(es-en-pt) Palabras Duras: Una conversación Eco-extremista

“¡Duras son estas palabras! ¿Quién puede oírlas?” 

-(Juan 6: 60)

Como lector, nunca he estado muy satisfecho con todas las entrevistas que se han hecho con varios eco-extremistas desde hace algunos años. Los interlocutores siempre han sido mal informados, de mala fe, no dispuestos a aprender algo nuevo, o simplemente no son muy listos. De todos modos, como un lector un poco más informado, quería hacer unas preguntas que sí van al fondo del eco-extremismo, sus orígenes, y su evolución reciente. En este sentido, Xale, jefe editor de la Revista Regresión y miembro de ITS-México, un experto en estos temas, ha sido bastante generoso con su tiempo para responder a los siguientes preguntas o/y pensamientos.

Hay que notar que tenemos esta conversación en un espíritu jornalístico. Hacemos y respondemos a las preguntas para informar y no exhortar en este documento. El interlocutor principal se declara independiente de ITS o el eco-extremismo, y solamente hace la entrevista para informar y “entretener”.

Empecemos:

HH: Desde el principio de la nueva fase de ITS y su internacionalización, ¿cuáles son las lecciones que cree Ud. que han aprendido los eco-extremistas? ¿Cómo cree Ud. que el eco-extremismo ha evolucionado desde el principio de este año? 

Xale: Este año gregoriano ha tenido bastante movimiento, ha estado lleno de nuevas noticias, nuevas complicidades y nuevas tonalidades en los actos y discursos de los eco-extremistas.

Como individualista partidario de esta tendencia, pienso que las lecciones dejadas en lo que va de la expansión del eco-extremismo son diversas y varían dependiendo del individualista que las experimenta, pero hablando personalmente pienso que ha habido un avance cualitativo referente a actos extremos contra el objetivo que el lector inteligente conoce, la civilización y su progreso.

Los eco-extremistas en Chile adheridos a ITS han enseñado que se puede generar un daño impresionante con tan solo 1 litro o menos de líquido inflamable, como lo hicieron con el bus Transantiago y con el centro comercial Mall Vivo, en febrero y mayo respectivamente. También nos han enseñado que a pesar de que en algunos casos, los artefactos no funcionen, la amenaza prevalece, los ánimos no decaen y la guerra de nervios prosigue.

Los eco-extremistas que se encuentran en Argentina igualmente adheridos al proyecto de ITS, han enseñado una muy particular actitud terrorista e indiscriminada, las recientes amenazas de bomba en colegios, universidades y estaciones del metro en mayo y junio, hace ver una muy marcada tendencia al desprecio de la vida civilizada en todas sus variantes y en todos sus rincones. Esto también se evidencia después de leer su comunicado emitido en este mes de agosto, en el cual se hacen responsables de envenenar decenas de envases de Coca-Cola que distribuyeron en un par de supermercados de Buenos Aires, amenazando de manera formidable la estabilidad social y física de los híper-civilizados.

Los eco-extremistas en Brasil, que también se unieron a ITS recientemente, han mostrado el factor sorpresa, han atacado fieramente y han enseñado que la amenaza de ITS es impredecible. Su actitud burlona materializada en tres kilos de pólvora negra detonada en el centro comercial de Brasilia, deja desmoralizada a las autoridades que buscan y rebuscan encontrar a los responsables de que esta tendencia tenga presencia en cuatro países y que amenace con más.

Los eco-extremistas en México, lugar en donde se forjó el proyecto internacional de ITS también han dejado varias lecciones, su atentado homicida en contra del jefe de servicios de la facultad de química de la UNAM, quiso demostrar la facilidad de atacar en cualquier momento a los híper-civilizados con un solo cuchillo y dando en el blanco, demostró que es posible golpear a la máxima casa de estudios dentro de sus propias instalaciones, escarmentando a las autoridades (con la muerte de un hombre en el campus) por ocultar sus atentados pasados en CU.

Sus constantes ataques con explosivos dejan ver también su capacidad de ataque, su diversidad de modus operandi, y su imparable actividad aunque censuren sus atentados.

El viejo ITS en 2011 se centró en expandirse nacionalmente, de ese año hasta 2013 tuvo presencia en Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Coahuila, Veracruz y Guanajuato, entrando este años esa expansión se detuvo un poco, y ahora ITS-México, regionalmente hablando tiene presencia solo en Ciudad de México, Estado de México, Michoacán, Jalisco y Coahuila, aunque se ha internacionalizado, lo que enseña la perseverancia y la continuidad de este proyecto.

Entrando al tema de la teoría, el eco-extremismo también ha estado creciendo en ese ámbito, en el ciclo de RS al menos yo considero que los editores de la Revista Regresión junto con los grupúsculos de RS, dimos las bases teóricas para la tendencia, las cuales se centraron en el estudio de los grupos cazadores-recolectores nómadas de la región, rescatando su actitud hostil frente a lo ajeno y su animismo pagano. Terminando ese ciclo con RS, considero que “dejamos en paz” estas temáticas y nos centramos en la práctica, hasta que otros teóricos pusieron su dedo en el renglón de nueva cuenta. Chahta-Ima, considero que es el más importante teórico eco-extremista en lo que va del este nuevo ciclo, sus ensayos e investigaciones han sido fundamentales para que otros individualistas crezcan y tengan bases apoyados en la historia para atacar o seguir atacando.

En eco-extremista necesita de práctica y teoría, necesita saber y hacer, necesita conocer, aprender y al mismo tiempo enseñar con actos y palabras a sus hermanos de Guerra.

De manera general, el eco-extremismo no tiene “planes a futuro”, no actúa bajo cierto “programa”, no se alinea a procedimientos de lucha predestinados, no hay una estrategia a seguir, los eco-extremistas actuamos bajo la espontaneidad, hacemos cosas que consideramos oportunas o no, para generar una reacción, seguimos nuestros instintos animales y proseguimos con la herencia de Guerra hasta que, como la paloma migratoria, desaparezcamos.

HH: Creo que las personas que leen la literatura eco-extremista no entienden el papel de la “guerra de los nervios”. Sé que se ha explicado, pero todavía se encuentra críticas de las acciones eco-extremistas que estipulan a que se debe enfocar en atacar la infraestructura eléctrica o lo que sea. Dicen que las acciones de los eco-extremistas varían entre bromas de mal gusto (con bomba) o el asesinato psicópata (como se hizo en el UNAM). No saben muy bien que todo esto es parte de una táctica que es “la guerra de los nervios”. La clandestinidad, la decepción, el ataque indiscriminado, etc., no funcionan solamente para dar golpes a las estructuras de la civilización (los cuales, para hablar claro, son difíciles golpear, y al ser destruidos, son reconstruidos, haciendo más trabajo “útil” para la muchedumbre), también para que el eco-extremista se convierta en “el monstruo debajo de la cama”, una amenaza más que la civilización ha creado. Para mí, por lo menos, esta etapa del eco-extremismo ha subrayado ese aspecto de ITS y los demás grupos. 

Xale: Sí, las personas que hacen marcada referencia de que los actos de ITS y de otros grupos son “bromas de mal gusto” o actos llevados a cabo por “asesinos psicópatas” quizás piensen que la guerra contra la civilización es un juego, quizás piensen que solamente es atacar centrales eléctricas u objetivos de ese tipo, nosotros y los demás eco-extremistas dejamos de pensar en eso, hemos tomado la Guerra contra la civilización como una totalidad, como una guerra REAL y no la entendemos como en el hecho de realizar actos que sean “aceptables” para los demás radicales o que mediáticamente se vean “espectaculares”. Los actos de ITS si bien, resultan para algunas personas actos incorrectos, incómodos e insoportables, es lo que se quiere con el eco-extremismo, demostrar que la Guerra contra la Civilización debe de ser tomada en serio y la deben de llevar a cabo individualistas que realmente desprecien a muerte todo el progreso humano, debe haber sangre derramada, debe haber heridas, muerte, puesto que así es esta Guerra y los que la llevamos a cabo no titubeamos en aceptarlo.

Últimamente en el mundo occidental se ha estado catalogando a las personas que realizan cualquier acto de violencia extrema como “psicópatas”, “mercenarios”, etc., eso lo vemos en los actos terroristas del Estado Islámico, y de hecho es una estrategia de los gobiernos y sus medios de comunicación para desprestigiar las causas mayores “rebajándolas” a un desorden mental o lo que sea, no es extraño que las personas con marcados valores occidentales sigan esa línea estratégica para desprestigiar a los eco-extremistas también.

HH: ¿Qué es la relación entre el eco-extremismo y el nihilismo? Pregunto porque parece que el terrorismo nihilista es como “la rama” del eco-extremismo en Italia y tal vez en algunas otras partes. 

Xale: Desde hace poco que se viene abarcando y desarrollando junto con el eco-extremismo la tendencia terrorista-nihilista, aquella que no es pasiva y que reniega de todos los valores morales fundamentales de la civilización. El nihilismo-terrorista y en especial el que han defendido algunos grupos de individualistas en Italia, es la filosofía en la que hemos encontrado verdadera afinidad puesto que es totalmente contraria al humanismo y al progresismo que los eco-extremistas criticamos tanto.

Pienso que los individualistas de América (de cualquier país), sienten simpatía con el eco-extremismo y esto se puede ver en la expansión de ITS y en que ciertos grupos han estado adoptando pequeñas pero importantes características de esta tendencia. Pero me he percatado, que los “latinoamericanos” en particular se sienten más atraídos que los europeos, los cuales se inclinan más por el nihilismo, aunque en este punto eco-extremismo y nihilismo-terrorista van de la mano.

No es extraño que los que habitamos las tierras de este lado del mundo nos sintamos atraídos por esta tendencia, ya que el eco-extremismo es el llamado de nuestros ancestros, no es una guerra por el separatismo nativo, o por la identidad indígena, o por darle sentido político a esto, no, es una guerra que heredamos de nuestros ancestros, invocamos a los muertos de nuestros abuelos y nos han poseído, cualquier individualista que tenga en la sangre la fiereza de los antiguos, llámense teochichimecas, yahis, selknam, la gran variedad de tribus amazónicas, etc., claro que voltearán a ver lo que hacemos y lo que decimos. Pienso que es una cuestión hasta genética (esto explicado dentro de la ciencia), muchos de los eco-extremistas venimos aún de familias nativas, eso nos hace continuar el conflicto por el que dieron la vida, es decir, no somos ajenos, aun asistimos a ese llamamiento salvaje a defendernos con todos los medios necesarios.

Históricamente, América fue invadida por los blancos allá por el siglo XVI, y con ellos llegó la destrucción, llegaron las epidemias y las desgracias, violaron nuestros territorios sagrados, profanaron las tumbas de nuestros muertos, maratón a nuestros sabios ancianos, esclavizaron a nuestras mujeres, vendieron a nuestros hijos, quemaron nuestras casas, saquearon la Tierra extrayendo minerales y la sobajaron de las formas más irrespetuosas, mataron a nuestras presas que cazábamos con veneración, se burlaron de nuestras deidades y creencias, exterminaron nuestra lengua, nuestra cultura, la arrojaron al olvido, todo esto y más pasó hace más de 500 años, relativamente hace poco tiempo. Hoy la situación ya no es racial, ya no es el hombre blanco el que hace estas atrocidades, es la civilización en su conjunto, ya no tenemos nada por qué luchar, ya no tenemos tierras ancestrales, ya no tenemos una comunidad con la que compartamos lengua, tradiciones, entornos, ya no hay ancianos sabios que nos regalen el conocimiento ancestral, nos han domesticado por años, nos hicieron vivir en grandes ciudades, nos empujaron a necesitar dinero para sobrevivir en las urbes y trabajar como esclavos para obtenerlo, nos hicieron creer que la ciencia lo explica todo o que la religión es la salvación eterna, nos encerraron en escuelas en donde nos “educaron”, intentaron quitarnos nuestro espíritu guerrero opacándolo con modernidad y religión, progreso y monotonía, drogas y diversión ambigua, humanismo y no-violencia, intentaron enterrar en la fosa más profunda la historia maldita de nuestros antepasados, los cuales asecharon a sus enemigos, los flecharon, arrancaron sus cueros cabelludos, cortaron sus tendones para sujetar los pedernales de sus flechas, conspiraron, y lucharon entregando sus vidas. Xale, el tlatoani teochichimeca vive en mí, me habla en el viento huracanado, en los truenos que caen indiscriminadamente sobre la ciudad, me susurra en el musgo del rio, en la sangre de grado que se levanta hacia el sol, en la sombra del mezquite, me despierta en el serpentear del fuego de la fogata, en los ojos del coyote nocturno, en el frio gélido de la montaña, en las huellas del venado en el monte, me habla y me susurra, me enseña y me guía, me ha enseñado a transformarme en un animal salvaje cuando ejecuto atentados solo o con mi manada, me ha dicho que todos los eco-extremistas tienen un espíritu que los acompaña también, me ha dicho que con el simple hecho de que tengamos este tipo de pensamientos somos un peligro para nuestros enemigos y una de las cosas más importantes que me ha dicho, es que la venganza será terrible…

HH: Sí, me parece que los nihilistas-terroristas de Europa tienen su modo muy particular de comunicarse. Pero sobre todo la afinidad viene de la acción. Algunos nihilistas en otras partes piensan que el eco-extremismo está tratando de avergonzar a los nihilistas que piensan que hacer algo es “moralismo”. Sé que no es Ud. nihilista como sus afines en Europa, pero en su opinión, ¿se puede ser nihilista sin atacar físicamente esta sociedad? Algunos nihilistas dicen que “su Ego” no inclina al ataque, y mejor hacen lo que se les dé la gana. 

Xale: Esa es una actitud propia de un nihilista pasivo, el que dice que el ataque no es parte esencial de su pensamiento, es entendible que el nihilismo tenga ese tipo de variantes y tergiversaciones en esta era moderna, pero, estas no va acorde con el pensamiento original. Es bien sabido por muchos que antes de la Revolución de Octubre en Rusia, existían una gran cantidad de hombre, mujeres y sociedades secretas que con sus atentados indiscriminados y selectivos empujaron al abismo a la Rusia Zarista, estos fueron los fundadores del terrible nihilismo, el original, esas mujeres y hombres causaron heridas a la sociedad, fueron los que empujaron al enfrentamiento contra las guardias del régimen, los que confeccionaban bombas para arrojarlas contra los responsables de sus problemáticas sociales y económicas, los que apuñalaron y se llenaron las manos de sangre, para su época estaban bastante avanzados, hoy en día como muchos aspectos se han “relajado”, los nuevos nihilistas se dedican a criticar sin hacer nada, se relajan y se hunden en su inmovilidad, hasta hay una variante filosófica nihilista que se basa más en el arte (?), y desgraciadamente eso también es “nihilismo”. Lo que yo rescataría sobre esto es que aun, en esta era de edulcoraciones, existen verdaderos nihilistas que se enfrentan ferozmente a la sociedad como los pensadores originales lo hicieron, ejemplos los tenemos en Italia como la “Secta Nihilista de la Libre Muerte, “la “Secta del Nihilístico Memento Mori” y el “Clan Terrorista Nihilista Cenaze”, quienes con sus palabras y actos han demostrado que el ataque, el atentado es parte importante de ser un nihilista verdadero.

HH: Relacionado a este pregunta, parece que la diferencia entre la primera etapa de ITS y la etapa de Reacción Salvaje fue un retorno a las fuentes indígenas / salvajes / paganas en RS. Seguramente sigue habiendo referencias a “Chicomoztoc”, etc. Pero percibo una reducción de ese aspecto y una abertura a otras ideas y maneras de comprender las cosas. ¿Es correcta tal percepción? ¿Es una parte necesaria para la expansión del eco-extremismo? 

Xale: Si, como había mencionado en la primera, en esta etapa del eco-extremismo hemos dejado de lado las referencias a los grupos nativos, pero solo un poco, ya que últimamente se ha estado estudiando y mencionando la cuestión del paganismo.

Esta “reducción” en la temática nativa se puede ver en los comunicados emitidos últimamente y en el contenido de la Revista Regresión, y como efectivamente usted lo ha dicho, se ha hecho una abertura a otras cuestiones que tienen que ver con el nihilismo y la actividad delincuencial, aunque debo aclarar que no es porque consideremos más importante hablar de estos temas que profundizar en el estudio de la guerra nativa, NO, es el tiempo que exige abarcar más variantes que conforman la tendencia eco-extremista.

Con RS hubo un estudio concreto y centrado en la guerra nativa, de hecho la mayoría de los comunicado de los grupúsculos que lo integraron hacían referencia a la herencia de guerra de nuestros antepasados, pero pasando ya ese ciclo, y teniendo mayor presencia y más individuos que participan en práctica y teoría, es necesario hacer una abertura de temas para solidificar este tendencia.

HH: Es interesante porque ser nativo en lugares como Canadá y los Estados Unidos no significa ni ilegalidad ni la guerra contra la civilización. Las tribus modernas a veces funcionan como empresas, tienen casinos o venden su terreno para la exploración petrolera. Sin embargo, algunos críticos han dicho que el eco-extremismo explota la memoria de “indígenas muertos” para sus causas de anti-sociales enfermizos. ¿Cómo caracterizaría la relación del eco-extremismo con los indígenas de hoy no tan apartados (y a veces aliados) con la civilización? 

