(es) Auto crítica

Traducción de “Self Criticism”


Recientemente he pasado mucho tiempo intentando de-construir algunas de mis propias posturas con la esperanza de alcanzar conclusiones mas fuertes respecto a temas que me han estado molestando los últimos meses. Algo de esto ha sido público, con mucha relación a mi propia debilidad por las sociedades primitivas, a como comprender el conflicto entre lo moderno y lo pre-moderno, como comprender a la humanidad, etc.

Creo que el mayor punto al que estoy llegando con estas recientes auto-críticas es que tanto las manifestaciones “modernas” y “pre-modernas” del ser humano nos dicen algo respecto a lo que es el ser humano bajo un entendimiento mas completo y comprensivo. Y que ver con romanticismo a cualquiera de ellas es caer en los problemas de una perspectiva unilateral, una que esta destinada a tapar importantes realidades.

Darle romanticismo o idealizar a lo primitivo es caer en una concepción demasiado idílica de la humanidad que amenaza con nublar los elementos mas oscuros y complejos de nosotros mismos y en consecuencia resulta incapaz de lidiar con el lugar en el que estamos (véase los fallos en los esfuerzos primitivistas por lidiar con esto). Y en cambio hacer lo mismo con el modernismo es caer en un humanismo vacío y sus evidentes trampas existenciales, filosóficas y espirituales.

Un entendimiento más amplio del ser humano le permite a uno, según creo, entender mejor tanto la belleza particular del lugar en el que estuvimos y la forma en la que hemos caído en muchos casos en las trampas de nuestro pensamiento abstracto, empeñados en perseguir sueños hasta el punto de dirigirnos hacia nuestro propio pasaje al olvido, y como ambas cosas pueden fluir a partir de un mejor entendimiento de nosotros mismos que evite caer en idealismos/reificaciones que privilegien entendimientos unilaterales.

Pienso que el efecto que esto tiene es doble. Por un lado intenta señalar como es que hemos llegado hasta aquí, y como puede ser de muchas formas una parte de las tendencias naturales de la especie (una suerte de tragedia inherente de la especie), simplemente la forma en la que el ser humano se desenvuelve en el gran drama del cosmos. Alzándose a la cima de grandes olas destinado a ser aplastado bajo el peso de sus propios esfuerzos. Conlleva una concordancia final con los elementos trágicos del mundo a nuestro alrededor, con la certera desesperanza del lugar en el que nos encontramos. Es contemplar lo confuso del mundo que nos rodea no como desviación errática de un ideal falso sino como parte integral del curso natural de las cosas. ¿Y que mas podría ser, dado que estamos aquí?

Pero a su vez, según creo, mediante una articulación mas compleja de lo que somos, deja un lugar a la noción de que tal caída hacia las falsas ilusiones no es una suerte de necesidad ineludible, sino solo un aspecto de lo que somos. Y que es posible para nosotros quitar la vista de los oscuros fantasmas de nuestros propios delirios egocéntricos y enfocarla en la realidad de las cosas, en la gran e inconmensurable gloria de las cosas. No para perdernos en las corrientes del solipsismo moderno y nutrir aquello que ha sido grande y hermoso en nosotros. Para que podamos, como escribe Jeffers en Sign-Post (Letrero) “Voltea hacia afuera, ama las cosas, no al hombre, aléjate de la humanidad, deja morir a aquel muñeco. Considera si quieres como crecen los lirios, recuéstate sobre la roca silenciosa hasta que sientas como su divinidad enfría tu venas; observa las estrellas silenciosas, deja que tus ojos suban por la gran escalera fuera de la fosa de ti mismo y del hombre. Las cosas son tan hermosas, tu amor seguirá tus ojos; Las cosas son el Dios; amarás a Dios, y no será en vano, en cuanto a aquello que amamos, nos ponemos a su altura, compartimos su naturaleza.” Para que podamos cultivar aquellos aspectos de nosotros que en épocas distantes aun no habían perdido esto en su interior.

De seguro que los cambios en nosotros mismos no salvarán al mundo, no alterarán el curso de la historia, etc. Nada salvará al mundo, pero por supuesto, no necesita ser salvado. Seguirá adelante con o sin nosotros, auto-suficiente como siempre lo ha sido. Pero el hecho de que hay una suerte de salvación en ese cambio de perspectivas me resulta innegable. Al final del día supongo que tal postura no es tan distante de aquella que fue mi punto de partida. Pero en todo caso ha sido al menos ahora testeada de forma mas concisa y articulada cuidadosamente como resultado de mis propias críticas. Eso es todo, al menos por ahora.

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