(es-en) Repensando la violencia: Contra el Instrumentalismo

Traducción del texto “Rethinking violence: against instrumentalism”, escrito originalmente en inglés por Sokaksin.


Estaba teniendo una platica el otro día y surgió el tema de los bombazos, lo cual me resultó emocionante debo admitir. La conversación eventualmente profundizó hacia una discusión respecto a la motivación para los bombazos y más que eso, hacia una discusión sobre la violencia extremista en general. A medida que la conversación se desarrolló y luego de eso con los pensamientos que siguieron fermentando en mi mente, comencé a darme cuenta de que hay un instrumentalismo profundamente arraigado en nuestra actitud moderna hacia la violencia. Cuantas veces hemos visto a la gente llorando “¿Porque? ¿Cual era el punto de esto?” después de algún tiroteo, bombazo, etc? Lamentándose por el aparente sin sentido de la violencia, por lo que esta no respondía a ningún fin concebible. Y me pareció a mi, a medida que seguí dándole vueltas a este punto, que nuestra perspectiva instrumentalista profundamente arraigada es una de las causas de incomodidad respecto a la forma en que se desarrolla la gran parte de la violencia relacionada con las acciones eco-extremistas.

Como fue notado, hay un alto grado de incomodidad que rodea los actos de violencia que no son de alguna forma justificados como recurso para algún mayor objetivo, mensaje o contexto progresista dentro del cual la violencia es limpiada y hecha pura, bautizada y adecuada a nuestras sensibilidades modernas. Le tememos a la violencia que no actúa en servicio de un “bien mayor”. Por ejemplo podrás ver esto comúnmente en los círculos anarquistas cuando se ponen a hacer LARPing (NdT1) sobre su gloriosa revolución anarquista (aún seguimos esperándola, por cierto). Cuando sea que se discuta la violencia aquí, es siempre con un poco de esa repugnancia y aprehensión tan particular que tienen los hìper-civilizados con la violencia. Y así la vulgaridad y depravación de la violencia sólo se hace “pura y buena” a sus ojos como recurso para su necesidad revolucionaria de suprimir fuerzas contra-revolucionarias o lo que sea, en su necesidad de acomodarse en el reino de la solidaridad, igualdad y cualquier otra nueva anarco-frase desatada con la nueva revolución.

La razón por la cual la violencia eco-extremista pone a la gente incomoda, o una de las tantas, es que en su descarado desinterés por los cálculos de “medios-y-fines” resulta vehementemente anti-instrumentalista. Un ejemplo muy iluminador fue el bombazo al oficial de Codelco (en parte porque lo extremo del ataque es una expresión aún mas clara del punto): Aunque como un apartado, uno podría hallar fácilmente numerosos ejemplos en cualquier número de comunicados que hacen un conteo de sus hazañas o en las cronologías publicadas en varios números de la Revista Regresión. Pero para continuar: Luego de un ataque tan monumental, ITS no sacó alguna especie de comunicado demandando una serie de cambios de políticas para hacer de la violación que Codelco ejerce para con la tierra un poco mas amable. En cambio el ataque a Landerretche es la personificación de un animus delendi desatado como una respuesta desde los oscuros abismos de la tierra misma. En sus propias palabras:

Este atentado no fue un acto político, no nos interesa la política, somos individuos rabiosamente anti-políticos. Nos interesaran una mierda las luchas sociales y sus dirigentes, nos cagamos en la ciudadanía y el pueblo cómplice del sistema tecnológico-industrial. TAMPOCO es un ataque que pretenda denunciar a la empresa Codelco, NO buscamos que ahora usen camiones eléctricos o a panel solar, NO queremos que ahora arrojen sus desechos tóxicos con menos toxicidad, NO buscamos que ahora sean responsables con el medio ambiente, nada de eso. […] Este fue un atentado de venganza Salvaje, en nombre de la Tierra que muere por el progreso humano.” – Vigésimo-Primer Comunicado de los Individualistas Tendiendo a lo Salvaje.

En contra de esta progresista actitud instrumentalista de la violencia está la descarga anti-instrumentalista de fuerzas violentas, una forma de “guerra-total” canalizando el poder indiscriminado y violencia de la tierra misma. La violencia eco-extremista (como la he comprendido y sentido afinidad por ella) siempre ha tenido elementos de esta personificación, este enfoque chamanistico de canalizar el mundo espiritual y sus energías primordiales que desatan un caos primordial sobre los fantasmas que los hombres han acarreado sobre la tierra. Estos actos son los mensajes de la tierra enviados sobre las alas de ángeles oscuros para recordarle al hombres de su pequeñez ante el abismo primitivo e indomable, una confrontación con el salvajismo siempre presente que rechaza todas las maquinizaciones del hombre con el estallido de una bomba y carne rasgada. Incluso en su despliegue de ataques violentos contra sus enemigos, el eco-extremismo continúa posicionándose vehementemente en contra de la moderna civilización tecno-industrial en todas sus formas, hasta la forma de guerra en sí misma.

Debería notarse que escribo esto como una persona que alguna vez fue, si no opuesta, entonces al menos escéptica del enfoque eco-extremista hacia la violencia. Cuando me encontré por primera vez con el trabajo de la tendencia, mis reacciones no fueron diferentes a algunas de las respuestas que cuestionan la eficácia y propósito de las acciones en las que los eco-extremistas se involucran. En ese punto yo venia de una perspectiva mucho mas del Kaczynkismo ortodoxo que aborda el ataque desde un enfoque mucho mas moderno, instrumental, militarista. Este parece ser el enfoque/ perspectiva que colorea la gran parte de nuestros pensamientos sobre “librar una guerra”, a los propósitos y objetivos del ataque violento.

Pero la posición eco-extremista ofrece y sigue demostrando una escueta contra-partida frente a nuestros entendimientos mucho más modernos del lugar y el rol de la violencia y nuestras concepciones sobre la guerra. La guerra eco-extremista, a diferencia de, digamos, el enfoque más instrumental y militarista de los eco-radicales inspirados en Kaczynski, es la personificación de una forma de violencia primordial y un estado de guerra-total que espeja la violencia de la naturaleza misma. La forma de guerra eco-extremista es una continuación y representación coherente de su anti-modernismo, anti-progresismo, anti-humanismo y similares. Su guerra escupe sobre los sagrados decretos de la ley y el orden que son impuestos incluso en las formas de violencia que son vistas como aceptables a los ojos de los híper-civilizados. En lugar de las reglas de compromiso de los hombres ofrece sólo la ley natural, violencia primitiva.

Sokaksin
_________________________________

Notas del traductor:

1) LARP significa Live Action Role Playing-Game (Juego de Roles de Acción en Vivo). Por lo cual la expresion LARping usada en el contexto de arriba implica una suerte de “fantasía personificada” que tienen los anarquistas con su tan deseada revolución.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.