(es-en-it-pt) Textos de la segunda entrega de “CUADERNOS”

La Revista Regresión ha publicado los textos de la segunda entrega de su proyecto editorial “Cuadernos” en su blog.

Presentamos aquí el contenido del Cuaderno N° 0 en español, para quien le interese ver y leer el contenido de los demás dejamos los links de los demás idiomas.

(EN)

(IT)

(PT)

¡Complicidad en palabras y actos!


Las viejas Its y la revista “Nature”

Nature es la revista científica estadounidense más importante del mundo, con investigadores de alto rango en sus estudios, esta  se posiciona como una fuente confiable dentro de la elite científica.

La revista no había tomado el tema de los grupos que se oponen de manera violenta al avance científico y tecnológico, aunque esto cambio cuando llegó Individualidades tendiendo a lo salvaje (Its) a la escena.

Its se convirtió en el tema de un amplio debate de científicos no solo de México, sino del mundo, en primera instancia por su modus operandi terrorista semejado mucho al terror que causó Freedom Club en los 80’s y 90’s en los Estados Unidos, y aunque las Its de 2011-2013 tuvieron varios desatinos con lo que escribían en sus extensos comunicados, además de no tener muchas cosas claras en sus posturas, la amenaza se hizo latente y llegó a alcanzar una mención internacional.

Tanto fue así que hasta este año 2016, la revista Nature sigue escribiendo sobre ellos.

Claro ejemplo fue la pequeña nota que sacó esta revista en julio pasado en su sección “Seven days. The news in brief”. La cual traducimos aquí:

Químico asesinado

Un grupo de “anarco-primitivistas” se ha hecho responsable por el asesinato de José Jaime Barrera Moreno, un químico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien murió acuchillado en la universidad de la Ciudad de México el 27 de Junio. En un mensaje en línea posteado el 29 de junio, un grupo auto-denominado como Individualistas Tendiendo a lo Salvaje (ITS), se dijo responsable del ataque.

ITS es una alianza de grupos eco-extremistas que en 2011 dijo que había disparado contra otro científico de la UNAM, el biotecnólogo Ernesto Méndez Salinas. El grupo ha atacado repetidamente a científicos y expertos en tecnología, pues estos destruyen la naturaleza.

La nota no es muy inteligente y parece que sus “analistas” se han quedado con la idea de que los ITS de 2016, son lo mismo que las Its de 2011, pues en primera, ITS no es un grupo de “anarquistas” y mucho menos de “primitivistas” como dice la nota (YA NO MÁS), en segunda, José Jaime Barrera Moreno no fue un químico de la UNAM, fue un empleado, jefe de servicios de la facultad de química.

Esta pequeña nota es solo lo último que Nature ha publicado respecto a Its, pues el primer texto data del 22 de agosto de 2011, en el cual, el hermano de Armando Herrera Corral (quien resultara herido por un paquete-bomba junto con uno de sus colegas en el Tec de Monterrey en el Estado de México el 8 de agosto de 2011), escribió un pequeño artículo titulado “Stand up against the anti-technology terrorists”, esto publicado en la mencionada revista, el físico mundialmente reconocido, Gerardo Herrera Corral quien trabaja en el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza, al parecer durante las fechas del ataque el Tec de Monterrey y su posterior reivindicación por ITS, estuvo realmente aterrorizado, él fue quien llamó a la policía especializada en explosivos el 9 de agosto, pues según dijo, en su oficina dentro del Cinvestav de la Ciudad de México, habían dejado un “bulto sospechoso”. La paranoia reinaba en su mente, y en las de otros científicos. Cuando la policía anti-bombas llegó a la oficina encontraron que el paquete se trataba de un envoltorio con libros…

Aun así, el cobarde y asustadizo físico escribió lo siguiente para la mencionada revista:

Levántate contra los terroristas anti-tecnología

Bombas caseras han estado enviando a físicos en México. Colegas de todo el mundo deben de garantizar su seguridad, exhorta Gerardo Herrera Corral.

Mi hermano mayor, Armando Herrera Corral, recibió este mes un tubo de dinamita de parte de terroristas que se oponen a su investigación científica. La bomba hecha en casa, estaba en un paquete del tamaño de una caja de calzado, etiquetado como un premio por su atención personal, este estalló cuando tiró de la cinta adhesiva envuelta alrededor de ella. Mi hermano, director del parque tecnológico del Instituto Tecnológico de Monterrey en México, estaba de pie en ese momento y sufrió quemaduras en sus piernas y un tímpano perforado. Más gravemente herido por la explosión fue su amigo y colega Alejandro Aceves López, a quien mi hermano había ido a ver en su oficina para compartir una taza de café y abrir el premio. Aceves López estaba sentado cuando mi hermano abrió el paquete; él recibió el impacto de la explosión en su pecho, y la metralla perforó uno de sus pulmones.

Ambos científicos se están recuperando de sus lesiones, pero fueron extremadamente afortunados de sobrevivir. La bomba no funcionó correctamente, y sólo una fracción del cilindro de dinamita de 20 centímetros de largo se encendió. La policía estima que el paquete contenía suficiente explosivo como para tumbar parte del edificio, si hubiera funcionado como se había previsto.

Al día siguiente, yo también recibí un paquete sospechoso. La policía me ha aconsejado no ofrecer detalles de por qué el paquete fue retirado por preocupación, pero llegó por un procedimiento inusual, y un domingo. Prueba positiva de explosivos, y fue retirado por el escuadrón anti-bomba, que declaró una falsa alarma después de encontrar que el paquete contenía sólo libros. Mi primera reacción fue abandonar el país. Ahora, estoy confundido en cuanto a cómo debo responder. (JAJAJAJA) [Risas del traductor]

Como científico y académico, ¿por qué mi hermano fue elegido de esta manera? No trabaja en un campo que normalmente se considera de alto riesgo para actividades terroristas, como la investigación médica en animales, por ejemplo. Trabaja en informática, y Aceves López es un experto en robótica. Soy un físico de alta rendimiento y coordino la contribución mexicana a la investigación usando el Gran Colisionador de Hadrones en el CERN, el laboratorio de física de partículas en Europa; he trabajado en ese campo durante 15 años.

