(es-en-it-pt) Textos de la primera entrega de “Cuadernos”

Los cómplices de la Revista Regresión han publicado recientemente el contenido de su trabajo editorial número uno, “Cuadernos” en los 4 idiomas que maneja la Mafia Eco-extremista.

Publicamos aquí un extracto del contenido del “Sin número” en español, para los que estén interesados en leer o ver los demás contenidos en sus respectivos idiomas, dejamos aquí la dirección del blog de la Revista Regresión, la cual solo es posible acceder por medio de Tor Browser.

http://cuadernoscontraelprogreso.torpress2sarn7xw.onion/

¡Por la propaganda y el ataque!


pores

Un falso escape

La mentira de la civilización es una hidra, cada una de sus cabezas busca el momento indicado para morder, para matar nuestros instintos salvajes y volvernos autómatas que caminan en condición de cómplices. De esta condición nadie está exento al encontrarse dentro de la sociedad. Para nosotros los eco-extremistas es una constante guerra interna y continua, donde se intenta vivir alejado de las prácticas y valores sociales. Varias de estas prácticas son, para muchos sujetos -incluso algunos que se llaman a sí mismos “anti-sistemas”- liberadoras, cuando en realidad son prácticas impuestas por la civilización. En este trabajo me remitiré a una práctica social en la cual, un gran número de híper-civilizados y sujetos con “posturas anti sistémicas” están inmersos: la vida dentro de un vicio. Estos sujetos, encuentras muchas razones y justificaciones para llevar esa vida cíclica. La diversión, una medida contra la tristeza, la decepción, “abrir la mente”, y la que resulta más despreciable para mí; la búsqueda por escapar de la realidad.

La realidad nos golpea constantemente, vivimos dentro de un mundo en que el camino hacia la muerte se va haciendo más y más corto de una manera rápida. La cotidianidad aburrida y depresiva a la que una gran parte de la ciudadanía están atados: estrés, trabajo, familia, escuela, rutina, transporte, tráfico, etc. Ante todos estos pesares se buscan “escapes”, algo que de un respiro y haga olvidar esos malos ratos. Sería un error el pensar que dichos escapes los cuales se vuelven parte de una vida cíclica sólo son sustancias ingeridas.

La gran dominación tecnológica es un fuerte pilar de la vida cíclica, se ha vuelto “normal” poder ver a jóvenes que la mayor parte de su vida van con el celular en la mano -esto literalmente- cual esclavo y cadena. Hundidos en un “mundillo” virtual, con amigos al igual virtuales y una fuerte adicción a las redes sociales, las cuales no logran durar ni unos minutos sin revisarlas. Dependientes totales de los celulares y de las redes sociales -dentro de estas el morbo y la opulencia dictan el día a día- así camina gran parte de la sociedad en especial la juventud hacia una vida de progreso y tecnología. Anhelando dentro de sus aparatos celulares la “vida ideal” que quisieran llegar a tener, mientras a su alrededor todo lo vivo sigue pereciendo. Su vida ideal se resume en el consumismo desenfrenado, en relaciones vánales, una existencia donde todo se asume como una verdad y nada se somete a crítica. La juventud va ya perdida, son tan dependientes tanto del celular como del alcohol. No veo ninguna esperanza en el porvenir. Algunos ilusamente pensarían que las generaciones futuras, al ver la gran destrucción de la Naturaleza Salvaje reflexionarían y optarían por una vida antagónica a la establecida dentro de la civilización tecno-industrial. Esto me resulta increíble. Los “jóvenes” quienes para los estúpidos izquierdistas son biológicamente revolucionarios, se encuentran también en la condición de híper-civilizados, llevando a cabo las mismas acciones que los adultos, empeñados en sus estudios, dejando toda su vitalidad para el “gran” progreso de la humanidad, un progreso que está a unos cuantos pasos del acantilado. Si los jóvenes son “nuestros” próximos revolucionarios, a dónde iría su revolución, y qué si se cambian los modos de producción, a ultimas la producción continúa. Y con esto de la revolución… ¿Qué revolución podría hacer un joven que la mayoría de su existencia se encuentra adherido a un aparato tecnológico? Cómo tendría vigencia la idea de “el pueblo organizado”, si este “pueblo” va encadenado a las tecnologías, y sigue perpetuando el estilo de vida dentro de los cánones de la tecno-industria. Que esto no sea una confusión, como eco-extremista no intento establecer una revolución que derrumbe a la civilización tecno-industrial como una “respuesta” o una “mejor” revolución. Entonces, ¿por qué criticar la idea de una revolución?, o, ¿por qué criticar a los jóvenes que se sienten revolucionarios?

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