A la memoria del indomable Kevin Garrido

Escrito sacado del ultimo numero de la Revista Ajajema (numero seis).


Porque lo sabemos, porque nos lo ha susurrado el viento y nos lo han transmitido los potentes rayos del sol. Hermanito, ya te encuentras donde residen los Únicos, los más feroces individualistas, los que llevan a la práctica sus deseos infernales.

Porque por los montes ahora tu nombre resuena terriblemente, lo portan los árboles y las plantas, las piedras y los ríos, el puma y el conejo, los pájaros y los insectos y todo lo Salvaje.

*
A ti guerrero,
A tu indomable ser,
A tus bombas que ensordecieron,
A tus arrojos vandálicos que calcinaron estructuras,
A tus andanzas delictivas.
*
A tus últimos segundos con vida,
A tu caótico encuentro con la muerte,
A tu arrojo insolente,
A tus manos empuñando el filo,
A tu sangre ardiente que tiño el piso carcelario,
A tu cuerpo inerte que hoy nutre la Tierra,
Al llanto de tus cercanos.
*
A tu espíritu que desde ahora nos guía y acompaña,
A tu orgullo siempre insolente,
A tus palabras incorrectas desde prisión que nos extasiaron.
A tu ser que tendió a lo Salvaje,
A tu Caos.,
A todo lo que dejaste,
A ti Hermano Kevin.
*

Por siempre en nuestras mentes y en nuestros actos, por siempre en el olor a pólvora y el olor a bencina, por siempre en las andanzas de los propagandistas y de los atentadores.

Continua donde quiera que andes con tu frenético baile de Caos y terror.
Hermano Kevin, ¡eres fuego y pólvora contra la humanidad civilizada!
El sur lo siente, se avecina entre las sombras la amenaza invisible…

-Editores de la Revista Ajajema

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