Un grupo anarquista extremista conocido como Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (Its), ha reclamado la responsabilidad por el ataque a mi hermano. Esto es confirmado por una nota parcialmente quemada encontrada por las autoridades en el sitio de la bomba, firmada por las Its y con un mensaje en la línea de: “Si esto no es publicado en los periódicos vamos a producir más explosiones. Los estudiantes no nos importan”.

En declaraciones publicadas en Internet, las Its expresan hostilidad particular hacia la nanotecnología y a los informáticos. Afirma que la nanotecnología conducirá a la caída de la humanidad, y predice que el mundo será dominado por la auto-conciencia de la tecnología de inteligencia artificial. Los científicos que trabajan para avanzar en esta tecnología, dice, están tratando de avanzar el control sobre las personas por “el sistema”. El grupo elogia a Theodore Kaczynski, el Unabomber, cuya cruzada contra la tecnología en los Estados Unidos en 1978-95 mató a tres personas y lesionó a muchos otros.

La retórica del grupo es absurda, pero insto a los colegas de todo el mundo a tomar en serio la amenaza que plantea a los investigadores. La información recopilada por las autoridades federales mexicanas e Interpol lo vincula a acciones en países como España, Francia y Chile. En abril de este año, las Its enviaron una bomba similar a la enviada a mi hermano al jefe de la División de Ingeniería de Nanotecnología de la Universidad Politécnica del Valle de México en Tultitlán, aunque este dispositivo no explotó. En mayo, la universidad recibió una segunda bomba, con un mensaje que decía: “Esto no es una broma: el mes pasado nos dirigimos a Oscar Camacho, hoy la institución, mañana ¿quién sabe? ¡Fuego a la nanotecnología y los que la apoyan!”.

La comunidad científica debe ser consciente de tales organizaciones y de su capacidad de destrucción. Los institutos y departamentos de investigación en nanotecnología, las empresas y las asociaciones profesionales deben reforzar sus procedimientos de seguridad, especialmente en lo que respecta a la recepción y aceptación de paquetes y cartas.

Me gustaría levantarme y hablar de esta manera porque creo que el terror no debe tener éxito por el establecimiento del miedo y la imposición de la conducta que nos aleja de la libertad que disfrutamos. Me gustaría que la policía tomara estos eventos en serio; se están convirtiendo en una verdadera amenaza para la sociedad. También quiero expresar mi solidaridad con el Instituto Tecnológico de Monterrey – la institución que me brindó apoyo financiero para continuar mis estudios de pregrado y capacitación académica de alto nivel.

Oponerse a la tecnología no es una manera inaceptable de pensar. Podríamos discutir la conveniencia de un mayor desarrollo técnico en nuestra sociedad. Sin embargo, grupos radicales como las Its pasan por alto un detalle crucial: no es la tecnología el problema, sino cómo lo usamos. Después de que Alfred Nobel inventó la dinamita, se convirtió en un hombre rico, porque encontró su uso en la minería, canteras, construcción y demolición. Pero la gente también puede decidir poner dinamita en un tubo y dirigirla a alguien con la intención de matarlos.

Gerardo Herrera Corral es físico en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México en la Ciudad de México.

Después de que el timorato tecnonerd escribiera esto, los ataques de Its continuaron de la misma manera, incluso asesinaron de un balazo en la cabeza a un experto en biotecnología en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, en noviembre de ese año 2011, aunque este fuera reivindicado hasta 2013.

El segundo artículo que publicó Nature y en donde menciona a Its, trata sobre la oleada de ataques que sufrieron varias instituciones alrededor del mundo durante esa época, y que puso en serios aprietos a la comunidad científica, y aunque se habla de una “coalición” de grupos contra la ciencia, en específico entre la FAI e Its, ésta en realidad fue inexistente.

Anarquistas atacan la ciencia
Los extremistas armados apuntan a los trabajadores nucleares y de la nanotecnología.
Leigh Phillips
28 de mayo de 2012

Una coalición de grupos eco-anarquistas están lanzando ataques cada vez más violentos contra científicos.
Un grupo auto-denominado como Célula Olga del Frente Revolucionario Internacional de la Federación Anarquista Informal se ha responsabilizado del tiroteo no fatal contra un ejecutivo de ingeniería nuclear el 7 de mayo en Génova, Italia. El mismo grupo envió una carta bomba a un grupo empresarial pro-nuclear suizo en 2011; intentó bombardear el laboratorio de nanotecnología de IBM en Suiza en 2010; y tiene vínculos con un grupo responsable de al menos cuatro ataques con bombas contra instalaciones de nanotecnología en México. Las autoridades de seguridad dicen que estos grupos eco-anarquistas están forjando lazos más fuertes.

El 11 de mayo, la Célula envió una carta de cuatro páginas al periódico italiano Corriere della Sera, en la que se atribuía la responsabilidad del intento de asesinato de Roberto Adinolfi, director general de Ansaldo Nucleare, filial de ingeniería nuclear del gigante aeroespacial y de defensa Finmeccanica. Considerada por las autoridades como auténtica, la carta está plagada de retórica anti-ciencia. El grupo se dirigió a Adinolfi porque es un “hechicero del átomo”, escribió. “Adinolfi sabe bien que es sólo una cuestión de tiempo antes de que una Fukushima europea mate en nuestro continente”.

“La ciencia en siglos pasados nos prometió una edad de oro, pero nos empuja hacia la autodestrucción y la esclavitud total”, continúa la carta. “Con nuestra acción, le devolvemos una pequeña parte del sufrimiento que usted, hombre de ciencia, está derramando en este mundo”. El grupo también amenazó con llevar a cabo nuevos ataques.

El Ministerio del Interior italiano ha reforzado la seguridad en miles de posibles objetivos políticos, industriales y científicos. Las medidas incluyen la asignación de guardaespaldas a 550 personas.

La Célula Olga, que lleva el nombre de una anarquista griega encarcelada, forma parte de la Federación Anarquista Informal, que en abril de 2011 se adjudicó la responsabilidad de enviar un paquete-bombas que estalló en las oficinas del grupo suizo Swissnuclear en Olten. Una carta encontrada en los restos de la bomba exigió la liberación de tres individuos que habían sido detenidos por haber planeado un ataque contra la principal planta de nanotecnología de IBM en Zurich ese mismo año. En un informe de situación publicado este mes, el Servicio Federal de Inteligencia suizo vinculó explícitamente a la Federación al ataque de IBM.

La Federación Anarquista Informal argumenta que la tecnología, y de hecho la civilización, es responsable de los males del mundo, y que los científicos son las sirvientas del capitalismo. “Finmeccanica significa bio- y nanotecnología. Finmeccanica significa muerte y sufrimiento, nuevas fronteras del capitalismo italiano “, dice la carta.

Tomando impulso

La Célula dice que se está uniendo con grupos eco-anarquistas en otros países, incluyendo a México, Chile, Grecia y el Reino Unido. México ya ha visto ataques similares: en agosto de 2011, un grupo llamado Individualidades Tendiendo a lo Salvaje envió un paquete-bomba que hirió a dos investigadores de nanotecnología del Instituto Tecnológico de Monterrey. Uno recibió quemaduras en sus piernas y un tímpano perforado y el otro sufrió pulmón perforado por la metralla (G. Herrera Corral Nature 476,373; 2011). El paquete contenía suficiente explosivo para colapsar parte del edificio, según la policía, pero falló en detonar adecuadamente.

A principios de ese año, el mismo grupo envió dos bombas a la planta de nanotecnología de la Universidad Politécnica del Valle de México. Uno fue interceptado antes de que alguien pudiera ser dañado, pero el segundo detonó, dañando a un guardia de seguridad. No está claro cuan estrechamente está vinculado el grupo a la Federación Anarquista Informal, pero en foros en línea los dos cuerpos ofrecen “apoyo directo” a las actividades del otro y hablan de un “florecimiento” de un movimiento eco-anarquista más organizado.

A raíz de los bombardeos mexicanos, el Instituto Monterrey instaló detectores de metales, empezó a usar perros rastreadores policiales y comenzó inspecciones aleatorias de vehículos y paquetes. Después de que una carta-bomba dirigida a una investigadora de nanotecnología de la Universidad Politécnica de Pachuca en Hidalgo explotó en diciembre del año pasado, el instituto instaló una valla perimetral y escáneres, y campus a través del estado aumentaron las medidas de seguridad.

La policía italiana que investiga el tiroteo dice estar preocupada por el aumento de la acción violenta de grupos anarquistas en medio de la crisis económica europea. El 23 de mayo, por ejemplo, miembros de la Federación Anarquista Informal atacaron señales ferroviarias en Bristol, Reino Unido, lo que provocó severos retrasos en el transporte. Un mensaje en línea del grupo dijo que los objetivos habían sido elegidos para interrumpir a los empleados del Ministerio de Defensa y las empresas de tecnología de defensa en el área, incluyendo Raytheon y QinetiQ.

El informe suizo también señaló signos de “un creciente grado de interconexión internacional entre perpetradores”. El nivel de riesgo para los científicos depende de su campo de trabajo, dice Simon Johner, un portavoz del Servicio Federal de Inteligencia Suizo. “No somos capaces de decirles qué hacer. Sólo podemos hacerlos conscientes de los peligros. Depende de las instituciones tomar acciones preventivas”. La agencia está trabajando con las fuerzas policiales, empresas y comunidades de investigación para evaluar y hacer frente a la amenaza.

“Estas personas no representan la opinión dominante. Pero todavía estoy bastante asustado por esta violencia “, dice Michael Hagmann, bioquímico y jefe de comunicaciones corporativas de los Laboratorios Federales de Ciencia y Tecnología de Materiales de Zurich, un socio del sector público de la planta de IBM que también realiza investigación en nanotecnología.

“Apenas unas semanas después del intento de bombardeo, íbamos a tener una gran conferencia sobre nanotecnología y estábamos muy nerviosos” por seguir adelante, dice Hagmann. “Pero llegamos a la conclusión de que la discusión pública era más importante y no quería asustar a la gente al tener 20 policías que nos guardaban. Hubiera enviado el mensaje equivocado”.

Un año después del ataque del Tec de Monterrey, Nature publicó el tercer artículo dedicado exclusivamente a la actividad de Its, el cual lo rescatamos de la publicación editorial Palabras Nocivas N° 2 de marzo de 2013:

Nanotecnología: La resistencia armada

Nature evalúa las consecuencias de una serie de atentados con bombas en laboratorios de Nanotecnología en México -y se pregunta, cómo el país se convirtió en un objetivo de los eco-anarquistas.

Publicado el 29 Agosto del año 2012, corregido el 5 de septiembre del 2012

Escrito por: Leigh Phillips

El paquete de tamaño de una caja de zapatos, estaba dirigido a Armando Herrera Corral. Declaró que él era el destinatario de un supuesto premio, y que el paquete estaba envuelto en un aspecto oficial junto con estampillas. Herrera, un científico de computación del Instituto Tecnológico de Educación Superior de Monterrey, en la Ciudad de México, sacudió la caja varias de veces, y algo sólido sacudía por dentro. ¿Qué podría ser? Estaba emocionado y un poco nervioso -tanto fue así, que caminó por el pasillo hasta la oficina de un colega, el investigador de robótica, Alejandro Aceves López, y le pidió a Aceves que abriera el paquete para él. Aceves se sentó en su escritorio para desenvolver la caja cubierta. Así que cuando la bomba de un tubo de 20 centímetros de largo estalló el 8 de agosto de 2011, Aceves recibió toda la fuerza de la explosión en el pecho. Un pedazo de metal perforó un pulmón. “Él estaba en cuidados intensivos. Estaba muy mal “, dijo el hermano de Gerardo Herrera, físico que trabaja en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional. Armando Herrera Corral, que se encontraba cerca cuando estalló la bomba, resulto con un tímpano reventado y quemaduras en sus piernas. Al día siguiente, un grupo de eco-anarquista que se hace llamar Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (Its) se atribuyó la responsabilidad del atentado en una diatriba de 5, 500 palabras, que se publicó en línea, en contra de la nanotecnología. La policía encontró una copia quemada de un texto similar en los restos de la explosión. Los bombarderos dijeron que Herrera había sido blanco de ataques por su papel como director del Centro de Transferencia Tecnológica, en el Instituto Tecnológico de Educación Superior de Monterrey (comúnmente conocido como el Tec de Monterrey), “es una de las principales universidades que lo ha apostado todo para el desarrollo de nanotecnología”.

El texto habla de la posibilidad de que algún día el medio ambiente sufra por la “nano-contaminacion”, y llegó a la conclusión de que la tecnología y la civilización en su conjunto deben ser consideradas como responsables de cualquier catástrofe ambiental.

Escalofriante, los bombarderos enumeran otros cinco investigadores en el Tec de Monterrey como presuntos objetivos, así como otras seis universidades.

El incidente tuvo precedentes. Its ya había reclamado la responsabilidad por los ataques con bomba en abril y mayo de 2011, el objetivo fue Oscar Alberto Camacho Olguín, director de ingeniería de nanotecnología en la Universidad Politécnica del Valle de México, en Tultitlán. La primera bomba hirió a un guardia de seguridad, y la segunda fue identificada y eliminada antes de que alguien pudiera ser lastimado. En diciembre pasado, el grupo atacó de nuevo -esta vez en la Universidad Politécnica de Pachuca, donde un paquete que contenía pólvora, explotó en la mano de un maestro, causando quemaduras leves (ver gráfico “Una letanía de cartas bomba”). Ningún otro país en desarrollo ha sufrido una serie de ataques anti-tecnología comparable a los de México.

Cerrando filas

Un año después de la explosión en el Tec de Monterrey, las repercusiones todavía se sienten. Armando Herrera Corral y Aceves López no hablaron con Nature de lo que pasó. “Es muy sensible, ¿entiendes?” Es todo lo que Aceves diría. Herrera ha dejado su trabajo como director del parque tecnológico de la universidad y ahora es jefe de estudios de postgrado. Otras universidades mexicanas con programas de investigación en nanotecnología han evacuado los campus por amenazas de bomba y universidades de todo el país han adoptado medidas estrictas de seguridad. Algunos investigadores están preocupados por su propia seguridad, algunos están furiosos por ser blancos. Sin embargo, todos los investigadores que hablaron con Nature, en México insisten en que los ataques no los disuadirá de su investigación y que  no disuadirán a que los estudiantes entren en los campus.

Hasta ahora, ha habido poca explicación de donde están viniendo los ataques. ¿Por qué los grupos radicales del medio ambiente se han dirigido a la nanotecnología? ¿Este campo se enfrenta a la misma clase de hostilidad militante, que ha perseguido a los expertos de investigación de modificación genética y la experimentación con animales? ¿Y por qué México? El reporte de la Nature sugiere que las tendencias generales se han unido a la precipitación de la violencia. Durante la última década, México ha realizado grandes inversiones en nanotecnología, en relación con otros países en desarrollo, ya que considera el campo como un camino hacia el desarrollo económico; los grupos verdes dominantes en todo el mundo, se han vuelto cada vez más preocupados por la nanotecnología y los riesgos ambientales, y se ha producido un cambio hacia las ideas y tácticas extremas entre los ambientalistas radicales críticos de la tecnología. En México, se ha fijado en un contexto general de creciente violencia y agitación política. Los ataques llegan en un momento crucial. Los que estudian la percepción pública de riesgo dicen, que el discurso público sobre la nanotecnología es actualmente, bastante moderado, pero fácilmente podría volverse más polarizado. Hasta los atentados, el movimiento ecologista radical en su mayoría habían limitado a acciones no violentas, y sólo de destrucción de la propiedad, dice Richard Widick, sociólogo de la Universidad de California, Santa Barbara. Pero, dice, la crisis económica mundial y la creciente percepción de que la nanotecnología traerá una inminente catástrofe ecológica podría alimentar nuevos ataques. “Cada vez más personas que hasta ahora han sido capaces de frenarse, se están radicalizando”, dice Widick. “Estamos profundizando aún en la era de la proliferación del extremismo. Veo un futuro de luchas ambientales marcadas por la violencia de todo tipo.”

Esa violencia deja cicatrices. Según Gerardo Corral Herrera, Aceves “todavía tiene problemas y va a tenerlos por el resto de su vida. Hay un trozo de metralla en el pulmón que no pudieron sacar, está cerca de su corazón”. Y el sólo amateurismo de los terroristas, impidieron que el ataque en el Tec de Monterrey tuviera consecuencias más trágicas: La policía dice que sólo unos 8 centímetros de la dinamita en el tubo detonó. Los terroristas llenaron el tubo pero el resto no se quemó. Si toda la dinamita hubiera detonado, dice la policía, podría haber destruido todo el edificio -, así los heridos hubieran sido Herrera, Aceves y decenas de investigadores que trabajan junto a ellos.