Xale: Esa crítica siempre me da mucha risa, decir que estamos explotando las memorias de “indígenas muertos” es solo alargar la lista de escusas que tienen ese tipo de críticos. Los eco-extremistas no explotamos las memorias de nadie, seríamos “anti-sociales enfermizos” si  justificáramos con este mismo discurso la violación y prostitución de niños, el tráfico de órganos, el sexo con cadáveres y demás enfermedades derivadas de la atrofiada mente de los híper-civilizados, pero como solo justificamos los actos incorrectos contra la civilización, actos que llevaron a cabo nuestros antepasados y que incluso, algunas tribus salvajes aun los practican, entonces esa crítica es completamente errónea.

No voy a negar que muchos grupos indígenas y nativos de varias partes del mundo son cómplices de las grandes empresas que devastan sus territorios. Tampoco voy a negar que muchos indígenas aquí en México inclusive, se han apartado de sus tradiciones y han adoptado las prácticas occidentales, generando un daño en su entorno y mandados por grandes corporaciones, grupos de nativos que no están absorbidos por la cultura imperante se cuentan con los dedos de las manos, son muy pocos. Aunque debo decir que en muchos de los casos en que los indígenas se apartan de sus orígenes se debe por su misma causa, puesto que deciden adaptarse a una forma de vida ajena, pero en otros casos, los indígenas son manipulados y envueltos en condiciones que los forzan a abandonar la montaña y unirse a los no-vivos de las ciudades, acá es muy conocido el caso de que empresas llegan a los pueblos alejados y para conseguir mano de obra barata, convencen a los indígenas para trabajar en las ciudades con la promesa de que tendrán dinero y comodidades, algo completamente falso, ya que cuando ya no los necesitan los abandonan a su merced, sobrevivir en una ciudad tan monstruosa como la capital mexicana y su zona conurbada es muy difícil para una persona que es de fuera, así que esos indígenas terminan a de vagabundos adictos, o en la cárcel o muertos. La situación es una lástima claro, pero es parte de la realidad.

HH: El eco-extremismo tiene una relación bastante complicada con el anarquismo. Pero también a veces se refiere a “la Anarquía pero no el anarquismo”. ¿Se puede ser anarquista y estar aliado al eco-extremismo? ¿Cómo sería eso? 

Xale: Hace poco para la próxima Revista Regresión n° 6 escribí un texto titulado “Anarquistas Indiscriminados”, en donde expongo los terribles actos terroristas que llevaron a cabo algunos anarquistas en la historia sepultada en el panteón del olvido, en el texto menciono la constante pelea entre los anarco-bandidos y los anarquistas humanistas de sus respectivas épocas, siempre porque los primeros atentaban contra sus objetivos sin importar dañar civiles o inocentes, actos que corresponden a la terminología de Ataque Indiscriminado, práctica que ha sido punto de debate para muchos anarquistas de hoy en día.

Con este texto próximamente público, me empleo en evidenciar que algunos anarquistas del siglo XIX actuaban indiscriminadamente, violando los códigos morales y políticos propios del anarquismo y como lo entendía la gran mayoría del movimiento anárquico tradicional.

Con el texto pretendiendo también “sacar” (aunque sea por un momento) a esos anarcos de las tumbas en donde la historia oficial y no oficial pretendía dejarlos.

Es gracioso leer como es que se asustaban los anarco-sociales de los actos terroristas de Di Giovanni (por ejemplo) allá por 1900, y leer como es que se asustan algunos anarquistas de hoy día cuando se enteran de nuestros atentados, es prácticamente la misma acusación histórica, “bandidos”, “inhumanos”, “esos no son compañeros”, “excluyámoslos de nuestro movimiento”, “es de cobardes atacar al azar”, etc.

Respondiendo a su pregunta, pienso que SI puede haber anarquistas aliados con los eco-extremistas, siempre y cuando estos anarquistas respondan firmemente a las características de sus antepasados demoniacos y terroristas. Contrariamente, un anarquista humanista que se preocupa por la sociedad, y que sueña con un “mundo mejor” NO puede ser aliado de los eco-extremistas.

HH: ¿Cuál sería la diferencia entre un anarquista que simpatiza con el eco-extremismo y uno que lo rechaza rotundamente?

Xale: La diferencia tendría que ser un tanto abismal, de hecho un anarquista que simpatice con el eco-extremismo tendría que subvertir lo dicho por los pensadores anárquicos tradicionales, sacudiéndose su humanismo y su progresismo por lograr un mundo sin “estado-capital”, tendría que dejar de lado las utopías y centrarse en el presente decadente y pesimista en el que nos encontramos, asumiendo su rol como individuo dentro de esta época y actuando en consecuencia, tendría que despreciar todo lo humano (en términos filosóficos), tendría que hacer las cosas que tiene que hacer respondiendo fríamente e inteligentemente sin importar afectar a terceros. Tendría que ser como Di Giovanni, como Mario Buda, como Santiago Salvador, como los anarquistas galleanistas.

HH: Me parece que el anarquismo “social” es un vestigio de la antigua política de las masas. No puedo comentar mucho, puesto que nunca he sido anarquista y no conozco bien la historia. Sin embargo, sospecho que mucha de la actividad individualista que Ud. menciona tuvo lugar antes de la “época moderna de la Revoluciones” como en Rusia en 1917, España en los años 30’s, etc. El anarquista social moderno tiene mucha dificultad en terminar ese capítulo, aunque el resto del mundo (político o no) ha renunciado a todo esto de las masas luchando en la calle, o lo que sea. Aún en el extremismo islámico, cuando no es una cuestión de guerra convencional, muchas de sus acciones son individualistas e indiscriminadas. Pero el anarquista social no puede separarse de la actitud de “despertar a las masas” para forjar un “nuevo amanecer” puesto que no puede renunciar al viejo análisis o le quitaría toda su esperanza y se convertiría a un eco-extremismo nihilista asqueroso, o algo por el estilo. 

Xale: El contexto histórico en el que se desataron los demonios de la anarquía maldita fue antes y después de la Revolución Bolchevique y antes de la Guerra Civil española de 1936.

Por ejemplo, Santiago Salvador actuó en solitario en noviembre de 1893, el hombre eligió como objetivo el Gran Teatro del Liceo en Barcelona, esto en venganza por el fusilamiento de su amigo Paulino Pallás (otro anarquista terrorista que en septiembre de ese año atentó contra el general Martínez Campos en pleno desfile militar en Barcelona, el terrorista arrojó un par de bombas contra su carruaje, en el atentado el general resultó herido, así como otros dos generales y un guardia civil murió, además de dejar decenas de civiles heridos). Salvador escondió entre sus ropas dos bombas Orsini, un explosivo muy popular entre los anarquistas de la época que detonaba al chocar fuertemente con el suelo o con cualquier superficie sólida. El terrorista esperó a que la opera fuera a la mitad, para que el teatro se llenara, y cuando se presentó la ocasión, arrojó indiscriminadamente desde un balcón las dos bombas contra el público, la primera causó un ruido infernalmente ensordecedor aventando pedazos de cuerpos, sangre y astillas por doquier, la segunda fue a parar al voluptuoso vestido de una mujer que había salido herida tras la primera explosión, pero no detonó ya que su vestido amortiguó el golpe. Este atentado anarquista dejó un saldo de 22 muertos y 35 heridos de gravedad.

Quizás muchos anarquistas de ahora no recuerden que el autor de ese ataque fue uno de sus antepasados políticos, es una pena que un personaje tan emblemático, que en su momento fue un terrible enemigo de la sociedad y del sistema sea condenado al olvido (como muchos otros), pero no del todo, aun existimos algunos cuantos que lo recordamos.

HH: Hay cierta ambigüedad en términos de “resalvajizarse” (“re-wilding” en inglés). A veces se dice que el eco-extremista tiene que hacer lo que se puede para no estar dependiente de la civilización, pero a la vez “no hay futuro”. ¿Hay una posición sobre “resalvajizarse” o es algo que depende de cada eco-extremista? 

Xale: La resalvajización como nosotros la entendemos quizás difiere un poco con lo que entienden los yanquis eco-radicales con su “rewilding”, que creo yo, fueron los primeros en emplear el término. Los cuales lo emplean para designar una acción a favor de la naturaleza salvaje, siempre relacionada con la preservación de entornos y el florecimiento de la naturaleza en ciertos espacios urbanizados en los cuales el hombre poco a poco se torna feral.

Yo personalmente conozco a algunos eco-extremistas que no nacieron en la ciudad y que en este preciso momento están llevando una vida de nómada en algún lugar de la geografía “mexicana”, ellos salen por un tiempo, regresan a sus lugares y entonces deciden atacar la civilización, es una estrategia muy adecuada.

Este tipo de eco-extremistas ha decidido resalvajizarse en la naturaleza salvaje, andar de nómadas, saber cazar, hacer fuego por fricción, usar pieles, recolectar su comida, etc., yo en lo personal respeto mucho su modo de vida y considero que si eso es lo que a ellos les apetece hacer, adelante, de todos modos, estar en constante contacto con la naturaleza salvaje siempre te crea algo hermoso, le das un valor mucho más especial. Este tipo de eco-extremistas también entiende que no hay futuro, por eso se van al monte antes de que esos entornos los devasten por completo, afortunadamente aquí en México aún tenemos lugares salvajes a comparación de otras partes del mundo donde ya casi no los hay o están regulados.

Por otro lado los eco-extremistas de la ciudad, también se resalvajizan individualmente a su manera, muchos de nosotros sabemos hacer algo de lo que saben hacer los eco-extremistas nómadas para cualquier situación que se nos presente, pero en la ciudad hay que saberse mover, hay que ser lobos vestidos de ovejas. Los eco-extremistas de la ciudad, nos empleamos en la guerra, saber atacar, emboscar, burlar a las autoridades, atracar, utilizar armas, probar el último aliento después de quitarle la vida al enemigo, todo eso y más también es resalvajizar, volver a lo primitivo en un conflicto heredado por nuestros ancestros, poniendo en práctica las tácticas que usaron los antiguos pero dentro de otras condiciones, de hecho, el homicidio que llevo a cabo ITS se representa como una “resalvajización individualista”, asesinando al empleado de la UNAM ITS no SOLO pretendía eliminarlo y crear reacciones, sino que con el mismo acto, los miembros de ITS asesinan a su civilizado interno, matan de una puñalada, poco a poco, los valores occidentales que se les viene inculcando desde pequeños.

Para mí y para los míos, eco-extremistas de la ciudad y fuera de ella, no hay futuro, solo está el presente, no tenemos nada por lo que luchar, excepto por nosotros mismos, resalvajizarnos es saberse mover como los cazadores, convertirnos en animales, aprender a asechar al enemigo, odiarlo, derramar su sangre, cortar su cabellera y ofrecérsela a los muertos, a la par, también es conocer la naturaleza salvaje, perderse en los entornos, estar en contacto con sus ciclos, apreciarla, respirarla y amarla.

HH: Algunas personas acusan al eco-extremismo de estar a favor de la autoridad, puesto que rechaza el anarquismo. ¿Tiene una posición abstracta el eco-extremismo sobre la “autoridad” o es una pregunta meramente escolástica en la actualidad? 

Xale: No hay que negarlo, la autoridad ha tenido un papel importante en las sociedades humanas, en cada grupo étnico antiguo siempre había un líder tanto de guerra, como espiritual, la mujer recolectora que proveía la comida cuando la caza escaseaba también se podría considerar una especie de autoridad, de “cabeza” en la tribu en tiempos difíciles. Solo que desde hace tiempo se ha visto solamente la cara negativa de la autoridad con autoritarismos, se ha traducido como una figura concreta que “quiere imponernos algo por la fuerza”, y eso se lo debemos a la cultura occidental que tenemos muy metida en la cabeza. La educación forzada acompañada de una figura de autoridad que nos dice que hacer o que decir, es el modelo con el que nos educaron, y hasta cierto punto es comprensible que muchos consideren a la autoridad como algo dañino e invasivo.

Es necesario sacudirse de esa cultura occidental para ver a la autoridad con otros ojos, sabiendo diferenciar entre una figura de autoridad que a toda costa quiere imponer algo y una figura de autoridad que dado su conocimiento nos comparte enseñanzas valiosas.

Así, sin pelos en la lengua puedo decir que el eco-extremismo no sataniza a la autoridad, no la rechaza tajantemente como lo hacen los anarquistas por ejemplo, puesto que no solamente vemos las partes negativas visualizadas de manera occidental, sino también las partes positivas visualizadas de manera nativa. De hecho, contrariamente a lo que los anarcos dicen, muchos grupos anarquistas han tenido líderes, figuras de autoridad, que las llamen de manera diferente como “ejemplo a seguir”, etc., eso ya es otra cosa. Dicho esto podemos ver que en la historia de los anarco-bandidos por ejemplo, siempre hubo un anarquista dentro de estos grupos que tuvo mayor presencia, que incitaba, que tenía más iniciativa que los demás, que tenía un conocimiento más elaborado, y para aclarar con ejemplos tenemos a; Di Giovanni quien fue el líder de su banda dada su entrega a todo lo que hacía, desde atentados con bomba, edición de periódicos y libros, escribiendo cartas en donde se defendía siempre de las calumnias de los anarco-franciscanos, hasta ajusticiamiento de gente indeseable, y atracos, etc. Bonnot fue quien lideraba su grupo de atracadores en Francia dado que él tenía mayor conocimiento en los asaltos. Miguel Arcángel Rosigna fue el que lideraba su grupo de asaltantes en Uruguay, dada su inteligencia y su metodología casi perfecta en cometer atracos y fugas de cárceles.

Incluso Bakunin puede ser considerado como una figura de autoridad, pero no te persignes ante esto lector anarquista, de hecho él es un ejemplo de una figura de autoridad no-dañina, que con sus teorías enseñó cosas valiosas a muchos y debido a esto, el movimiento anarquista se volvió una amenaza para sus enemigos.

Así que resumiendo un poco todo esto y respondiendo a su cuestión, pienso que la autoridad para los eco-extremistas es un tema abstracto, en el cual no ponemos especial énfasis ya que no hay ningún problema en aceptarlo.

HH: Es cierto que el izquierdismo y el anarquismo (en general) trata a la autoridad como una categoría metafísica absoluta, cuando tradicionalmente nunca ha sido así. Yo echo la culpa en el hecho que el hombre moderno no puede hacer nada, es completamente domesticado, y por eso se obsesiona por la cuestión de la autoridad. En otras sociedades, la autoridad era carismática sobre todo, pero aun en las bandas más primitivas, hubo leyes y códigos sociales que uno seguía si o si. Leí recientemente alguien que dijo que el anarquista moderno no aguantaría vivir en una banda primitiva puesto que todos tenían sus papeles definidos dentro de la banda y no se puede variar de su obligación. Y ojo, todo esto sin estado o policía. Por otro lado, el anarquista social parece completamente obligado por la solidaridad y reciprocidad entre “compañerxs” o lo que sea. Pero nunca se cuestiona esa moral… 

Xale: Concuerdo con usted, un anarco-primitivista seguramente sería echado como un perro de una banda primitiva si algún día intentara encajar en una, seguramente siempre estaría reprochando cosas y empujando a los demás a que se “rebelen” contra el shaman o algo así.

HH: Creo que hay muchos lectores interesados especialmente en los Estados Unidos que piensan que el eco-extremismo no es para ellos, puesto que allá el estado es bastante poderoso y las acciones eco-extremistas no parecen posibles. ¿Hay una manera de “ser eco-extremista” yanqui sin ser metido inmediatamente en la cárcel o matado por la policía? 

Xale: Sinceramente pienso que las personas que creen que el eco-extremismo no puede ser posible porque tienen “en casa” a las agencias de seguridad más grandes del mundo, son personas timoratas que no pueden pensar en formas convincentes de llevar a cabo atentados en Estados Unidos sin ser detenidos, es cierto que la NSA espía a la mayoría de los radicales, es cierto que el FBI tiene una lista de aquellos que les pueden dar problemas, es cierto que la policía tiene infiltrados muy bien preparados para desarticular grupos extremistas, eso no lo voy a negar, pero aquí el problema pienso que reside en que esas personas que son buscadas, que son señaladas en una lista y que su foto está en el sistema, son personas que se relacionan con ciertos movimientos y que las agencias de seguridad ya tienen cierta sospecha de ellos. A las personas de esos movimientos les gusta ser protagonista, reconocidos por ser los “más radicales”, les gustan los reflectores y la faramalla dentro de su escena, ahora pensemos en un eco-extremista que no le interese eso, que actúe solo o con un cómplice, que tenga perfil bajo, que nunca asista ni frecuente lugares en donde haya personas que pertenecen a movimientos radicales (anarquistas, ambientalistas, ecologistas, squad, etc.), y pensemos que ese eco-extremista sepa como ocultar (lo más posible) su rastro en la web, pensemos que sea extremadamente cuidadoso, desconfiado e inteligente, bajo ciertas condiciones pienso que ese eco-extremista puede ejecutar atentados sin ser detenido y muerto por la policía, aunque se dice fácil sé que no lo es, el eco-extremista debe de tener convicción, dedicación, paciencia, y ser comprometido.

