All posts by maldicionecoextremista

Infectado Misántropo

Furioso por la ciudad de mierda, montones de basura y pestilencia se levantan ante mi.
El cubrebocas oculta mi expresión de asco y repulsión, observo y siento, siento ese penetrante odio que inunda mi ser infectado del virus.
Virus que llegó a mi y que hizo enfrentarme a mis miedos más latetes y oscuros, me empujó a mirar hacia el abismo y reconocerme entre las sombras, mi cuerpo luchó para volver a tener fuerzas, mi respiración entrecortada es simbolo del pesimismo negro que pesa sobre mis pulmones ahora.
Estuve por días buscando una respuesta, hasta que al final la encontré en una de las alucionaciones derivadas de la fiebre infecta que me arrebataron el sueño y el descanso.
Yo y el virus somos uno mismo, estoy infecto por una razón y esa razón es el contagio, el ser humano no tiene cura, no tiene escapatoria, está en un callejón sin salida, su unica salvación es su exterminación, pueden buscar vacunas, pueden apostar por la inmunidad global pero la pandemia llegó para no abandonarnos por varios años.
¿Es un virus creado?, ¿fue obra de la naturaleza salvaje?, ¿acaso importa?, NO, no importa nada de eso, está aquí y estoy infectado de ello, un misántropo silencioso suelto en las ciudades manchando lugares públicos de mucosidades y saliba potecialmente infecciosa.
Yo mismo soy mi propia arma, ahora mi cuerpo es el arma biológica por exelencia, soy más letal que un explosivo en horas familiares, más peligroso que un incendio repentino, más lacerante que un pedazo de plomo disparado hacía las entrañas de la civilización, más cortante que la navaja más afilada.
YO, el misántropo enfermo en eras de pandemia, soy quien continuará empujando al ser humano a su abyecta miseria.
Esta vez no hay reivindicaciones, no hay tomas de responsabilidades, solo queda hacer lo que se tiene qué hacer…
Lo Salvaje, lo Desconocido me eligió a mi, mi respuesta será.

América
Tendiendo a lo Salvaje

(es) Una visión satánica de la pandemia de Covid-19

Descargo de responsabilidad

Antes de comenzar mi “polémica siniestra”, un descargo de responsabilidad es necesario. Sigo el movimiento Oculto, la subcultura, que se denomina Orden de los Nueve Ángulos (O9A, ONA). {1} Esto implica dos cosas. Primero, que “mi” satanismo es el satanismo tradicional del O9A, que difiere sustancialmente del “satanismo” moderno propagado por Howard Stanton Levey, más conocido como Anton LaVey. {2} Segundo, dado el principio O9A de la autoridad del juicio individual {3} mis puntos de vista no representan los de la subcultura O9A, ya que ningún punto de vista individual puede representar una subcultura intransigente. {4}

Un aprendizaje necesario y una dialéctica necesaria

Mi visión satánica de la pandemia de Covid-19, comúnmente conocida como la pandemia del coronavirus, es que es una limpieza natural de nuestra especie humana; parte de la dialéctica siniestra que nos evoluciona como especie, {5} y que tiene el potencial de cambiar nuestras sociedades y poner al descubierto cuán débiles somos como especie, y como individuos, cuando nos enfrentamos a una de las consecuencias de algunas de esos poderes, esas fuerzas que históricamente han sido descritas como satánicas y encarnadas en el arquetipo de Satanás.
Cuando Satanás, según el satanismo tradicional del O9A, es diferente e independiente tanto del judaísmo como de Nasrany, es considerado por el O9A como un arquetipo de rebelión, revolución, disensión, herejía, desafío y Caos, del cual el Caos puede surgir un nuevo orden, nuevas formas de vida.

Es decir, la pandemia de Covid-19 con las medidas tiránicas asociadas introducidas por los gobiernos occidentales, como “encierro”, “quedarse en casa”, cerrar la vida social normal y las interacciones sociales, hacer reuniones en público de más de dos personas, y el mensaje de “mantenerse a salvo” puede ser, debería ser, el catalizador de la rebelión, la revolución, la disidencia y el desafío. Si no inspira tales cosas, ¿qué dice eso sobre la mayoría de los pueblos de Occidente?

Dice que son mundanos. Que son débiles. Que se han vuelto mansos, dóciles. Y que por eso quizás no merezcan sobrevivir. O si sobreviven, dice que va a merecer su destino: ser siempre mundanos, ovejas, plebeyos, gobernados y manipulados por vulgarianos, muchos de los cuales los vulgarianos son magos por naturaleza o porque se han alineado con aquellos que consideran que están en “El lado ganador”, y que han sido recompensados por su servicio sincrónico a los que son magos por naturaleza.

Mientras tanto, la subcultura O9A continuará con la Fase Tres de su siniestra dialéctica. Clandestino para empezar. Que esla fase del reclutamiento clandestino, personal, revolucionario, que implica hacer que otros sean conscientes de nuestro satanismo, de nuestros arquetipos como Satanás y nuestra mujer Baphomet, {6} y de cómo ciertos roles pueden socavar el status quo y, por lo tanto, el poder de los vulgarianos y sus Hubriati. {7}

No me disculpo por esto, en mi opinión, esta es una auténtica perspectiva satánica de la pandemia que está matando gente. Para mi Satanás, el Satanás del O9A, mata, es disruptivo, encarna tanto el Caos como la Evolución. Él, como Baphomet, su consorte y contraparte femenina, es parte de nuestra evolución natural como especie, aunque esta sabiduría cósmica ha estado oscurecida durante décadas por el llamado “satanismo” mundano del plebeyo llamado Howard Stanton Levey.

Kerri Scott

Oxonia

March 2020
ev

{1} Ver “The Physis Of The O9A section of Insight Rôles, The Seven Fold Way, And The O9A”, incluido en
https://omega9alpha.files.wordpress.com/2019/10/o9a-trilogy-print.pdf

{2} https://wyrdsister.wordpress.com/2018/07/29/traditional-and-modern-the-two-types-of-satanism/

{3} Ver dos textos “Authority, Learning, and Culture, In O9A Tradition and The Authority Of Individual Judgement: Interpretation And Meaning which”, estos incluidos en
https://omega9alpha.files.wordpress.com/2019/10/o9a-trilogy-print.pdf

{4} Ver “A Sinister Anarchic Vision section of the text Authority, Learning, and Culture, In O9A Tradition” incluido in
https://omega9alpha.files.wordpress.com/2019/10/o9a-trilogy-print.pdf

{5} Como escribió Nietzsche: Was mich nicht umbringt, macht mich stärker. (Trad.: “Lo que no me mata me hace mas fuerte”)

{6} Nuestra Baphomet femenina – Maestra de sangre, de sacrificio humano, y algunos de sus seguidores – se describen en la novela “O9A Eulalia: Dark Daughter of Baphomet”, disponible en
https://omega9alpha.files.wordpress.com/2018/03/ona-eulalia.pdf

{7} Los Hubriati son definidos por el O9A como “esa clase de individuos, en Occidente, que han estado y están subsumidos por el ethos de los magos y el engaño de las abstracciones, y que ocupan posiciones de influencia y/o de poder. Hubriati incluye políticos, magnates de los medios y sus sirvientes, comandantes militares, funcionarios del gobierno, industriales, banqueros, muchos académicos y maestros, y así sucesivamente. La oligarquía (elegida y no electa) que forma parte de los controladores de los gobiernos occidentales es casi por excelencia hubriati. Entre las abstracciones que engañan a los hubriati están el Estado.
“A Glossary of Order of Nine Angles Terms”, incluido en
https://omega9alpha.files.wordpress.com/2019/10/o9a-trilogy-print.pdf

