos acontecimientos.

Este fenomenal atentado de venganza de la Tierra contra la civilización lo celebro con el corazón hinchado de alegría. Humanos modernos nunca podrán eludir la furia de la Naturaleza Salvaje.

¡Que sigan muriendo los humanos en masa!

¡Que siga la Tierra manifestando sus ciclos mortales por siempre!

-Chile:

Rio Loa

Rio Mapio

-Colombia:

Rio Mocoa

-Peru:

Rio Huaycoloro

-Argentina: