[en] Nihilistic Pessimism

Traducción de “Pesimismo Nihilista” publicado en la Revista Ajajema Nº 6.


Pessimism is something closely tied to the nihilist tendencies, however this brief essay focus on my own perspective as an extremist individualist and the role that this notion have on my daily life.

I will not make a profound analisys of the common or mainstream nihilism or pesimism, wich is, on general terms, a useless constant whinning for everything, a teenager-like tantrum, to live vegetating inside one’s own bubble as the rest of the world vegetates on their own.

Those individuals found their identity (more a colletive rather than an individual one) by carrying on a lifestyle of way of thinking consisting on forcefully live in a permanent state of “sadness” and lament, they’re always depressed, without strenght nor desires to do something. Due to their lack of warrior instinct, they step over their own ego because “everything is bad” and everything makes them feel sad, everything is useless, they wish to die (yet they did not commit suicide)…etc. Generally, those individuals live or had lived a comfortable life, in wich they never had to fight or put effort to archieve something, and at every chance in wich situation gets uncomfortable they drown and get frustrated.
Those beings self-generate and induce those feelings or emotions by force, even it could be said that some of them even became addicted to this mindstate that they forced theirselves to have, finding constantly new reasons (excuses) to remain inside that bubble of personal misery that they had builded in their pursuit to be a depressive assholes and fit in that social identity of the marginated pessimist and eternal depressive one.
That is not nihilism nor pessimism, neither misanthropy… that’s just pathetic. In the end, those beings just found under the label of nihilism/pessimism a excuse in wich they can hide their own weakness and cowardice.

The pessimism of the individualist extremist is not born based on self-forcing oneself to think or feel in this or that way nor try to fit in or be nice to someone, but instead it comes from his/her own nature. His engagement with the world and the interaction with it, along with a sharpened, awake and realist perception of what surrounds him are what forged his spirit, his way understand what is around him and how he interact with it. He stand on his own shoes and does not need to find excuses on the shit that surrounds him in order to behave like an unsatisfied little child because life did not went as expected.

As a nihilist pessimist I understand that whatever I do, there is no solution neither I do have the capability to change something, sometimes not even my own existence is tied to my will, or at least not in the terms I wish. However far from taking this as an excuse to cry around and rot on my own misery I turned it into my weapon.

My pessimism fall upon shaped as arson, bullets, indiscriminate bombings, parcel-bombs, sharp and offensive words that, as knives, go through and cut the moral of the correct thinking, and in the end is in that way that my own pessimism, maybe in a contradiction, contributes to change my own perception of my own self, of the world thats surround me, changing my reality, even if this change goes unnoticed for the others, even if nothing has really changed, the world will continue the same even if 10, 20 or 100 more bombs explode, but not my own reality, my own self that is builded and evolves with every lived experiences.
My OWN melts and mix with all those notions while I write this words, when I make my body and mind ready before carrying out a new attack or at the very moment when I am doing it. My senses become one with the fire, the gunpowder, the spilled blood.
In oppossition to those who think that pissimism and/or nihilism is about being a bitter person and being consumed by the lament, like a ragdoll or a piece of shit without blood in the veins and will, my pessimism does not understand about self-victimization, is not a “misunderstood” and does not ask for(nor offer) mercy at all. And you better believe me when I say that, even in my most deep pessimism I laught like the devil and I am filled with a tremendous joy when I commit any of my crimes, but also this joy comes to my daily life, even when I am disguised between the hordes of sheep, because I understand who I am and why I do what I do. Even in that moment. I understand and feel that I am part of something bigger and at the same time I am satisfaying my most egoist instincts and emotions.
Is in this way how my own pessimism end up being the mechanism that gives me strenght to keep going on, to continue through an uncertain path towards the unknown, towards the nothing. yet knowing that whatever I do, there is no chances of “sucess”, of change nor to have a good ending, and yet still going on with proud and even joy and pleasure.

Fiera

October 2018

MANIFIESTO DEL FIN

Enviado al mail.


Escribo esto en un día lluvioso, triste y gris. Escribo esto desde la rabia que me genera la situación. Escribo esto desde mis vísceras más profundas cargadas de sentimentalismo y de una profunda desilusión.
Desde que tengo memoria estamos en periodos de crisis, estamos en decadencia y nos retratamos a nosotros mismos desde la miseria. Pero creo que esta situación no da para más, sinceramente llegamos al borde del abismo, al límite, al punto de quiebre y es realmente preocupante la indiferencia a la que nos enfrentamos.

PLANETA
He vivido 20 años en un planeta que está en descomposición. He vivido 20 años en un planeta que pareciera que nos amenaza con irse a la mierda constantemente. He vivido 20 años en un planeta enfermo a màs no poder y que llora desesperadamente por ayuda.
La situación en la que nosotrxs mismos colocamos a nuestro planeta desde el siglo XVIII, es extremadamente compleja, sacamos recursos desde el interior de la tierra pretendiendo que sabemos todo y que todo está controlado, que solo es cuestión de tiempo para que los recursos vuelvan al nivel en el que estaban, pero no estamos viendo que los recursos y el progreso nos está matando lenta y dolorosamente y con nosotros el planeta igual agoniza. Estamos acostumbradxs a los derrames de petróleo, a los derrumbes mineros, a las crisis de los combustibles pero nos quedamos en el sillón, pasivos, como si alguien fuera a limpiar el desastre que nuestra especie causó.
Talamos bosques pensando en que árboles milenarios volverán a crecer la próxima semana, solo para el beneficio de los capitales y de los gordos que viven de la empresa. Nos olvidamos de que no estamos solos en el planeta y que simplemente arrendamos en un ecosistema.
El planeta está sufriendo de una fiebre que en 10 años no vamos a poder controlar, y nosotros continuamos como si nada estuviera sucediendo. Sinceramente me da asco esta indiferencia y me preocupa estar vivo en 10 años en un lugar que aprendí a querer y a llamar mi hogar.
El ser humano como especie ha sido el mayor depredador de todo el planeta, y lo vemos en gloria y majestad en las noticias mostrando su lado mas salvaje, o acaso no nos suenan familiares titulares como “oficialmente se declara extinta la especie de rinoceronte de java” o “ya no quedan osos panda en estado salvaje”?. Y por mientras nosotrxs, estamos sentadxs, pasivxs, esperando que algo mágico retorne el status quo que había hace 30 años o esperamos ver otra noticia más alentadora.
Entendamos que somos seres asquerosos, que buscamos beneficio y placer instantáneo, ni siquiera somos capaces de empatizar con nuestra propia especie, y nos mostramos agresivos, violentos, como si nos fueran a arrebatar el plato de comida que (por fortuna) tenemos.

SOCIEDAD
Me repugna vivir en el mismo planeta que empresarios y burgueses que buscan el enriquecimiento a toda costa y no miden las consecuencias. Me da asco compartir mi hogar con alguien que destruye deliberadamente el suyo, y que además esclaviza a miembros de su propia especie. Me da asco el mal llamado progreso, me dan asco los intransigentes y los escépticos que dudan de la acción negativa de la especie y que se siguen vanagloriando del ser humano como si fuésemos el peak de la evolución.
Creemos que somos civilizadxs por enviar gente al espacio y por vivir en grandes ciudades, pero todo eso importa 3 millones de hectareas de mierda si en el mismo planeta que se dice civilizado mueren mas de mil personas en un territorio africano. Queremos tapar el sol con un dedo, y a nuestras espaldas se quema el vecindario completo.
Somos indolentes, apáticos, miserables, incapaces de ver el dolor ajeno, incapaces de ayudar solidariamente sin esperar algún beneficio a cambio. Somos la especie que ha logrado destruir a las otras y fingir que nada ha pasado. Vemos las noticias en siria y en sudan y se nos olvida que en lugares tan lejanos, mientras a ti te preocupa sacar tu titulo universitario o como hacer dinero desde tu celular, a ellos les preocupa sobrevivir. Somos una especie que mientras un hemisferio tiene cifras de obesidad elevadas, el otro hemisferio tiene cifras de hambruna que no podríamos imaginar.
Como si eso no fuera suficiente, estamos en un constante ciclo de desgaste emocional desde las etapas mas tempranas de la infancia. Siempre estamos agotadxs, sin tiempo y sin ganas de nada debido a un sistema laboral al cual solo le podemos dar las gracias por la destrucción y por hacernos creer que somos útiles. Sea donde mires hay relaciones personales que no tienen un vínculo amoroso y solidario, todas las relaciones personales se basan en el dinero, y en la acumulación de capital desenfrenada. Esta situación pestilente ya no da para más.
La sociedad en la que nos tocó vivir se esta pudriendo y emana un olor a muerto que se siente desde cualquier parte.

ACCIONES
Frente a toda la rabia que porto solo se me acurre una solución: la desaparición total. Llámenme loco, llámenme nihilista, me importa una mierda, todos los problemas que enfrentamos se deben a la pura acción de un progreso humano sin límite. Lo más lógico es que el ser humano se extinga. Tenemos que desaparecer por el bien del planeta, tenemos que desaparecer por el bien de la naturaleza, si nosotros no desaparecemos por nuestros propios medios, desapareceremos en 20-30 años mas cuando el planeta hirviendo nos cocine.
Hay que quemarlo todo, hay que quemar las empresas, las transnacionales, los aeropuertos, las carnicerías, las grandes ciudades, la policía. TODO, quemar y esperar que la belleza del fuego consuma nuestra destrucción y nuestro desastre.
Ya no basta con esperar a que el resto tome conciencia del daño que estamos causando, ni de hacer campañas amigables para las empresas. Es el momento de actuar y de mandar a la chimenea del infierno a un desarrollo que solo figura la destrucción segura.
Muévete, levántate, toma bencina y destruye todo símbolo del mal llamado progreso humano. Si los promotores del progreso no se preocupan del bienestar colectivo de la especie ¿es justo dejarlos continuar con su plan? ¿es justo que suframos en el constante pánico del punto sin retorno mientras ellos gozan de su vacía riqueza? .Lo mejor que podemos hacer es incendiar todo lo que nos muestran, y esperar con ello el fin de la civilización y de la especie humana.
Comprende que la naturaleza nos dio tiempo, y nosotros lo desaprovechamos. El planeta nos dio un lugar donde vivir y nosotros lo pulverizamos, todo esto no se soluciona pidiendo perdón. Entiende que no somos los buenos, somo la peor pesadilla de cualquier otra especie que vive en este planeta y lo mas justo después de siglos de abusos contra la naturaleza es desaparecer. Ha llegado nuestra hora.
No somos la cura, somos la mas violenta enfermedad que pudo padecer el planeta.

DES-CIVILIZADXS

La definición de la vida

Tomado de Movimiento y Muerte N° 0.


por Artur Schopenhauer

La vida puede definirse como el estado de un cuerpo en el que este, pese al constante cambio de la materia, mantiene en cada momento su forma esencial (sustancial).
Que el nacimiento y la muerte han de entenderse como pertenecientes a la vida y sustanciales para la manifestación de la voluntad se deduce también por el hecho de que ambos se nos presentan como expresiones más potentes y elevadas de cuanto constituye, por lo demás, el resto de la vida. Pues a carta cabal esto no es otra cosa que un constante cambio de la materia bajo la firme permanencia de la forma, y precisamente ello conforma el carácter perecedero de los individuos enmarcado dentro de lo imperecedero de la especie.
La constante alimentación y reproducción se distingue únicamente por una cuestión de gradación de la procreación, al igual que solo en cuanto a gradación se distingue la excreción [segregación] de la muerte.
Pero precisamente queremos considerar la vida filosóficamente, a saber, en función de sus ideas; y entonces veremos que ni la voluntad, la cosa en sí en todas sus manifestaciones, ni el sujeto del conocimiento, el observador de todos los fenómenos, se ven afectados de manera alguna por el nacimiento o la muerte. Nacimiento y muerte son algo característico del fenómeno de la voluntad, es decir, de la vida, y es esencial para ella el hecho de poder manifestarse mediante individuos que nazcan y mueran en cuanto figuras efímeras, surgidas como formas temporales, representantes de aquello que en sí no conoce temporalidad alguna, aunque precisamente haya de representarse así para lograr objetivar su propia esencia.
Igual que las vaporizadas gotas de la rugiente cascada cambian a la velocidad del relámpago, mientras que el arco iris, del cual son portadoras, se mantiene con calma imperturbable y del todo inalterado a pesar de esta agitación permanente, así permanece cada idea, es decir, cada especie de los seres vivos, completamente inafectada por el constante cambio experimentado por sus individuos. Pero es en la idea, o la especie, donde la voluntad de vivir hunde realmente sus raíces y se manifiesta: de ahí que su duración sea lo único que a la voluntad le importe de verdad. Por ejemplo, los leones que nacen y mueren son como las gotas de la cascada; pero la leonitas, la idea o forma del león, es como el inconmovible arco iris que se tiende encima de ella. De ahí que Platón concediera únicamente a las ideas, es decir, a las especies, un ser en sentido propio, mientras que a los individuos tan solo una
inagotable sucesión de nacimientos y muertes. De la profunda convicción de su carácter imperecedero nace en realidad también la seguridad y tranquilidad de ánimo con las que cada individuo animal y asimismo humano anda despreocupado por entre un mar de escollos azarosos que podrían exterminarlo en cualquier momento y, además, justo en dirección a la muerte. En sus ojos brilla entretanto la tranquilidad propia de la especie, pues en calidad de especie ninguna extinción lo afecta ni le incumbe realmente. Esta clase de tranquilidad no podrían proporcionársela al hombre los dogmas cambiantes e inseguros. ¿Cómo puede alguien, al contemplar la muerte de un ser humano o animal, suponer que una cosa en sí misma quede convertida en nada? Que más bien encuentra su final tan solo un fenómeno en el tiempo, esa forma de todos los fenómenos, sin que la cosa en sí misma se vea afectada: esto es un conocimiento intuitivo inmediato en cada hombre. De ahí que, en todos los tiempos, el ser humano se haya esforzado por expresar esta idea de las formas más variadas y con las fórmulas más diversas, las cuales, no obstante, derivadas del fenómeno, en su sentido más íntimo todas ellas se refieren a este mismo. […]
A medida en que uno se hace más consciente de la caducidad, insignificancia y consistencia onírica de todas las cosas, tanto más claramente será consciente de la eternidad de su ser interior; pues en realidad solo mediante el contraste de este con la naturaleza de las cosas nos daremos cuenta de dicha consistencia, de igual manera que uno se da cuenta del raudo movimiento de un barco únicamente cuando fija la vista en tierra firme y no cuando solo se fija en el mismo barco.
Pues, para mí la conciencia nunca se ha presentado como causa, sino siempre como producto y resultado de la vida orgánica, en cuanto que a lo largo de la misma se eleva y desciende, es decir, durante las diferentes edades de la vida, en la salud y la enfermedad, en el sueño, el desmayo, el despertar, etcétera; o sea, siempre se presenta como efecto, nunca como causa de la vida orgánica, siempre se muestra como algo que aparece y muere y reaparece, mientras se den las condiciones adecuadas para ello, pero fuera de eso no.
En definitiva, hay que hacer constar en este lugar que, si bien, al igual que el carácter humano —o corazón—, el intelecto —o cabeza—, según sus cualidades básicas, sea algo innato, este, sin embargo, de modo alguno permanece tan inalterado como aquel, sino que está sujeto a no pocas modificaciones, que incluso, en su conjunto, hacen su aparición de manera regular, puesto que se basan en parte en que el intelecto tiene un fundamento físico y en parte en que posee un material empírico.
Así, la fuerza que le es propia experimenta un crecimiento gradual, hasta llegar a la akme o culminación, y después una progresiva decadencia, hasta la imbecilidad. Ahora bien, resulta que, por otro lado, el material que mantiene todas estas fuerzas ocupadas y activas, es decir, el contenido del pensar y del saber, la experiencia, los conocimientos, la práctica y por ello la perfección de la comprensión, representa una magnitud en constante crecimiento, aproximadamente hasta la aparición de las distintas debilidades, que hace que todo decaiga. El hecho de que el hombre se componga, por una parte, de algo en sí inalterable y, por otra, de algo que es regularmente alterable de dos maneras distintas y opuestas a la vez entre sí explica la desigualdad de su apariencia y su valor en las diferentes edades de la vida.
He dicho que el carácter de casi cada hombre parece ajustarse preferentemente a una determinada edad de la vida; de manera que este se desarrolla mejor en la edad que le resulta más favorable. Algunos son jóvenes amables, pero luego pierden su encanto; otros, hombres fuertes y emprendedores, a quienes la edad después les roba todo valor; algunos se muestran con mayores cualidades en la vejez, cuando son más amables por la experiencia y la serenidad adquiridas: este es el caso, a menudo, de los franceses. Debe ser así por el hecho de que el carácter tiene en sí mismo algo juvenil, adulto o maduro, con lo que una determinada edad de la vida concuerda o le contrarresta como un correctivo.
De igual manera que cuando alguien se encuentra en un barco se percata de su avance solo cuando mira atrás y observa cómo los objetos que se hallan en la orilla van disminuyendo de tamaño, así también uno se percata de su edad y de que va haciéndose mayor por el hecho de que la gente de cada vez más edad a uno le parece joven.
La vida del hombre, como se presenta en realidad la mayoría de veces, se asemeja al agua en su forma más común, un lago o un río: pero en la épica, la novela y la tragedia los caracteres escogidos son puestos en unas circunstancias tales que despliegan todas sus cualidades, mostrando lo profundo del ánimo humano y manifestándose en acciones extraordinarias y significativas. Así, la poesía llega a objetivar la idea de lo humano, que tiene la particularidad de presentarse en los caracteres marcadamente individuales.
Es justo como si el agua dijera: «Yo puedo hacer olas muy altas (¡en efecto, en el mar y la tormenta!); puedo correr llevándome por delante todo a mi paso (¡sí, en el lecho de la corriente!), puedo precipitarme agitada y espumeante (¡cierto, en las cascadas!), puedo elevarme libre como un chorro al aire (¡sí, en una fuente!), puedo, por último, hervir y desaparecer (¡desde luego, a 80 grados!); de todo lo dicho ahora, sin embargo, no hago nada en este momento, sino que permanezco voluntariamente tranquila y en calma en el estanque cristalino». Al igual que el agua solo puede hacer todo eso cuando se dan las causas determinantes para un fenómeno u otro, así también aquel hombre únicamente puede hacer lo que cree poder hacer si vuelven a presentarse las mismas condiciones.
Hasta que no se den estas causas, le resulta imposible; pero cuando hacen su aparición, el hombre debe llevarlo a cabo, igual que ocurre con el agua en cuanto se dan las causas correspondientes.
Conforme a si la energía del intelecto se halla en vigor o declive, la vida le parece tan corta, tan poca cosa y fugaz que nada de lo existente merece que uno se mueva, sino que todo resulta insignificante, también el placer, la riqueza e incluso la fama; y todo eso en tan alto grado que, sea lo que fuere en lo que uno haya fallado, no habrá perdido mucho en ello; o bien al revés: al intelecto la vida le parece tan larga, importante y el todo de la totalidad, tan rica en contenido y tan difícil, que nos lanzamos a ella con toda nuestra alma para apoderarnos de sus bienes, asegurarnos el botín y realizar nuestros planes pese a cualquier obstáculo.
Debemos figurarnos el principio que nos vivifica primero al menos como una fuerza natural, hasta que más adelante una investigación más profunda nos permita reconocer lo que es en sí mismo. Por tanto, ya considerada como fuerza natural, la fuerza vital no se ve en absoluto afectada por el cambio de formas y estados que la sucesión de causas y efectos trae y lleva y que solo está sujeta, como demuestra la experiencia, a la procreación y la muerte.
Por lo que respecta a la fuerza vital, somos, hasta los 36 años, comparables a aquellos que viven de sus rentas: lo que gastamos hoy, mañana está de nuevo ahí. Pero a partir de ese momento, nuestro ejemplo análogo será el rentista que comienza a gastar su capital. Al principio, la cosa no se nota: la mayor parte del dispendio sigue recuperándose enseguida, el pequeño déficit que se produce apenas llama la atención. Pero este crece poco a poco, empieza a notarse, su aumento se hace cada día mayor, se convierte cada vez más en un hábito, el día de hoy es más pobre que el de ayer, sin esperanza de que el proceso se detenga. Así, se acelera, de igual manera que la decadencia corporal, el dispendio, hasta que al final ya no queda nada. Un caso muy triste se da cuando ambas cosas aquí comparadas, la fuerza vital y la propiedad, están deshaciéndose efectivamente a la par: de ahí, pues, que con la edad se acreciente el amor al dinero. En cambio, al principio, hasta la mayoría de edad y un poco después, nos asemejamos, en lo que respecta a la fuerza vital, a aquellos que incluso añaden al capital algo de las rentas: no es solo que lo gastado se reajuste por sí mismo, sino que el capital crece. Y de nuevo este es a veces, gracias al cuidado de un certero tutor, también el caso del dinero. ¡Oh dichosa juventud! ¡Oh triste vejez! Así y todo, cabe economizar las energías de la juventud.
También podría considerarse nuestra vida como un episodio inútil y molesto en la bienaventurada calma de la Nada. En cualquier caso, incluso aquel a quien le haya resultado soportable, cuanto más tiempo viva, tanto más claramente percibirá que en total es a disappointment, nay, a cheat[una decepción, incluso un engaño] o que, hablando sin rodeos, lleva el carácter de una mistificación, por no decir un fraude. La vida se presenta primero como una tarea, a saber, la de mantenerla, de gagner sa vie [ganarse la vida]. Una vez resuelta, lo que se ha ganado se convierte en un lastre y entonces hace su aparición la segunda tarea, que estriba en disponer de ello, es decir,espantar el hastío que se abate sobre toda existencia asegurada cual un ave rapaz al acecho. Por tanto, la primera tarea consiste en ganar algo y, la segunda, en hacer que aquello que se ha ganado no se note, pues de lo contrario sería una carga.
La vida es una acumulación de tareas por resolver; en ese sentido, defunctus es una hermosa expresión.
La vida debe verse enteramente como una severa lección que se nos da, aun cuando, con nuestras formas de pensamiento, orientadas hacia objetivos totalmente distintos, no podamos entender cómo hemos podido llegar a necesitarla […]
¿Cómo, preguntemos de pasada, el ilimitado amor a la vida y el deseo de mantenerla a toda costa tanto tiempo como sea posible podrían considerarse algo bajo y despreciable, y, por parte de los seguidores de cualquier religión, además, algo indigno de ella, si la vida fuera un regalo de dioses benévolos, que habría que agradecer?
Pues la existencia humana, bien lejos de portar el carácter de un regalo, lleva en sí el de una deuda contraída. La exigencia del pago de la misma aparece en forma de necesidades urgentes, deseos mortificantes y miseria infinita generados por esa existencia. Para satisfacer la deuda, por regla general, se empleará toda la vida: sin embargo, solo se termina con los intereses. El pago completo del capital tiene lugar con la muerte. ¿Ycuándo se contrajo esa deuda? En el momento de la procreación.
Desde este punto de vista, habría que ver nuestra vida como algo prestado por la muerte: el sueño sería entonces el interés diario de dicho préstamo.
Por consiguiente, nuestra vida se asemeja a un pago que obtenemos en contantes chavos de cobre y por el que luego tenemos que hacer un recibo: son los días que vivimos; el recibo es la muerte.
Si comparamos ambas cosas, la indescriptible artificialidad de las instituciones y la indecible riqueza de los medios, por un lado, y la pobreza de lo que a través de ello se persigue y consigue, por otro, entonces se nos impone la comprensión de que la vida es un negocio cuyas ganancias ni con mucho cubren los gastos.
Según esto, cada uno intenta pasarla lo mejor que pueda. Lleva la vida como si fuera una servidumbre feudal que ha de satisfacer.
Pero ¿quién ha contraído la deuda? Fue el progenitor, en el disfrute de su sensualidad.
Así que, por haber gozado este de ella, el otro debe vivir, padecer y morir.
Pues, en el fondo, cada individualidad no es más que un error específico, un paso en falso, algo que mejor no existiera, en efecto, algo de lo cual traernos de vuelta constituye el objetivo real de la vida.
La vida se presenta como un engaño continuado, tanto en lo grande como en lo pequeño.

(Rusia) Osos Polares hambrientos llegan a la cuidad

La humanidad moderna, la civilización y el progreso orillando la vida Silvestre.
Lo Salvaje perece, pero la venganza sera terrible…

¡Bombas y asesinatos, Terrorismo y Caos en nombre de lo Desconocido!


-junio 2019:


https://www.debate.com.mx/viral/Oso-polar-moribundo-llega-hasta-Rusia-buscando-comida-video-20190618-0070.html

-febrero 2019:

https://cadenaser.com/ser/2019/02/12/internacional/1549955575_794318.html

-diciembre 2017 (Canada):

https://actualidad.rt.com/actualidad/257148-muerte-oso-polar-canada

La relación entre el pesimismo y el individualismo

Tomado de Movimiento y Muerte N° 0.


por Georges Palante

El siglo que acaba de pasar es sin duda alguna el siglo en el cual el pesimismo ha encontrado sus más numerosos, su más variados, sus más vigorosos y sistemáticos interpretes. En adición, el individualismo fue expresado en aquel siglo con excepcional intensidad por representantes de alta calidad.
Podría ser interesante el unir estas dos formas de pensamiento, dominantes en nuestra era; para preguntar cuál es la conexión lógica o sentimental que existe entre ellas, y en qué grado el pesimismo engendra al individualismo y el individualismo engendra al pesimismo.
Pero la pregunta así esbozada es demasiado general. Hay muchos tipos de pesimismo y muchos tipos de individualismo. De entre estos últimos hay uno que de ninguna forma implica pesimismo, y ese es el individualismo doctrinario que desciende de la Revolución Francesa y al cual tantos moralistas, juristas y políticos de nuestro siglo están aferrados. Este individualismo podría ser tomado como su lema la frase de Wilhelm von Humboldt que Stuart Mill eligió como epígrafe de su “Ensayo sobre la Libertad”: “El gran, liderante principio, hacia el cual cada argumento se desenvuelve en estas páginas converge de forma directa, es la importancia esencial y absoluta del desarrollo humano en sus diversidades más ricas.”
Los individualistas de este tipo creen que todos los individuos humanos pueden desarrollarse armónicamente en sociedad, que su misma diversidad es una garantía de la riqueza y belleza de la civilización humana. Estos individualistas son racionalistas. Tienen fe en la razón, al principio de orden, de unidad y de armonía. Son idealistas: tienen fe en un ideal de justicia social, unitario y ególatra, ellos creen, a pesar de diferencias individuales y desigualdades, en la unidad profunda y real de la raza humana. Estos individualistas son “humanistas” en el sentido que le da Stirner a esta palabra: solidaristas, socialistas, si tomamos este último término en su más amplio sentido. Su individualismo es volteado hacia afuera, hacia la sociedad.
Es un individualismo social, en el sentido de que no separa al individuo de la sociedad, los cuales no posicionan en forma opuesta el uno con el otro. Por el contrario, ellos siempre consideran al individuo como un elemento social que armoniza con el todo y que sólo existe en función del todo. No vamos a insistir sobre este individualismo, el cual implica obviamente un optimismo social más o menos firme.
El individualismo que tenemos en mente aquí es completamente diferente. El individualismo no es una doctrina política, jurídica y moral, sino una actitud psicológica y moral, una forma de sensibilidad, una sensación personal de vida y una voluntad personal de vida.
Es imposible encajar en una definición a todos los rasgos, todos los grados, todas las matices de esta disposición psicológica. Afecta un tono especial en cada alma a la que se hace conocer.
Podemos decir que a forma de una sensación personal de vida, el individualismo es el sentimiento de unicidad, de individualidad en la cual tiene de lo diferencial, lo privado, y lo in-revelable. El individualismo es una atracción a la interioridad del sentimiento, a la inspiración individual frente a convenciones sociales e ideas preconcebidas.
El individualismo trae implícito un sentimiento de inefabilidad personal, una idea de superioridad intelectual y sentimental, o aristocracismo interior. De diferencia irreductible entre un ego y otro, la idea de unicidad. El individualismo es un regreso al ser y una gravitación al ser.
A forma de voluntad personal de vida el individualismo es un deseo de “ser uno mismo”, de acuerdo al deseo de un personaje de Ibsen (Peer Gynt), un deseo de independencia y originalidad. El individualista quiere ser su propio creador, su propio proveedor de verdad e ilusión; su propio constructor de verdad e ilusión; su propio constructor de sueños; su propio constructor y demoledor de ideales.
Este deseo por originalidad puede, incidentalmente, ser más o menos energético, más o menos demandante, más o menos ambicioso. Más o menos feliz, demasiado, de acuerdo a la cualidad y el valor de la individualidad en cáusa, de acuerdo a la amplitud del pensamiento y de acuerdo a la intensidad de la voluntad por poder individual.
Sea como una sensación personal de vida o una voluntad personal de vida, el individualismo es o tiende a ser anti-social: si no lo es desde el principio, inevitablemente se convierte en aquello de forma posterior.
El sentimiento de la profunda unicidad del ego, deseo de originalidad e independencia, el individualismo no puede evitar el generar un sentimiento de silenciosa lucha entre el ser individual y la sociedad. De hecho, la tendencia de cada sociedad es reducir el sentimiento de individualidad tanto como sea posible: el reducir la unicidad mediante el conformismo, la espontaneidad a través de la disciplina, instantaneidad del ser mediante la precaución, sinceridad de sentimiento a través de la falta de sinceridad inherente en toda función definida socialmente, confianza y orgullo en el ser mediante la humillación inseparable de cualquier tipo de entrenamiento social.
Esta es la razón por la cuál el individualismo se convierte aquí en un principio de resistencia interna pasiva o activa, de oposición silenciosa o declarada a la sociedad, un rechazo a someterse a ella; una desconfianza en ella. En su esencia, el individualismo desprecia y niega el vinculo social. Lo podemos definir como la voluntad de aislamiento, un compromiso sentimental e intelectual, teórico y práctico de abandonar la sociedad, si no de hecho – siguiendo los ejemplos de los solitarios de Thebeiad o el más moderno de Thoreau – al menos en espíritu e intención, mediante una forma de retirada voluntaria e interior.
Este distanciamiento de la sociedad, esta aislación moral voluntaria que podemos practicar en el núcleo mismo de la sociedad puede tomar la forma de la indiferencia y resignación tanto como aquella de revuelta.
También puede asumir la actitud de espectador, la actitud contemplativa del pensador en una Torre de Marfil. Pero siempre hay en esta indiferencia adquirida, en esta resignación o este aislamiento expectante, un vestigio de revuelta.
Sentimiento de unicidad y una expresión más o menos energética de la voluntad de poder personal; voluntad de originalidad, voluntad de independencia, voluntad de insubordinación y revuelta, voluntad de aislamiento y de retirarse hacia el ser. Aveces también voluntad de supremacía, al despliegue de fuerzas sobre y en contra de otros, pero siempre con un regreso al ser, con un sentimiento de infalibilidad personal, con una confianza indestructible en uno mismo, incluso en la derrota, incluso en el fallo de las esperanzas e ideales.
Intransigencia, inaccesibilidad de convicción interna, fidelidad a uno mismo hasta el amargo final. Fidelidad a las ideas mal comprendidas de uno, a la voluntad impregnable e inexpugnable de uno: el individualismo es todo esto, sea globálmente o en detalle, este elemento o aquel, este matíz o aquel predominante de acuerdo al caso y la circunstancia.
El individualismo, entendido como acabamos de expresarlo, es decir, como una disposición interna del alma, individualismo como sensación y voluntad ya no es más, como el individualismo del cuál hablamos arriba, como individualismo político y jurídico. Es volteado hacia adentro. Se posiciona al principio o busca refugio al final en el ser interior irrompible e intangible.
Decir que hay una cercana relación psicológica entre las sensibilidades individualistas y pesimistas casi significa declarar lo obvio. El Pesimismo supone un individualismo básico. Supone la interioridad del sentimiento, el regreso al ser (casi siempre doloroso) que es la esencia del individualismo.
Mientras que el optimismo no es nada más que una tesis metafísica abstracta, el eco de rumores doctrinarios, el pesimismo es la sensación de vida vivida; viene del interior, de una psicología individual. Procede de aquello que es más intimo en nosotros: la habilidad de sufrir.
Predomina entre aquellos de naturaleza solitaria quienes la vida los ha retirado hacia ellos mismos y ven la vida social como dolor.
Pesimistas de pura-sangre, los grandes artistas y teóricos del sufrimiento, vivieron de forma solitaria y como extraños entre los hombres, cercenados en su ego cómo si fuese un fuerte desde el cual han dejado caer una mirada fija irónica y altiva sobre la sociedad de su especie. Y entonces no es por accidente, sino por virtud de una correlación psicológica intima que el pesimismo es acompañado por una tendencia hacia el aislamiento egoísta.
De forma inversa, el espíritu individualista esta acompañado por el pesimismo de forma casi predestinada. ¿Acaso no nos enseña la experiencia tan vieja como el mundo que la naturaleza del individuo se sacrifica a la especie? ¿Que en la sociedad es sacrificada al grupo? El individualismo llega a una concepción resignada o desesperanzada de la antinomias que llegan entre el individuo y las especies por un lado, y entre el individuo y la sociedad por el otro. Sin duda la vida triunfa perpetuamente sobre esta antinomia, y el hecho de que a pesar de todo la humanidad continua viviendo parece ser una respuesta indiscutible que refuta tanto el pesimismo como el individualismo. Pero esto no es seguro. Por lo que si la humanidad como especie y como sociedad persigue su destino sin preocuparse por las quejas o revueltas de los individuos, el individualismo no muere a causa de eso. Siempre derrotado, nunca domado, es encarnado en almas de un calibre especial, imbuido con el sentimiento de su unicidad y fuertes en su vo luntad de independencia.
El individualismo sufre una derrota en cada individuo que muere luego de haberle servido a fines y rendido a fuerzas que existan mas allá de el. Pero sobrevive a través de las generaciones, ganando en fuerza y en claridad mientras que la voluntad humana de vida se intensifica, diversifica y refina en la conciencia individual. Es así que se afirma la consistencia dual del pesimismo y el individualismo, unidos indisolublemente e interconectados.
Sin embargo, es posible que este lazo psicológico que creemos haber descubierto entre el pesimismo y el individualismo no es nada mas que una visión a priori. Si en lugar de razonar acerca de las similitudes psicológicas consultamos la historia de ideas del siglo IXX quizás veamos que la relaciones de ideas que hemos indicado no es ni tan simple ni tan consistente como primeramente parece, Debemos penetrar en detalle las diferentes formas del pesimismo y del individualismo y analizar su relación mas de cerca si queremos llegar a ideas precisas.

(Darknet) Eludemail de nuevo al aire

El servidor de e-mail para la Darknet, Eludemail, está de nuevo al aire después de estar caído por algunos meses. Nuestros contactos:

EN LA DARKNET:

maldicionecoextremista(a)elude.in
maldicion(a)torbox3uiot6wchz.onion
ecoextremismo(a)mail2tor.com
ecoextremismo(a)secmail.pro

Y PARA SURFACE:
maldicionecoextremista(a)protonmail.com

ME

(México) Paquete-bomba deja herido, amenazas de bomba y crisis nerviosa

Desde la prensa mexicana.

El pasado 23 de mayo, elementos del Ejército Mexicano retiraron un artefacto explosivo detectado en la central de autobuses de Acámbaro, al sur del estado de Guanajuato.
Una llamada anónima alertó a los elementos de Seguridad Pública de Acámbaro, de un supuesto explosivo en el área de paquetería.
Como medida de precaución se evacuó a unas 300 personas en un área de kilómetro y medio alrededor del edificio.
La Coordinación Municipal de Protección Civil informó que el explosivo fue retirado en una olla, por elementos del cuerpo antiexplosivos de la VXI Zona Militar con sede en Sarabia, Guanajuato.
El artefacto fue llevado a la zona militar.

El pasado 6 de junio el director del Colegio de Bachilleres en Chetumal, en el estado sureño de Quintana Roo, William Briceño Guzmán, resultó con lesiones luego de recibir un paquete que contenía un artefacto explosivo de fabricación casera.
En un comunicado, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, dio a conocer que inició una investigación por las escoriaciones en rostro que sufrió el directivo educativo.
Briceño Guzmán fue trasladado a un hospital para una revisión y en las próximas horas se dará un reporte médico.

Apenas el pasado 10 de junio una amenaza de bomba obligó al desalojo de instalaciones de la alcaldía de Iztapalapa, en la Ciudad de México donde varias personas presentaron crisis nerviosa. El día 13, de igual forma hubo otra amenaza de bomba en el Tribunal Superior de Justicia de Tlalnepantla en el Estado de México, por lo que 400 personas fueron desalojadas.
Estos eventos suceden después de que se presentaran casos parecidos en el Estado de México y Ciudad de México durante este año, algunos atribuidos al grupo terrorista ITS y otros más a diferentes grupos anónimos que se autoproclaman como misantropos.

[en] (Mexico) Claim of responsibility of the latest explosive attacks in Mexico City

We laught at your idea of pacification, it is like a smoke courtain, we can bring it down with a few bombs, or as any other criminal killing a cop, proving how fake is your illusion of safety hahaha, if you think that there are not psychopaths out there ready to attack once more time so here we are making you tremble, disturbing their daily life as much as any “natural phenomenon”.
We will be clear when we say that we are not just like “any other criminal”, neither we are part of the narco gangs, nor we are sided with any political party as some people are stating; we’re just armed misanthropes, ready and lurking in order to put down all those ones that are disgusting to us.
There are no bases, no comodities, the only thing we still have is violence, the uncertainty of one more day…
What do you still have?…
Just the waiting until anohter attack happens…
Se get ready! because the war is growing. Build as many fake fortress as you want, we will still observing you, waiting for the moment…

–Friday, May 24:
We placed an explosive device in “CEN Morena”, they claimed to be found a “garbage bag”, but surprise! it was ready to kill. On the same day another device was planted in the rich area of Colonia Roma with the intent to damage the crowds of people that were present in the place (The outcome of this act is unkwnown, as media never report nothing about it).

–Saturday, May 25:
A bomb explodes in a Cinema of GAM, we manage to blow up the fingers of an idiot who tried to disarm the bomb, pity that nobody died.

–Wednesday, May 29:
A book-bomb explodes in the face of the senator Citlalli Hernandez, sadly, the explosive charge did not blast on full power to blow up this pile of fat haha…

Even in the senate we manage to deliver a bomb. We can hit anyone, anywhere. So now keep saying that there is not terrorism, we will continue attacking!. Remember this letter, every parcel, in every corner or in every shadow, we will be hidden and watching.
Its a pity that the second and more powerfull explosive did not blasted away the fat senator. Cholesterol will take care of you…

https://www.puntoporpunto.com/secciones/cdmx-en-punto/alertan-por-amenaza-de-bomba-en-la-sede-nacional-de-morena/

https://infopolitano.com/cdmx/15340/

https://www.razon.com.mx/opinion/terrorismo-subterraneo/

https://reportenoreste.com/2019/05/31/5-atentados-de-bombas-en-los-ultimos-9-dias-en-la-cdmx/

https://elbigdata.mx/mexico/crea-panico-el-incremento-de-las-amenazas-de-bomba-en-la-cdmx/

This is not the work of some vandals, there was individualities who put their will to wage a war here, where you think that there is not, we mocked all your useless CCTV systems to prove to that bunch of fucking progressists that we exist, that we are not seduced by their good manners. We are not afraid of them, as the spirits guide us in every action we did, and for this is important to adress that they will never have control on our beautiful madness. It is really easy to try killing their slaves, and even if this time nobody was killed, there will be…
With or without national guard, you can’t stop us, we are invisible, we are wind, fire, water, storm, thunder….

We will continue dancing the rythm of the war drums. We know and in the end they are only interest in wrongdoing, making money, produce… We don’t give a damn about your disgusting lives, sell-out hypocrites.
Limbs will continue flying around, yay!! as confetti does in a party, this is the style in wich we deal with our rotten existence.
Beasts will emerge from the shadows to fulfill their duties.
As you see, this plague still growing, pushing the restless minds who because of witnessing a dying world choosed to feed their own demons, we know who are the ones to blame for such situation, we despise the life, this ridiculous life that the human being has forged, we are sick of it and we claim for death and destruction.
We know what you are hiding.

THIS IS NOT ITS…