¿Por qué amarte? Breves reflexiones nocturnas sobre el amor

Interesante texto escrito por Huehuecoyotl.

¡Muerte al altruismo humanista, viva la misantropía eco-extremista!


“En cuanto a mí, nunca he comprendido como dos seres que se aman y creen hallar en ese amor la felicidad suprema, no prefieren romper violentamente con todas las convenciones sociales y sufrir todo género de vergüenzas, antes que abandonar la vida, renunciando a una ventura más allá de la cual no imaginas que existan otras.” (a) Diría Schopenhauer quizá en una noche de aterro, quizá en una noche similar a esta, en la que pienso sobre el hecho de amar, sobre el amor y cómo se relaciona con la sociedad moderna.

En primer lugar, hace tiempo he estado escribiendo un texto acerca de los discursos promovidos por la mass media y cómo estos rigen la vida cotidiana del humano moderno, el texto aún no está concluido, es una realidad que aún falta tiempo para terminarlo, pulirlo y sacarlo a la luz. Sin embargo, eso no me detiene a que esta noche de abril escriba un poco sobre el amor. Pero, ¿qué tiene que ver el texto ya mencionado con este?, para mí la relación está en que el amor en esta época moderna o lo que se entiende por amor se ha formado -como en otras- a través de discursos, discursos destinados nuevamente a moldear y regir el actuar del humano.

Así como el viejo Schopenhauer no lograba comprender la felicidad que encontraban dos seres al amarse, yo unas cuantas decenas de años después; no puedo comprender cómo el humano encuentra la felicidad amando al prójimo, cuando ese sujeto referido como el prójimo es o puede ser alguien tan distante y desconocido. Aquí encaja perfectamente la frase “amor al pueblo” muy entonada por aquellos izquierdistas de noble corazón.

El “amor al pueblo”, ¿quién es el pueblo y por qué debo yo amarlo?, me cuestiono. En estos tiempos modernos el amor al prójimo se ha convertido en un arma de doble filo, quizá decir que tiene sólo dos filos es poco. ¿A qué voy con esto?, bueno a que el humano moderno en su vida cotidiana se ha visto bombardeado por discursos que le susurran sutilmente o en otros casos le gritan de forma aterradora que debe amar a su prójimo, a aquel hijo de Dios que es igual a él, y que, por lo tanto, merece su amor, tolerancia, respeto y comprensión. ¿Por qué es mi prójimo? ¿Por qué debo sentir alguna afinidad con ese “prójimo” si nuestros intereses son distintos? Es aquí donde yo me pregunto ¿Por qué amarte?, ¿por qué amar al prójimo?, ¿si no siento apego alguno a él?

Vuelvo a recordar el asunto que nos atañía a Schopenhauer y a mí, el cual era: ¿Cómo se logra la felicidad a través de amar a un ser?  Reconozco que la finalidad de amar no es totalmente igual en la concepción de Schopenhauer y en mi concepción, para mí el amor al prójimo, así como es un arma de múltiples filos, posee múltiples intereses y finalidades. ¿Cuáles son estas?

Las respuestas al interior cuestionamiento son incontables y recaen en el interés del sujeto que está reflexionando sobre el tema, para mí y mis intereses un motivo por el cual el humano moderno ama al prójimo y no sólo eso, también procura que los diversos contextos sociales en los que este se desarrolla se enteren de ese amor al prójimo expresado y demostrado por él. En efecto, el interés por amar al prójimo y demostrarlo recae en la búsqueda por reconocimiento social tan propia del humano moderno. (b)

Es así como el amor al prójimo se transforma en un objetivo, ya que el humano moderno persigue obtener un reconocimiento social al demostrar su amor por ese ente nombrado como el “prójimo” por más desconocido que este le resulte. Actos de altruismo difundidos por diversos medios, principalmente los cibernéticos, hacen que los humanos sientan empatía y apego con quien realiza el acto altruista, incluso actos “caritativos” con los animales, e incluso más recientemente con lo que ellos comprenden -o les han hecho comprender- por naturaleza.

Este sentimentalismo aparentemente inocente, amoroso y caritativo hacia las personas, los animales y las plantas, no son nada más que una falacia, una mentira en la cual los humanos modernos actúan en su búsqueda insaciable por reconocimiento social, deseo y búsqueda que en gran parte de las ocasiones es invisible para los híper-civilizados. El hecho de que un sujeto de buen corazón alimente con una pizza a un vagabundo, le dé de beber a un perrito moribundo o riegue una planta a punto de secarse, no significa nada, ni cambiaria absolutamente nada, el mundo seguirá en su camino hacia el abismo, camino en el cual es guiado y empujado por los humanos. Entonces, ¿por qué el humano moderno lo hace?, se excusan diciendo que esa acción cambia el mundo de quien recibe la acción, lo cual para mí es estúpido y falso.

Quién recibe la noble acción, o mejor dicho la “amorosa acción” sigue habitando dentro de un contexto social, así el vagabundo sigue viviendo dentro de la sociedad en la cual carece de posibilidades laborales, el perrito y la planta se siguen encontrándose dentro de un mundo envenenado en donde tarde o temprano la actividad humana los destruirá. El acto de amor excusado en la empatía y el altruismo es el acto más falso que alguien pueda cometer.

Su amoroso altruismo está empapado del interés por obtener el reconocimiento social, aunque lo nieguen, ya que, el deseo de conseguirlo es algo que se encuentra escondido ante la conciencia del humano. Como lo escribí en un principio, la vida del humano moderno está controlada, ¡aquel quién se ve libre es sólo un ciego!, los discursos plasmados en la publicidad juegan un papel importantísimo en el control del híper-civilizado el cual cada vez se arrodilla más ante estos, siempre de una manera imperceptible para él.

Hasta aquí escribiré en esta ocasión, sé que el texto no es más que una leve introducción a un tema con múltiples aristas como lo es el amor, siempre tan controversial, espero que estos diversos textos que he redactado se relacionen entre sí y sean del interés y sirvan como aportación a la tendencia. Por el momento, me parece que es un breve, pero claro esbozo de un aspecto de los muchos que se pueden desarrollar en cuanto al amor, realizado desde mi perspectiva como eco-extremista.

-Huehuecoyotl-

Torreón, abril 2017

Notas:

(a) Véase en: Arthur, S. (n.d.). El amor. En, El amor, las mujeres y la muerte.

(b) Para una mejor referencia acerca del concepto “reconocimiento social”, véase el texto que escribí junto con Ozomatli para la revista Regresión: Huehuecoyotl, & Ozomatli. (2017, abril 4). “Algunas reflexiones sobre el actuar del humano moderno desde una perspectiva eco-extremista.” Regresión. Cuadernos contra el progreso tecnoindustrial, número 7.

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