México comenzó un financiamiento concertado a nanotecnología en el año 2002, cuando el gobierno identificó al campo como un sector estratégico para el desarrollo. Decenas de institutos públicos de investigación firmaron acuerdos con instituciones extranjeras, empresas y complejos militares, y muchos abrieron cursos de postgrado enfocados a la investigación en nanotecnología. Junto con otros países de América Latina que han invertido en el campo -Brasil y Argentina, en particular -México considera a la nanotecnología como un camino hacia una investigación más potente y una base industrial fuerte. “Lo ven como una receta para la transición hacia la economía del conocimiento. Es más una opción que una necesidad “, dice Guillermo Foladori, antropólogo de la Universidad Autónoma de Zacatecas en México y coordinador de un grupo de académicos que estudian el crecimiento regional del campo. La universidad más importante de México para la nanotecnología, dice Foladori, es el Tec de Monterrey.

Tecnología de reacción

A medida que la nanotecnología ha ido creciendo en América Latina, una violenta filosofía eco-anarquista ha echado raíces entre ciertos grupos radicales en México. Servicios de inteligencia mexicanos creen que los autores de los atentados del año pasado fueron mayormente jóvenes y bien educados: sus comunicados están llenos de referencias a textos en lengua Inglés improbable que haya sido traducido al español. Los servicios de inteligencia dicen que los grupos eco-anarquistas han existido desde hace aproximadamente una década. Comenzaron protestas contra el sistema económico y político de México mediante colocación de pequeños explosivos que destruyeron cajeros automáticos. Pero alrededor de 2008, algunos grupos comenzaron a adoptar perspectivas “anarco-primitivistas”. (A nivel local, se les llama primitivistas, dice Gerardo Herrera Corral.) Esta filosofía ha ganado poca atención hasta los últimos años, pero con el aumento de informes sobre el inminente desastre climático mundial, algunos activistas ecologistas radicales se han aferrado a ella. Con sede en California el escritor Derrick Jensen -cuyos libros populares difunden una red clandestina de células “Deep Green Resistance”-es una figura muy influyente en este movimiento sin líderes a comparación de los demás, que sostiene que la civilización industrial es responsable de la destrucción del medio ambiente y debe ser desmantelado. En varios escritos, los grupos de anarco-primitivistas a menudo expresan una profunda ansiedad sobre la gama de temas de investigación avanzada, incluyendo la ingeniería genética, la clonación, la biología sintética, la geoingeniería y la neurociencia. Pero es la nanotecnología, un tema común para los escenarios del fin del mundo de ciencia ficción, que más claramente simboliza para ellos el poder de la ciencia moderna que estará fuera de control. “La nanotecnología es lo más avanzado que pueda existir hasta ahora, en la historia del progreso antropocentrista”, escribió Its en su primer comunicado, en abril de 2011.

La misma red de anarquistas “anti-civilización” ha actuado violentamente en otros lugares. Los ataques incluyen en 2010 el intento de bombardear un laboratorio de IBM (insignia de la nanotecnología), cerca de Zurich, Suiza, y los disparos no letales en mayo de este año (2012) contra Roberto Adinolfi, un ingeniero nuclear que trabaja para la conglomerada filial italiana industrial Finmeccanica, que fue atacado por sus vínculos con la nanotecnología (véase Nature485, 561; 2012).

En México, el clima social y político existente puede haber ayudado a encender la mecha, dice Miguel Méndez Rojas, coordinador del Departamento de Nanotecnología e Ingeniería Molecular de la Universidad de las Américas Puebla, en México. Él dice que los atentados no pueden entenderse, fuera del contexto de lo que él describe como una mezcla peligrosa de pobreza intelectual y mala educación, la ignorancia generalizada de la ciencia, la agitación social en curso y un clima de violencia. En julio, la ciudad de México fue participe de una de las más grandes protestas en la historia del país, sobre un supuesto fraude en las elecciones presidenciales de este año. Y desde 2006, las guerras con las bandas de narcotraficantes más importantes han dado lugar a alrededor de 55, 000 muertes. Grupos de derechos humanos han acusado a las fuerzas armadas y la policía de las detenciones ilegales, la detención secreta y prolongada, torturas, violaciones y ejecuciones extrajudiciales. “Creo que estamos en el momento justo para una explosión social”, dice Méndez Rojas. En conjunto, todos estos desarrollos realizados por universidades mexicanas, con su floreciente industria nanotecnológica, el objetivo sigue siendo la violencia. En su comunicado de mayo del año pasado (2011), Its advirtió a los profesores y estudiantes: “así que es mejor que se anden con cuidado dentro y fuera de la universidad, que se avise de todo bulto sospechoso en salones, edificios, estacionamiento y campus, porque un día de estos les aremos pagar todo aquello que le quieren hacer a la Tierra con este tipo de tecnologías a nano-escala.”

La escalada de tensión

El “boom del eco-anarquismo” -como lo describe CNN México -ha tenido consecuencias generalizadas. A raíz de los atentados, los funcionarios en el Tec de Monterrey, que fue el primer campus en América Latina en ofrecer un programa de postgrado en nanotecnología, introdujo una serie de medidas de seguridad, incluyendo perros rastreadores. Procedimientos similares se han puesto en marcha en la Universidad de las Américas Puebla, que fue la sede del primer laboratorio de nanotecnología en México. “Estábamos muy preocupados de que podríamos ser un objetivo”, dice Méndez Rojas, cuya investigación abarca el desarrollo de nanomateriales para la lucha contra el cáncer y sencillas pruebas de toxicología en nanopartículas. Después de los primeros ataques del año pasado, se advirtió que tal vez Its podría atacar a otros campus fuera de la Ciudad de México. En su propuesta, dice, la universidad formó un grupo de trabajo de profesores, personal de seguridad y administradores para responder a las amenazas. El campus ha implementado controles de automóviles y una política en que los visitantes puedan ver a los profesores sólo con una cita, un visitante de hoy se somete a un control de identidad de 15 minutos, y es escoltado a su encuentro por dos guardias de seguridad. Méndez Rojas dice que él no recibe algunos visitantes como resultado de ello, pero que, a pesar de las molestias: “Me siento más seguro”. (¡JAJAJA COBARDE NERD!) [Risas e insultos del traductor]