Pande-monio

*
Es un hecho, la pandemia está trayendo un nuevo mundo, es claro que el sistema ha tomado esto para implementar nuevas medidas de control y nuevas restricciones para las masas embrutecidas, las está llevando a ser una bola de viciosos empedernidos bajo ciertas tecnologías, excesos de radiación, el espejo negro emitiendo luces a cada momento, dosis de redes sociales diarias, contenido inutil para descerebrados celebrando una era patética repleta de la sucia doble moral que inunda los pestilentes pensamientos y actos de los hipercivilizados.
El virus se extendió, según los medios oficiales hay miles de muertos, millones de infectados, mucha gente vive con temor de salir e incluso interactuar con otras personas, la venta de antidepresivos se duplicó, trastornos mentales como la ansiedad, etc., se agravan, los estragos psicológicos que está dejando esto serán irreversibles, más cuando la humanidad piense que se ha salvado y nuevos brotes continúen afectando a los grupos vulnerables, o no.

*

Por otro lado, la cultura occidental imperante mezclada con la pandemia es un problema para la civilización, si dejaran morir a los que tienen qué morir la humanidad se ahorraría bastante fatiga, pero no, continúan cayendo en ese mismo hoyo. Los salvajes inuits, por ejemplo, al ser nómadas si en algún momento un miembro del clan resultase con una enfermedad que comprometiera a la tribu, los inuits lo dejaban en una cueva con una fogata encendida y con algunos leños secos para alimentarla, y seguian su camino, el afectado tenía dos opciones, morir por la enfermedad, o esperar a que se consumiera el fuego para que los animales salvajes los devoraran.
*
Al vivir en una sociedad humanista, que presuntamente vela por la integridad de sus miembros, dejarlos morir enfermos de covid 19 sería algo altamente reprobable, aunque eso se estuvo haciendo en diferentes partes de America y quizá también en Europa. Las contradicciones de nuevo cayendo en los esquemas psico-culturales de este sistema.

Las teorías conspiranoides indican que la elite que controla todo, al ver que el mundo tiene una sobrecarga de humanos, dejaron que el virus se esparciera para depurar y darle un respiro al planeta, de cualquier forma esa gente tambien comparte esta Tierra con todos sus “controlados”, es un plan estilo Ozimandias o Thanos, al ver que la vida está en peligro deciden eliminar a gran parte de esa vida y dejar que todo vuelva a equilibrarse. Este plan tiene varios inconvenintes, sobre todo en paises en vias de desarrollo, pongamos un ejemplo, una familia de diez integrantes, que apenas caben en un apartamento de dos cuartos, viven una cuarentena de más de dos meses saliendo muy poco, el hastio y la ansiedad se apoderará de ellos porque no aguantan relacionarse tanto tiempo con ellos mismos sean familiares o no, es así como la violencia intrafamiliar se duplicó en varios países de America.
Y si el “plan” de esa elite, era detener el avance de la humanidad, de nuevo en paises pobres y no pobres, meter a hombres y mujeres en sus casas por dos meses iba a ser contraproducente para ese plan porque, ¿qué hace un hombre y una mujer todo el día juntos por semanas? Pues se aburren y cogen, y si cogen por semanas durante su aislamiento, seguro tendrán embarazos no deseados, es así por ejemplo, si en México murieron 3000 personas por el virus, en unos meses nacerán 5000 bebés, 5000 humanos nuevos, de nada habrá servido entonces, se escucha como un chiste pero es realidad, cifras estíman que la curva de embarazos no deseados se irá al cielo después de la pandemia.

Así que en unos años, habrá más humanos de los que covid19 mató.

*

Algunos anarco-conspiracionistas culpan a los “eco-fascistas” de la expanción de la pandemia, quizá la elite más hermética sea “eco-fascista” y ni cuenta se ha dado. No es cuestión de ser ecologistas o no, si esa elite fue la responsable de esto no pensó en el planeta como una cuestión meramente prioritaria sino en el peligro que representa la frenetica vida occidental para sus intereses políticos y empresariales. Es realidad les importa una mierda la Tierra, siempre habrá de donde sacar dinero y obtener poder.

[es] (Italia) Ataques incendiarios nihilistas en Roma

Un breve comunicado… cerca de la segunda oleada del Covid-19 prendimos fuego a dos autos en el distrito de Trullo contra la paz social… es un gesto que parece trivial, pero en este momento se sumerge aún más en el caos, la llegada de este segunda ola, que obligará a millones de personas a atrincherarse en sus casas, nos moveremos en las sombras para seguir atacando.

¡Que la ola epidémica derribe a algunos humanos! ¡Por los ataques extremistas! ¡Agradecemos a los atacantes de los 11 paquetes-bomba de marzo pasado!

Célula terrorística “Misantropo K” – Roma

https://www.terzobinario.it/incendio-al-trullo-due-auto-in-fiamme/

https://www.romatoday.it/cronaca/incendi-trullo-auto-piazza-gaetano-mosca.html

[en] Traitors to our own kind

Interesante reflexión enviada al mail por “Askafroa”.


Traitors to our own kind

Eco extremism and anthropocentrism

Askafroa

When i was a child my father once told me about a rat who got lost in his office, the confused rodent immediately sparked panic amongst the workers who were not used to wildlife interfering with their orderly routine and after a long chase they finally cornered the animal. Relived he and his coworkers considered the unusual situation as good as over when the rat, scared and surrounded by giant creatures with no apparent motive, ran towards them and started its last attack. Loudly squeaking the prey became the hunter and chased anxious workers, clearly overburdened with the situation, on to tables while others were desperately trying to protect their ankles from the clearly suicidal rodent and while its last stand ended with its own destruction none of the people in the office that day would ever forget the moments where they were cowering on tables on the run from an animal a hundred times smaller than them. In its last moment the rat wasn’t rational, it did not distinguish between the workers who wanted it dead and the ones who wanted to set it free and it did not comply in the hopes of living another day. It saw humanity as one, a menacing power far beyond its own who wanted nothing more than get rid of this threat to daily routine. Its feral instinct kicked in one last time and it fought till its own end. In a sense this rat understood the spirit of eco extremism better than most of us humans ever could. A desperate last stand to no immediate end besides our own is so alien to the mindset of humanity when for, most of us, the goal is to live as long as possible. We fear death but deep down i believe the rat understood that even if it lived that day soon there is nowhere to run anymore. On an increasingly overpopulated earth there simply is no place for wild nature and if its end hadn’t came in that office it would have been a car or a disgruntled canal worker a few days later. Compliance brings nothing but buying you a little bit of time, fleeing somewhere else is always a temporarily solution before that place as well becomes infested by humanity. It is this feeling that’s the underlying sentiment of ITS, out of this feeling of violent hopelessness eco extremism was born. I feel more of a kinship to the rat and its motives than to any social cause and this is why eco extremism was never a stranger to controversy. The rejection of humanistic values is nothing more than a open declaration of war on the anthropocentrism that’s the foundation of almost all of western philosophy, various leftist Ideologies included and while the leftist is quick to determine that overt misanthropy is, in a twisted way, anthropocentric itself (one must simply admire the leftist refusal to mentally age past the age of ten you so rarely hear “no you” outside of playgrounds and schoolyards) eco extremism’s misanthropy is less the centering of humanity out of a desire for easy solutions or a symptom of the superiority complex over nature inherent to the domesticated modern human, its a case of correctly identifying the perpetrator. As the activist likes to say “the people destroying the planet have names and addresses” of course they have and they are easy to find out just look at the next letter you get. The destruction of nature by the hand of corporations doesn’t come from a place of sheer evil, the average CEO has no hatred of nature like a children’s book villain, it comes from the rational point of supply and demand. This demand for comfort would still persist after some utopian revolution and the left has to satisfy it otherwise the majority of people would just go back to the economic system that gave them smartphones, cars and microwaves. That’s why,besides the simple fact that anti capitalism is a byproduct of industrial civilization and therefore pretty unnecessary without it, certain “ecological” schools of thought enjoy such popularity amongst the left. They promise the illusion of sustainability, similar to what the advocates of green energy preach you, without changing the current standard of living. As various anti civ thinkers had to painfully learn you cant build a movement around the promise of “less but natural” because the majority of humanity is content if not happy with industrialized living and consumerism so this time its worker lead co ops that pollute the planet, city councils who approve oil pipelines through wild nature and trains instead of planes who destroy entire ecosystems. If “all power comes from the people” we have to admit our complacency. Even when faced with climate change the go to response of humanity is to calm themselves with empty promises and otherwise ignore it, to paraphrase Grey’s law “any sufficiently advanced apathy is indistinguishable from malice”.