Un eco-extremista es bastantemente capaz de ejecutar atentados en Estados Unidos, salir ileso y continuar con la guerra de eso estoy seguro, quizás el tiempo me dará la razón, o quizás no…

HH: Esto es un tema muy sensible, y aquí no estoy sugiriendo nada concreto, claro. Solamente estoy observando. Pero parece que el ataque individualista y a veces indiscriminado es un tema abordado últimamente por los gringos, o por lo menos algo que obsesiona a la mentalidad yanqui. John Zerzan, por ejemplo, se obsesiona por la cuestión del “mass shooter”, el tirador que mata a gente inocente en clubs o escuelas o cualquier lugar público por ninguna razón o por razones “enfermizas”. Como Ud. sabe, todo el mundo en Yanquilandia tiene armas, y muchas armas, de todos calibres, etc. El tirador siempre se suicida al fin del ataque, o es aprendido por la policía, pero nunca hay manera de impedir estos “lobos solitarios” hasta que sea demasiado tarde. Menciono esto porque puede explicar la reacción de los buenos anarcos a los ataques eco-extremistas: no es una cuestión de ser aparatado de su vida cotidiana, pero es parte de la vida cotidiana de los yanquis: un “loco” con una pistola mata a gente por frustración no más. 

Xale:Me parece que lo que menciona es hasta una cuestión cultural, si bien, en México no hay muchos casos en los que se sepa que una persona se pone a disparar a cuanta gente se le atraviese, las personas que tienen armas acá es porque la usan para protección, para venganza o para algún trabajo (sicariato, asalto, secuestro, etc.). Cuando una persona aparece asesinada, la gente en vez de decir que fue por frustración o resultado de una persona con un desorden mental, dice: “quizás se lo merecía”, “ya le tocaba”, o “¡para que se resiste al asalto!”.

Recuerdo algo que sucedió por acá parecido al término “mass shooter”, en 2009 un hombre se encontraba pintando consigas en la estación Balderas del metro de la Ciudad de México, consignas sobre el calentamiento global, la responsabilidad de los gobiernos, etc., un policía intentó detenerlo, tomemos en cuenta que lo sucedido fue en la hora pico cuando más gente había en el metro, el hombre forcejeó con el policía y de entre sus pertenencias sacó un revólver y lo mató, muchos pasajeros se asustaron y huyeron despavoridos o se trataron de esconder dentro de los vagones, algunos ciudadanos héroes trataron de desarmar al hombre, quien sin ningún remordimiento les disparó de igual forma, dejó a algunos heridos y a otro muerto en la escaramuza, al final se le acabó la carga, fue acorralado, casi linchado y fue encarcelado. Después la prensa publicó que el hombre sufría de esquizofrenia debido a los tratamientos que tuvo en un psiquiátrico y que por eso su reacción fue tan violenta, como sea, el hombre fue condenado a pasar algunos años en una clínica de “salud mental” y después salió libre, quizás en este caso en particular la gente de acá tildó al hombre como un “pinche loco”, pero el contexto es muy diferente a lo que pasa por allá en los Estados Unidos, aunque las causas centrales siguen siendo las mismas, en este caso, los medicamentos que hicieron que el hombre sufriera esquizofrenia, estos medicamentos y tratos médicos se derivan del gran problema, la civilización.

Pasando al contexto gringo, desde mi perspectiva, pienso que los “mass shooters” tienen verdaderas razones para hacer ese tipo de actos indiscriminados, no lo hacen simplemente porque sí, o de la nada, no disparan solo por disparar, hubo algo que los empujó a hacerlo, a planificarlo. Asesinar a una gran cantidad de personas tomando ese modus operandi puede ser resultado de un gran matiz de causas y efectos religiosos y sociales, clínicos y culturales, económicos y políticos, etc., he sabido de personas que por el acoso escolar un día deciden llegar al colegio con rifles de asalto y matar a los que los molestaban, otros más, por las injusticias raciales contra los afroamericanos, otros por razones religiosas que atentan contra la sociedad gringa por considerarlos enemigos de Alá., otros por la supuesta “supremacía blanca”, otros por la mente atrofiada derivada por medicamentos psiquiátricos, en el caso de un eco-extremista estadounidense, si algún día llegara a haber alguno que realice un acto de este tipo, seguramente las razones por las que actuará sería atacadas, pero nosotros, sus afines, sabríamos que era la única opción y lo reconoceríamos completamente. Con esto llegamos a la conclusión de que la civilización es el problema y la atacamos sin contemplaciones, es decir, todas esas causas y razones, acciones y consecuencias son derivadas por todo un entramado de condiciones variopintas, y pienso yo que se merece un análisis más profundo antes de condenar esos actos. Aunque esos casos y otros, para mí, son solo una reacción de los instintos animales humanos que se intentan desenvolver en la civilización y que al no poderse desarrollar como antes, encuentran una salida bajo esas condiciones. Hay que aceptarlo, todos en la civilización estamos en cierto grado “frustrados”, por una o por otra razón, así que decir que esos hechos son derivados de la frustración no es un juicio TAN equivocado después de todo.

HH: Pienso que “la obra teórica” en la etapa actual es encontrar una manera de refundar un paganismo / animismo aparte de la mente seglar del izquierdismo y el monoteísmo occidental. Para mí, esto significa un conocimiento profundo del lugar de uno. ¿Piensa Ud. que un cambio de percepción, apartándose del humanismo y el antropocentrismo, cambiaría la retórica “pesimista” del eco-extremismo? O sea, si la Naturaleza gana al final del cuento, y el hombre civilizado es el “villano derrotado”, eso significaría que los “verdaderos nihilistas” son los que defienden la civilización, y, (¿por qué no?) la sociedad y la humanidad propiamente dicha. ¿Qué piensa de este análisis? 

Xale: El cambio de percepción del que habla tendría que ser radical, tendríamos que cambiarnos de pesimistas a optimistas, y de nihilistas a positivistas.

Quizás haya por ahí algún eco-extremista o no propiamente dicho que, dado su desarrollo cultural, sus condiciones sociales, tenga una percepción distinta de todo esto y que, como usted lo menciona, considere a la humanidad moderna como los verdaderos nihilistas, aunque si tuviera tal percepción, pienso que eso no cambia la idea central de la defensa individualista de la naturaleza salvaje o el reconocimiento encarnado de deidades antiguas apegadas a esa naturaleza que pienso que son las bases fundamentales de esto.

Pero ya que la realidad dicta este escenario pesimista y es este en el cual nos desarrollamos, no tenemos otra opción que asumirla y actuar en consecuencia.

HH: ¿Cuál es el papel de la delincuencia en el eco-extremismo? Parece que ha surgido como un tema significante en los blogs, en la Revista Regresión etc. ¿Qué diría a la gente que objetaría que la delincuencia es también una parte de la civilización y no merece ser idealizado? 

Xale: Las actividades delincuenciales son una parte fundamental de la tendencia del eco-extremismo, es delincuencia robar, poner bombas, incendiar cosas, amenazar personas, adquirir los ingredientes para la fabricación de mezclas explosivas, transportar explosivos y armas, almacenarlos, conspirar con individualistas de otras partes de mundo para ejecutar atentados, asesinar personas; incluso es un delito grave (dependiendo del país en donde estés) difundir, traducir y editar este tipo de mensajes incitando directa o indirectamente a cometer crímenes, etc. Los eco-extremistas somos delincuentes, criminales, atracadores, asesinos y atentatores, esa es la esencia de esto, su naturaleza, en esto no hay una idealización, hay una práctica heredada de los desnudos salvajes que robaban ganado de los españoles, de los que emboscaban y asaltaban sus caravanas, de los que asesinaban al enemigo, de los que invadían poblados enteros reduciéndolos a cenizas, de los que afilaban las puntas de sus flechas empapadas de veneno, etc., una práctica que hemos seguido solo que en diferente contexto y época, pero al fin y al cabo la misma guerra. Eso referente a la práctica de la delincuencia, pero como término lo hemos acuñado como retórica, si la sociedad y las autoridades dicen que somos delincuentes pues lo somos, si dicen que somos terroristas también lo somos, no nos asustan esas etiquetas, no vamos a defendernos diciendo que no somos criminales porque dentro de sus términos jurídicos lo somos, no vamos a indignarnos como la mayoría de los “revolucionarios” y radicales lo hacen cuando nos llaman de esas formas, los eco-extremistas no defienden cusas “justas”, no los representa su “compasión” y su “humanismo”, todo lo contrario, los representa la violencia y el desprecio por la vida civilizada.

Muchas personas ven la delincuencia como parte de la civilización es cierto, muchos quizás piensen que es producto de las condiciones sociales a las que están sometidas las personas dentro de la civilización, y en parte es cierto. Evidentemente, si la civilización no existiera la delincuencia dentro del aspecto jurídico tampoco, pero repito, solo dentro del aspecto jurídico, puesto que los crímenes contra cualquiera tendrían cabida sin civilización, pero incluso ¿sin civilización los actos delincuenciales sería catalogados como crímenes?, o ¿serían catalogados como retribuciones?, ¿en esta era moderna da lo mismo cualquiera de las dos categorizaciones?, ¿es la delincuencia una actividad que surge de los problemas de una civilización, o puede ser considerada como una consecuencia sin que esté estrictamente relacionada con las condiciones civilizadas? Porque hay que recordar que todo en este mundo y fuera de él, se rige por ciclos, todo es un constante movimiento en donde cada acción le contribuye una reacción.

Sobre esto pondré un ejemplo, los aztecas consideraban barbaros e incivilizados a los teochichimecas y no se atrevían a explorar la Gran Chichimeca, cuando lo hicieron se toparon con salvajes hostiles que los expulsaron violentamente, los aztecas no consideraban criminales o delincuentes a esos nativos, sino simplemente “no-civilizados”, gente sin cultura, bajo esta lógica los aztecas se concentraron pues en levantar su civilización sin meterse en territorios de la Teotlalpan Tlacochcalco Mictlampa (lugar del norte donde se esconde la muerte, en nahuatl), quizás sus deidades les recomendaban no meterse con los teochichimecas, esa recomendación la tomaron en cuenta y la respetaron, se dedicaron a conquistar y expandir su imperio bajo otras tribus que eran más fáciles de someter. Los chichimecas de guerra, al ver que los civilizados prehispánicos no se metían en sus territorios, no tuvieron la necesidad de hacer un conflicto generalizado contra estos.

Cuando los españoles llegaron a la Gran Chichimeca emprendieron una campaña a sangre y fuego en contra de esos incivilizados malditos, estos respondieron con la misma saña del blanco incluso peor, fueron entonces considerados como criminales por las leyes de la corona española, y fueron encarcelados, esclavizados, domesticados o exterminados. Es decir, a la acción de los españoles que se metieron con los teochichimecas le contribuyó una reacción de estos.

Incluso si los occidentales no hubieran llegado con esa insaciable actitud de sojuzgar a todo y a todos, pienso que los teochichimecas hubieran seguido con sus sencillas vidas, eso sí, continuando guerreando con tribus vecinas como era tradición desde hace siglos dada su naturaleza conflictiva.

Pasa lo mismo con los eco-extremistas, dado que la civilización quiere artificializarnos, mecanizarnos y domesticarnos completamente, nosotros respondemos violentamente como lo hicieron nuestros ancestros, así que la delincuencia no es completamente un producto de la civilización moderna como tal, no surge con ella, se le da el nombre de “delito” por las leyes de esta pero en sí es una consecuencia general de la acción dependiendo del sistema establecido, llámese civilización, sistema de dominación, etc.

Todo este razonamiento se basa solo en el aspecto jurídico-histórico, penal-oficialista, pero si desglosamos el término de “delincuencia” un poco más, veremos que es muy relativo y que se apoya en una posición moral fija como en los ejemplos que doy a continuación:

-Un hombre asalta un banco a mano armada, amenaza al cajero con volarle la cabeza de los sesos si no le da todo el dinero de la caja, en este caso, el asaltante quizás considere que en ese momento está cometiendo un delito o quizás no, quizás considere que está haciendo algo “malo” o quizás no, quizás como muchos asaltantes de la Ciudad de México considere el asalto a mano armada como un “trabajo” más en donde consigue dinero arriesgándose, empleando fuerza e inteligencia, como lo hace un minero, un limpia ventanas de grandes edificios o un obrero metalúrgico.

Pero para el cajero, para el gerente de la sucursal bancaria y para la policía, ese hombre es un delincuente y está obrando “mal”.

-Un trabajador de un rastro mata a decenas de reses diariamente, este les corta el cuello con un cuchillo bastante afilado para que se desangren y su carne pueda ser procesada, es un trabajo sucio pero al fin y al cabo un trabajo que el empleado considera “bueno”, pues a fin de semana consigue una remuneración para mantener a su familia y como un extra contribuye a la industria alimentaria. Cortar gargantas de reses no lo considera “malo” y mucho menos un delito, pero para muchos veganos radicales lo que hace el señor que trabaja en el rastro es “malo”, y es un delincuente por asesinar animales para que otros los coman, por lo que los veganos deciden incendiar su carro.

-Un estudiante de derecho tiene ganas de “triunfar” en la vida, para eso durante su vida académica no le importa pasar sobre otros para llegar a ser alguien reconocido dentro de la abogacía, utiliza artimañas para conseguir sus títulos y por fin llega a ser un abogado importante. En su carrera se encarga de meter a la cárcel a gente acusada falsamente y beneficiar a sus clientes que siempre son ricos, para el abogado no está “mal” y mucho menos se considera un delincuente por encarcelar gente con falsas pruebas mientras él reciba una gran cantidad de dinero por cada caso ganado, al mismo tiempo que sus clientes ricachones quedan satisfechos. Pero los familiares de las personas que ha metido a la cárcel no piensan lo mismo de él, para ellos no está “bien” lo que hace el abogado, y uno de ellos en especial lo considera un delincuente, un criminal, y sabiendo que para ese tipo de personas no hay juez quien los juzgue, el familiar decide seguirlo y le pega un tiro en la cara.

Como se puede ver en estos ejemplos y como lo dije arriba, si analizamos el término “delincuencia” en muchos casos veremos que es relativo, claro, los eco-extremistas no ven la actividad delincuencial como algo “malo” ni como algo “bueno” sino más bien como una consecuencia, empleando y defendiendo el término dentro de la retórica que nos caracteriza.

HH: ¿Qué dirían de la pandilla de Zerzan quienes creen que los eco-extremistas deberían huirse a la sierra para combatir contra los carteles para liberar a los terrenos salvajes? 

¡Caramba con Zerzan y sus compadres! Cada vez me sorprende más su imbecilidad y la falta de coherencia en sus críticas. Ja-Ja, se nota que se les acabaron las críticas y se sueltan escupiendo barbaridades como esas. Decir esto es como si un ignorante preguntara a esos anarco-primitivistas zerzanianos, ¿Por qué si critican tanto la tecnología tienen un programa de radio por internet? Así de estúpidos se vieron al decir que tenemos que combatir a los carteles para que dejen en paz las zonas montañosas en donde tienen presencia.

Para responder a su cuestión yo preguntaría a Zerzan y a sus discípulos, ¿Por qué tendríamos que huir al monte a pelear con los sicarios de tal o cual cartel? Esto lo tendríamos que hacer si nuestra meta fuera “liberar la tierra”, si nuestra meta fuera “resalvajizar” al estilo gringo, pero como no tenemos esas finalidades se chingan. No cabe duda que el jefe Zerzan y sus subordinados solamente piensan dentro de sus términos, no pueden hacer una crítica sincera o certera porque no salen de su mentalidad cuadrada en donde piensan que tienen razón en todo lo que predican, que lastima, esperábamos que con todo lo que se ha escrito en contra de su (anarco) primitivismo sacaran una crítica adecuada, pero nos equivocamos, quizás sea para la otra vida…

HH: Con esta pregunta termina nuestra conversación. La verdad es que pocos que lean esto estarán de acuerdo con todo su contenido. Pero la verdad es que parece que el eco-extremismo no va a ningún lado. Es cierto, como tendencia definida, es muy joven. Apenas tiene cinco años, y ha cambiado bastante en muchos de sus aspectos. Pero nosotros estamos viviendo en las ruinas de las utopías fracasadas, sean socialistas o capitalistas o religiosas, y el eco-extremismo seguirá siendo una opción dentro de ese ámbito. Las personas odian el eco-extremismo no solamente porque se opone a la sociedad, sino también porque la refleja sin las ilusiones de los civilizados. Refleja el asco y la frustración que los híper-civilizados sienten pero no pueden cambiar, es un ataque contra todas las mentiras de un mundo domesticado. Ni los idealistas mismos se tragan la píldora del optimismo y el humanismo. El mundo está en el precipicio y ya no hay marcha atrás. Alea iacta est. 

H.H. 

Agosto 2016


Hard Words: An eco-extremist conversation

“These are hard words! Who can hear them?” (John 6: 60)

As a reader, I have never been very satisfied with all of the interviews that have been done with eco-extremists through the years. The interviewers have either seemed badly informed, of bad faith, unwilling to engage with anything new, or they simply didn’t seem that smart. In any event, as a reader who is a bit more informed on these topics, I wanted to ask some questions that got to the bottom of what eco-extremism is, its origins, and recent developments. Thus, Xale, Chief Editor of Revista Regresión and a member of ITS-Mexico, an expert on these topics, has been very generous with his time in responding the following questions and/or thoughts.

It should be noted at the outset that this conversation is held in the journalistic spirit. We ask and answer the questions to inform and not to exhort in this document. The interviewer declares him/herself independent of ITS and eco-extremism, and the purpose of this interview is purely to inform and “entertain.”

Let us begin:

HH: Since the beginning of the new phase of ITS and its internationalization, what in your opinion have been the lessons that the eco-extremists have learned? How do you think eco-extremism has evolved since the beginning of this year?

Xale: This calendar year has seen a great amount of movement for us. It has been full of news, new complicities, and new characteristics of eco-extremist acts and texts.

