Algunos consejos criminales: ADN, video-vigilancia y otros rastros

Anónimas enseñanzas sobre la seguridad a la hora de arrojarse al abismo del atentado amoral.

¡Maña y colmillo para los individualistas activos en esta Guerra!


Desde hace ya tiempo que se viene desarrollando cada vez más el estudio y aplicación práctica de técnicas en el campo de genética con fines policiales. Dada la importancia que los cuerpos de investigación policial dan a este campo, ya que les facilita bastante el trabajo, es inevitable que el avance de la tecnología enfocada a este campo se desarrolle rápidamente y resulte más barato, esto hace que cada vez sea una técnica más utilizada incluso para crímenes “menores”.

Evidentemente no en todas partes las investigaciones policiales se hacen de la misma manera, y está claro que depende de las características del crimen a investigar (número de víctimas, impacto mediático/político…etc.) se dedicarán más fondos y esfuerzo, de todos modos es conveniente nunca confiarse y actuar siempre con la máxima cautela.

Los individualistas extremistas nunca gozaremos de aceptación, siempre siendo una minoría, no podemos permitirnos riesgos innecesarios ni convertirnos en mártires.

Consideramos extremadamente útil, y prácticamente de obligación para cualquier individualista en guerra aprender de los métodos que el enemigo usa para atraparnos (o matarnos) esa información en nuestro favor.

Por ello, parte de la información aquí expuesta se ha sacado de fuentes policiales como el informe sobre investigación de ADN de la interpol (el archivo PDF está subido a internet en inglés) e igualmente recomendamos el fanzine “Exclusión: ninguna coincidencia” (de momento sólo en español) editado recientemente por anarquistas y con muy interesante información sobre la investigación de rastros ADN. Sin ningún problema moral o ético, tomamos la información válida para nuestros fines y recomendamos su lectura para información más detallada del tema, ya que este texto sólo contiene información muy básica.

No vamos a centrarnos en detalles técnico-científicos, iremos directamente a lo útil para el extremista.

ADN

El ADN se usa para la identificación de personas, el ADN se encuentra prácticamente en cualquier cosa que sale de nuestro cuerpo, sangre, sudor, saliva, lágrimas, heces, pelos, restos o células de piel… aunque se necesita una cantidad específica para hacer una identificación exitosa, el porcentaje de ADN necesario cada vez es menor debido a los grandes avances en el campo de la investigación genética. Se puede decir con seguridad que todo lo que tocamos, la ropa que nos ponemos etc., está impregnada de rastros con nuestro ADN, la cosa es minimizarlos al máximo para evitar o dificultar las investigaciones.

Pero, ¿Cómo podemos evitar o contrarrestar los rastros de ADN? ahí van unos pocos consejos.

Lo primero es no tocar NADA que vaya a ser utilizado en un crimen, no solo con nuestras manos, si no con ninguna parte del cuerpo. Tratar de adquirir los materiales o herramientas que necesitemos de la forma más posible segura (por ejemplo que estén empaquetados), de la misma forma, no almacenar estos materiales, herramientas, armas o lo que sea casa, en nuestro armario, bajo la cama o en cualquier otro lugar que frecuentes tú, tus cómplices o personas relacionadas contigo (especialmente familiares, ya que contienen muchas similitudes con tu ADN) pues que estos lugares están LLENOS de rastros de tu ADN como pelos o células que se desprenden de la piel…etc., y que fácilmente pueden adherirse a los materiales. El ADN de animales o mascotas también puede ser identificado.

Lo ideal es almacenar material sensible en un lugar que no sea tu vivienda (esto por múltiples razones no solo el ADN) con varias bolsas de plástico (nuevas, que no hayan sido usadas previamente) como cobertura para evitar contaminación de ADN, polvo, tierra u otros rastros que pueden identificarse.

Lo mismo ocurre con la construcción de artefactos, limpieza de armas etc., ha de hacerse sobre superficies asépticas, podemos usar por ejemplo plásticos o bolsas grandes para cubrir toda la superficie sobre la que vamos a trabajar, del mismo modo habrá que cubrir nuestro cuerpo POR COMPLETO, incluyendo ojos ya que pueden desprenderse pestañas, pelo de las cejas, lágrimas…, lo ideal es usar un mono de trabajo. Evidentemente todo el material debe ser nuevo a estrenar, tanto lo que usamos para aislar el entorno como la ropa que vestimos, las herramientas que usamos…y sí, las herramientas también dejan rastros específicos. También podemos trabajar en medio del bosque, si no necesitamos electricidad y no tenemos otro sitio donde hacerlo, aun así tenemos que tomar precauciones tanto con el entorno como con nosotros.