Ha habido falsas alarmas, incluyendo uno en el campus del Tec de Monterrey en Puebla de agosto pasado. En total, al menos diez escuelas han recibido amenazas de bomba, aunque no está claro si fueron enviados por los imitadores o por Its. Greenpeace México, criticada por las Its por tener una postura suave en las cuestiones ambientales, recibió un artefacto incendiario del grupo en noviembre pasado. Universidades en siete estados y la capital han implementado mayores controles de seguridad, incluyendo controles aleatorios de bolsas y simulacros de evacuación de bombas, pero la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior advierte que sólo un tercio de las escuelas en el país, han adoptado medidas suficientes.

El aumento de la seguridad ha sido objeto de críticas de algunos sectores. En marzo, Hugo Aboites, especialista en educación de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, dijo a La Jornada (uno de los líderes en diarios nacionales del país), que las precauciones de seguridad muy estrictas podrían crear un ambiente de “miedo institucionalizado”. El papel de las universidades, dijo, es “capacitar y difundir conocimiento, a no reproducir el control policial de la población”. Pero Méndez Rojas dice que las actividades de investigación no han sido dejadas fuera de curso. A pesar de los ataques, dice, el número de alumnos matriculados en programas de nanotecnología en todo el país aumentó a 800 este año, frente a 500 en 2011. “Aparte del miedo que algunas personas pueden estar sintiendo sobre el tema, no habrá muchos cambios en la comunidad académica. La investigación de la nanociencia y la nanotecnología no cambiará. Habían que perder décadas de trabajo y millones de dólares en inversión “, dice.

Algunos investigadores dicen que en México los más moderados grupos están avivando los temores acerca de la nanotecnología. Uno de estos organismos es el Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (ETC, pronunciado etcétera), un pequeño pero ruidoso grupo sin fines de lucro con sede en Ottawa, Canadá, fue uno de los primeros en plantear inquietudes en gran medida, acerca de la nanotecnología, ETC enmarcó el debate internacional. Silvia Ribeiro, del Grupo director de América Latina, con sede en la Ciudad de México, dijo que la organización no tiene vínculos con las Its. Los atentados fueron un “enfermo desarrollo de nuestra idea”, dice ella. “Este tipo de ataques –están beneficiando el desarrollo de la nanotecnología”, dice. “Es polarizada la discusión. ¿Quieres nanotecnología o una bomba? “ETC quiere ver una moratoria de toda la investigación en nanotecnología, dice Ribeiro, quien es la autora principal de muchos de los informes del grupo que critican la investigación en nanotecnología y comercialización. Ella dice que no ha habido suficientes estudios toxicológicos sobre las nanopartículas de ingeniería, y que ningún gobierno ha desarrollado un régimen normativo que aborde explícitamente riesgo a escala nanométrica. Sin embargo, ETC también enfurece a los investigadores mediante la emisión de advertencias de carácter más especulativo. Por ejemplo, se ha aferrado al concepto de “plaga gris” -auto-replicación de nanorobots-que se ha planteado en las líneas del Libro de la Creación (Doubleday, 1986), por la nanotecnología del ingeniero Eric Drexler. ETC dice sobre las tecnologías a nanoescala que, la “amenaza futura probable es que la fusión de la materia viva y no viva resultará en organismos y productos híbridos que no son fáciles de controlar y se comportan de forma impredecible”. Ribeiro también ha criticado la modificación genética y la vacunación contra el virus del papiloma humano en una columna semanal en La Jornada. Méndez Rojas dice que ETC “promueve creencias, pero no se basan en hechos, y necesitamos un debate público de hechos”. El sentimiento es compartido por Beatriz Xoconostle Cázares, investigadora de la biotecnología del Cinvestav, que está experimentando con cultivos transgénicos resistentes a la sequía y a los insectos -y que regularmente tiene debates con ETC en foros públicos. En septiembre pasado, Xoconostle llegó al trabajo para encontrar que su laboratorio había sido incendiado. Un mes más tarde, los incendiarios atacaron el laboratorio de un investigador vecino.