As an individualist advocate of this tendency, I think that the lessons from this year from eco-extremism’s expansion vary widely and depend on the individualist who experiences them. Speaking personally I think that there has been a qualitative advancement regarding the extremist acts against selected targets. The intelligent reader will know that I am speaking of civilization and its progress.

The Chilean members of ITS have shown  us that one can do a lot of damage with only one liter or less of flammable liquid. This they did on the Transantiago bus and at the Vivo Mall, in February and May, respectively. They have also taught us how, even if in some cases the devices don’t work, the threat remains. There is no discouragement and the war on the nerves continues.

The eco-extremist adherents to ITS in Argentina have also shown us a particular terrorist and indiscriminate attitude. The most recent bomb threats at schools, universities, and train station in May and June show us a defined tendency to disregard civilized human life in all its forms and in all of its corners. This is also evident after reading their most recent August communiqué in which they take responsibility for poisoning dozens of bottles of Coca-Cola that were distributed in a couple of supermarkets in Buenos Aires. In this manner they formidably threatened the social and physical well-being of the hyper-civilized.

Eco-extremists in Brazil have also recently joined ITS, showing the element of surprise. They have attacked ferociously and have shown that the threat of ITS is unpredictable. This irreverent attitude was manifest in the three kilos of blasting powder that they detonated in a shopping center in Brasilia. The attack leaves authorities demoralized since they have to search and search for those responsible. These attackers are now part of a tendency present in four countries which threatens to spread to more.

Eco-extremists in Mexico, the place where the international project of ITS was founded, have also demonstrated many lessons. Their homicidal attack against the Chief of Services of the Chemistry Department of the UNAM aimed to demonstrate the ease with which they can attack the hyper-civilized at any given moment with only a knife. In hitting this target, they showed that it is possible to strike at the most advanced center of study on its own turf. This assassination taught the authorities a lesson that they should not have covered-up past attacks on the University City.

The constant attacks with explosives show as well their capability of attack, the diversity of tactics, and their prolific activity even if these attacks are covered up.

The old ITS in 2011 focused on branching out nationally. From that year until 2013 it spread to Mexico City, Mexico State, Morelos, Hidalgo, Coahuila, Veracruz and Guanajuato. During this time, its expansion was barely halted. Now ITS-Mexico has a regional presence only in Mexico City, Mexico State, Jalisco, and Coahuila. Even though it has now internationalized, this shows the perseverance and continuity of the project.

Touching on the issue of theory, eco-extremism has also been growing in this regard. In the cycle of RS [Reacción Salvaje] I believe that the editors of Revista Regresión along with the factions of RS gave a theoretical basis for the tendency. These centered on the study of nomadic hunter-gatherer groups of this region, recovering their hostile attitude to all that is alien as well as their pagan animism. With the end of the cycle of RS, we gave these themes “a rest” and focused more on practice. Other theorists, however, have picked up the slack. I consider Chahta-Ima to be the most important eco-extremist theorist in this newest cycle. His essays and investigations have been fundamental for the development of other individualists by giving them foundations in history to attack or keep attacking.

The eco-extremist requires theory and practice. He or she needs to know and to do. They need to learn and at the same time to teach their brothers in arms.

Speaking generally, eco-extremism does not have “future plans”. It doesn’t act “under a program”. It doesn’t outline any future methods of struggle beforehand. There is no strategy to follow. We eco-extremists act spontaneously, we weigh whether an action is opportune or not for spawning a reaction. We follow our animal instincts and we continue with our warlike inheritance until, like the migratory dove, we disappear.

HH: I think people who read eco-extremist literature do not understand the role of the “war on the nerves”. I know that this has been explained previously, but you still find criticisms of eco-extremist actions that state that they should focus instead on attacking the power grid or whatever. They state that eco-extremist actions range in anything from jokes in poor taste (with bombs) or psychopathic murder (as was done at the UNAM). It hasn’t sunk in that all of those actions are part of a tactic known as “war on the nerves.” Being “under the radar”, deception, indiscriminate attack, etc. don’t just serve to strike out against the infrastructure of civilization (which, to be honest, is difficult to target, and upon being destroyed, it is rebuilt again providing “gainful employment” to the dumb masses). The purpose of these actions is also to become like the “monster under the bed”: a threat that civilization has created against itself. For me, at least, this stage of eco-extremism has underlined that aspect of ITS and the other groups.

Xale: Certainly, the people who make references to the actions of ITS and other groups as being “jokes in poor taste” or carried out by “murderous psychopaths” probably think that the war against civilization is a game. Maybe they think it’s only about attacking power grids or similar targets. We and the other eco-extremists no longer think that. We believe in waging a “total war” against civilization, as in a REAL war and thus we don’t worry about whether our acts are “acceptable” to other radicals or if they impress the media. If the actions of ITS bring disapproval from others, or are disturbing or intolerable, that’s precisely what eco-extremism wants. That is, to show that the War against Civilization should be taken seriously and it should be carried out by individualists who truly hate to the death all human progress. There should be blood spilled, there should be wounds and death since that is what War is. That’s what we carry out and we don’t hesitate in accepting this fact.

Lately the Western world has been classifying anyone who carries out any act of extreme violence as being a “psychopath,” “a mercenary,” etc. That’s what we see when they refer to the terrorist acts of the Islamic State, and indeed it is a strategy of governments and their media to belittle greater causes, lowering them to the level of being a mental disorder or what have you. It’s understandable then that people who share Western values follow this strategy to slander eco-extremists.

HH: What is the relationship between eco-extremism and nihilism? I ask since it seems like Nihilist Terrorism is the “branch” of eco-extremism in Italy and maybe in other places.

Xale: A little while ago the nihilist terrorist tendency has emerged and developed side by side with eco-extremism. This tendency is not passive and renounces all of the fundamental moral values of civilization. Terrorist nihilism, and especially the version that some groups of individualists in Italy have defended, is a philosophy with which we have found authentic affinity since it is totally opposed to the humanism and progressivism that we eco-extremists criticize so much.

I believe that the individualists of the Americas (of whichever country) feel sympathy with eco-extremism and this can be seen with the expansion of ITS. In certain groups, certain small but important aspects have been adopted from this tendency. But I have noticed that “Latin Americans” in particular have been more drawn to it than the Europeans who seem to be more drawn toward nihilism. But in this point, eco-extremism and nihilism go hand in hand.

It’s not unusual that we who inhabit the lands on this side of the world feel attracted to this tendency, since eco-extremism is the call of our ancestors. It is not a war for native separatism or indigenous identity, or to give a political sense to any of this. No, it is a war that we inherited from our ancestors. We invoke the dead of our grandfathers, and they have possessed us. Any individualist feels in the blood the fierceness of the ancients, be they  Teochichimecas, Yahis, Selknam, the great variety of Amazonian tribes, etc. Surely they are looking upon us to see what we say and do. I believe that this is even a genetic question (to put it in scientific terms). Many eco-extremists still come from native families: this drives us to continue the conflict in which they gave their lives. That is to say, we aren’t strangers in this fight, we still heed the wild call to defend ourselves by any means necessary.

Historically, the Americas were invaded by the whites in the sixteenth century, and with them came destruction, epidemics and disasters. They raped our sacred lands, the profaned the tombs of our dead, they killed our elders, they enslaved our women, they sold our children, they burned our houses, they stripped the Earth of minerals and they humiliated our ancestors in the most disrespectful ways. They killed the prey we hunted with veneration, they mocked our spirits and exterminated our languages and our culture; they consigned them to oblivion, all this and more in only the last 500 years, which is a relatively short time. Today the situation is no longer a racial one, it’s no longer a question of the white man who commits the atrocities, but rather civilization as a whole. We no longer have anything to fight for, we don’t have a community with which we share a common tongue, tradition, and environment. Elders no longer impart to us their ancestral wisdom. They have domesticated us for years. They have made us live in big cities, they’ve made us need money to survive in urban areas and work like slaves for it. They’ve made us believe that science can explain everything or that religion is eternal salvation. They’ve enclosed us in schools to educate us. They’ve tried to take the warrior spirit away from us by eclipsing it with modernity and religion, progress and monotony, drugs and entertainment, humanism and non-violence. They have tried to bury in a deep grave the accursed history of our ancestors who stalked their enemies, shot them with arrows, scalped them, and took out their tendons to sustain the points of their arrows; they conspired, and they fought to the death. Xale, the Teochichimeca tlatoani (leader) lives in me. He speaks to me in the tumultuous wind, in the thunder that echoes indiscriminately through the city. He whispers to me in the moss of the river, in the Dragon’s blood that grows toward the sun, in the shadow of mesquite. He awakens me in the flames of the fire, in the eyes of the nocturnal coyote, in the frigid cold of the mountain, in the tracks of the mountain deer. He speaks and whispers to me, he teaches and guides me. He has taught me to transform myself into an animal when I carry out attacks alone or with my pack. He has told me that every eco-extremist has a spirit that accompanies him as well. He has told me that the very fact that we have these thoughts means that we are a danger to our enemies and one of the most important things that he has told me is that revenge will be terrible…

HH: Indeed, it seems to me that the nihilist-terrorists of Europe have their own peculiar mode of expressing themselves. But overall the affinity comes in action. Some nihilists in other parts think that eco-extremism is trying to shame those who think that to carry out any action is “moralism”. I know that you’re not a nihilist in the same sense as your allies in Europe, but in your opinion, can you be a nihilist without physically attacking this society? Some nihilists say that their “Ego” doesn’t really want to attack anything, and it’s better to do whatever they wish.

Xale: That’s the attitude characteristic of the passive nihilist, one who states that attack isn’t an essential part of their thinking. It’s understandable that nihilism has those sorts of variations and misrepresentations in the modern era, but this does not conform to the original school of thought. It’s well-known that before the October Revolution in Russia, there existed a large number of women and men in secret societies who carried out selective and indiscriminate attacks that pushed Czarist Russia towards the abyss. These were the founders of terrible nihilism. These women and men aimed to wound society, they were driven toward a confrontation with the forces of that regime; those who made bombs to throw at those who were responsible for the societal and economic ills of the time. They were the ones who stabbed and stained their hands with blood; for their time they were quite advanced. Today they’ve “calmed down”, the new nihilists are dedicated to criticizing without doing anything. They relax and are bogged down in their own inertia. There’s even a philosophical strain of nihilism based mainly in art (?), but it too is “nihilism”. What I would take from all of this is that, even among all of the flavors of our time, there do exist real nihilists who ferociously confront society in the same manner as the original thinkers did. In Italy, we have the examples of “The Nihilist Sect of Free Death,” “Memento Mori Nihilist Sect,” and the “Cenaze Terrrorist Nihilist Clan.”

HH: Related to this question, it seems like a difference between the first stage of ITS and the Reacción Salvaje stage was a return to indigenous / savage / pagan roots with RS. Even now there are references to “Chicomoztoc,” etc. But I perceive a diminishing of this aspect in the present in favor of an opening to other ideas and ways of understanding things. Do you think that this perception is correct? Is this a necessary part of the expansion of eco-extremism?

Xale: Yes, as I have mentioned in the first response, in this stage of eco-extremism, we have put aside references to native groups a bit, since we have recently been studying and mentioning the question of paganism.

This shift in interest from the native theme can be seen in the communiqués that have been published of late as well as the content of Revista Regresión. And as you have indicated, there has been an opening to other questions concerning nihilism and criminal activity. I should clarify that this is not because we consider it more important to speak on these themes rather than focus on the war of indigenous peoples. No, it is our current circumstance which demands that we expand into other variants which can conform to the eco-extremist tendency.

With RS there was a concrete study centered on native war, and in fact most of the communiqués of that group had references to the war inherited from our ancestors. But after this cycle, and having more individuals who participate in our theory and practice, it is necessary to make an opening into other themes to consolidate the tendency.

HH: One interesting thing is that “to be native” in places like Canada and the United States doesn’t necessarily entail illegality nor war against civilization. Many modern tribes function almost like businesses. They have casinos or they rent their land out for oil and gas exploration, etc. Nevertheless, some critics have stated that eco-extremism exploits the memory of “dead indigenous peoples” for its sick anti-social causes. How would you characterize the relationship between eco-extremism to today’s indigenous peoples who are not that opposed to (and are sometimes allied to) civilization?

Xale: This criticism always makes me laugh a lot. To say that we are exploiting the memories of “dead indigenous peoples” only lengthens the list of excuses from this type of critic. Eco-extremists don’t exploit anyone’s memory. We would be “anti-social crazy people” if we were justifying by the same discourse the rape and prostitution of children, organ trafficking, sex with corpses, and the other illnesses derived from the atrophied minds of the hyper-civilized. But as we are only justifying politically incorrect acts against civilization, acts that were carried out by our ancestors, and even some contemporary tribes, this criticism is completely erroneous.

I am not going to deny that many indigenous and native groups in many parts of the world are accomplices to the major corporations that are devastating their territories. I am not going to deny that many indigenous peoples here in Mexico even are separated from their traditions and they have adopted Western practices. This often leads to harm to their environments as mandated by large corporations. You can count those tribes not absorbed into the dominant society on two hands; there are very few. Although I should say in many cases where indigenous peoples depart from their origins, they do so under their own volition because they want to adapt to the modern way of life. In other cases, however, they are manipulated to do so and are put into conditions which force them to depart from their cultural origins and join the walking dead in the cities. Here there are very well-known cases of companies that arrive in secluded villages to get cheap labor, and they convince the indigenous people there to work in the cities since they will get good money and creature comforts, which turns out to be completely false. When the companies no longer need them, they abandon them to their fate there. They then have to survive in a city as monstrous as the Mexican capital, and it is very unkind to survive on the streets here if you are an outsider. Thus, the indigenous people end up being homeless drug addicts, or in jail or dead. It’s a sad situation, sure, but it’s part of daily reality.

HH: Eco-extremism has a very complicated relationship with anarchism. Sometimes such phrases come up as “Anarchy by not anarchism.” Can you be an anarchist and aligned with eco-extremism? How would that go?

Xale: I just got finished writing an article entitled, “Indiscriminate Anarchists,” for issue No. 6 of Revista Regresión, where I describe the terrible terrorist acts that anarchists committed that have been buried and long-forgotten. In the text I mention the constant fights between anarcho-bandits and the anarchist-humanists of their time. This was due to the fact that the former always attacked their targets without regard to hurting innocent bystanders. These acts could be classified as “indiscriminate attacks,” a practice that has been a point of contention among today’s anarchists.

With this text soon to be published, I show evidence that some anarchists in the 19th century acted indiscriminately, violating moral and political codes of morality that are associated with anarchism as they were understood by the great majority of the traditional anarchist movement.

With this text I also aim (if only temporarily) to resurrect those anarchos from the tombs in which the official and not-so official history wished to leave them.

It’s funny to read, for example, about how the social anarchists were scared stiff by the terrorist acts of Di Giovanni around 1900. It is uncanny that some contemporary anarchists have the exact same reaction when they learn of our attacks, namely, calling us, “bandits,” “inhuman,” “these aren’t our comrades,” “let us exclude them from our movement,” “random attacks are for cowards,” etc.

Responding to the question, I think that anarchists CAN be allies to the eco-extremists, only if and when these anarchists firmly hold to the demonical and terrorist characteristics of their predecessors. On the other hand, the humanist anarchist who worries about society and dreams of a “better world” CANNOT be an ally of eco-extremism.

HH: What would be the difference then between an anarchist who sympathizes with eco-extremism and one who rejects it vigorously?

Xale:  The difference would be substantial. In fact, the anarchist who sympathizes with eco-extremism would have to subvert much of what was said by traditional anarchist thinkers, shaking off the humanism and progressivism that aims to obtain a better world without “State-Capital.” He or she would have to leave aside utopias and focus on the decadent and pessimist present in which we find ourselves. He or she would have to assume the role of an individual within our present circumstances and act accordingly. He or she would have to disregard all that is human (in philosophical terms). He or she would have to act in a cold and calculated manner without regard to collateral damage. He or she would have to be like Di Giovanni, like Mario Buda, like Santiago Salvador, like the galleanist anarchists.

HH: It seems to me that “social” anarchism is a vestige of the old politics of the masses. I can’t really say much about that, as I have never been an anarchist and I don’t know the history very well to be honest. On the other hand, I suspect that a lot of individualist actions that you mention took place before the “modern era of Revolutions,” as in Russia in 1917, Spain in the 1930’s etc. The social anarchist has a lot of trouble closing that chapter of history, even if the rest of the world (political or not) already has. The rest of the world has renounced all of this talk of the masses fighting in the streets or whatever. Even in extremist Islam, when it hasn’t been a question of conventional war, many of their attacks are individualist and indiscriminate. But the social anarchist can’t separate himself or herself from the idea of “waking up the masses,” to bring forth a “new dawn,” because he or she can’t renounce the old analysis or it would take away their hope and they would have to become a disgusting nihilistic eco-extremist or something like that.

Xale: The historical context which unleashed this accursed anarchy that I am speaking of happened before and after the Bolshevik Revolution and before and after the Spanish Civil War of 1936.