En el caso de tocar algo accidentalmente, las huellas dactilares pueden eliminarse frotando enérgicamente con un trapo empapado en líquido desengrasante (alcohol o acetona van bien), algunos materiales como el metal requieren que la limpieza sea con estropajo de metal para que la superficie se “deforme” o modifique ya que las huellas no se irán con una limpieza simple con trapo.

No dejar nada en el lugar del crimen ni en sus alrededores, ni ropa, ni herramientas, ni armas, ni casquillos ni NADA. Las manchas de sangre no se van, aunque no se “vean” el rastro sigue estando en la ropa, igual pasa si hubo forcejeo o lucha cuerpo a cuerpo con alguien, sus rastros quedan en nosotros y nuestra ropa. Disparar o manipular pólvora negra (por ejemplo en la construcción de un artefacto explosivo) dejar también rastros imposibles de eliminar y suponemos que ocurre lo mismo con otras sustancias químicas, por ello mejor utilizar ropas de un sólo uso en cada acción (dependiendo de lo que vayamos a hacer, claro). Deshacerse de todo de forma segura, mejor destruirlo y quemarlo si es posible, y lejos del lugar de donde la acción ha sucedido.

Por último, se dice que la limpieza con antisépticos líquidos (como los que hay en los hospitales) contamina o destruye los rastros de ADN, no sabemos hasta qué punto esto es seguro, aunque no está de más darle una última limpieza con esta sustancia…

Todo esto puede parecer muy aparatoso de realizar, pero en el accionar extremista es mejor tomar tiempo, paciencia y buena preparación para golpear más y mejor.

Cámaras

Hace años que la mayoría de las grandes ciudades están plagadas de cámaras de video-vigilancia, ahora no sólo las de tráfico o las que instalan por “seguridad ciudadana”, así como edificios públicos, ministerios, estaciones de tren…etc., si no que gracias al auge de la tecnología barata, cualquier imbécil puede instalar su propio circuido cerrado de video-vigilancia. De este modo encontramos cámaras en domicilios particulares, comercios, garajes e incluso hay quienes colocan cámaras en sus vehículos.

Algunas son falsas, eso nos consta, otras son de alta definición y otras graban con una calidad penosa pero hay que tratar a todas como si fueran de verdad, toda cámara representa peligro.

Aparte de esto, aún existe otro tipo, las cámaras de los teléfonos móviles, cualquier idiota hoy día, incluso los niños tiene un smartphone, que no sólo le capacita para llamar a la policía, sino también para grabar o tomar fotos.

 

¿Cómo se contrapone esto? Aquí algunas propuestas:

Buscar rutas sin cámaras, mirar bien cada esquina, cada comercio… las cámaras se pueden colocar en cualquier sitio, a veces están escondidas…

Preparar varias rutas alternativas siempre, buscar lugar oculto donde cambiar de apariencia y la ropa, asegurarse que no hay nadie observando desde alguna ventana…

Si es imposible hacer una ruta sin cámaras, si son sólo una o pocas y están al alcance de la mano, pueden desactivarse o destruirse sin llamar la atención (por ejemplo cortando los cables o cegándolas con un spray de pintura) pero no el mismo momento de la acción porque esto puede atraer atenciones indeseadas, puede hacerse varios días antes de la acción y comprobar si las han reparado antes de llevar a cabo la travesura.

Si no hay otro remedio más que ser grabado, usar ropa preferiblemente ancha que desfigure las características corporales, la forma del cuerpo, la altura, el género… conseguir la ropa para la acción mejor en segunda mano, mercadillos callejeros, o robada. En general, ni se os ocurra pagar nada que vayáis a usar en alguna acción ilegal con tarjeta de crédito o conservar tickets de compra, comprar ropa y materiales con tiempo suficiente de antelación y lejos de vuestro lugar de residencia y de donde la acción va a suceder.

Andar a altas horas de la noche una o varias personas vestidas por completo de negro y con pasamontañas llama la atención de cualquiera que se cruce por medio. Para algunas acciones en zonas urbanas es preferible usar ropa “normal”, que no sea llamativa, o incluso vestir a la “moda”. Y en lugar de pasamontañas, una gorra, gafas y bufanda o, mejor aún, pelucas, barbas postizas y látex artístico. Evidentemente el disfraz debe parecer realista y creíble, de otro modo mejor no usarlo.