Debate abierto

Xoconostle no acusa ETC de la responsabilidad por estos actos, pero le preocupa que las comunicaciones de la organización estén ayudando a difundir los temores acerca de la tecnología. “Se trata de grupos pequeños. Ellos saben cómo comunicarse, y eso es una gran ventaja. Y se está convirtiendo en un grupo más grande de personas que se oponen a estas cosas”. Xoconostle teme de que grupos extremistas puedan adoptar esas opiniones y las usan para apoyar sus actos. Ribeiro niega que los informes de ETC no se basen en hechos y dice que “no tenemos nada que ver con Its y hemos condenado enérgica y públicamente su violencia. Los que ejercen la violencia y los que sin bases defienden la nanotecnología coinciden en impedir un verdadero debate público y abierto sobre los hechos”. La pregunta ahora es si la violencia se repita -o tenga una propagación. El movimiento de activista contra la nanotecnología parece estar ganando impulso. Durante los últimos cuatro años, grupos de nano-críticos han celebrado una Cumbre anual de activistas internacionales contra la nanotecnología, el pasado octubre dieron la bienvenida a 14 grupos ambientales a nivel mundial y en defensa del consumidor, incluida la Oficina Europea de Medio Ambiente -una federación con sede en Bruselas de los grupos europeos verdes, que dicen que representa a una membresía combinada de 15 millones de personas. La oposición a la nanotecnología ha sido a veces hostil fuera de México. En 2009 y 2010, los manifestantes en Francia cerraron el debate público sobre la nanotecnología en Grenoble, Rennes, Lyon y Marsella. Pièceset Maind’Oeuvre (Partsand Labour), un grupo con sede en Grenoble, ha organizado protestas en la ciudad fuera de Minatec, la empresa francesa líder en centros de investigación en nanotecnología. Pero Barbara Harthorn, directora del Centro para la Nanotecnología en la Sociedad de la Universidad de California, Santa Barbara, dice que la mayoría del debate acerca de la nanotecnología hasta la fecha, ha sido medido. Ella ha rastreado a 125 grupos ecologistas de todo el mundo, en un estudio midió la participación en el debate de organizaciones no gubernamentales sobre la nanotecnología. Ella dice que la mayoría de los grupos, se limitan a cuestiones de salud y seguridad ambiental, en lugar de hablar de los escenarios más especulativos pintados por ETC. Al mismo tiempo, la conciencia pública sobre el tema es extremadamente baja, dice Harthorn. Colaboró en un meta-análisis de 22 estudios realizados en los Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón entre 2002 y 2009, y encontró que, en promedio, más del 51% de los encuestados reportan que saben “nada de nada” sobre nanotecnología (T. Satterfield et al. Nature nanotechnol. 4, 751-758 2009)”Hay una gran cantidad de público que está indeciso, lo que significa que la opinión sigue siendo altamente maleable”, dice Harthorn. Sus propias encuestas han demostrado que no hay evidencia de que el público en general tiene la misma aversión a la nanotecnología que se ha visto por la ingeniería genética, la nanotecnología ya no es vista como “jugar con la naturaleza de la misma manera. Sin embargo, las reacciones de cada sujeto, dependen del tipo de consideración que se le dé a la nanotecnología: aplicaciones en energía limpia se han aceptaron, pero su utilización en los alimentos o la idea trascendental sobre la “nano-mejora” de los derechos humanos provocar una reacción muy negativa. Todo esto significa que aún queda mucho por decidir en la percepción pública, dice Harthorn. Si el discurso se vuelve enmarcado por nociones más especulativas, la postura pública moderada podría perderse. Y eso crea una oportunidad para que los propios científicos propinen un mejor debate. La mayoría de los investigadores de nanotecnología reconocer legítimo que algunas áreas de su trabajo planteen mejoras ambientales, de salud y de seguridad. La respuesta más importante, dice Gerardo Herrera Corral, es que los científicos participen con el público para abordar y disipar preocupaciones. Herrera es el único jefe mexicano envuelto en el CERN, el laboratorio europeo de partículas físicas, cerca de Ginebra, Suiza, y señala cómo en el CERN tratan los temores públicos sobre si su Gran Colisionador de Hadrones, podría crear un agujero negro que se tragaría la Tierra. “Hemos creado un comité para tratar esta cuestión. Nos miramos ante los peligros reales. Había artículos de revistas y nosotros contestamos todos los e-mails que recibimos de la gente. Me refiero a los físicos de primer nivel respondiendo miles de e-mails “.”Pero este es el trabajo que todos deberíamos estar haciendo”, dice Herrera. “Incluso si se trata de un trabajo extra en la parte superior de todas las otras cosas que tenemos que hacer. Es parte de nuestro trabajo ahora”.

En México, las amenazas de bomba se están convirtiendo en parte del trabajo. El 31 de mayo (2012), una falsa alarma obligó la evacuación de la Universidad de Xalapa. El mismo día, los servicios de emergencia y las fuerzas militares llegaron a la facultad de ingeniería de la Universidad de Veracruz en Boca del Rio, después de un artefacto sospechoso fue encontrado. Resultó ser un maletín olvidado de un profesor. Para Xoconostle, el miedo está pasando factura. “El hecho es que estoy un poco preocupada. Estoy aterrorizada entre estas personas “, la científica de voz suave dice. “Seguimos en lucha”.

El cuarto artículo publicado por Nature sobre las Its, data del 4 de octubre de 2013, escrito por C. Toumey y fue titulado “Anti-nanotech violence”, este artículo solo es posible leerlo si se tiene membresía en la revista, por lo que se hizo imposible traducirlo, aunque parece ser que las Its tuvieron acceso a el artículo, pues en su octavo comunicado del 18 de febrero de 2014 respondieron a Toumey de la siguiente manera:

“-La revista “Nature” de divulgación científica, publicó un artículo (Octubre 2013) criticando nuestro tercer comunicado (9 de agosto 2011), aquel que escribimos después de reventar las carnes de los tecnonerds del Tec de Monterrey en Agosto de 2011. En tal texto el “nano-antropólogo” Chris Toumey (de la Universidad de Carolina de Sur) hace un paupérrimo intento de “descifrar”, nuestra motivación principal en la que nos hemos basado para atacar a expertos en nanotecnología.

En el artículo, el señor Toumey declara que nuestros ataques contra la nanotecnología, están fundamentados básicamente en la suposición de la Grey Goo (plaga gris). Lo cual es mentira.

La grey goo, es una teoría que se empezó a popularizar primeramente dentro de entornos científicos y después acaparó la atención del público en general. El nanotecnólogo Erick Dexler, fue la primera persona en emplear dicho término en su libro “Engines of creation” en el año 1986. Para el año 2000, el cofundador de SunMicrosystems, Bill Joy, escribió el famoso artículo “porqué el futuro no nos necesita”, (el cual mencionamos en nuestro tercer comunicado), en donde exponía una visión apocalíptica de la plaga gris, el artículo llamó la atención de algunos pseudo-críticos a la civilización, como Jonh Zerzan, etc.

Ya para 2004 (cuando la nanotecnología era más que una realidad), el tema se volvió tan escandaloso que el mismo Dexler declaró públicamente, que la grey goo era sólo una idea ilusoria, y que las condiciones tecnológicas no estaban aptas (en ese entonces) para que una catástrofe, como la que predijo años atrás, se suscitara.