For example, Santiago Salvador acted alone in November 1893 when he attacked the Great Theater of the Liceo in Barcelona. This was in revenge for the death by firing squad of his friend Paulio Pallás (another anarchist terrorist who in September of that year attacked General Martínez Campos in the middle of a military parade in Barcelona. The terrorist threw a couple of bombs at his carriage, and the general was wounded in the attack, with two generals and a civil guard killed. There were also dozens of bystanders also wounded.) Salvador hid in his clothes two Orsini bombs, a very popular bomb among anarchists of the day that detonated when it struck the floor or other hard surface. The terrorist waited for the opera’s intermission and threw two bombs indiscriminately at the public from the balcony. The first bomb created an infernal deafening sound and blasted human flesh, blood, and splinters everywhere. The second landed on the fancy gown of a woman wounded in the first explosion, but didn’t detonate as the dress softened the impact of the bomb. This anarchist attack left 22 dead and 35 gravely wounded.

Maybe many contemporary anarchists don’t remember that the author of this attack was one of their political predecessors. It’s a pity that such an emblematic personality, who in his moment was a terrible enemy of society and the system, has been forgotten (as have many others). Not totally, of course, there are still those among us who remember him.

HH: There is certain ambiguity concerning the term “re-wilding”. Sometimes it is said that the eco-extremist must do what he can to not be dependent on civilization, but at the same time, “there is no future.” Is there a defined position on “re-wilding” or does it depend on each individual eco-extremist?

Xale: Re-wilding as we understand it differs a bit from how the Yankee eco-radicals understand it. I believe they were the first ones to employ this term. The meaning for them is to designate actions in favor of wild nature, always relating to the preservation of an environment and the spreading of natural settings into the urban spaces in which humans can then little by little become feral.

Personally, I know some eco-extremists who weren’t born in the city and at this very moment are leading the lives of nomads in some place within what is geographically known as “Mexico.” They go out for a while, return to their places, and then decide to attack civilization. It’s a very effective strategy.

That type of eco-extremist has decided to “re-wild” in wild nature itself: to wander like nomads, knowing how to hunt, to make friction fire, use animal skins, gather food, etc. Personally, I respect very much their way of life and consider that if that’s how they want to live, I’m all for it. In any event, to be in constant contact with wild nature always does something beautiful to you. You always give it a much greater value. This type of eco-extremist also knows that there is no future. That’s why he’s up in the wilderness before it all gets completely destroyed. Fortunately here in Mexico there are still wild places in comparison with other parts of the world where they no longer exist.

On the other hand, the eco-extremists of the city also “rewild” themselves individually in their own way. Many of us know how to do what the “nomadic” eco-extremists can do in given situations. But in the city one needs to know how to move about and to be the “wolf in sheep’s clothing”. City eco-extremists need to know how to wage war, how to attack, ambush, evade authorities, mug, use firearms, and savor the last breath when taking the life of an enemy. All of this is also re-wilding: to return to the primitive in a conflict inherited from our ancestors; to put into practice the tactics that the ancients used but in our own conditions. In fact, the murder that ITS carried out also represents “individualist re-wilding”. The goal of assassinating an UNAM employee was not just to take him out and create negative reactions to this act, but rather with the same act, the members of ITS also murdered the civilized person within, killing little by little with thrusts of the knife those Western values imposed on them from childhood onward.

For me and my own, the eco-extremists of the city and outside of it, there is no future; there is only the present. We don’t have anything to fight for except ourselves. To re-wild ourselves is to know how to move about like hunters, to learn to stalk the enemy, to hate him, to spill his blood, to scalp him and offer the scalp to the dead. But it is also to know wild nature, to lose oneself in the wilderness, to be in contact with the cycle of the seasons; to know it, breathe it in, and love it.

HH: Some people have accused eco-extremism of being in favor of authority, since it rejects anarchism. Does eco-extremism have an abstract position regarding “authority” or is too much of a scholastic question in our context?

Xale: You can’t deny that authority has had an important role in human societies. In each ancient ethnic group there has always been a leader in war as well as in spiritual matters. The woman who gathered food could be considered a type of leader when the hunt went badly, being the “head” of the tribe in difficult times. Only relatively recently have we only seen the negative face of authority with the rise of authoritarianism. It has been translated into a concrete phenomenon that has wanted to “impose on us something by force.” That’s due to Western culture that we have stuck in our brains. Forced education accompanied by an authority figure who tells us what to do or say is the model in which we were educated. Up to a certain point, then, it is understandable that many consider authority something harmful and invasive.

It is necessary to cast off that Western culture to see authority with other eyes; to differentiate between an authority figure who wants to impose something on us at all costs and an authority figure who imparts to us valuable teachings due to his knowledge.

Thus, without beating around the bush I can say that eco-extremism doesn’t demonize authority, and it doesn’t flatly reject it as the anarchists do, for example. This is because we don’t only see its negative side in the Western way, but also we see the positive side of authority as indigenous people saw it. In fact, many anarchist groups have had leaders or authority figures. They might call them by another name, like “an example to follow,” but that’s another story. We can also say in the examples of the anarcho-bandits, etc. there was an anarchist among them who had a greater presence, who incited the rest, who had the most initiative, and whose knowledge was more elaborate. To give one example, Di Giovanni was the leader of his crew due to his commitment to all that he did, including bombings editing of books and newspapers, writing letters to defend himself from the calumnies of the “anarcho-Franciscans,” the execution of undesirable people, and hold-ups etc. Bonnot was the one who led his group of robbers in France since he had the most experience in robberies. Miguel Arcángel Rosigna was the one who led a group of robbers in Uruguay due to his almost perfect methodology and intelligence in committing robberies and jail breaks.

Even Bakunin could be considered an authority figure, but don’t freak out here anarchist reader. He’s an example of benign authority who taught valuable things with his theories. Due to this, the anarchist movement became a threat to its enemies.

Thus in gradually answering your question, I think that authority for the eco-extremist is an abstract theme. We don’t put special emphasis on it since we have no problem in accepting it.

HH: It’s true that leftism and anarchism (in general) treat authority as an absolute metaphysical category, when traditionally it hasn’t been anything like that. I blame modern man who can do nothing, is completely domesticated, and for that reason obsesses about the question of authority. In other societies, authority was charismatic. Even in the most primitive bands, however, there were laws and social codes that one had to follow whether you liked it or not. I read recently of someone saying that the modern anarchist wouldn’t hack it in primitive band society because their role would be defined within the band and you can’t shirk your obligation there. And all that without the state or the police, mind you. On the other hand, the social anarchist seems totally bound to solidarity and reciprocity among “comrades” or whatever they call them. But that morality is never questioned…

Xale: I agree with you that the anarcho-primitivst would surely get thrown out of the primitive band like a dog if he or she were ever to try to join one. Surely they would always be whining about something and pushing the others to rebel against the shaman or something like that.

HH: I believe that many interested readers especially in the United States think that eco-extremism isn’t for them, since there the state is very powerful and eco-extremist action does not appear possible. Is there a way to be an eco-extremist in the United States without being immediately thrown in prison or shot down by the police?

Xale: I sincerely believe  that people who think that eco-extremism is not possible because you have the largest security agencies in the world “in house” so to speak are cowardly people who can’t think of ways to carry out actions in the United States without getting caught. It’s true that the NSA is spying on the majority of radicals and that the FBI has a list of potential trouble-makers. And it’s certain that the police have infiltrated extremist groups to the point of being able to break them up. I’m not denying that. I think that the problem lies in people who are under suspicion, the ones already on a list and who have their photo in the system. They are people who are part of certain movements and are already suspects for the security agencies. Those people who join movements love the spotlight, to be recognized as being “the most radical.” And they like to brag. Now let’s think of an eco-extremist who isn’t interested in any of that, who acts alone or with an accomplice. Someone who keeps a low profile, who doesn’t hang out in the places where there are people who belong to radical movements (anarchists, environmentalists, ecologists, Black Bloc, etc.). Let’s think of an eco-extremist who knows how to hide, (as much as possible) his Web history. We would consider this person to be very cautious, untrusting and intelligent. Under certain conditions I think that this eco-extremist could carry out attacks without getting caught or killed by the police. Of course, I know all of that is easier said than done. An eco-extremist should have conviction, dedication, patience, and commitment.

An eco-extremist would be very capable of carrying out attacks in the United States, come out unscathed and continue the war, of that I am certain. Only time will tell if I am right…

HH: This is a sensitive issue, and I am not suggesting anything concrete here, of course. I am only observing. But it seems like individualist and indiscriminate attack is a constant theme among people in the U.S., or at least the Yankee mentality obsesses over it. John Zerzan, for example, is always going on about the “mass shooter” who kills innocent people in clubs, schools, or other public places for no reason or for “twisted” ones. As you well know, everyone up there has guns, and lots of guns, of every caliber, etc. The shooter always shoots himself in the end or is caught by the police, but there is never a way to stop these “lone wolves” before it’s too late. I mention this because it can explain the reaction of the well-behaved anarchos when faced with eco-extremist attacks. It’s not a question of something that is separate from their daily lives, but is rather very much a part of it: a “crazy guy” with a gun killing people out of pure frustration.

Xale: I think what you are talking about is really a cultural question. In Mexico there are not really a lot of cases that I know of where a person starts shooting randomly at people. If people have guns here is for protection, for revenge, or it’s for a job (assassination, assault, kidnapping, etc.) If someone gets killed, people don’t say it was because of frustration or it was done by a person who was mentally disturbed. Instead they’ll say something like, “he probably deserved it,” “it was just his turn,” or “that’s what you get for trying to fight back!”

I remember one case over here that was similar to the “mass shooter” thing over there. In 2009, a man was painting slogans in Balderas Station in the Mexico City metro about global warming, the responsibility of governments, etc. The police tried to stop him, and all of this during rush hour and with the station full of people. The man resisted arrest and from his belongings he took out a revolver and killed the policeman trying to arrest him. Many passengers were terrified and tried to hide in the cars. Some bystanders tried to play the hero and take the weapon away, and without remorse he shot them in the same manner. He left some wounded and one dead in the skirmish. When his clip was empted, he was surrounded and almost lynched. He was finally arrested, and the press published that he suffered from schizophrenia due to the treatments he had undergone in an insane asylum. This led to the violent reaction, but in any case, he was condemned to spend some years in a “mental health” clinic and was afterward released. Maybe in this case people over here would say, “that fucker was crazy,” but the context is quite different from what happens over in the United States, though the root causes are the same. In this case, it was the medicine that he was given that made him have a schizophrenic episode; the medicines and treatments that derive from the main problem, civilization.

Addressing the U.S. context, from my perspective I think that the mass shooters have real reasons to carry out those sorts of indiscriminate attacks. They’re not just doing them to do them, or from nothing. They aren’t just shooting to fire their gun. There was something that drove them to do it and plan it out. Killing a large number of people like that considering how they did it can only be the result of a great number of religious, social, clinical, and cultural causes, as well as economic and political one, etc. I’ve known of people who were bullied in school who one day decided to show up to class with an assault rifle and take out the person who was bullying them. Some others have done so for racial injustice against blacks, others for religious reasons and they attack U.S. society since they consider it an enemy of Allah. Others do it out of “white supremacy.” Some do it because they are on psychoactive medications. In the case of U.S. eco-extremism, should it ever emerge one day, the reasons for an act of this type would be attacked but we would know that it was the only option. With this we arrive at the conclusion that civilization is the problem and we attack it without hesitation. That is to say, all of the causes and reasons, actions and their consequences, derive from a framework of diverse conditions, and I think they deserve a profound analysis before condemning them. Those cases and others are for me a single reaction of animal human instincts that attempt to manifest themselves in civilization. And since they find themselves unable to develop as they had previously, they find a release in those conditions. You have to accept that. All of us in civilization are to a certain extent “frustrated” for one reason or another. Thus to say that those acts are derived from frustration is not a conclusion that is totally mistaken when all is said and done.

HH: I think that the “theoretical work” of our current time is to find a means to re-found a paganism / animism apart from the secular mentality of leftism and Western monotheism. For me this signifies a profound knowledge of one’s local environment. Do you think a change in perception, separating oneself from humanism and anthropocentrism, would change the “pessimist” rhetoric of eco-extremism? Or rather, if Nature is the one who wins at the end of the day, and human beings are the real “villains” who are defeated, would this mean that the “true nihilists” are the ones who defend civilization, and, why not, society and humanity simply put. What do you think of this analysis?

Xale: The change in perception that you are speaking of would have to be radical. We would have to change from pessimists to optimists, from nihilists to positivists.

Maybe there would be some eco-extremist or someone similar who, due to his cultural formation and social conditions, would have a different perception to the one discussed here and, as you imply, would consider modern humanity to be the real nihilists. Though, if he did have that perception, I don’t think the central idea of the individualist defense of wild nature would change, nor the embodied recognition of the old deities linked to that nature who are the fundamental basis of this.

But now reality dictates the pessimistic setting and it is within this framework that we develop. We don’t have another option to take up and act on.

HH: What is the role of criminality in eco-extremism? It seems to have emerged as a major theme on the blogs, Revista Regresión, etc. What would you say to those who would object that criminality is also part of civilization and does not merit being idealized?

Xale: Criminal activities are a fundamental part of the eco-extremist tendency. Criminality in this case consists of stealing, planting bombs, burning things, threatening people, acquiring ingredients for explosive devices, transporting arms and explosives, storing these, conspiring with individualists in other parts of the world to carry out attacks, assassinate people, and in some countries it’s even a serious crime to publish, translate, and edit these types of messages inciting people directly or indirectly to carry out crimes. We eco-extremists are criminals, thugs, thieves, murderers, and attackers. That’s the essence of all of this, it is its nature. In this we aren’t idealizing anything. It’s a practice inherited from the naked savages who robbed cattle from the Spaniards, those who ambushed and attacked their caravans; of those who killed the enemy and raided their towns reducing them to ashes; of those who poisoned the tips of their arrows, etc. This is the practice we are continuing only in a different time and context, but in the end it’s the same war. This refers to the practice of criminality, but as a term we have coined it as rhetoric. If society and the authorities say that we’re criminals that means we are. If they say we’re terrorists we’re that too. Those labels don’t scare us, we’re not going to try to defend ourselves saying that we’re not criminals because within their juridical terms we are. We aren’t going to get indignant at this name like the majority of “revolutionaries” and “radicals” do when they’re called those things. Eco-extremists don’t defend “just causes”, their “compassion” and “humanism” don’t represent them. On the contrary, they are best represented by violence and the lack of consideration for civilized life.

Many people see criminality as part of civilization, sure. Many even think that it is a product of social conditions that some suffer in civilization, and that is also true. Evidently, if civilization did not exist, criminality in its juridical aspect would not either. But I emphasize, only in the juridical aspect. This is because crimes against anyone would also take place without civilization. But it needs to be asked, would criminal acts be classified as criminal without civilization? Or would they be classified as retribution only? Or in the modern era is there no difference? Is criminality something that emerges from the problems of a civilization, or could they be considered a consequence without it having to be strictly associated with civilized conditions? We ask this since it has to be remembered that everything in this world and outside of it is governed by cycles, all is constant movement where every action is followed by a reaction.

Let’s take one example: the Aztecs considered the Teochichimecas to be barbarous and uncivilized, and they didn’t dare to explore the Gran Chichimeca. When they did they encountered hostile savages who expelled them violently. The Aztecs then did not consider these natives to be criminals, just “uncivilized”: a people without culture. Under this logic, the Aztecs focused on building a civilization without interfering in the Teotlalpan Tlacochcalco Mictlampa (“the northern place where death dwells” in Nahuatl). Maybe their gods recommended to them not to mess with the Teochichimecas. They listened to that recommendation and left them alone. They devoted themselves to conquering and expanding their empire by subjugating other tribes that were easier to conquer. The War Chichimecas, looking at the Pre-Columbian civilized people, did not enter their territories, and had no need to come into conflict with them.

When the Spanish arrived at the Gran Chichimeca, they began a campaign of total war against those accursed uncivilized peoples. These people responded accordingly with the same harshness as the white man and even worse. It was then that they were considered criminals by the laws of the Spanish crown, and they were then enslaved, domesticated, or exterminated. That is to say, the actions of the Spanish who attacked the Teochichimecas created this reaction.

I would even say that if the Westerners hadn’t arrived with that insatiable attitude of subjugating all people and things, the Teochichimecas would have just continued on with their simple lives, that’s for sure. They would have merely continued to fight against neighboring tribes as that was their perennial tradition due to their conflict-prone nature.

The same is true of the eco-extremists. Since civilization wants to completely artificialize, mechanize, and domesticate us, we respond violently like our ancestors did. Thus criminality is not just a product of modern civilization as such. It doesn’t arise from it. It is given the name of “crime” by the laws of this society but in itself it is a general consequence of an action depending on the established system called civilization, the system of domination, etc.

This reasoning is based only on the juridical-historical aspect, an official punitive matter. But if we break down the term “criminality” a little more, we will see that it is quite relative, and it bases itself on a fixed moral position as in the examples that I will cite here:

-A man holds up a bank with his gun, he threatens the teller with blowing his brains out if he doesn’t give him all the money in the till. In this case, the robber will consider that at that moment he is committing a crime, or perhaps not. Maybe he will think he is doing something “bad” or perhaps not. Maybe like many bank robbers in Mexico City, a bank robbery is just another “job” where he risks his life to earn money, employing strength and intelligence, just like a miner, a window washer on a tall building, or a metal worker.

But for the teller, the manager of the bank branch, and the police, that man is a criminal and he is doing a “bad” thing.

– A worker in a slaughterhouse kills dozens of head of cattle daily. He slits their throats with a sharp knife so that they bleed out and their meat is then processed. It’s a dirty job but at the end of the day this employee is considered to be a “good” citizen because at the end of the week he gets his wage with which he can support his family and as an extra he contributes to the food industry. Slitting the throats of cattle is not considered to be “bad” and much less a crime. But for many radical vegans what the worker in the slaughterhouse does is “bad” and he is a criminal for killing animals so that others may eat them. For that reason the vegans decide to torch his car.