After the enlightenment and with it the ideals of anthropocentrism, rationality and humanism took over Europe they joined Europeans on their colonial conquest until this mindset took over most of the world and became a cornerstone of modern society. The universe stopped centering around the sun and instead started to revolve around humanity, everything, nature included became judged by its use for humans,nothing had value on its own anymore. This is also true for those who desire to “protect” or “safe” the earth, for environmentalism even in its most “radical” forms (primitivism and deep ecology). Their critique of civilization is born from a domesticated mother and how does the old saying go ? “the master tools will  never destroy the masters house” the foundational Idea behind anti civ is one of rational self preservation, its the self serving desire to preserve earth for future generations by stealing from past ones. There is no real connection to nature in their writing and while they are trying to make up for it by copying indigenous traditions they mostly got from books written long after the fact it stays the sad imitation of an imitation. Like nature indigenous society has no value on its own, the value comes from the credibility it is able to lend to anti civ theory. As soon as a tribe becomes to patriarchal,violent or “civilized” by some arbitrary standard it loses its merit in the eyes of the anti civ thinker. Anti civ either ignores or doesn’t understand (depending on the author) the influence different landscapes and its spirits and gods had on indigenous society and therefore turn Indigenity into a homogeneous, socially just and peaceful theme park version of itself. But when you ignore the land you get a critique that is once again centered around human suffering, “civilization is bad because of the harm it inflicts on humanity” and even the instances where it destroys nature are measured in their repercussions for humans. Civilization caused hierarchy, war, mental illness, obesity, addiction and likely every other evil that inflicts humanity that alone warrants its destruction and the war industrial civilization wages on nature is an afterthought at best. In most Instances environmentalism is a reaction to the imminent threat that environmental destruction and climate change pose for humanity’s survival so instead of accepting that like everything before and after us, the age of humans has an expiring date, they ignore earths decision to get rid of the plague that is humanity and keep fighting against the tide and therefore once again center the needs of humanity over other species and even earth itself. The deeply European mindset behind environmentalism, the lack of spirituality makes the whole thing feel like a good scam, you treat nature like an algorithm meant to be solved instead of accepting that some things are not designed for us to understand. Even in its current unnaturally expanded form the human lifespan is so short compared to a mountain or a tree, completely insignificant in the grand scheme of things and yet in true enlightened fashion we claim that we are superior, that our survival is the first priority. We dare to assume our understanding of the world is the right one though we are nothing but mere children compared to even the youngest mountains and lakes. Like the zoo animal which, if born in captivity, is hard to re-wild since it has grown accustomed to the cage that provided safety and comfort,we, the children of industrial civilization, are almost incapable to think in uncomfortable non anthropocentric terms. To accept the fact that we will never really understand nature nor should we strive to do so, that we are nothing more than one animal amongst many, meant to be just another puzzle piece to an incredible complex ecosystem and how our original function as both prey and predator means that we were designed for death by nature and therefore should accept it as natural just as we currently accept death by car accident or cardiac arrest. Our self preservation instinct became a lazy, passive Insistence on the survival of the ill fittest. The notion that nothing lasts forever and nature is in a state of constant change where species die out while new ones will be born to take their place is not to comprehend for the scientific minds who declared war on nature and victory over it in the same breath. Surely we will be able to cheat death, nature and fate in a triple strike since we are far too rational to respect any of those concepts anyway.

My name is Ozymandias, king of kings:

Look on my works, ye mighty, and despair.

In its early stages eco extremism was no doubt influenced by neo luddism, (green) anarchism and animal liberation but after some time and some self reflection ITS found its voice not in the egalitarian polemic of anarchism or in the revolutionary gospel of ted kaczynski but in indigenous resistance and the indiscriminate attack of the wild. The eco extremist is a force of nature as political as wildfires, floods and the swift attack of animals of prey and like the hurricane who knows neither mercy nor moral we declare war on humanity at large, craving to sacrifice as many as possible to the pagan gods of old, just one reason amongst many why eco extremism was never intended to be a philosophy taught at universities or meant to create a movement. Not only is the european mindset beyond those concepts alien to it, if we would lust for political power, academic acceptance or mass appeal we wouldn’t invoke the forgotten gods of nature in our writing rather we would worship the deities of the modern age and wave around alleged facts, sing the praise of science and logic. Eco extremism means the utmost rejection of anthropocentrism with all its rationality and humanist social causes, it is not a political dogma set in stone, no common pantheon of deities or set of morals, no plans for future utopias or present activism. What makes eco extremism what it is, is the focus on attack, to wage a lone war against industrial society with no chance of reward or victory and to do it in the here and now not in or for a Future that only exist in the imagination. This war is not and never will be part of a greater agenda and we do not claim the moral superiority of working towards some greater good. Earths retaliation will never be political and it doesn’t bow to European definitions of morality. To say it in a way science junkies can understand its a simple case of newtons third law: “To every action there is always opposed an equal reaction.” Nature detected a disturbance to the natural order and now seeks to eradicate it. In its war eco extremism is, contrary to political movements and ideologies, not limited to mankind. The spirit of ITS is the same as that of the tiger who, when faced with the destruction of its natural habitat, develops a taste for human flesh, the wolf who frightens the shepherd at night, the storms that ravish human settlements after the last of the nearby trees has fallen, the indigenous warrior who fought the European invader to preserve the way of his ancestors so he can, if he’s not able to live as part of nature, at least dies as one. The call of nature is our teacher and our leader and we don’t need more, there is no human wisdom that could compare to the truths of wild nature. When a place becomes overpopulated by rabbits the local fox population increases, when a place becomes overpopulated by humanity eco extremism arises. There are powers far beyond our own and in one way or another they will restore the balance. Eco extremism is just one amongst many names Humanity created to explain the unknowable, a human expression of earth’s self defense. And while we won’t bring human extinction ourselves we gladly join earth, as a fifth column of traitors on our species, in its retaliation.