Ante esto, Its quiere declarar lo siguiente:

  1. NO ha sido nuestra principal motivación, la hipotética amenaza de la grey goo para comenzar el ataque a la nanotecnología en México.
  2. Desde que se publicó nuestro tercer comunicado hasta ahora, algunas ideas de los miembros de Its han CAMBIADO (como se evidencia desde el sexto comunicado hasta este), y una de ellas es todo lo que tiene que ver con la supuesta plaga gris.
  3. Ahora, consideramos esa teoría, como una simple suposición catastrofista, desde una retorcida mente hambrienta de atención pública (Dexler).

Con ésta declaración no pretendemos, en lo más mínimo, que los tecnólogos nos den su aceptación académica por rechazar lo de la grey goo, (porque obviamente eso nunca pasará, nunca aceptarán el terrorismo contra ellos).

Hemos empleado ataques directos para dañar tanto física como psicológicamente, NO sólo a los expertos en nanotecnología, sino también a los estudiosos en biotecnología, física, neurología, ingeniería genética, ciencias de la comunicación, informática, robótica, etc. porque rechazamos la tecnología y la civilización, rechazamos la realidad que nos están imponiendo con TODAS sus ciencias avanzadas, negamos la vida que nos impone el sistema y que nos dicta que tenemos que andar como descerebrados, obligadamente obedeciendo órdenes de las grandes organizaciones (industrias gigantescas que te dicen que comer, que no hacer, que decir, que vestir, por donde ir, etc.) y de gente ajena a nuestro círculo de allegados, negamos categóricamente su artificialidad, y nos aferramos a nuestro pasado como Guerreros de la Tierra, nos aferramos a nuestro más oscuro instinto de supervivencia, y aunque sabemos que somos humanos civilizados, nos reivindicamos como fieros individualistas despiertos, en guerra TOTAL contra todo lo que amenaza nuestra naturaleza y la Naturaleza Salvaje que aún queda.

(…)

Elegimos atacar desde un principio a la nanotecnología porque es una de las ciencias que está teniendo un crecimiento significativo y que para el futuro hará avanzar exponencialmente a las económicas mundiales y su poder SOBRE la Naturaleza Salvaje. La nanotecnología empuja a una híper-tecnologización y a una híper-artificialidad de la realidad impuesta, que de por sí ya es demasiado absurda como para que los científicos se empecinen, en hacerla mucho más miserable y mecánica. Ya lo había dicho alguna vez Albert Einstein: “Todos nuestros supuestos progresos tecnológicos, son como una hacha en las manos de un loco”.

-Toumey en su artículo en “Nature”, también ha dicho que no sabemos nada sobre nanotecnología y que es absurdo atacarla sabiendo tan poco, los miembros de Its no nos vamos a poner a discutir si somos expertos o no en nanotecnología, lo que si diremos es que hemos COMPRENDIDO a viva voz, que esa ciencia (como otras más) son un peligro para nuestra individualidad y para el entorno natural en el que nos desarrollamos. No se necesita ser un genio o tener altos estudios universitarios y laborales, como para desmenuzar toda esta basura del progreso tecnológico.

-Tomando de inicio la arrogante critica de Toumey, Its se ha percatado (como F.C. se percató hace años) que los académicos, catedráticos, investigadores y universitarios no siempre son tan inteligentes como ellos dicen ser, porque de ser así, Herrera y Aceves del Tec de Monterrey no hubieran resultado heridos por la explosión de un paquete, (que a leguas se veía que era apócrifo), la mañana del 8 Agosto de 2011; de ser así, el catedrático de la Universidad Politécnica de Pachuca no hubiera sufrido de diversas quemaduras tras abrir un paquete que NO estaba dirigido a él, sino a una nanotecnóloga, la tarde del 8 de Diciembre de 2011; de ser así, si el experto en biotecnología Méndez Salinas del Instituto de Bio-Tecnología (I.B.T.) de la UNAM, se hubiera percatado que desde hace semanas alguien vigilaba sus pasos, no hubiera recibido aquel disparo que lo mató de inmediato, la noche del 8 de Noviembre de 2011. Si todos estos tecnonerds hubieran tenido un poco de cerebro, sabrían de antemano que hay gente que se opone amargamente a la forma en que están domesticando, mutando y terminando con la vida y los entornos salvajes, y no se hubieran confiado tanto de sus rutinas diarias.

Junto con estos tres ejemplos reales, podríamos enumerar otros objetivos (como los ataques al activista Olivera de Greenpeace, a los nanotecnólogos Galem Rondero y Sergio A. Águila de la UNAM, en 2011 y 2013) que si bien, no resultaron heridos pero dejaron mucho que desear con respecto a su supuesta inteligencia, siendo catedráticos universitarios. A la par, la decisión de los estudiosos en seguridad estatal, distrital y/o nacional, criminología, balística, derecho, etc., que ocultan nuestros ataques, tampoco es digna de personas inteligentes con altos grados académicos, pues esas personas saben muy bien que mientras se oculten más y más de nuestros ataques, nosotros reivindicaremos, en su momento, listas de actos, (como lo hemos hecho hasta ahora), para crear un mayor impacto y/o para evidenciar las mentiras y encubrimientos de las autoridades, haciéndolas ver ridículamente idiotas. En fin, con esto Its quiere que quede claro una vez más, que las flácidas críticas de los inteligentes expertos académicos, no nos detendrán, sus más oscuros temores se harán realidad tarde o temprano.”

Como se pudo ver en este análisis, es clara que la amenaza de its de 2011 convertido a ITS de 2016 sigue su curso, en vez de detenerse por la búsqueda policiaca que los amenaza desde hace más de 5 años en México, los miembros de dicho grupo se han nutrido de sus errores, se han especializado en el terror, han acaparado los medios, han creado redes, y lo más importante, se ha internacionalizado, convirtiéndose en una Mafia Eco-extremista.

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