-A law student wants to “be somebody” in life and for that reason in school he doesn’t care if he has to claw over others to get ahead in his law practice. He uses tricks to get his degrees and finally gets to be an important lawyer. In his career he is charged with putting people who are falsely accused behind bars and with successfully advocating for the clients who are almost always rich. For that lawyer none of this is “bad,” and much less is he considered a criminal just because he jails people with false evidence while receiving a handsome compensation in return for each case won. At the same time, his wealthy clients are quite pleased with him. But the relatives of the people he puts in prison don’t think the same about him. For them what he is doing as a lawyer is anything but “good.” And one among them even considers him a criminal. And knowing that he will never get his day in court, that relative decides to follow him and put a bullet in his brain.

As you can see in these examples, and as I stated above, if we analyze the term “criminality,” in many cases we would see the term as relative. For sure, eco-extremists don’t see criminal activity as actions that are either good or bad, but as consequences of other actions, employing and defending the term within the rhetoric that characterizes us.

HH: What would you say of Zerzan’s crew who think that eco-extremists should flee into the mountains to fight against the cartels to free wild places?

Goddamn Zerzan and his buddies! Their stupidity and the incoherence of their criticism never cease to amaze me! Haha it’s obvious that they’ve run out of valid criticisms and they’re just spitting out ridiculous things like that. This would be as if someone asked Zerzan’s band of anarcho-primitivists, “If you criticize technology so much why do you have a radio show on the Internet?” And they looked equally dumb in telling us that we have to go and fight the cartels so that they leave the mountainous regions where they inhabit alone.

To respond to their question I would ask Zerzan and his disciples: Why do we have to go into the mountains to fight against the drug assassins of this or that cartel? We would have to do that if our goal was “earth liberation,” or if our goal was “re-wilding” in the gringo style. But as those are not our goals they can go fuck themselves. There’s no doubt that their chief Zerzan and his subordinates are only thinking within their own terms. They can’t level a sincere or valid criticism because they can’t get out of their closed mentality where they think they’re always right in what they preach. It’s a shame, we were hoping that with all that was written against their (anarcho) primitivism they would come up with a thoughtful criticism but I guess we were wrong. Maybe in another lifetime…

HH: With this question our conversation ends. The truth is that few who read this conversation will agree with all that is contained herein. But the truth is that eco-extremism doesn’t appear to be going anywhere. As a defined tendency, it is still quite young. It’s only five years old, and it has changed much during that time. But we are now living in the ruins of failed utopias, be they socialist, capitalist, or religious. Within that context, eco-extremism will continue to be an option. People hate eco-extremism not only because it is opposed to society, but also because it reflects society without civilized illusions. It reflects the disgust and frustration that the hyper-civilized have, things that they feel but can’t change. It is an attack on all of the lies of the domesticated world. The idealists of today don’t even swallow the pill of optimism and humanism. The world is on the edge of the cliff and there is no turning back. Alea iacta est.

-H.H. 

August 2016


Duras Palavras: uma conversa Eco-extremista

A tradução deste texto é resultado de um importante esforço realizado por Anhangá que logo nos enviou ao e-mail. Seu original pode ser conferido em Palabras Duras: Una conversación Eco-extremista. Este texto (só que em espanhol) pode também ser conferido neste pdf onde também há uma outra conversação eco-extremista entre John Jacobi, representante da tendência Selvagista, e Mictlantepetli, um eco-extremista que aceitou a conversa.

Durante a extensa discussão de natureza jornalística Xale, editor-chefe da Revista Regressión, responde às questões postas por HH. No texto eles passam por assuntos como a nova fase de ITS iniciada este ano juntamente com sua internacionalização e evolução, paganismo, a importância da atividade delinquencial, niilismo e a relação da tendência com os niilistas terroristas da Itália, eco-extremismo nos EUA, “reselvagização”, problemática com os anarquistas e vários outros temas que compõem a tendência eco-extremista.

Pela propagação de duras palavras eco-extremistas!

Pela expansão da tendência!
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“Duras são estas palavras! Quem pode ouvi-las?”

– (João 6:60)

Como leitor nunca estive muito satisfeito com todas as entrevistas que foram feitas com vários eco-extremistas durante alguns anos. Os interlocutores sempre foram mal informados, de má fé, não dispostos a aprender algo novo ou simplesmente não são muito inteligentes. De todos os modos, como um leitor um pouco mais informado queria fazer umas perguntas que realmente vão ao fundo do eco-extremismo, suas origens e sua evolução recente. Neste sentido, Xale, editor-chefe da Revista Regresión e membro de ITS-México, um especialista sobre estas questões, foi bastante generoso com seu tempo para responder às seguintes perguntas ou/e pensamentos.

Há de notar que tivemos esta conversa num espírito jornalístico. Fizemos e respondemos as perguntas para informar e não exortar neste documento. O interlocutor principal se declara independente de ITS ou do eco-extremismo, e apenas faz a entrevista para informar ou “entreter”.

Comecemos:

HH: Desde o início da nova fase de ITS e sua internacionalização, quais são as lições que você crê que aprenderam os eco-extremistas? Como crê você que o eco-extremismo evoluiu desde o início deste ano?

Xale: Este ano gregoriano tem sido bastante movimentado, cheio de novas notícias, novas cumplicidades e novas tonalidades nos atos e discursos dos eco-extremistas.

Como individualista partidário desta tendência penso que as lições deixadas durante a expansão do eco-extremismo são diversas e variam dependendo do individualista que as experimenta, mas pessoalmente falando penso que tem havido um avanço qualitativo referente a atos extremos contra o objetivo que o leitor inteligente conhece, a civilização e seu progresso.

Os eco-extremistas no Chile que aderiram a ITS ensinaram que se pode gerar um dano impressionante com apenas 1 litro ou menos de líquido inflamável, como fizeram com o ônibus Transantiago e com o centro comercial Mall Vivo, em fevereiro e maio, respectivamente. Também nos ensinaram que, embora em alguns casos os dispositivos não funcionem, a ameaça prevalece, os ânimos não se deterioram e a guerra de nervos prossegue.

Os eco-extremistas que se encontram na Argentina igualmente aderidos ao projeto de ITS ensinaram uma muito particular atitude terrorista e indiscriminada, as recentes ameaças de bomba em colégios, universidades e estações de metrô em maio e junho. É possível ver um rastro evidente do desprezo à vida civilizada em todas as suas variantes e em todos seus cantos. Isso também é evidenciado após ler seu comunicado emitido neste mês de agosto no qual se fazem responsáveis por envenenar dezenas de garrafas de Coca-Cola que foram distribuídas em um par de supermercados de Buenos Aires, ameaçando de maneira formidável a estabilidade social e física dos hiper-civilizados.

Os eco-extremistas no Brasil que também se uniram recentemente a ITS mostraram o fator surpresa, atacaram ferozmente e ensinaram que a ameaça de ITS é imprescindível. Sua sagaz atitude materializada em três quilos de pólvora negra detonada em um centro comercial de Brasília deixa desmoralizada as autoridades que mexem e remexem tentando encontrar os responsáveis por esta tendência que está presente em quatro países e que segue com suas ameaças.

Os eco-extremistas no México, lugar onde se forjou o projeto internacional de ITS, também ensinaram várias lições. Seu atentado homicida contra o chefe de serviços da faculdade de química na UNAM quis demonstrar a facilidade de atacar a qualquer momento os hiper-civilizados com apenas uma faca e alcançar o objetivo, demonstrou que é possível atacar o mais elevado local de aprendizagem dentro de suas próprias instalações, escarmentando as autoridades (com a morte de um homem no campus) por ocultar seus atentados passados na CU.

Seus constantes ataques com explosivos também evidenciam sua capacidade de ataque, sua diversidade no modus operandi e sua imparável atividade, embora seus atentados sejam censurados.

O antigo ITS em 2011 se concentrou em expandir à nível nacional e daquele ano até 2013 teve presença na Cidade do México, Estado do México, Morelos, Hidalgo, Coahuila, Veracruz e Guanajuato. Nos anos sucedidos esta expansão parou um pouco, e agora ITS-México, regionalmente falando, tem presença apenas na Cidade do México, Estado do México, Michoacán, Jalisco e Coahuila, embora tenha se internacionalizado, o que ensina a perseverança e a continuidade deste projeto.

Agora entrando no âmbito da teoria, o eco-extremismo também tem crescido nisso. No ciclo de RS (Reação Selvagem), ao menos eu considero que os editores da Revista Regresión juntamente com os grupúsculos do RS deram as bases teóricas para a tendência, as quais concentraram-se no estudo de grupos caçadores-coletores nômades da região, resgatando sua atitude hostil frente ao alheio e seu animismo pagão. Terminado este ciclo com RS, considero que “deixamos em paz” estas questões e nos concentramos na prática até que outros teóricos colocaram o dedo mais uma vez no assunto. Chahta-Ima, considero que é o mais importante teórico eco-extremista no decorrer deste novo ciclo, seus ensaios e investigações tem sido fundamentais para que outros individualistas cresçam e tenham fundamentações históricas para atacar ou seguir atacando.

O eco-extremista necessita de prática e teoria, necessita saber e fazer, necessita conhecer, aprender e ao mesmo tempo ensinar com atos e palavras a seus irmãos de guerra.

Em geral, o eco-extremismo não tem “planos futuros”, não atua sob um “programa” específico, não se alinha a procedimentos de luta pré-determinados, não possui uma estratégia a seguir, nós eco-extremistas atuamos sob a espontaneidade, fazemos coisas que consideramos oportunas ou não, para gerar uma reação, seguimos nossos instintos animais e prosseguimos com a herança de Guerra até que, como um pombo migratório, desapareçamos.

HH: Creio que as pessoas que leem a literatura eco-extremista não entendem o papel da “guerra de nervos”. Sei que foi explicado, mas ainda sim há críticas às ações eco-extremistas onde estipulam que devem ter um foco em atacar a infraestrutura elétrica ou o que quer que seja. Dizem que as ações dos eco-extremistas variam entre piadas de mal gosto (com bomba) ou assassinato psicopata (como houve na UNAM). As pessoas não sabem muito bem que tudo isso é parte de uma tática que é a “guerra dos nervos”. A clandestinidade, a decepção, o ataque indiscriminado, etc…, não funcionam apenas para golpear as estruturas da civilização (as quais, claramente falando, são difíceis de se atacar, e ao serem destruídas, são reconstruídas, dando assim mais trabalho “útil” para a massa), mas também para que o eco-extremista se converta no “monstro debaixo da cama”, uma ameaça a mais que a civilização criou. Ao menos para mim esta etapa do eco-extremismo sublinha este aspecto de ITS e os demais grupos.

Xale: Sim, as pessoas que tem dito que os atos de ITS e de outros grupos são “piadas de mau gosto” ou atos realizados por “assassinos psicopatas” talvez pensem que a guerra contra a civilização é apenas um jogo, talvez pensem que é apenas atacar centrais elétricas ou objetivos semelhantes. Nós e os demais eco-extremistas deixamos de pensar isso e tomamos a Guerra contra a civilização como um todo, como uma guerra REAL e não a entendemos como um fato onde se deva realizar atos “aceitáveis” para os demais radicais ou que midiaticamente sejam vistos como “espetaculares”. Embora os atos de ITS resultem incorretos para algumas pessoas, incômodos e insuportáveis, é exatamente o que deseja o eco-extremismo, demonstrar que a Guerra contra a Civilização tem que ser levada à sério e apenas deve ser travada por individualistas que realmente desprezam a morte e todo o progresso humano, há de haver sangue derramado, há de se ter feridas, mortes, uma vez que esta é a Guerra e nós que a levamos a cabo não hesitamos em aceitá-la.

Ultimamente o mundo ocidental tem andado catalogando as pessoas que realizam qualquer ato de violência extrema como “psicopatas”, “mercenários”, etc., e isso podemos ver nos atos terroristas do Estado Islâmico, e de fato é uma estratégia dos governos e seus meios de comunicação para desacreditar as causas maiores “rebaixando-as” a uma desordem mental ou o que seja. Não é surpreendente que as pessoas que portam os valores ocidentais sigam a mesma linha estratégica para também desacreditar os eco-extremistas.

HH: Qual é a relação entre o eco-extremismo e o niilismo? Pergunto porque aparenta que o terrorismo niilista é como “a rama” do eco-extremismo na Itália e, talvez, em alguns outros lugares.

Xale: Há pouco tempo se vem somando e desenvolvendo em conjunto com o eco-extremismo a tendência terrorista-niilista, aquela que não é passiva e que renega todos os valores morais fundamentais da civilização. O niilismo-terrorista e, em especial, o que tem defendido alguns grupos de individualistas na Itália, é a filosofia na qual encontramos a verdadeira afinidade, uma vez que é totalmente contrária ao humanismo e ao progressismo que os eco-extremistas tanto criticam.

Penso que os individualistas da América (de qualquer país) sintam simpatia com o eco-extremismo e isso pode ser visto na expansão do ITS e no fato de que certos grupos tem adotado pequenas, mas importantes, características desta tendência. Mas tenho notado que os “latino americanos”, em particular, sentem-se mais atraídos que os europeus que acabam se inclinando mais pelo niilismo, embora a esta altura o eco-extremismo e o niilismo-terrorista andem de mãos dadas.

Não é de se admirar que aqueles que habitam as terras deste lado do mundo se sintam atraídos por esta tendência já que o eco-extremismo é o chamado de nossos ancestrais. Não é uma guerra pelo separatismo nativo, pela identidade indígena ou para dar um sentido político a tudo isso, não, é uma guerra que herdamos de nossos ancestrais, invocamos os mortos de nossos avós e eles nos possuíram. Qualquer individualista que tenha no sangue a ferocidade dos antigos, diga-se teochichimecas, yahis, selknam, a grande variedade de tribos amazônicas, etc., é claro que se voltará para ver o que fazemos e o que dizemos. Penso que é uma questão até mesmo genética (isso, cientificamente explicando), muitos de nós eco-extremistas viemos de famílias nativas, isso nos faz continuar o conflito por aqueles que deram suas vidas, isto é, não somos estranhos, ainda testemunhamos a esse chamamento selvagem para nos defendermos por todos os meios necessários.

Historicamente a América foi invadida pelos brancos lá pelo século XVI, e com eles chegou a destruição, chegaram as epidemias e as desgraças. Violaram nossos terrenos sagrados, profanaram as tumbas de nossos mortos, mataram nossos sábios anciãos, escravizaram nossas mulheres, venderam nossos filhos, queimaram nossas casas, saquearam a Terra extraindo minerais praticando mineração das formas mais desrespeitosas, mataram as presas que caçávamos com veneração, escarneceram nossas deidades e crenças, exterminaram nossa língua, nossa cultura, jogaram-na ao esquecimento, e tudo isso e mais aconteceu em mais ou menos 500 anos, relativamente faz pouco tempo. Hoje a situação já não é racial, já não é o homem branco que faz estas atrocidades, é a civilização em seu conjunto. Já não temos nada pelo que lutar, já não temos terras ancestrais, já não temos uma comunidade com a qual compartilhar a língua, tradições, ambientes, já não há anciões sábios que nos presenteiem o conhecimento ancestral. Temos sido domesticados por anos, nos fizeram viver em grandes cidades, nos obrigaram a necessitar de dinheiro para sobreviver nas urbes e trabalhar como escravos para obtê-lo, nos fizeram crer que a ciência a tudo explicaria ou que a religião é a salvação eterna, nos aprisionaram em escolas onde nos “educaram”, tentaram arrancar nosso espírito guerreiro ofuscando-o com a modernidade e a religião, progresso e monotonia, drogas e diversão ambígua, humanismo e não-violência, tentaram enterrar na cova mais profunda a história maldita de nossos antepassados que emboscaram a seus inimigos, os flecharam, arrancaram seus coros cabeludos, cortaram seus tendões para servir de suporte para suas flechas, conspiraram e lutaram entregando suas vidas. Xale, o tlatoani (1) teochichimeca vive em mim, fala comigo através do vento das tempestades, nos trovões que caem indiscriminadamente sobre a cidade, me sussurra pelo musgo do rio, no Sangue de Grado (2) que se levanta em direção ao sol, na sombra da algaroba, me acorda no serpentear do fogo na fogueira, nos olhos do coiote noturno, no frio gélido da montanha, nas pegadas de veado no monte, me fala e sussurra a mim, me ensina e me guia, me ensinou a me transformar em um animal selvagem quando executo atentados sozinho ou com minha manada, me disse que todos os eco-extremistas tem um espírito que também os acompanha, me disse que com o simples fato de que tenhamos este tipo de pensamento nós somos um perigo para nossos inimigos, e uma das coisas mais importantes que me disse é que a vingança será terrível…

HH: Sim, me parece que os niilistas-terroristas na Europa tem seu modo muito particular de se comunicar. Mas acima de tudo a afinidade vem da ação. Alguns niilistas em outros lugares pensam que o eco-extremismo está tentando envergonhar os niilistas que pensam que fazer algo é “moralismo”. Sei que não é o seu caso nem de seus afins na Europa mas, em sua opinião, há como ser niilista sem atacar fisicamente esta sociedade? Alguns niilistas dizem que “seu Ego” não inclina ao ataque, e melhor fazem o que lhes dá vontade.

