Consejos criminales #2: Adquiriendo fondos

Continuación de “Consejos criminales” de parte de un individualista anónimo.

¡Adelante con las practicas delincuenciales que reviertan los valores híper-civilizados!


En el mundo actual, se puede se partidario o detractor del sistema económico vigente, pero al final, el dinero determina en gran medida todos los aspectos de quienes viven dentro de la sociedad civilizada. Podríamos caer en palabrería inútil sobre el capitalismo, economías alternativas, anti-consumismo… pero al final todos estamos dentro de la rueda de la producción industrial nos guste o no.

Para nosotros esto también se aplica y aún más: La vida y actividades de un terrorista requiere con frecuencia de cantidades mayores de dinero que la vida de un ciudadano cualquiera. Especialmente si hablamos de casos en los cuales el criminal se encuentra en clandestinidad.

Evidentemente, cada individualista elige como afrontar este dilema, algunos en su doble vida pueden elegir trabajar parcial o totalmente o ganarse la vida de una forma aparentemente “honrada” para costearse sus necesidades y atentados sin levantar sospechas. Otros pueden optar por tratar de estafar y parasitear del estado o de cualquier institución (becas por estudios, indemnizaciones, y otras estafas varias) mientras que otros individualistas, ya sea por decisión propia o por no tener otra opción viable, eligen los atracos, el robo y la actividad puramente criminal como forma de sostenerse económicamente.

Llegados a este punto queremos compartir un método criminal ampliamente utilizado en todo el mundo para adquirir grandes cantidades de dinero, que en los últimos años se ha popularizado bastante (en algunos países se hacen varios cada semana) y que es relativamente más seguro que el atraco a mano armada. Hablamos del “método Ploofkraak”.

Esta técnica consiste en hacer explotar cajeros automáticos mediante el uso de gas inflamable (generalmente acetileno para soldadura). A continuación explicamos algunos pasos más detallados sobre cómo llevar a cabo esta técnica.

Equipo y materiales necesarios:

-Herramientas para forzar aperturas (Palancas, destornilladores, mazo)

-Bombona o botella de gas acetileno u otro gas altamente inflamable

-Tubo de plástico o manguera para introducir el gas en la bóveda del cajero automático

-Cable eléctrico conectado en un extremo a un detonador (por ejemplo un foco con pólvora o un puñado de cerillas), el cable debe ser bastante largo, de varios metros de extensión para poder activar el detonador desde una distancia segura donde estemos a cubierto de la explosión

-Batería de 9V para dar energía al cable

-Restos de telas o ropas (una camiseta vieja vale pero que no sea nuestra ya que contiene ADN!!!)

-Pistola de silicón

-Linternas

– Por último, dada la naturaleza extremadamente ruidosa de la técnica, se hace prácticamente imprescindible contar con algún medio de transporte rápido, coche o moto, también aconsejamos ir armados por si suceden imprevistos indeseados.

1. Eligiendo el objetivo.

Lo primero y primordial es elegir el cajero automático que vamos a volar. Los cajeros ubicados en el centro de la ciudad o en zonas comerciales tienen bastante dinero pero sin embargo, estas zonas tienen más vigilancia policial y están más concurridas incluso en altas horas de la noche. Es preferible elegir zonas del extra-radio, barrios residenciales o incluso pequeños pueblos donde la presencia policial sea menor o incluso nula.

Una vez ubicado el cajero, al igual que en cualquier otra acción hay que inspeccionar la zona, rutas de entrada y salida, si hay cámaras de seguridad etc, constancia de las patrullas policiales (en algunas zonas o barrios aparte de policía hay seguridad privada o patrullas vecinales). También hay que comprobar si a la hora que la acción esta programada (preferiblemente de noche) hay mucha actividad por el barrio, si hay algún bar o local que abre hasta altas horas de la noche cerca del cajero puede ser problemático.

Algunos cajeros están ubicados en la calle, encajados en la pared mientras que otros están en una sala dentro del banco. Estos últimos dan mas “privacidad” que los que están en la calle pero algunas de estas salas con cajeros tienen vigilancia en vivo desde una centralita de CCTV (cámaras de seguridad) que avisa inmediatamente a la policía en caso de observarse algo extraño. Los cajeros ubicados en la calle hay de dos tipos, los que tienen la parte frontal al descubierto y los que están empotrados en la pared dejando solo al descubierto la pantalla y el teclado, estos últimos es mejor evitarlos ya que la explosión quizás no tiene fuerza suficiente para destruir la pared de ladrillo o concreto.