You don’t have to love eco extremism and eco extremism doesn’t want you to. Too often it speaks uncomfortable truths and no love can grow from such honesty. No one wants to admit complacency, no one wants eco extremism but we all deserve eco extremism. Your outrage over it’s “innocent” victims rings hollow when we are all living over the corpse of nature. We kill a million lifeforms everyday simply by existing. What you are witnessing is nature’s final attack and humanity’s last stand and whatever side you choose, you now have to live with the consequences. When there’s nowhere to escape attack is the only option. And even when my attack is nothing compared to a raging fire or an unstoppable tsunami, mine is the racing heart of a cornered rat. The certainty that when faced with no way out, death on your own terms is preferable over a life on the run. That is my personal truth, nature’s call sounds different for every listener. Sometimes there’s defiance in hopelessness and sometimes even a losing battle must be fought. After centuries the rat became a synanthrope, adjusted to humanity and yet the old instincts are far from gone, this is true for the rats and for humans as well. Eco extremism is, by design, not meant to be described in rational terms but if you would ask me I would say that eco extremism is a feeling. The feeling that I rather die as part of nature, a hunter like my earliest ancestors, than languish in artificial cities full of artificial feelings and a night sky without stars, and maybe that makes me, for better and worse, truly human, that’s more than any humanist can claim to be.

La Unión de los Creadores Intencionales de Sí Mismos

“Verein von Egoisten” – He elegido traducir esto como “asociación de egoístas” en mi traducción de Der Einzige und Sein Eigentum (“El único y su propiedad”). Pero los egoístas conscientes, es decir, los creadores intencionales de sí mismos, no se asocian formando grupos permanentes, sino a través de un entrelazamiento continuo de actividades, una incesante unión y separación, cada uno de los cuales participa de acuerdo con su propio proyecto de creación. Entonces, para aclarar esta idea, llamaré aquí a la asociación de egoístas la unión de los creadores intencionales de sí mismos(1)

Muchos tienen la concepción errónea de que todos los egoístas son solitarios (y que los solitarios evitan relacionarse). Como si sólo aquellos dispuestos a someterse a un grupo fueran los únicos que se relacionan o interactúan. Yo argumentaría todo lo contrario. Cuando me someto a un grupo, yo –como yo– no me relaciono con ningún individuo de carne y hueso. Me sumerjo en la identidad del grupo y me “relaciono” como tal con otras identidades abstractas. Sólo al separarme de todos los grupos, me vuelvo capaz de relacionarme con los demás como mi yo real y siempre-cambiante. Incluso si yo fuera un solitario (y en ocasiones lo soy), estaría creando mis interacciones con los demás como yo elijo, porque yo sólo puedo existir como yo mismo en relación con mis propiedades, es decir, en relación con el mundo que yo percibo y concibo, en relación a los otros de los cuales yo elijo distinguirme y distanciarme. Estas relaciones, estas interacciones que yo hago con otros serían la manera en que yo me creo a mí mismo como un solitario.

Pero la mayoría de las veces intento crearme a mí mismo, a mi vida, a mi mundo, junto con otros. Quiero unirme con ellos para entretejer mi vida y mi mundo con los suyos. Veo esto como mi riqueza real, como mi propiedad, como esencial para mi auto-creación voluntaria y mi auto-disfrute. Asi que nunca me someto a ningún grupo. En vez de eso, busco a aquellos que, como yo, están dispuestos a crearse, devorarse y divertirse con intención, y busco la forma en que pueda potenciar mi proyecto auto-creativo al entretejerlo por un tiempo con el de ellos, uniéndome con ellos por un tiempo para aumentar la fortaleza de cada uno y la riqueza de cada uno. En los mundos que tú y yo compartimos, los mundos inter-individuales donde tus experiencias y las mías se corresponden, cada uno de nosotros se encuentra con muchas cosas que se interponen en el camino de nuestra auto-creación intencional y auto-disfrute, que actúan para suprimir la auto-actividad e imponernos roles, identidades y relaciones estáticas para hacernos parte de un grupo u otro. En particular, tú y yo nos enfrentamos a los individuos que desempeñan los roles institucionalizados que configuran las relaciones estandarizadas de las ficciones conocidas como el Estado y la economía, y las estructuras tecnológicas industriales y postindustriales que configuran a los seres humanos en una masa(2). Aunque las actividades de los individuos forman estas instituciones y crean y mantienen estas estructuras tecnológicas, los individuos se pierden en estos sistemas estáticos y estandarizados de relaciones, de modo que los sistemas parecen formar entidades en sí mismas más poderosas que los individuos que las mantienen con vida. Incluso yo, un creador intencional de sí mismo, a menudo choco contra estos sistemas, y me veo forzado de varias maneras a interactuar. Lo hago con hostilidad, en rebelión, y obtengo todo lo que puedo para mí mismo de esta interacción forzada, mientras hago cualquier daño que pueda, y escapo lo más rápido que puedo, para no dejarme arrastrar.

Es aquí donde radica el poder en la unión de los creadores intencionales de sí mismos. Si tú y yo entretejemos nuestros mundos en aquellos casos en los que nuestros intereses, nuestros placeres, nuestras batallas, etc., se corresponden, entonces yo aumento mi fuerza con tu fuerza y tú aumentas la tuya con la mía. Contra los mundos aparentemente arrolladores del poder institucional y la masificación tecnológica, cada uno de nosotros se vuelve más fuerte, más capaz de auto-creación y auto-disfrute. Pero sólo mientras cada uno de nosotros recuerde separarse tan pronto como tus intereses, placeres, batallas, etc., ya no se correspondan con los míos. Si tú y yo olvidásemos esto, entonces nuestra unión, nuestra asociación, dejaría de ser tuya y mía, y en su lugar devendría una sociedad, una comunidad o una colectividad a la que tú y yo pertenecemos. Nuestra unión sigue siendo nuestra, sólo porque tú y yo podemos elegir separarnos en cualquier momento.

[Publicado en el número 14 (agosto, 2014) de la publicación “My Own”] traducción: Lapislázuli

(1) Me encanta usar la palabra “egoísta”. Provoca a la gente, y me encanta hacer eso. Pero también quiero dejar en claro que un egoísta consciente se creará a sí mismo en cada momento y esta auto-creación (y auto-devoración/auto-disfrute) conforma lo que llamo aquí egoísmo.

(2) A pesar de las computadoras “personales”, portátiles, etc., que puedes llevar contigo, esto es tan cierto para la tecnología cibernética como para la fábrica. De hecho, internet crea una masa humana global en la que los individuos se reducen a la misma actividad básica: la aceptación y la entrega de la mera “información”, por lo tanto, se mantienen en formación. Esta tecnología también ha destruido efectivamente la privacidad, un aspecto esencial de la asociación libre (o mejor aún, de la asociación propia).

Apio Ludd

EL GÉNESIS:LA ECONOMÍA DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Tenemos que saltar aquí, por un momento, de “la Ley” a “los Profetas”, revelando ya en este lugar el misterio de la economía doméstica única que se lleva en el cielo y en la tierra. La historia del imperio del Único también en el Antiguo Testamento, donde reina todavía la Ley, el hombre, como un ayo sobre el Único (Gál. 3, 24), responde a un sabio plan, decretado desde hace toda una eternidad. Todo fue previsto y ordenado para que el Único pudiera advenir al mundo al llegar la hora, con la misión de redimir a los hombres sagrados de su santidad.