Xale: Esta é uma atitude própria de um niilista passivo que diz que o ataque não é parte essencial de seu pensamento. É entendível que o niilismo tenha esse tipo de variante e deturpações nesta era moderna, mas isso não se alinha ao pensamento original. É bem sabido por muitos que antes da Revolução de Outubro na Rússia existiam uma grande quantidade de homens, mulheres e sociedades secretas que com seus atentados indiscriminados e seletivos empurraram ao abismo a Rússia Czarista, e estes foram os fundadores do terrível niilismo, o original. Estas mulheres e homens causaram feridas na sociedade, foram os que empurraram o enfrentamento contra as guardas do regime, os que confeccionavam bombas para lançá-las contra os responsáveis por seus problemas sociais e econômicos, os que apunhalaram e encheram suas mãos de sangue. Para sua época estavam bastante avançados, hoje em dia como muitos aspectos “relaxaram” os novos niilistas se dedicam a criticar sem fazer nada, relaxam-se e se afundam em sua imobilidade, até mesmo há uma variante filosófica niilista que se baseia mais na arte (?), e desgraçadamente isso também é “niilismo”. O que eu resgataria sobre isso é que mesmo nesta era de adoçamento existem os verdadeiros niilistas que enfrentam ferozmente a sociedade assim como os pensadores originais fizeram, e a exemplo disso temos na Itália a “Seita Niilista da Livre Morte”, a “Seita do Niilístico Momento Mori” e o “Clã Terrorista Niilista Cenaze”, aqueles que com suas palavras e atos demonstraram que o ataque, o atentado, é uma parte importante para ser um niilista verdadeiro.

HH: Com relação a esta pergunta parece que a diferença entre a primeira etapa de ITS e a etapa de Reação Selvagem foi um retorno às fontes indígenas-selvagens-pagãs em RS. Certamente ainda há referências a “Chicomoztoc”, etc. Mas percebi uma redução deste aspecto e uma abertura a outras ideias e maneiras de se compreender as coisas. É correta tal percepção? É uma parte necessária para a expansão do eco-extremismo?

Xale: Sim, como eu havia respondido acima na primeira pergunta, nesta nova etapa do eco-extremismo temos deixado de lado o tema dos povos nativos, mas apenas um pouco, já que ultimamente temos abraçado completamente o estudo da questão sobre o paganismo.

Esta “redução” na temática nativa pode ser vista nos comunicados emitidos ultimamente e no conteúdo da Revista Regresión, e como efetivamente você disse, houve uma abertura a outras questões que tem haver com o niilismo e a atividade delinquencial, embora eu deva esclarecer que não é porque nós consideramos mais importante falar destas questões do que se aprofundar nos estudos da guerra nativa. NÃO, é o momento de cobrir mais variantes que compõem a tendência eco-extremista.

Com RS houve um estudo concreto e focado na guerra nativa, de fato a maioria dos comunicados dos grupúsculos que o integraram faziam referência à herança de guerra de nossos antepassados, mas passado este ciclo e tendo maior presença e mais indivíduos que participam da prática e teoria, é necessário fazer uma abertura de temas para solidificar esta tendência.

HH: É interessante porque ser nativo em lugares como Canadá e Estados Unidos não significa nem ilegalidade nem a guerra contra a civilização. As tribos modernas às vezes funcionam como empresas, tem cassinos ou vendem suas terras para a exploração de petróleo. No entanto, alguns críticos tem dito que o eco-extremismo explora a memória de “indígenas mortos” para suas doentes causas antissociais. Como você caracterizaria a relação do eco-extremismo com os indígenas de hoje em dia tão distantes (e às vezes aliados) com a civilização?

Xale: Essa crítica sempre me faz rir muito. Dizer que estamos explorando as “memórias” de “indígenas mortos” é apenas alongar a lista de desculpas que tem esse tipo de críticos. Os eco-extremistas não exploram as memórias de ninguém, seríamos “antissociais doentes” se justificássemos com este mesmo discurso a violação e prostituição de crianças, o tráfico de órgãos, o sexo com cadáveres e outras doenças derivadas da atrofiada mente dos hiper-civilizados, mas como apenas justificamos os atos incorretos contra a civilização, atos que levaram a cabo nossos antepassados e que inclusive algumas tribos selvagens ainda praticam, esta crítica está completamente equivocada

Não vou negar que muitos grupos indígenas e nativos de várias partes do mundo são cúmplices das grandes empresas que devastam seus territórios, muito menos vou negar que muitos indígenas aqui no México, inclusive, se afastaram de suas tradições e adotaram as práticas ocidentais, gerando um dano em seus ambientes controlados por grandes corporações. Grupos de nativos que não estão absorvidos pela cultura dominante podem ser contados nos dedos, são muito poucos. Embora eu deva dizer que em muitos dos casos em que os indígenas se afastam de suas origens é por vontade própria, uma vez que eles decidem se adaptar ao modo de vida dos outros, em outros casos os indígenas são manipulados e postos em condições que os forçam a abandonar as montanhas e se unir aos não-vivos das cidades. Por aqui é bem sabido de que empresas chegam até as aldeias remotas e para conseguir mão de obra barata convencem os indígenas a trabalharem nas cidades com a promessa de que terão dinheiro e comodidades, algo completamente falso, já que quando não necessitam mais deles os abandonam e os deixam a mercê. Sobreviver em uma cidade tão monstruosa como a capital mexicana e sua área metropolitana é muito difícil para pessoas que são de fora, então estes indígenas terminam como vagabundos viciados, na prisão ou mortos. A situação é lastimável, claro, mas é parte da realidade.

HH: O eco-extremismo tem uma relação bastante complicada com o anarquismo, mas às vezes também se refere “à Anarquia, mas não o anarquismo”. É possível ser anarquista e estar aliado ao eco-extremismo? Como seria isso?

Xale: Recentemente escrevi para a próxima edição da Revista Regresión (N°6) um texto intitulado “Anarquistas Indiscriminados“, onde exponho os terríveis atos terroristas que realizaram alguns anarquistas na história sepultada no panteão do esquecimento. No texto eu menciono a constante briga entre os anarco-bandidos e os anarquistas humanistas a partir de suas perspectivas da época porque os primeiros atentavam contra seus objetivos sem se importar em ferir civis ou inocentes, atos que correspondem à terminologia do Ataque Indiscriminado, prática que tem sido um ponto de debate para muitos anarquistas da atualidade.

Com este texto público em breve eu me emprego a evidenciar que alguns anarquistas do século XIX atuavam indiscriminadamente, violando os códigos morais e políticos próprios do anarquismo e como os entendia a grande maioria do movimento anárquico tradicional.

Com o texto pretendo também “puxar” (mesmo que por um momento) estes anarcos das tumbas onde a história oficial e não oficial pretendia deixá-los.

É engraçado ler como lá por meados do século XX os atos terroristas de Di Giovanni (por exemplo) assustavam os anarco-sociais, e ler como é que se assustam alguns anarquistas de hoje em dia quando se inteiram de nossos atentados. É praticamente a mesma acusação histórica, “bandidos”, “desumanos”, “esses não são companheiros”, “excluamos eles do nosso movimento”, “são covardes que atacam ao acaso”, etc.

Respondendo à sua pergunta, penso que SE pode haver anarquistas aliados com os eco-extremistas desde que estes anarquistas respondam firmemente às características de seus antepassados demoníacos e terroristas. Contrariamente, um anarquista humanista que se preocupa com a sociedade e que sonha com um “mundo melhor” NÃO pode ser aliado dos eco-extremistas.

HH: Qual seria a diferença entre um anarquista que simpatiza com o eco-extremismo e um que severamente o rechaça?

Xale: A diferença teria que ser um tanto abismal. De fato um anarquista que simpatiza com o eco-extremismo teria que subverter com o que foi dito por pensadores anárquicos tradicionais e com isso abalar seu humanismo e seu progressismo úteis para alcançar um mundo sem “estado-capital”, teria que deixar de lado as utopias e se concentrar no presente decadente e pessimista no qual nos encontramos, assumindo seu papel como indivíduo dentro desta época e atuando em consequência, teria que desprezar tudo o que é humano (em termos filosóficos), teria que fazer as coisas que se tem que fazer respondendo friamente e inteligentemente sem importar que terceiros sejam afetados. Teria que ser como Di Giovanni, como Mario Buda, como Santiago Salvador, como os anarquistas galeanistas.

HH: Me parece que o anarquismo “social” é um vestígio da antiga política das massas. Não posso comentar muito já que nunca fui anarquista e não conheço muito bem a história. No entanto, suspeito que grande parte da atividade individualista que você menciona ocorreu antes da “época moderna das Revoluções”, como na Rússia em 1917, Espanha nos anos 30, etc. O anarquista social moderno tem muita dificuldade em terminar este capítulo, embora o resto mo mundo (político ou não) já tenha renunciado a toda essa coisa das massas lutando nas ruas ou o que seja. Contudo, no extremismo islâmico quando não é uma questão de guerra convencional muitas de suas ações são individualistas e indiscriminadas, mas o anarquista social não pode se separar da atitude de “despertar as massas” para forjar um “novo amanhecer” uma vez que não pode renunciar à velha análise e fazer isso retiraria toda sua esperança e o converteria em um eco-extremista niilista asqueroso, ou algo do tipo.

Xale: O contexto histórico em que se desataram os demônios da anarquia maldita foi antes e depois da Revolução Bolchevique e antes da Guerra Civil espanhola de 1936.

Por exemplo, Santiago Salvador atuou sozinho em novembro de 1893. O homem escolheu como objetivo o Grande Teatro de Liceu em Barcelona, isso em vingança pelo fuzilamento de seu amigo Paulino Pallás (outro anarquista terrorista que em setembro daquele mesmo ano atentou contra o general Martínez Campos em pleno desfile militar em Barcelona. O terrorista lançou um par de bombas contra sua carruagem, o general atentado ficou ferido, assim como outros dois generais e houve a morte de um guarda civil, além de deixar dezenas de civis feridos). Salvador escondeu entre suas roupas duas bombas Orsini, um explosivo muito popular entre os anarquistas daquela época que detonava ao se chocar fortemente contra o solo ou qualquer superfície sólida. O terrorista esperou até que a ópera estivesse na metade para que o teatro estivesse cheio, e quando percebeu o momento oportuno lançou indiscriminadamente desde um balcão as duas bombas contra o público. A primeira causou um ruído infernal e ensurdecedor arremessando pedaços de corpos, sangue e estilhaços por todas as partes, a segunda caiu no voluptuoso vestido de uma mulher que havia sido ferida após a primeira explosão, mas não detonou já que seu vestido amorteceu a queda. Este atentado anarquista deixou um saldo de 22 mortos e 35 feridos em gravidade.

Talvez muitos anarquistas de agora não recordem que o autor deste ataque foi um de seus antepassados políticos. É uma pena que um personagem tão emblemático que na sua época foi um terrível inimigo da sociedade e do sistema seja condenado ao esquecimento (como muitos outros), só que não totalmente, pois ainda existem alguns poucos que se lembram deles.

HH: Há certa ambiguidade em termos de “reselvagear-se” (“re-wilding”, em inglés). Às vezes diz-se que o eco-extremista tem que fazer o possível para não estar dependente da civilização, mas ainda voltando-se para o “não há futuro”. Há uma posição sobre a “reselvagização” ou é algo que depende de cada eco-extremista?

Xale: a reselvagização como nós a entendemos talvez difira um pouco do que entendem os ianques eco-radicais com seu “rewilding”, que creio que foram os primeiros a empregar o término. Desde o início eles o empregaram para designar uma ação a favor da natureza selvagem sempre relacionada com a preservação de entornos e o florescimento da natureza em certos espaços urbanizados que pouco a pouco vão se tornando feral.

Eu pessoalmente conheço alguns eco-extremistas que não nasceram na cidade e que neste exato momento estão levando uma vida de nômades em algum lugar da geografia “mexicana”. Eles saem por um tempo, regressam a seus lugares e então decidem atacar a civilização. É uma estratégia muito adequada.

Este tipo de eco-extremistas decidiram se reselvagear na natureza selvagem, andar como nômades, saber caçar, fazer fogo por fricção, usar peles, coletar sua comida, etc., eu pessoalmente respeito muito seu modo de vida e acho que se isso é o que eles querem fazer, adiante. De qualquer forma estar em contato com a natureza selvagem sempre te cria algo belo, você dá um valor muito mais especial às coisas. Este tipo de eco-extemistas também entendem que não há futuro, por isso vão às montanhas antes que estes entornos sejam devastados por completo. Felizmente aqui no México ainda temos lugares selvagens se comparado a outras partes do mundo onde quase não há mais nada ou os entornos viraram reservas.

Por outro lado os eco-extremistas da cidade também se reselvageiam individualmente a sua maneira. Muitos de nós sabemos fazer algo do que sabem fazer os eco-extremistas nômades para enfrentar qualquer situação que apareça em nosso caminho, mas na cidade é preciso saber se deslocar, há que ser um lobo vestido de ovelha. Os eco-extremistas da cidade se empregam à guerra, a saber atacar, emboscar, enganar as autoridades, assaltar, utilizar armas, provar o último suspiro após tirar a vida do inimigo, e tudo isso e mais também é reselvagear-se, é regressar ao primitivo em um conflito herdado por nossos ancestrais colocando em prática as táticas que usaram os antigos, só que dentro de outras condições. De fato o homicídio que levou a cabo ITS se apresenta como uma “reselvagização individualista”. Assassinando o empregando da UNAM ITS não SÓ pretendia eliminá-lo e criar reações, mas também com o mesmo ato os membros de ITS assassinaram o seu civilizado interior, onde matam à punhaladas pouco a pouco os valores ocidentais que são empurrados a eles desde pequenos.

Para mim e para os meus, os eco-extremistas da cidade e fora dela, não há futuro, apenas há o presente. Não temos nada pelo que lutar, exceto por nós mesmos. Reselvagear-nos é saber se mover como os caçadores, convertendo-nos em animais, é aprender a atacar o inimigo, odiá-lo, derramar seu sangue, cortar sua cabeleira e oferecê-la aos mortos. Igualmente também é conhecer a natureza selvagem, perder-se nos ambientes, estar em contato com seus ciclos, apreciá-la, respirá-la e amá-la.

HH: Algumas pessoas acusam o eco-extremismo de estar a favor da autoridade, uma vez que rechaça o anarquismo. O eco-extremismo possui uma posição abstrata sobre a “autoridade” ou é uma pergunta meramente escolástica na atualidade?

Xale: Não há como negar, a autoridade teve um papel importante nas sociedades humanas. Em cada grupo étnico antigo sempre houve um líder tanto de guerra como espiritual. A mulher coletora que fornecia a comida quando a caça escasseava também poderia ser considerada uma espécie de autoridade, a “cabeça” da tribo em tempos difíceis. Só há algum tempo tem sido visto apenas o lado negativo da autoridade com os autoritarismos, tem sido traduzido como uma figura concreta que “querem nos impor algo pela força”, e isso devemos à cultura ocidental que temos impregnada na cabeça. A educação forçada acompanhada de uma figura de autoridade que nos diz o que fazer e o que dizer é o modelo no qual fomos criados, e até certo ponto é compreensivo que muitos considerem a autoridade como algo prejudicial e invasivo.

É necessário se livrar da cultura ocidental para ver a autoridade com outros olhos, sabendo diferenciar entre uma figura de autoridade que a todo custo quer impor algo e uma figura de autoridade que dado o seu conhecimento nos compartilha lições valiosas.

Assim, sem meias palavras, posso dizer que o eco-extremismo não demoniza a autoridade, não a rejeita categoricamente como fazem os anarquistas, por exemplo, uma vez que não vemos apenas as partes negativas visualizadas da maneira ocidental, mas também as partes positivas visualizadas da forma nativa. De fato, ao contrário do que dizem os anarquistas, muitos grupos anarquistas tiveram líderes e figuras de autoridade, agora se estes eram chamados de maneira diferente a como “um exemplo a ser seguido”, etc., isso aí já é outra história. Dito isso podemos ver que na história dos anarco-bandidos, por exemplo, sempre houve um anarquista dentro destes grupos que teve maior presença, que incitava, que tinha mais iniciativa que os demais, que tinha um conhecimento mais elaborado, e para esclarecer com exemplos há Di Giovanni, aquele que foi o líder de seu bando dada a sua dedicação a tudo o que fazia, desde atentados à bomba, edição de jornais e livros, escrita de cartas onde ele sempre se defendia das calúnias dos anarco-franciscanos, até a execução de pessoas indesejáveis, assaltos, etc. Num outro exemplo Bonnot foi quem liderava seu grupo de assaltantes na França dado ao fato de que ele tinha maior conhecimento nos assaltos. Miguel Arcángel Rosigna foi quem liderava seu grupo de assaltantes no Uruguai dada a sua inteligência e sua metodologia quase perfeita para cometer roubos e realizar fugas da prisão.

Até mesmo Bakunin pode ser considerado como uma figura de autoridade, mas não faça o sinal da cruz diante disso leitor anarquista. De fato ele é um exemplo de uma figura de autoridade não nociva que com suas teorias ensinou coisas valiosas a muitos e devido a isso o movimento anarquista tornou-se uma ameaça para seus inimigos.

Então, resumindo um pouco tudo isso e respondendo à sua pergunta, penso que a autoridade para os eco-extremistas é um tema abstrato no qual não colocamos uma ênfase especial já que não há nenhum problema em aceitar isso.