2. Pasando a la acción

Antes de poner manos en el asunto, hay que colocar uno o más cómplices en los puntos que hayamos elegido estudiando previamente la zona para vigilar de que ninguna patrulla ni nadie nos sorprenda con la guardia baja. Estos cómplices deberían tener contacto permanente con el resto (visual, telefónico o por radio) y avisar en caso de cualquier incidencia, igualmente se aconseja que estén armados y preparados para un eventual enfrentamiento.

Una vez todo esta preparado y ha llegado el momento, el proceso es el siguiente: Hay que forzar y abrir la ranura por la cual sale el dinero, dependiendo del modelo esto será más o menos fácil (los nuevos cajeros son mas resistentes y “seguros” y están equipados con medidas para combatir este y otros tipos de robos) para esta tarea podemos usar destornilladores, palancas y, de ser necesario, un mazo para encajar la palanca. Una vez hemos conseguido abrir la ranura, colocar algún trozo de madera o metal para evitar que se cierre, y rápidamente introducir lo más dentro posible la manguera conectada al gas y el cable con el detonador.

Una vez estén bien dentro, tapar la ranura con una camiseta o algún pedazo de tela para que el gas no se escape y abrir el gas. Otras ranuras por ejemplo la de la tarjeta pueden taponarse con silicona de ser necesario.

Todo este proceso debe hacerse lo más rápido posible ya que aunque nadie nos vea, es posible que al forzar o dañar el cajero se active una alarma (esto no ocurre siempre pero es mejor prevenir)

Acto seguido hay que retirarse para resguardarse de la explosión, una vez la bóveda interior del cajero está llena de gas, cerrar el gas y conectar el cable a la batería para activar el detonador y producir la explosión.

Dependiendo de la cantidad de gas introducido, la explosión será más o menos potente, pero una explosión demasiado potente puede destruir también el dinero mientras que una explosión débil no sera suficiente para reventar los cierres de seguridad de la máquina.

Una vez se ha producido la explosión, hay que ser extremadamente rápidos, ya que a partir de este punto, es bien seguro que la policía y todo el vecindario alrededor están alertados de que se esta cometiendo un acto delincuencial. El humo y polvo tras la explosión dificultaran la visión, es posible también que el sistema eléctrico del banco o comercio donde esta ubicado el cajero falle y la visibilidad se reduzca aún más, es por eso que es útil llevar linternas.

A este punto pueden darse tres opciones:

A) La explosión ha reventado el cajero, pero existe una caja de seguridad interna donde se haya el dinero que esta intacta o con pocos daños y no se puede acceder directamente al dinero. En este caso tomar toda la caja y más tarde abrirla con herramientas adecuadas en algún punto seguro. En el caso de que se pueda acceder directamente al dinero, aun así, es más rápido tomar la/las caja/s siempre que sea posible antes que agarrar los billetes a puñados, si no es posible entonces tratar de meter la mayor cantidad posible de dinero en bolsas.

B) La explosión ha reventado toda la estructura, hay grandes daños en todo el banco, parte del dinero a quedado destruido o esta esparcido por todas partes. En este caso agarrar lo que se pueda o quede intacto y huir.

C) La explosión no ha tenido fuerza suficiente para dejarnos acceso al dinero o el cajero esta equipado con sistemas reforzados de seguridad que nos impiden tomar el botín. En este caso retirarse inmediatamente.

Hay que acordar un tiempo límite para huir una vez se ha producido la explosión o hemos sido descubiertos, una persona del grupo debe ser la encargada de vigilar que no se pase el tiempo límite. Recordad que la práctica hace al maestro, las bandas de criminales que se han profesionalizado en este tipo de robo hacen todo este proceso en unos 2 minutos. También ha de tener en cuenta que este NO es el único método para robar cajeros automáticos.

Para finalizar, una de las cosas más importantes, no dejéis ni ropa, ni herramientas, ni absolutamente NADA en la escena del crimen o en sus cercanías.

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