El Ejército del Pueblo Paraguayo, ¿Qué se puede aprender de ellos?

Texto publicado la Revista Ajajema en febrero pasado.


El EPP es una organización armada de Paraguay, nacida oficialmente en 2008 (aunque cabría mencionar que según algunos analistas, comenzaron actuando desde 1997 desde un grupo duro desprendido del Partido Patria Libre), las zonas en donde tiene presencia son en los departamentos de Concepción, San Pedro y Amambay, es decir, la zona noreste del país.

Sus estructuras políticas son marxistas-leninistas, pero su actuar se asemeja mucho al empleado por los anarquistas expropiadores uruguayos y argentinos activos a finales de los años 80’s y a principios de los años 90’s.

En muchas organizaciones armadas activas (como esta) o inactivas a lo largo de la historia, podemos aprender algunas cosas interesantes, siempre alejados de los valores morales que establecen que, porque estas organizaciones tienen un andamiaje ideológico ajeno a lo nuestro, debemos ignorarlas, nosotros no respondemos a ningún impulso moral. Los eco-extremistas y los terroristas nihilistas no somos anarquistas antiautoritarios, ni somos anti-fascistas para cerrarnos a la información dejada por estos grupos armados, es evidente que no compartimos sus doctrinas, pero no compartirlas no significa que desestimemos la lecciones que han dejado, esto para seguir nuestro camino en la criminalidad saciando nuestros fines Egóicos.

Cosas valiosas se pueden aprender tanto de los grupos armados de izquierda como de derecha, y no tenemos ningún problema moral en admitirlo pues más de una vez nos hemos reivindicado con una marcada tendencia a lo anti-político y lo anti-ideológico.

Robos y secuestros

Así como lo hacían los anarco-bandidos el EPP reivindica sus atracos tanto de manera directa como indirecta, es decir, ya que su modus operandi los caracteriza, y a la par, en algunos casos también han reivindicado los secuestros en donde han participado.

Para recordar sus atracos, nos debemos remontar al año 1997, cuando asaltaron un banco de Choré, en San Pedro, aunque el atraco resultó fallido, con la experiencia de los años se fueron afinando en los robos o “expropiaciones”, como le llaman ellos.

Entre los secuestro más llamativos, está el del ganadero y maderero Alberto Lindstron en julio de 2008, intercambiado  por 130 mil dólares. El EPP liberó al maderero después del pago de lo exigido, pero lo amenazó de muerte si es que seguía con sus prácticas, Lindstron hizo caso omiso de la amenaza, hasta que en mayo de 2013 el grupo lo asesinó.

El mismo destino tuvo Cecilia Cubas, hija del ex-presidente Raúl Cubas, secuestrada en medio de una terrible balacera en 2004 y encontrada muerta en 2005, caso que sacudió a todo la población Paraguaya.

Otros casos llamativos fueron los secuestros del ganadero Fidel Zavala en 2009 y Arlan Fick, hijo de un adinerado terrateniente en 2014, los cuales tuvieron una gran repercusión mediática, y por consecuente el apoyo o el desprecio popular no se hicieron esperar, a pesar de la “mala fama” del EPP en los medios al tildarlos de criminales (antes que de “revolucionarios”), todo esto dio cabida a la penetración del grupo en la mente colectiva de la sociedad paraguaya, en su “fama” entre las masas, y también contribuyó a que el grupo se ganara una importante relevancia política y militar en el país.

La estrategia inicial del EPP de hacerse primero de dinero, para comprar armas, vehículos, casas y en general, logística de guerra, antes que comenzar con operaciones político-militares, es sumamente inteligente, y nos recuerda a organizaciones terroristas como “Al Qaeda del Magreb Islámico”, (liderado por el fiero Mokhtak Belmokhtar) que utilizó (y sigue utilizando) el secuestro de europeos y estadunidenses para así auto-finarse y para darle continuidad a su guerra contra occidente.

Organización y discrecionalidad

La organización del EPP es similar a la llamada “informalidad” de los anarquistas insurreccionalistas, aunque no es la misma, desde luego. Las células del EPP son grupos muy pequeños de pocos guerrilleros que guardan muy bien la compostura, no llaman la atención y son bastante desconfiados. Sus distintas células no se conocen entre sí, por lo que la delación y la infiltración entre sus integrantes es un caso prácticamente aislado. Las células siguen órdenes que se dan mediante los comunicados públicos de la organización.