De doble vida, psicología y estado mental.

Vivir una doble vida, en ocasiones puede ser difícil de sobrellevar, especialmente en los inicios, no sólo porque hay que ser extremadamente meticuloso para mantener la “fachada”, sino porque en no pocas ocasiones puede ocasionar un conflicto mental con uno mismo. Vivir una doble vida requiere una fuerza de voluntad de acero, paciencia, sacrificio y mucha sangre fría.

Cuando un individualista decide pasar de las palabras/pensamientos a los hechos es, a día de hoy, dadas las características de este tipo de guerra y los factores que la rodean, prácticamente se hace imposible el tener durabilidad y “éxito” sin llevar algún tipo de doble vida que oculte nuestras intenciones y actos a los ojos del resto del mundo. Hay que tener las cosas claras en la mente antes de enfrascarse en una vida inmersa en el caos de la guerra sin cuartel permanente, ya que las consecuencias que acarrean si no se cumplen ciertas “reglas” pueden ser irreversibles. Esto no es una broma, la muerte y el presidio son muy reales y el riesgo nos acompaña a diario.

Antes de iniciar una actividad criminal/terrorista es necesario cambiar muchas cosas para tener unas mínimas garantías de seguridad, o mejor dicho, para vivir una doble vida es posible que tengas que cambiar todo tu ser: Empezando por tu aspecto y “look”, tu personalidad y hasta tu forma de socializar, tu círculo de amigos y conocidos, por dónde te mueves y qué lugares frecuentas… hay que empaparse en conocimientos sobre diferentes formas de pasar desapercibido tanto en la vida real como en internet, mil y una cosas que nos cambian la vida por completo y para lo que hay que estar mentalmente preparado, y tener en cuenta que este cambio no pude producirse de un día para otro, porque esto también llama la atención. Hay que ser consciente de que hay que renunciar a muchas cosas y hay que estar preparado para asumir ciertos sacrificios con entereza. Por ejemplo si tenemos amistades “problemáticas” o frecuentamos lugares que atraigan la atención de las autoridades… son lujos que no nos podemos permitir y hay que renunciar a ellos, inclusive si estas amistades son de años o si compartimos la misma sangre… y renunciar a nosotros mismos, a nuestra vida pasada…es algo que no se lleva fácil. Una de las características de la doble vida incluye mentir y actuar falsamente para camuflarse en la sociedad que odiamos, no pocas veces hay que morderse la lengua y fingir una sonrisa, delante de extraños pero también de conocidos y familiares. Aguantar durante todo el día conversaciones absurdas y pretender interés por las mismas idioteces sin sentido que el resto de ovejas a tu al redor… hay que tener una gran capacidad de auto-control para no delatarse a sí mismo y encajar como un ser híper-civilizado más, como uno más del rebaño. Construirse una personalidad paralela sobre la cual ocultar nuestro verdadero Yo, y en cierto modo “transformarse” en todo lo que odiamos no es para nada una tarea fácil.

El ser humano es un animal social, el hecho de que los individualistas extremistas (del tipo que sean) son y siempre van a ser una minoría viviendo en las sombras, hace que para muchos sea difícil encontrar cómplices o afinidades que compartan nuestros puntos de vista y en ocasiones esto puede llevar a sentirnos solos y por tanto, a intentar buscar afinidades en nuestros círculos cercanos o internet. Esto es un error fatal.

Comenzar conversaciones de temas “sensibles” con conocidos o familiares, puede hacer que empiecen a sospechar, además, el hecho de que puedan compartir algún punto de vista contigo no implica una complicidad real.

Ten en cuenta que para la inmensa mayoría de personas que nos rodean, somos el enemigo, si supieran qué es lo que tramamos o, peor aún, llegaran a saber o simplemente a imaginar nuestras actividades criminales/terroristas, se espantarían y nos delatarían a las autoridades, y poco importa que sean amigos o familiares, hay temas y conversaciones que son muchísimo mejor ni tocar y evidentemente NADIE ajeno a nuestro grupo de cómplices (si existe dicho grupo) debe estar al tanto de nuestras actividades bajo ninguna circunstancia.

Para el resto del mundo debemos ser personas comunes y corrientes, gente que no se ensucia las manos y que respeta la ley y el orden. El último en quien pensarían a la hora de señalar con el dedo como el autor de un acto ilegal.

2 thoughts on “Algunos consejos criminales: ADN, video-vigilancia y otros rastros”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*