El llamado de las Guerreras

Tomado de Revista Ajajema n° 7.


Mi madre me ha llamado, de hace tiempo ya … me di cuenta que no llama a cualquiera para defenderla, ella llama a la sangre guerrera, a aquellos que somos capaces de dar la vida dando ataques a sus habitantes progres/civilizados, entre estos hay mujeres y hombres, pobres y ricos, las diferencias de sexo o económicas no le importan a ella, ni a nosotros, somos instinto que arrasa como tornado y ante eso no hay nada que nos pare, más que nuestra misma madre que nos acogerá en su tierra y si es que este espíritu vuelve a nacer, volverá a darles guerra.
Me siento tan asqueada y escribo a modo de desahogo, porque sería ponerme el dedo el gritarles sus verdades a la cara, a las que se consideran “guerreras” pero su guerra no pasa nunca de sus pantallas o sus fantasías ciberneticas, hay de mil tipos; las que se creen misántropas por el estampado de su playera, las que se creen blanca nieves amando a todos los animales y plantas pero nunca salen de su pútrida ciudad, las que reivindican lo salvaje pero están más domesticadas que su madre y así podría seguir con una lista interminable de su falsedad, la que viven todos los días pero ni ustedes mismas se creen.

Así pululan todas igual de deprimidas, de victimizadas, de ridículas, devaluadas por ustedes mismas, vendiéndose por sus redes sociales, olvidando lo que es el ORGULLO, EL HONOR, LA LEALTAD, EL RESPETO, LA RECTITUD, EL EGO, LA DIGNIDAD, HACIA UNA MISMA y eso es lo que borro occidente, la sabiduría femenina ancestral que reside en algunas aún, para las que es más fuerte, profundo entregar ofrenda a la tierra pues ya sabemos que el ciclo es vida/muerte/vida y en cada ser que vemos en su asquerosa ciudad escuchamos un falso latir, un latir artificial dependiente de una tecnoindustrial … por eso no sentimos culpa y su vida les quitamos.
¿Qué tienen en los ovarios? Si no solo cobardía, la que se refleja mediante las formas en las que se defienden, ¿denunciando? ¿Acusando? ¿A la misma sociedad a las que les vale verga su vida mediocre? Poniendo en marcha toda la mierda que le aprendieron a occidente, ¿feminismo para todas? ¿Otra identidad de consumo? Donde se refugian todas para justificar el mover el culo “aplastando al patriarcado” y … ¿tener una causa política para hacerlo? JA JA JA
Su enemigo solo se puede reír de estas mediocridades que al final son creadas por su modernidad cegadora, matan a sus amigas y lo único que pueden hacer es compartir un hash tag en facebook…
No van a cuestionar nunca más allá de lo que pueden ver, como si su causa fuera las más importante, las humanas, pobres de ellas, pobrecitas, son tan buenas…. que por eso se las carga el payaso, porque se siguen empeñando en ser tan BUENAS … DOMESTICADAS es la palabra que abona.
Olvidaron recordar su linaje salvaje, a las mujeres que detrás de ellas mataron alguna vez para poder vivir, porque asi es la vida, la vida es guerra y es la ley del más fuerte, por eso resulta muy muy ingenuo e idealista reivindicarse desde la vulnerabilidad de mujer moderna con cuerpo atrofiado para pelear, con eso que ahora hasta ser obesa es revolucionario…
Asi se seguirán inventando sus luchas de tres pesos por nada y por todo, como los blancos lo hacen, su pinche cerebro enfermo por tanto ocio.

De este lado ha costado reabrir las heridas, rasgarlas hasta que vuelvan a sangrar, entender que el conflicto existencial va más allá de una simple dicotomía absurda, donde hay alguien malo siempre haciéndonos mal… confrontarse a sí misma más allá de lo aprendido, dejar atrás a la madre tan mala o tan buena que hayamos tenido, al padre tan malo, malo que lo cargamos sobre la espalda hasta quebrarla.
Deje esta irresponsabilidad para comenzar a sanar heridas que me carcomían mis hermosas capacidades, tengo que matar a esa familia psíquica.
Agradezco la dureza, el frio de mi linaje masculino, me han enseñado bastante … la entereza con la que he podido sobrevivir viene de ellos, mis padres y abuelos, que se fueron para decirme que estaría sola, que la vida era dolor … una guerra constante en la que puedes elegir entre dos; vivir de una ilusión tan falsa que hará que se te suban los ovarios a la garganta cada vez que te enfrentes a una realidad más dura que la tuya o a cualquier depredador que pueda agarrarte desprevenida e inmersa en el desconocimiento de ti misma, ignorancia tan grande que nunca aceptaran la responsabilidad que tienen de cada cosa que sucede en sus vidas pues esa evasión constante de sí mismas las hace rechazar toda su sombra para culpar a otros de lo que se elige, culpando al linaje, cometiendo este error toda su vida.
Yo sé que alguna vez ellos me enseñaron a pelear, también a matar, lo sé, lo siento aquí en estas manos que a ello se dirigen sintiendo la familiaridad de la pelea en todo el cuerpo.
Las guerreras tenemos que matar día con día el estereotipo que se formó y se sigue formando en esta porquería donde se sigue pensando que se gana cada vez que se logra obtener un privilegio/derecho más del hombre civilizado.
Cada día en guerra contra nosotras mismas, rompiendo nuestros miedos, sintiéndonos iguales a nuestros compas en el campo de batalla porque no reconocemos esa inferioridad en nosotras, sabemos que cualquiera que tenga seguridad de sus capacidades y las trabaje constantemente, sabrá cómo ganar sus batallas. También somos diferentes porque nos guía el instinto y entendemos que cada ser se diferencia constantemente.
Nos desapegamos de esta vida sobrevalorada, la vivimos intensamente, la intencionamos, la he ofrendado porque mi camino es la guerra y en ella me renuevo en cada ataque. No necesitamos de nadie que nos defienda, ni que nos avale para volarle la cabeza a quien intente hacernos daño.
Mi vida no es parte de ningún espectáculo, ni de una moda, o corriente ideológica, a mí me guían los espíritus, el bosque, el monte, mi madre inmensa, esta tierra, mi abuelo el fuego, mis abuelas las piedras, el rio, la tormenta, el trueno.
Nosotras hasta el final asesinas, al final, guerreras despiadadas.
Sus latigazos morales hace rato que solo nos causan risa, que si somos misóginas, que si somos machistas, encubridoras de machos, nos vale un kilo de verga lo que puedan pensar unas morras mediocres que solo saben hablar, escribir, reproducir todo lo que les enseñaron en su pendeja academia, porque ni un tiro podrían rifarse, porque no esperamos más de ustedes , solo nos seguirán produciendo pena, vergüenza, asco y ganas de ponerles un bombón en algunas de sus marchas piteras, donde les encanta jambarse el espectáculo que el estado tiene para ustedes las domesticadas, que a pan y verga callan.

GUERRERAS

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