AMOR PROPIO – DISTANCIA ASOCIAL

(por León Darío)

Estamos condenados a la socialización, al precio que sea, está estigmatizado el individuo, es tiempo de rebaños, masas y rebaños; rebaños y masas con sus pastores vareando a quien osa transitar fuera del sendero de lo social, de la masa. Está estigmatizado el tiempo y el bienestar para la propia singularidad, el sacar provecho para sí mismo, provecho propio, el auto disfrute y el funcionamiento con autonomía de la persona, y dentro de esa socialización a la que estamos condenados a esa serie de valores educativos y absurdos protocolos morales que coartan nuestro libre criterio individual…no decir no a algo que no te agrada por simple cumplido, no decir que no, o no manifestar un claro desagrado por no herir una susceptibilidad o por mera compostura sobre una mesa familiar…siguiendo el mismo patrón establecemos una serie de situaciones que realmente no deseamos pero en las cuales cedemos (vuelta de hoja) para no dañar a los demás con nuestros verdaderos deseos…visitamos lugares que no queremos, asistimos al cine a ver una película que nos importa una mierda o sufrimos visitar zonas de ocio que nos dan asco por el hecho de que la mayoría de nuestros amigos han organizado acudir y claro, tienes que acatar porque sino la otra opción es quedarse en casa un sábado noche y eso se interpretaría ser el aburrido de la cuadrilla y etiquetado con dicho epíteto. En un claro ejercicio de amor propio y sano, no debemos tener reparo alguno en decir un No, la cortesía no puede desembocar en la absorción de nuestras energías y ante todo debe prevalecer la idea de que cada cual de nosotros, es su propio mejor amigo y compañero, su compañero más leal pues es únicamente el Individuo quien se acompañará así mismo hasta el último respiro de su existencia; la cortesía no puede despacharse nunca y en absoluto en detrimento del individuo. ¡Nada puede subyugar al dueño y soberano de Si mismo! El “quedar bien”, el no ofender, el no parecer molesto, el “seguir el rollo” para evitar una salida de tono o discusión, el temor a no herir una susceptibilidad auto reprimiendo un parecer sincero, el miedo a no contestar a un maldito jefe con alguna estupidez por no sufrir un despido “disciplinario” …Frente a eso Yo incito al amor propio, al auto disfrute, a la explosión de nuestros sentidos, a la experimentación de nuevas sensaciones, a darnos explicaciones únicamente a nosotros mismos, a el guiarnos por nuestros propios instintos aunque se trate de tropezar una y mil veces; a transitar y perderse por espesos bosques dejando el teléfono en casa para poder conversar y reunirse en “petit comité” con nuestro propio Yo; os invito a la gula, a gozar mental, intelectual y corporalmente, a disfrutar sexualmente y como una mejor plazca, en pareja, en grupo, colectivamente… incito al “encierro” en una habitación repleta de lecturas y sólo salir para “autoabastecerse” de la despensa y nevera… La cortesía, el “buen hacer”, la ética, el “no hacer lo que no quieres que otros te hagan”, los modales… son todos ellos factores que nos coartan como personas propias; frente a la humildad, frente al yugo de la moral, la honestidad, la sencillez o la honradez con quien no es honesto, sencillo u honrado con nosotros, Yo exalto la complacencia, el gozo, la gula, la envidia, la vanidad, el gozo, la ambición, el conocimiento…y todo aquello que empuja al crecimiento y la elevación de los Individuos frente a las sogas cristianas, monoteístas, humanistas… Os quiero incitar e incito a ser herejes, egoístas, impuros, raros, excéntricos, a ser los extraños y huraños que dan que hablar entre sus vecinos y todo aquello que molesta a esta mierda de sociedad…La vida es corta y efímera, nuestra vida hay que vivirla al segundo y esta no es una mera vaga expresión, es una manera de afrontar la realidad de no poner la mano en el fuego sobre que que podamos seguir existiendo el próximo año, el próximo mes, la próxima semana, el próximo día e incluso el próximo segundo…numerosos, hoy día, son los factores que hacen posible el fin de nuestra existencia física parejo al gigante avance de la sociedad tecno industrial (y su contaminación, grandes autopistas con “recientes” modelos de coches a velocidades de vértigo, comida basura, maquinaría en las fábricas que ante un mínimo fallo aplastan cuerpos o rajan pescuezos, pandemias de laboratorio…) como para privarnos en ser nosotros mismos, hay que descubrir lo más profundo que aguardan nuestros interiores, hay que sacar de dentro, como decía el ardiente iconoclasta Renzo Novatore, lo más brillante de nosotros; hay que darse un buen baño de complacencia, erradiquemos la abstinencia; no tenemos tiempo para gravitar en dimes y diretes, dejemos de mal gastar el tiempo con idiotas e idioteces.

Diciembre, 2020

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