Aunque se conoce que los integrantes del EPP llegan a los 500 militantes, en su relativamente corta historia, llama la atención que han tenido pocos presos políticos, si bien, parte de los miembros presos del EPP fueron detenidos por su pasado político en el Partido Patria Libre, y otra parte de ellos, han sido encarcelados después de enfrentamientos contra la policía o el ejército, ejemplo claro de esto se dio en abril de 2010 en el departamento de Alto Paraguay (extremo norte del país), cuando un guerrillero del EPP se enfrentó a balazos contra un policía que intentó registrarlo, el guerrillero logró escapar herido y se intentó resguardar en la selva, el enfrentamiento produjo una búsqueda furtiva por parte de las autoridades contra miembros del EPP en los indómitos terrenos de los montes del Chaco paraguayo.

Al parecer algunas columnas del EPP se alarmaron entre sí y se suscitaron nuevos enfrentamientos en ese mismo mes, pero en el departamento de Concepción, en donde se reportó un total de cuatro policías muertos.

Para julio de ese año, el guerrillero buscado, de nombre Severiano Martínez, herido y con una infección en el cerebro tras la balacera contra el policía en abril, fue encontrado por policías y fue abatido, no sin antes descargar su arma 9mm contra ellos. Derivado de esto, al descubrir la identidad del guerrillero, la policía comenzó a investigar a su círculo cercano, cateó su casa y en su computadora encontraron información de otros líderes del EPP, así, para septiembre de ese año, dos altos miembros del grupo armado acabarían siendo asesinados, otros más tuvieron que pasar a la total clandestinidad y sus rostros fueron expuestos en todos los medios de comunicación, tuvieran o no que ver con la organización, la cosa era hacer ver que el gobierno metía “realmente” guerrilleros del EPP en las cárceles para no quedar en ridículo ante los medios.

Acción militar

Aunque el EPP sufrió el comentado revés, al parecer la seguridad y la doble vida que llevan es tan alta que, el controvertido grupo Wikileaks, filtró información de que el gobierno paraguayo en 2010, había solicitado a los grandes organismos de inteligencia estadounidenses autorización para usar tecnología de alta calidad para espiar los teléfonos del narcotráfico (que en realidad era para intentar espiar al EPP), con lo cual, hasta el día de hoy no han tenido resultado alguno derivado del espionaje gubernamental.

En septiembre de 2011, justo un año después de que las autoridades festejaran la muerte de aquellos lideres “EPPistas” y que ordenara la captura de otros, el grupo sorprendió con un ataque “relámpago” a una comisaría, donde resultaron dos policías muertos, uno de ellos asesinado con más de 10 balazos en su cuerpo, demostrando que el EPP seguía activo.

Hoy en día, al EPP se le han atribuido más de 60 muertes directas de entre militares, policías, empresarios y civiles, la mayoría de estos fueron ejecutados por continuar con la plantación de soya y maíz de Monsanto y el uso de sus agroquímicos nocivos, los cuales quedaron prohibidos por el grupo en las localidades en donde tiene presencia.

La última acción militar del grupo armado fue a finales de agosto de 2016, cuando detonaron un explosivo al paso de un vehículo militar, y remataron a los soldados heridos, dejando muertos a 8 de estos, por lo cual las alarmas del gobierno se encendieron prometiendo dar con los responsables sin que hasta el momento se sepa de alguna detención.

Lecciones

De la historia del EPP se pueden aprender varias lecciones para los eco-extremistas y los nihilistas terroristas que quieran tomarlas.

  1. a) Es altamente recomendable ser precavidos, tener un grupo cerrado y actuar solo con ellos o de manera solitaria, no emplear el tiempo en “invitar” o “reclutar” a otras personas que no conozcas a tu círculo cercano, el EPP es ejemplo de la discrecionalidad, porque ni aun con programas espías del FBI han podido desmantelar la organización.
  2. b) El número de miembros de un grupúsculo no importa si los atentados que realizan estos son directos y certeros, el EPP enseña que no es necesario tener todo un “ejército” (aunque contrariamente se autodefinan como tal), o contar con una gran cantidad de hombres armados, asesinar a una persona siempre capta la atención mediática y dependiendo del objetivo, puede crear una controversia local (como el empleado de la facultad de química de la UNAM asesinado por ITS en junio de 2016), o internacional (como el experto en biotecnológia asesinado por ITS en noviembre de 2011), un asesinato lo puede cometer una persona con un simple cuchillo, no es necesario un gran armamento o un gran número de combatientes.
  3. c) No es recomendable almacenar información de otros grupos que pueda estar al alcance de la policía, puesto que si gozas de este tipo de información, caes preso y la policía catea tu casa, te pueden relacionar con ellos y dar con más integrantes de tu mismo grupo o de otros. En otras palabras, NO cometas el mismo error que Severiano Martínez.
  4. d) Es recomendable tener una fuente de ingresos para financiar atentados, ya sea trabajando o atracando, esto depende de las condiciones en las que se desenvuelvan los individualistas interesados en la guerra contra la civilización.

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