El libro primero, “La vida de un hombre”, se llama también, por ello, “Génesis”, porque contiene en germen toda la economía doméstica única y hace desfilar prototípicamcnte ante nosotros todo el desarrollo posterior, hasta llegar al momento en que suena la hora y adviene el final de los tiempos. Toda la historia única gira en torno a las tres fases: el niño, el joven y el hombre, que reaparecen “con diversas variantes” y en círculos que van ampliándose cada vez más, hasta que por último toda la historia del mundo de las cosas y del mundo del espíritu se reduce a “niño, joven y hombre”. Por todas partes encontramos solamente “al niño, el joven y el hombre “transfigurados, del mismo modo que ya en ellos encontrábamos las transfiguraciones de tres categorías.

Hemos hablado más arriba de la concepción filosófica alemana de la historia. En San Max encontramos un brillante ejemplo de ella. La idea especulativa, la representación abstracta se convierte en la fuerza propulsora de la historia, lo que hace de la historia, por tanto, simplemente la historia de la filosofía. Pero, incluso ésta no se concibe siquiera tal y como se ha desarrollado con arreglo a las fuentes existentes, ni mucho menos tal y como se ha desarrollado bajo la acción de las relaciones históricas reales, sino tal y como ha sido concebida y expuesta por los modernos filósofos alemanes, especialmente por Hegel y Feuerbach.

Además, de estas exposiciones sólo se toma lo que puede adaptarse al fin perseguido y lo que tradicionalmente ha llegado a nuestro santo. La historia se convierte, con ello, en la simple historia de las supuestas ideas, en una historia de espíritus y de fantasmas, y la historia real y empírica sobre que descansa esta historia fantasmal se explota únicamente para dotar de cuerpos a estos fantasmas; de ella se toman los nombres necesarios, encargados de dar a estos fantasmas una sombra de realidad. Pero, en este experimento, vemos cómo nuestro santo se sale frecuentemente de su papel y escribe una historia fantasmal clara y desembozada.

En él encontramos este modo de escribir la historia con el candor más simplista y más clásico. Las tres categorías simples: realismo, idealismo y negatividad absoluta como la unidad de ambos (aquí se la llama “egoísmo”), con que nos encontrábamos ya como el Niño, el joven y el hombre, se toman como base de toda la historia, provistas de diferentes etiquetas históricas; forman, con su modesto séquito de categorías auxiliares, el contenido de todas las fases ya señaladas, fases presuntamente históricas.
San Max vuelve a dar pruebas, aquí, de su gigantesca fe, llevando la fe en el contenido especulativo de la historia preparado por los filósofos alemanes más allá que ninguno de sus predecesores. En esta solemne, larga y farragosa construcción histórica sólo se trata, pues, de encontrar una pomposa serie de sonoros nombres para tres categorías tan trilladas, que sus nombres propios no dicen ya públicamente nada. Nuestro consagrado autor habría podido pasar perfectamente bien del “hombre”, pág. 20, directamente al “Yo”, pág. 207, y mejor aún al “Único”, pág. 485; pero esto habría resultado demasiado simple. Por otra parte, la enorme competencia desatada entre los especuladores alemanes impone a todo nuevo competidor el deber de rodear su mercancía de una publicidad histórica estruendosa.

La “fuerza del verdadero curso”, para expresarnos a la manera del Dottore Graciano, discurre del modo más vigoroso” en las siguientes “mutaciones”:

Fundamento:

I. Realismo.

II. Idealismo.

III. Unidad negativa de ambos. “Se”

Primera imposición de nombres:

I. Niño, supeditado a las cosas (realismo).

II. Joven, supeditado a las ideas (idealismo).

III. Hombre – (como unidad negativa)

(egoísmo)

positivamente expresado: acopiador de ideas y de cosas,

negativamente expresado: desligado de ideas y de cosas.

Segunda imposición, histórica, de nombres:

I. Negro (realismo, el niño).

II. Mongol (idealismo, el joven).

III. Caucasiano (unidad negativa de realismo e idealismo, el Hombre).

Tercera, la más general, imposición de nombres:

I. Egoísta realista (egoísta en el sentido usual de la palabra) – El niño, el negro.

II. Egoísta idealista (el que se sacrifica) – el joven, el mongol.

III. Verdadero egoísta (el Único) – el hombre, el caucasiano.

Cuarta imposición, histórica, de nombres. Repetición de las fases anteriores dentro del caucasiano.

I. Los antiguos. Caucasianos negroides – hombres infantiles – paganos – supeditados a las cosas – realistas – mundo.

Transición (el niño, que aparece tras las “cosas de este mundo”) sofistas, escépticos, etc.

II. Los modernos. Caucasianos mongoloides – Hombres adolescentes – Cristianos – supeditados a los pensamientos – Idealistas – El espíritu.

1. Historia pura de espíritus, el cristianismo como espíritu. “El espíritu”.

2. Historia de espíritus no pura. El espíritu en relaciones con otros. “Los posesos”.

A) Historia pura no pura de espíritus.

a) El aquelarre, el fantasma, el espíritu en estado negroide, como espíritu convertido en cosa y cosa espiritual – ente objetivado para el cristianismo, el espíritu como niño.

b) La obsesión, la idea fija, el espíritu en estado mongólico, como espiritual en el espíritu, determinación en la conciencia, ente pensado en el cristiano – el espíritu como joven.

B) Historia no pura no pura (histórica) de espíritus.

a) Catolicismo – Edad Media (negro, niño, realismo, etc.).

b) Protestantismo – Época Moderna en los tiempos modernos – (mongol, joven, idealismo, etc.). Dentro del protestantismo, cabe establecer nuevas subdivisiones, por ejemplo:

ά) filosofía inglesa – realismo, niño, negro.

β) filosofía alemana – idealismo, joven, mongol.

3. La jerarquía – unidad negativa de ambos, dentro del punto de vista mongol-caucásico. Ésta se presenta, en efecto, allí donde la relación histórica se convierte en una relación actual o donde los contrarios se representan como paralelamente existentes. Tenemos, pues, aquí dos fases coexistentes:

A) Los incultos – (malos, burgueses, egoístas en el sentido usual de la palabra) = negros, niños, católicos, realistas, etc.

B) Los cultos (buenos, citoyens [Ciudadanos], los que se sacrifican, los sacerdotes, etc.) = mongoles, jóvenes, protestantes, idealistas.

