(Chile) Trigésimo comunicado de Individualistas Tendiendo a lo Salvaje

Comunicado número 30 de ITS, esta vez el grupo “Sureños Incivilizados”, grupo de ITS en Chile, reivindica un atentado incendiario frustrado en un bus del transantiago hace unos días.

¡Que la actividad terrorística de los eco-extremistas siga minando las asquerosas ciudades del sur del continente!

¡Porque esto aún no termina!

______________________________

Que se sepa, hemos invocado al espíritu maldito de los kawesqar: “Ajajema”*. Lo invocamos y lo despertamos. Despertó furioso y lleno de odio por lo que el humano moderno ha hecho con la  Tierra. A cada instante maldice su asqueroso concreto, sus nefastos edificios que impiden ver el horizonte, sus máquinas con ruedas que abundan, pero por sobre todas las cosas maldice con fuerzas en lo que se ha convertido el animal humano. Al oído nos ha susurrado que merecen la muerte por ofender lo salvaje con cada respiro, le respondimos que sentimos lo mismo. Hemos hecho un pacto de sangre con su espíritu y le hemos prometido accionar en su nombre.

El espíritu pagano de los Fueguinos procuraremos revivirlo en cada incendio incivilizado nuestro. ¡Que su desgracia caiga sobre la civilización y el progreso humano!

En las tierras sureñas la lluvia cae y su sonido nos susurra venganza, con ella nos mojamos, no le hacemos el quite más nos empapamos como nuestros ancestros. El agua caída desbordó ríos y dejó el caos en la civilización.

La lluvia moja la Tierra… la Tierra, los arboles, las plantas y demás seres piden la lluvia, la desean, la anhelan, pero el humano la odia, la maldice, la encuentra mala por dañar a la gente “pobre”. Con cada arremetida de la naturaleza salvaje la masa híper-civilizada se conmociona y entristece, en cambio nosotros nos alegramos y la celebramos.

Los temblores de la tierra de días atrás anunciaban nuestros pasos, anunciaban nuestro atentado. El movimiento de la tierra sacudió nuestro ser, aceleró nuestro corazón y nos mandó el inequívoco mensaje de lo desconocido, mensaje que solo unos pocos somos capaces de atender y responder. Ese mensaje auguraba acción, clamaba jugarnos nuestra vida, clamaba arrojarnos al abismo caótico de la acción, pero por sobre todo, clamaba guerra a la civilización.

La raza humana híper-civilizada no tiene cura, no tiene salvación. La alegría hace estallar  nuestros corazones cada vez que la naturaleza salvaje se manifiesta contra la civilización con feroces desastres naturales, con cada masacre natural brincamos de emoción. Y si el día de mañana nosotros somos los que sucumbimos a causa de lo salvaje, sepan que lo haremos con la máxima satisfacción.

Nuestros cuerpos no podían obviar aquel ancestral llamado, llamado que por nuestra parte nunca quedará sin respuesta. Fue de esta forma que el día 15 de mayo del presente año, nos hemos colado en uno de los buses del transantiago recorrido 208. Esta vez el incendio no se inicio, pero nuestras voluntades egoístas lo intentaron, no se preocupen, sin duda persistiremos en el atentado. El fuego será para la próxima…

Sus sistemas de transporte acarreadores de la masa encargada de hacer funcionar la civilización están en nuestra mira desde hace tiempo. Sus chatarras ardiendo son y serán nuestra ofrenda a la Tierra. Sus medios de transporte no presentan mayor obstáculo, en una acción relativamente “sencilla”, abandonamos un artesanal artefacto incendiario con mecha de incienso. Desconocemos el por qué se frustró el incendio, estamos seguros que lo vieron, y demás que llamaron a los pacos para que lo revisaran. A lo mejor falló y estuvo toda la tarde ahí mismo, quien sabe…

Hablamos, hablamos y hacemos, llevamos nuestros cuerpos al éxtasis exquisito de la adrenalina natural: “Nuestros corazones estallan y pasamos hacia el final del bus… demonios, hay dos pelagatos sentados justo atrás, al lado nuestro una mujer adulta, y a nuestra espalda un joven. No hay vuelta atrás, descansamos en nuestros cuchillos de cocina recién afilados (preparados sin duda para el cuerpo del ciudadano-héroe de turno), disimulamos y sacamos la botella, prendemos los inciensos, miramos alrededor, prendemos de nuevo, el bus se mueve tanto que la llama no se centra, seguimos prendiendo… todos prendidos, humo y olor a chocolate, bien, justo aquí acaba el recorrido… Bajan todos, nosotros de los últimos. El bus dobla y esperamos el incendio…”

–Relato egoísta de una acción, para los y las inquietas con ganas y voluntad.

Nuestra única motivación es la venganza, venganza por la tierra que intoxica el nefasto ser humano moderno. Este, junto a sus ciudades, se merecen lo peor. Merecen el terremoto que parte el concreto, la lluvia que desborda ríos, el fuego que calcina pueblos, la erupción volcánica que llena de cenizas el ambiente, y… merecen sin duda nuestros ataques.

El fuego, el bello fuego, esta vez nos lo deben…

Abrazos cómplices a los eco-extremistas en México, Brasil, Argentina y Chile. A los egoístas terroristas de Italia y a los eco-anarquistas.

Hermanos de la Horda Mística del Bosque, su atentado terrorista nos remeció el espíritu. Sabemos que preparan su próximo ataque, a ver si ahora matan al objetivo (s).

¡Arriba los asesinatos de la mafia en el norte!

¡Muerte a los híper-civilizados y a su progreso!

Individualistas Tendiendo a lo Salvaje

-Sureños Incivilizados

*Esta vez no se manifestó con llamas, pero persistiremos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.