Estas dos fases existen paralelamente, de donde se desprende “fácilmente” que los cultos dominan sobre los incultos: en esto consiste la jerarquía. En el desarrollo histórico ulterior, tenemos quebdel inculto sale el no hegeliano, del culto el hegeliano de donde se sigue que los hegelianos dominan sobre los no hegelianos. De este modo, Stirner convierte la representación especulativa del imperio de la idea especulativa en la historia en la representación del imperio de los mismos filósofos especulativos. Su anterior concepción de la historia como el imperio de la idea se convierte, en la jerarquía, en una relación realmente existente y actual, en el imperio universal de los ideólogos. Ello revela hasta qué honduras llega Stirner en la especulación. Este imperio de los especuladores y los ideólogos se desarrolla a la postre, “al llegar la hora”, hasta conducir a la siguiente imposición final de nombres:

a) El liberalismo político, supeditado a las cosas, supeditado a las personas – realismo, el niño, el negro, antiguos, aquelarre, catolicismo, los incultos, sin dueño.

b) El liberalismo social, independiente de las cosas, supeditado al espíritu, sin objeto – idealismo, el joven, el mongol, los modernos, la obsesión, protestantismo, los cultos, desposeídos.

c) El liberalismo humano, sin dueño y desposeído, a saber: sin Dios, puesto que Dios es al mismo tiempo el supremo señor y la suprema posesión, jerarquía – unidad negativa dentro de la esfera del liberalismo, y en cuanto tal imperio sobre el mundo de las cosas y de las ideas, y al mismo tiempo el egoísta acabado en la superación del egoísmo – la jerarquía acabada. Forma, al mismo tiempo,

la transición (el joven, que descubre lo que hay detrás del mundo de las ideas) al

III. “Yo” – es decir, al cristiano acabado, al hombre acabado, al caucasiano caucásico y al egoísta verdadero, que, así como el cristiano se convierte, mediante la superación del mundo antiguo, en el espíritu, llega a ser, mediante la disolución del reino de los espíritus, el corpóreo, al recoger sine beneficio deliberandi et inventarii la herencia del idealismo, del joven, del mongol, de los modernos, de los cristianos, de los posesos, de los protestantes, de los cultos, del hegeliano y del liberal humanista.

NB. 1. Pueden “intercalarse episódicamente” “de vez en cuando”, en su ocasión oportuna, para realzar el colorido del cuadro y producir nuevos efectos, ciertas categorías feuerbachianas y de otro tipo, tales como las de entendimiento, corazón, etc. Y se

2. El tan crédulo San Max, Jacques le bonhomme [Juan, el simple], no sabe decirnos acerca de la historia real y profana otra cosa sino que la contrapone siempre, bajo el nombre de “naturaleza”, el “mundo de las cosas”, el “mundo del niño”, etc., a la conciencia como algo acerca de lo cual especula, como un mundo que, a pesar de su constante cancelación, sigue existiendo en una penumbra mística para reaparecer a la primera ocasión; probablemente porque siguen existiendo los niños y los negros y también, por tanto, “fácilmente”, su mundo, el llamado mundo de las cosas.
Acerca de semejantes construcciones históricas y ahistóricas, ya dijo el buen viejo Hegel, a propósito de Schelling, el campeón de todos los constructores, lo que acerca de esto había que decir: “El instrumento de este monótono formalismo no es más difícil de manejar que la paleta de un pintor en la que sólo hubiera dos colores, por ejemplo el negro” (realista, infantil, negroide, etc.) “y el amarillo” (idealista, juvenil, mongólico, etc.), “para cubrir con el primero una superficie, cuando se trate de pintar un trozo histórico” (el “mundo de las cosas”) “y con el segundo otra en que se quiera pintar un paisaje” (“el cielo”, el espíritu, lo sagrado, etc.). Fenomenología, pág. 39. Y aun más certeramente se burla la “conciencia vulgar” de esta clase de construcciones en la siguiente canción:

El señor manda la yunta
Para segar la avena,
Pero la yunta no siega la avena
Ni vuelve tampoco a la casa.

El señor manda entonces al perro
Para morder la yunta.
Pero el perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena
Y ni uno ni otro vuelven a la casa.

El señor manda entonces al látigo
Para azotar el perro.
Pero el látigo no azota el perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

El señor manda entonces al fuego
Para quemar el látigo.
Pero el fuego no quema el látigo,
El látigo no azota al perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

El señor manda entonces al agua,
Para que apague el fuego.
Pero el agua no apaga el fuego,
El fuego no quema el látigo,
El látigo no azota al perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

El señor manda entonces al buey,
Para que se beba el agua.
Pero el buey no se bebe el agua,
El agua no apaga el fuego,
El fuego no quema el látigo,
El látigo no azota al perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

El señor manda entonces al carnicero,
Para que sacrifique al buey,
Pero el carnicero no sacrifica al buey,
El buey no se bebe el agua,
El agua no apaga el fuego,
El fuego no quema el látigo,
El látigo no azota al perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

El señor manda entonces al verdugo,
Para que cuelgue al carnicero,
Pero el verdugo no cuelga al carnicero,
El carnicero no sacrifica al buey,
El buey no se bebe el agua,
El agua no apaga el fuego,
El fuego no quema el látigo,
El látigo no azota al perro,
El perro no muerde la yunta,
La yunta no siega la avena,
Y ninguno vuelve a la casa.

En seguida, vamos a tener ocasión de ver con qué “virtuosidad de pensamiento” y con qué material de liceal llena Jacques le bonhomme este esquema.

ESPÍRITU LIBRE

No sabemos si Nietzsche ha leído las Veglie di Bonaventura, un texto del primer romanticismo, de atribución incierta, y que apareció anónimo en 1804. En la primera de las veladas, el guardián nocturno Bonaventura cuenta la suerte de un espíritu libre que, por más que un cura comedido trata de convertirlo, muere “como Voltaire”.
Nietzsche dedicó a la memoria de Voltaire Humano, demasiado humano, su libro para “espíritus libres”. Por cierto el libro de Nietzsche se halla muy lejos de la estilización ingenua y casi idílica con que, en las páginas de ese librillo romántico, se describe el espíritu libre, que a su vez se halla más próximo – no solo cronológicamente – a Voltaire y a la filosofía iluminista, que su epígono nietzscheano. Este surge de la “paz de la disgregación” de todas las potencias espirituales del viejo mundo “constreñido” y es – como después Zarathustra – un personaje verdadero que Nietzsche hace hablar; no todo Nietzsche, por lo tanto, como tampoco Zarathustra será todo Nietzsche.

Para los espíritus libres los orígenes del libro deben investigarse en una actitud de crítica radical, que no desapareció nunca del ánimo de Nietzsche, sino que llegó a una maduración “catastrófica” cuando se sintió estar acabado, en un callejón sin salida. “Hubo un tiempo en el que me asedió la náusea hacia mí mismo: el verano de 1876” , escribe Nietzsche todavía en plena composición del primer Zarathustra. Se trata, por lo tanto, de un vaciamiento interior, de la disgregación de todos los “idea- les” y de las ilusiones metafísico-artísticas: son éstos los supuestos para el nacimiento de su espíritu libre y en consecuencia, de su separación de Wagner.

Se sentía en contradicción con su “conciencia científica; en su predicación wagneriana había tocado – con la cuarta Intempestiva (Richard Wagner en Bayreuth) – el punto culminante de la “exageración” (la palabra pertenece a Nietzsche) y se sentía lisa y llanamente “ridículo” en su utópico desvío de “juzgar” todo y a todos, que se revela sobre todo en las Consideraciones intempestivas. Nietzsche tenía plena conciencia del sentido de la ruptura que significaba su nuevo libro: “Quiero declarar expresamente a los lectores de mis escritos pasados que he abandonado las opiniones metafísico-artísticas que los dominaban; son opiniones agradables pero insostenibles.”

El espíritu libre es por eso también un “noble traidor”, porque abandona toda “convicción” , toda fe. Se libra por encima de los pueblos, de las costumbres, de las religiones, de todas las ilusiones metafísicas como también de las creaciones artísticas que – como errores “providenciales” – han dado forma a la humanidad moderna. Su medio para volver a esas fases anteriores de la cultura es la historia, la observación psicológica. Su privilegio reside justamente en que se encuentra en el límite y como en equilibrio entre el pasado, con la religión, el arte, la metafísica, y el futuro, que pertenece ya al conocimiento científico. En esta nueva perspectiva, Nietzsche considera como etapas hacia la “sabiduría” – el ideal del espíritu libre – las ilusiones del pasado: “Es el destino de nuestra época que aún se pueda avanzar por cierto período con una religión, y que la música nos procure aun un auténtico acceso al arte. Épocas futuras participarán tan fácilmente de todo esto”.

Por lo demás, Nietzsche sintió la diferencia entre su “libertad de espíritu” y la de los esprits forts del siglo XVIII. “La figura del espíritu libre ha quedado incompleta en el siglo pasado; ellos (los esprits forts) negaron demasiado poco, y se conservaron a sí mismos”; en este fragmento póstumo parece referirse a una imperfección de la libertad de espíritu a la Voltaire, y proponer, al mismo tiempo, la posibilidad de una superación. Otro fragmento de la misma época (otoño 1876) habla del antagonismo entre esprit fort y “hombre de iglesia”, eclesiástico, cura, en una palabra, aunque en el interior de una misma esfera: la vida “contemplativa”, hoy – esto es en la época moderna – caída en el descrédito. Este fragmento concluye con una afirmación más bien enigmática: “el renacimiento de ambos (esto es del esprit fort y del cura) en una sola persona es ahora posible”.

¿Pensó Nietzsche en sí mismo? ¿En qué sentido el “espíritu libre” nietzscheano necesita de la integración del hombre religioso, más, del depositario de una fe? Como este fragmento queda aislado, no alcanzamos a saber nada preciso sobre el particular. En el posterior dictado a Gast no se encuentra ya ninguna alusión a la posibilidad de esa fusión singular. Pero no puede hacerse a menos de pensar en el “pío ateo” Zarathustra.

En todos los casos Nietzsche habla reiteradamente, tanto en sus apuntes, como en Humano, demasiado humano, de la necesidad de revalorizar la vida contemplativa, es decir, la vida dedicada al razonamiento de la sabiduría (Epicuro provee el modelo clásico de este ideal), que es al mismo tiempo limitación consciente al mundo circunscrito de la experiencia (ciencia, historia, observación psicológica) y renuncia a la acción. Además, el espíritu libre no es “productivo”, es decir, no puede ser poeta o artista, en tanto que estos “productivos” no serán espíritus libres, porque sólo la religión o la filosofía metafísica pueden hacer nacer la poesía y el arte, pero no la ciencia.

En lo que respecta a la acción, Nietzsche delinea una especie de retrato utopista del pensador del “futuro”, en el que se deberían unir el activismo europeo-americano y la contemplatividad “asiática” del campesino ruso. Esta mezcla debería conducir a la humanidad hacia la solución del “enigma del mundo”; mientras tanto, los espíritus libres tienen su propio cometido, que es el de derribar todas las barreras que se oponen a una “fusión de los hombres”: religiones, Estados, instintos monárquicos, “ilusiones sobre la riqueza y la pobreza”, prejuicios de raza, etcétera.

UNA ENTREVISTA CON TED

UNA ENTREVISTA CON TED[1]
Por J. Alienus Richalsky

En 1999 solicité a Theodore J. Kaczynski una entrevista para Blackfoot Valley Dispatch, a lo cual él amablemente accedió. La entrevista tuvo lugar ese mismo año en el Centro Penitenciario de Máxima Seguridad de Florence, Colorado, Estados Unidos.

Blackfoot Valley Dispatch: Bueno…
Theodore John Kaczynski: Vamos allá…

BVD: Bien, ¿Por qué abandonaste tu trabajo en Berkeley y tu carrera como matemático?

TJK: Cuando acepté el trabajo en Berkeley, ya había decidido que lo mantendría como mucho dos años y después me iría a vivir a los bosques. El hecho es que nunca, en ningún momento, me sentí satisfecho con la idea de pasar mi vida trabajando exclusivamente como matemático, sin más. Incluso ya en mi adolescencia soñaba con escapar de la civilización -en cosas como irme a vivir a una isla desierta o a cualquier otro lugar salvaje.
El problema era que no sabía cómo conseguirlo y me resultaba tremendamente difícil recabar el coraje y la determinación necesarios para liberarme de las ataduras que me encadenaban a la civilización y huir a los bosques. Es algo muy difícil porque a veces no somos conscientes de en qué medida las decisiones que tomamos vienen determinadas por las expectativas de la gente que nos rodea y por el hecho de que lo que queramos hacer sea algo que otros considerarían una locura. Es muy difícil conseguir dar ese paso. Es más, yo ni siquiera sabía a dónde ir realmente.
Pero más o menos al principio de mi último año en la Universidad de Michigan experimenté una especie de crisis. Se podría decir que las cadenas psicológicas con que la sociedad nos ata se rompieron de algún modo en mi caso. Tras esto, tuve claro que tenía valor para romper con el sistema, para escapar a algún lugar salvaje y tratar de vivir allí. Cuando fui a Berkeley, no tenía la intención de continuar allí indefinidamente. Acepté el trabajo en Berkeley sólo para ganar algo de dinero para empezar, para poder comprar un pedazo de tierra.

BVD: Dices que cuando eras adolescente soñabas con irte a vivir a un lugar desierto. ¿Recuerdas algo que te llevase a tener ese sueño? ¿Algo que viste o experimentaste?

TJK: Algunas cosas que leí me guiaron en esa dirección. Robinson Crusoe, por ejemplo. Y cuando tenía quizá 11 ó 12 años aproximadamente, leí algunos libros de antropología acerca del hombre de Neanderthal; teorías acerca de cómo vivían y cosas así. Comencé a mostrar un gran interés por leer acerca de este tipo de cosas y llegó un momento en que me pregunté por qué quería seguir leyendo más acerca de estas materias. Llegado a este punto, me di cuenta de que lo que yo quería realmente no era leer más acerca de estas cosas, sino en realidad vivir de ese modo.

BVD: Es interesante que estas cosas te impactaran tanto como para llevarte a actuar en base a ellas. ¿Qué piensas que fue lo que te atrajo de las vidas o modos de vida de Crusoe y del neandertal?

TJK: Entonces no creo que supiese por qué me sentía atraído por esos modos de vida. Ahora pienso que tenía mucho que ver con la libertad y la autonomía personales.

BVD: Este tipo de cosas deben atraer a mucha gente. Así que, ¿por qué no todos ellos tratan de vivir así?

TJK: Creo que a muchas personas les atraen estos temas, pero que carecen de la determinación suficiente para romper sus ataduras y lanzarse a hacer algo así realmente. Robinson Crusoe es considerado uno de los libros más leídos en todo el mundo. Así que obviamente resulta atractivo para mucha gente. Una investigadora de mi caso me dijo que a ella misma le interesaba mucho el modo de vida que adopté en Montana y que mucha gente con la que había hablado de mi caso estaba también muy interesada en ello. Y también que mucha gente con la que habló me envidiaba. Por ejemplo, uno de los agentes del FBI que me arrestaron me dijo: “envidio realmente su modo de vida aquí arriba”. Así que, hay muchas personas que reaccionan de ese modo, pero sólo se revuelven en sus ataduras, sin llegar nunca a romperlas.

BVD: Cuando te fuiste, llegaste a Lincoln, Montana. ¿Por qué a Lincoln?

TJK: Bueno, al principio solicité una parcela de tierra de la Corona en la Columbia Británica [Canadá]. Después, creo que al cabo de más de un año, me la denegaron. Pasé el siguiente invierno, el de 1970-1971, en casa de mis padres en Lombard, Illinois. En esa misma época, mi hermano se había ido a vivir a Great Falls, Montana, donde eventualmente había conseguido un trabajo en la fundición de la Anaconda Company. En algún momento durante aquel invierno él mencionó en una carta a mi madre que si yo quería comprar un trozo de tierra en la parte del país en que él estaba, él estaría interesado en ir a medias conmigo. Así que en la primavera fui a Great Falls, me presenté en su apartamento y acepté su oferta. Con la pasividad que le caracteriza, él dejó en mis manos la tarea de encontrar un terreno.
No se me ocurrió más que hacer que dirigirme al oeste por la Autopista 200, que en aquella época creo recordar que se llamaba Autopista 20, para ver qué me encontraba por el camino. Al pasar por Lincoln vi una pequeña caseta, casi un kiosko, al lado de la carretera, con el cartel de una inmobiliaria. Paré y pregunté al vendedor, un anciano llamado Ray Jensen, si podría mostrarme algún terreno tranquilo y apartado. Me enseñó un lugar en la subida del puerto de Stemple. Me gustó. Llevé a mi hermano a verlo y también a él le gustó, así que lo compramos. Pagamos 2.100$ en efectivo -en billetes de veinte dólares- al dueño, Cliff Gehring, Padre.

BVD: Así que podría haber sido cualquier otro lugar, en realidad.

TJK: Sí.

BVD: ¿Cómo era Lincoln cuando te mudaste allí? Continue reading UNA ENTREVISTA CON TED

EL AMORALISMO COMO ÉTICA

Si el rechazo de Dios desemboca a menudo, y casi inevitablemente, en la relatividad de cada juicio moral, el discurso de Stirner es más sutil y complejo, y no se limita a abarcar una idea simplista de un hombre que, aun sin Dios ni sucedáneos, se afirma como creador de una moral «toda suya»: aquél que, arrebatando a Dios y a sus sucedáneos, es decir, la propia idea de lo divino y lo sagrado, se ponga como legislador absoluto de una nueva moral, cometería justo el pecado, o crimen, que Camus atribuía a Stirner.

De hecho, según el filosofo alemán, que todo esté permitido no es cierto porque Dios no exista y nadie (el Hombre, el Ser o cualquier otra idea fija) lo sustituya, sino porque la propia moral sería «fantasma», «idea fija», «objeto», y la creación de cualquier moral, por muy personal que fuera, incluiría siempre la imposición criminal de un objeto pensado como absoluto sobre un sujeto que se suponía libre. Una moral individual despegada e independiente de un Dios es, para Stirner, trampa y engaño, porque dejaría la trascendencia intacta y sólo camuflada con trajes de inmanencia, como lo está la idea de una esencia individual; de ahí que las acciones, consideradas (¡y sólo consideradas!) inmanentes, se agarren a una esencia trascendente, el Yo sublime. Leamos a Stirner:
Se esfuerzan para distinguir una ley de una orden arbitraria, de una ordenanza: la primera deriva de una autoridad apropiada. Tan sólo que una ley sobre la actuación humana (ley ética, ley estatal, etc.) siempre es una declaración de voluntad, por consiguiente, una orden. Si yo mismo me diera la ley, sólo sería mi orden, y podría negarme a obedecerla en el instante siguiente. Cualquiera puede declarar lo que quiere permitirse, por consiguiente, prohibir mediante una ley lo contrario y, por lo tanto, tratar a su enemigo de infractor, pero nadie tiene que mandar sobre mis actuaciones, nadie tiene por qué decretar mis actos ni darme leyes sobre ellos. Tengo que consentir que me trate como a su enemigo; pero nunca que me maneje como si fuera su criatura y que haga de su razón o sinrazón mi norma de comportamiento.

La exigencia de «inmoralismo» es la llamada existencial del Único: negando una realidad a él exterior, el sujeto también niega una moral (a pesar de que pueda ser guiada por una razón absoluta) que cruce los límites éticos del individuo, es decir, que no sea su propiedad: si el individuo aceptara una conducta de vida como valor vinculante y absoluto, quedaría encarcelado en un dogma que comprometería la continua búsqueda de autenticidad y, de esta manera, el principio autoritario inherente al acto moral, por muy personal que se presente, se llevaría la mejor parte sobre la voluntad individual, siempre cambiante y fluida.

No hay moral no porque la razón sea falible (pudiendo ésta, en la filosofía stirneriana y de acuerdo con Kant, descontextualizarse respecto de la realidad), sino porque incluso la mejor norma ética, en tanto que considerada absoluta, sería un «espectro sagrado». Entonces, es la razón la hija de los comportamientos que se suponen morales y no viceversa: la incoherencia de los valores casa a la perfección con el «justificacionismo especulativo», que presupone el empleo de la razón para justificar el cambio de ideas de acuerdo a una toma de posición contraria, y hasta antitética, a una actitud asumida previamente. Pero, de este modo, la weltanschauung egoísta sólo se liga con la racionalidad menospreciándola, reduciéndola a medio para favorecer y dar un sentido a las actuaciones de la misma voluntad.

Sintetizando, en ausencia de una moral definida (convencional, cartesiana o kantiana), la «moral» stirneriana se presenta en cambio como afirmación de las potencias individuales y es fluida, flexible, continuamente irisada y autosuperadora. Si no hay un orden entre las normas éticas, siendo éstas plenamente subjetivas, asimilables al Yo como realidades a él inferiores y no como objetos suprasensibles, tampoco hay conflicto. Stirner es claro: «Aprecio todas las verdades que están por debajo de mí, no conozco una verdad sobre mí, una verdad por la que me deba regir. ¡Para mí no hay ninguna verdad, pues por encima de mi no hay nada! ».

Ahora bien, hemos fijado hasta aquí dos puntos de la filosofía stirneriana: la muerte de lo divino y el dinamismo de la moral, que no necesariamente desemboca, como pensaba Camus, en el crimen. Al contrario, la muerte de valores universales no puede provocar prevaricaciones entre sujetos o un conflicto entre egoístas, si éstos están efectivamente (nihilismo activo) convencidos del ocaso de la Verdad (de la muerte de Dios), sino que inaugura una moral «débil», positiva y no impositiva.

De forma incidental, anotamos que, mientras el dominio práctico (del Estado o el Capital, por ejemplo) tiene que negar, reprimir, vincularse a valores establecidos para imponerse, o sea, a una moralidad social (que puede ser, como pasa en la mayoría de los casos, también informal), en su lugar el sujeto stirneriano crea, experimenta, instituye y desmiente, encontrando en la caducidad de las normas éticas el motivo de acuerdo y diálogo, evidenciado por el mismo Stirner cuando dice: «… el contraste desaparece en el hecho de estar perfectamente divididos el uno de las otras, es decir, en la unicidad de los individuos».