HH: É verdade que o esquerdismo e o anarquismo (em geral) trata a autoridade como uma categoria metafísica absoluta quando tradicionalmente nunca foi assim. Eu culpo o fato de que o homem moderno não pode fazer nada, é completamente domesticado, e por isso se obceca pela questão da autoridade. Em outras sociedades a autoridade era, em especial, carismática, mas nas nos bandos mais primitivos houve leis e códigos sociais que ou alguém seguia ou seguia. Recentemente li sobre alguém que disse que o anarquista moderno não aguentaria viver em um bando primitivo uma vez que todos tinham seus papeis definidos dentro do bando e sua obrigação não poderia ser variada. E atenção, tudo isso sem estado ou polícia. Por outro lado o anarquista social parece completamente obrigado por sua solidariedade e reciprocidade entre “companheiros” ou o que quer que seja, mas nunca se questiona sobre esta moral…

Xale: Concordo com você, um anarco-primitivista certamente seria chutado como um cão num bando primitivo se algum dia tentasse se encaixar em um. Certamente estaria reprovando coisas e incitando os demais a se “rebelarem” contra o xamã ou algo assim.

HH: Creio que há muitos leitores interessados, especialmente nos Estados Unidos, que pensam que o eco-extremismo não é para eles, uma vez que lá o estado é bastante poderoso e as ações eco-extremistas não parecem possíveis. Existe alguma maneira de “ser eco-extremista” ianque sem ser jogado imediatamente na prisão ou morto pela polícia?

Xale: Sinceramente, penso que as pessoas que creem que o eco-extremismo não possa ser possível porque tem “em casa” as maiores agências de segurança do mundo, são pessoas medrosas que não conseguem pensar em formas convincentes de levar a cabo atentados nos Estados Unidos sem serem detidas. É bem verdade que a NSA espia a maioria dos radicais e de fato o FBI tem uma lista daqueles que podem gerar problemas, é verdade também que a polícia possui infiltrados muito bem preparados para desarticular grupos extremistas, isso eu não vou negar, mas penso que o problema aqui reside nas pessoas que são buscadas, que são marcadas em uma lista e que sua foto está no sistema, são pessoas que se relacionam com certos movimentos e que as agências de segurança já tem certa suspeita deles. As pessoas destes movimentos gostam de ser protagonistas, de serem reconhecidas como as “mais radicais”, gostam dos holofotes e da algazarra dentro de sua cena. Agora pensemos em um eco-extremista que não se importe com isso, que atue só ou com um cúmplice, que tenha um perfil discreto, que nunca assista nem frequente lugares onde haja pessoas que pertençam a movimentos radicais (anarquistas, ambientalistas, ecologistas, okupas, etc.), e pensemos que este eco-extremista saiba ocultar (o máximo possível) seu rastro na web, pensemos que seja extremamente cuidadoso, desconfiado e inteligente. Sob certas condições penso que este eco-extremista possa executar atentados sem ser detido ou morto pela polícia. Embora pareça fácil eu sei que não é, o eco-extremista deve ter convicção, dedicação, paciência e ser comprometido.

Um eco-extremista é bastante capaz de executar atentados nos Estados Unidos, sair ileso e continuar com a guerra, disso estou seguro. Talvez o tempo provará que estou certo, ou talvez não…

HH: Esta é uma questão muito sensível, e aqui não estou sugerindo nada específico, claro. Estou apenas observando. Mas parece que o ataque individualista e às vezes indiscriminado é um tema abordado ultimamente pelos gringos, ou pelo menos é algo que obceca a mentalidade ianque. John Zerzan, por exemplo, é obcecado pela questão do “mass shooter”, o atirador que mata pessoas inocentes em clubes, escolas ou qualquer lugar público sem razão alguma aparente ou por razões “doentes”. Como você sabe, todo o mundo na Ianquelândia tem armas, e muitas armas, de todos os calibres, etc. O atirador sempre se suicida no fim do ataque ou é preso pela polícia, mas nunca há maneiras de impedir estes “lobos solitários” até que seja tarde demais. Menciono isso porque pode explicar a reação dos bons anarcos sobre os ataques dos eco-extremistas: não é uma questão de estar distante da vida rotineira deles, mas é parte da vida cotidiana dos ianques: um “louco” com uma pistola mata pessoas por frustração e nada mais.

Xale: Me parece que o que você menciona é até uma questão cultural, embora no México não há muitos casos conhecidos de uma pessoa que se põe a disparar em quantas pessoas conseguir, as pessoas que tem armas por aqui é porque usam elas para proteção, para vingança ou para algum trabalho (assassinato por aluguel, assalto, sequestro, etc.). Quando uma pessoa é encontrada assassinada as pessoas ao invés de dizerem que foi por frustração ou resultado de uma pessoa com desordem mental, dizem: “talvez ele merecia” , ou “para que resistir ao assalto?!”.

Recordo de algo parecido que aconteceu por aqui e que é próximo ao termo “mass shooter”, quando em 2009 um homem estava pintando slogans na estação Balderas de metrô da Cidade do México, slogans sobre o aquecimento global, a responsabilidade dos governos, etc., um policial tentou detê-lo (saibamos que o que ocorreu foi num horário de pico quando havia uma maior quantidade de pessoas no metrô), o homem lutou com o policial e do meio dos seus pertences sacou um revólver e o matou. Muitos passageiros se assustaram e fugiram apavorados ou trataram de se esconder dentro dos vagões, alguns cidadãos heróis tentaram desarmar o homem que sem nenhum remorso igualmente atirou contra eles, deixando alguns feridos e um outro morto na rinha. Por fim a arma ficou sem balas, ele foi encurralado, quase linchado e foi preso. Depois a imprensa publicou que o homem sofria de esquizofrenia devido a tratamentos que teve numa clínica psiquiátrica e que por isso sua reação foi tão violenta. Como esperado, o homem foi condenado a passar alguns anos em uma clínica de “saúde mental” e depois saiu livre. Talvez neste caso em particular as pessoas daqui tacharam o homem como um “porra louca”, mas o contexto é muito diferente do que se passa lá pelos Estados Unidos, embora as causas centrais sigam sendo as mesmas. Nesta caso, os medicamentos que fizeram com que o homem sofresse esquizofrenia, estes medicamentos e tratamentos médicos são derivados do grande problema, a civilização.

Agora falando do contexto gringo, em minha perspectiva penso que os “mass shooters” tem verdadeiras razões para realizar estes tipos de atos indiscriminados, não fazem simplesmente porque sim, ou do nada, não disparam apenas por disparar, houve algo que os empurrou a fazer isso, a planificar. Assassinar a uma grande quantidade de pessoas utilizando este modus operandi pode ser resultado de uma grande matiz de causas e efeitos como por exemplo, religiosos e sociais, clínicos e culturais, econômicos e políticos, etc. É bem sabido que pessoas devido o assédio escolar um dia decidem chegar ao colégio com rifles de assalto e matar aos que os molestavam, já outros, por injustiças raciais contra os afroamericanos, outros por razões religiosas atentam contra a sociedade gringa por considerá-la inimiga de Alá, outros por suposta “supremacia branca”, outros por ter a mente atrofiada devido a medicamentos psiquiátricos. No caso de um eco-extremista estadunidense, se algum dia houver alguém que realize um ato deste tipo, certamente as razões pelas quais atuará seriam atacadas, mas nós, seus afins, saberíamos que era a única opção e a reconheceríamos completamente. Com isso chegamos à conclusão de que a civilização é o problema e a atacamos sem contemplações, ou seja, todas essas causas e razões, ações e consequências, são derivadas por toda uma rede de condições variadas, e penso eu que uma análise mais profunda é merecida antes de haver a condenação destes atos. Embora esses e outros casos sejam, para mim, apenas uma reação dos instintos animais humanos que tentam se desenvolver na civilização e que ao não poder se desenvolver como antes, encontram uma saída sob estas condições, há que se aceitar, todos nós na civilização estamos em certo grau “frustrados” por uma ou por outra razão, então dizer que estes fatos são derivados da frustração não é um julgamento TÃO equivocado afinal.

HH: Penso que “a obra teórica” na fase atual é encontrar uma maneira de restabelecer o paganismo/animismo além da mente secular do esquerdismo e o monoteísmo ocidental. Para mim, isso significa um conhecimento profundo do seu lugar. Você acha que uma mudança de percepção, longe do humanismo e do antropocentrismo, mudaria a retórica “pessimista” do eco-extremismo? Ou seja, se a Natureza vence no fim da história, e o homem civilizado é o “vilão derrotado”, isso significaria que os “verdadeiros niilistas” são os que defendem a civilização, e, (por que não?) a sociedade e a humanidade propriamente dita. O que você acha desta análise?

Xale: A mudança de percepção da qual você fala teria que ser radical, teríamos que passar de pessimistas a otimistas, e de niilistas a positivistas.

Talvez haja por aí algum eco-extremista ou não propriamente dito que, dado o seu desenvolvimento cultural, suas condições sociais, tenha uma percepção distinta de tudo isso e que, como você menciona, considera a humanidade moderna como os verdadeiros niilistas, embora se tivesse tal percepção, penso que isso não mudaria a ideia central da defesa individualista da natureza selvagem e o reconhecimento encarnado de deidades antigas ligadas a essa natureza que penso que são as bases fundamentais da tendência.

Mas a realidade dita este cenário pessimista e é nele em que nos desenvolvemos, não temos outra escolha a optar e agir em conformidade.

HH: Qual é o papel da delinquência no eco-extremismo? Parece que ele tem surgido como um tema significante nos blogs, na Revista Regresión, etc. O que você diria para as pessoas que se opõem à delinquência dizendo que ela também é parte da civilização e não merece ser idealizada?

Xale: As atividades delinquenciais são uma parte fundamental da tendência do eco-extremismo. É delinquência roubar, plantar bombas, incendiar coisas, ameaçar pessoas, adquirir os ingredientes para a fabricação de mesclas explosivas, transportar explosivos e armas, armazená-los, conspirar com individualistas de outras partes do mundo para executar atentados, assassinar pessoas; inclusive é um delito grave (dependendo do país onde você esteja) difundir, traduzir e editar este tipo de mensagem incitando direta ou indiretamente a cometer crimes, etc. Nós eco-extremistas somos delinquentes, criminais, assaltantes, assassinos e atentadores, essa é a essência desta tendência, a sua natureza. Nisto não há uma idealização, há uma prática herdada dos selvagens nus que roubavam gado dos espanhóis, dos que os emboscavam e assaltavam suas caravanas, daqueles que assassinavam o inimigo, dos que invadiam povoados inteiros reduzindo-os à cinzas, dos que afiavam as pontas de suas flechas embebecidas de veneno, etc., uma prática que seguimos, só que em um contexto e época diferente, mas que no fim das contas a mesma guerra é levada a cabo. Essa coisa referente à prática da delinquência, mas como termo, temos cunhado como retórica. Se a sociedade e as autoridades dizem que somos delinquentes isso nós somos, se dizem que somos terroristas isso também somos, esses rótulos não nos assustam, não vamos nos defender dizendo que não somos criminosos porque dentro de seus términos jurídicos nós somos, não vamos nos indignar como a maioria dos “revolucionários” e radicais fazem quando nos chamam destas formas, os eco-extremistas não defendem causas “justas”, não representam sua “compaixão” e seu “humanismo”, pelo contrário, representam a violência e o desprezo pela vida civilizada.

É verdade que muitas pessoas veem a delinquência como parte da civilização, muitos talvez pensem que é produto das condições sociais na qual estão submetidas as pessoas dentro da civilização, e em parte isso é verdade. Evidentemente, se a civilização não existisse a delinquência dentro do aspecto jurídico muito menos, mas repito, apenas dentro do aspecto jurídico, uma vez que os “crimes” contra alguém existiriam sem civilização. Mas mesmo sem civilização os atos delinquenciais seriam classificados como crimes? Ou seriam classificados como retribuições? Nesta era moderna dá no mesmo qualquer uma das duas categorizações? É a delinquência uma atividade que surge dos problemas de uma civilização ou pode ser considerada como uma consequência sem que esteja estritamente relacionada com as condições civilizadas? Devemos recordar que tudo neste mundo e fora dele é regido por ciclos, tudo é um constante movimento onde cada ação contribui uma reação.

Sobre isso colocarei um exemplo. Os astecas consideravam bárbaros e incivilizados os teochichimecas e não se atreviam a explorar a Grande Chichimeca, e quando fizeram isso deram de cara com selvagens hostis que os expulsaram violentamente. Os astecas não consideravam esses nativos criminosos ou delinquentes, mas simplesmente “não civilizados”, gente sem cultura, etc. Sob esta lógica os astecas se concentraram então em erguer sua civilização sem se meter em territórios da Teotlalpan Tlacochcalco Mictlampa (“lugar do norte onde se esconde a morte”, em nahuatl), talvez suas deidades lhes recomendassem a não se meter com os teochichimecas e essa recomendação eles houvessem escutado e a respeitaram. Após isso se dedicaram a conquistar e expandir seu primeiro império sob outras tribos que eram mais fáceis de dominar. Os chichimecas de guerra ao verem que os civilizados pré-hispânicos não entravam em seus territórios não viram a necessidade de causar um conflito generalizado contra estes.

Quando os espanhóis chegaram na Grande Chichimeca empreenderam uma campanha à sangue e fogo contra esses incivilizados malditos, e eles responderam com uma fúria semelhante à do branco, inclusive pior. Com isso foram então considerados criminosos pelas leis da coroa espanhola e foram presos, escravizados, domesticados ou exterminados. Ou seja, a ação dos espanhóis que se meteram com os teochichimecas provocou uma reação destes.

Mesmo se os ocidentais não tivessem chegado com essa insaciável atitude de subjugar a tudo e a todos, penso que os teochichimecas tivessem seguido com suas vidas simples e às vezes guerreando com tribos vizinhas como era há séculos tradição dada sua natureza conflituosa.

O mesmo se passa com os eco-extremistas dado que a civilização quer nos artificializar, nos mecanizar e nos domesticar completamente. Frente a isso nós respondemos violentamente como fizeram nossos ancestrais, e é deste modo que a delinquência não é completamente um produto da civilização moderna como tal, não surge com ela, é dado o nome de “crime” pelas leis dela, mas na verdade é uma consequência geral da ação dependendo do sistema estabelecido; chama-se civilização, sistema de dominação, etc. Todo este raciocínio baseia-se apenas no aspecto jurídico-histórico, penal-oficialista, mas se destroçarmos o termo da “delinquência” um pouco mais veremos que é muito relativo e que se apoia em uma posição moral fixa assim como exemplifico a seguir:

– Um homem assalta um banco à mão armada, ameaça explodir os miolos da cabeça do caixa se este não lhe der todo o dinheiro. Neste caso, o assaltante talvez considere que neste momento esteja cometendo um crime ou talvez não, talvez considere que esteja fazendo algo “ruim” ou talvez não, talvez como muitos assaltantes da Cidade do México considere o assalto à mão armada apenas como mais um “trabalho” onde se consegue dinheiro se arriscando, empregando força e inteligência assim como faz um mineiro, um limpador de vidros de grandes edifícios ou um trabalhador metalúrgico. Mas para o caixa, para o gerente da agência bancária e para a polícia, esse homem é um delinquente e está trabalhando “mal”.

– Um trabalhador de um matadouro mata dezenas de cabeças de gado diariamente. Ele corta a garganta com uma faca bastante afiada para que sangrem até a morte e sua carne possa ser processada. É um trabalho sujo, mas no fim das contas é um trabalho que o empregado considera “bom”, pois no fim de semana consegue uma remuneração para sustentar sua família e como um adicional contribui com a indústria alimentícia. Cortar gargantas de gados não é considerado “ruim” e muito menos um crime, mas para muitos veganos radicais o que este senhor que trabalha no matadouro faz é “ruim”, e é um delinquente por assassinar animais para que os outros comam, e por isso os veganos decidem incendiar seu carro.

– Um estudante de direito tem vontade de “triunfar” na vida, para isso durante sua vida acadêmica ele não se importa de passar por cima dos outros para alcançar ser alguém reconhecido dentro da advocacia. Ele utiliza artimanhas para conseguir seus títulos e, finalmente, torna-se um advogado importante. Em sua carreira se encarrega de por na cadeia pessoas acusadas falsamente e beneficiar seus clientes que sempre são ricos. Para o advogado isso não é “ruim” e muito menos ele se considera um delinquente por prender pessoas por meio de provas falsas enquanto recebia uma grande quantidade de dinheiro por cada caso ganho ao mesmo tempo que seus clientes endinheirados ficavam satisfeitos. Mas os familiares das pessoas que foram presas não pensam como ele, para eles não é “bom” o que faz o advogado, e um deles, em especial, o considera um delinquente, um criminoso, e sabendo que para este tipo de pessoa não há juiz que julgue, o familiar decide segui-lo e lhe mete um tiro na cabeça.

Como é possível ver nestes exemplos e como eu disse acima, se analisarmos o término “delinquência” em muitos casos veremos que é relativo. Claro, os eco-extremistas não veem a atividade delinquencial como algo “ruim” nem como algo “bom”, mas sim como uma consequência, empregando e defendendo o termo dentro da retórica que nos caracteriza.

HH: O que você diria da turma de Zerzan que acredita que os eco-extremistas deveriam fugir para a serra para lutar contra os cartéis para libertar os terrenos selvagens?

Xale: Caramba! Outra vez Zerzan e seus apóstolos. Cada vez mais me surpreende sua imbecilidade e a falta de coerência em suas críticas. Ha-ha, nota-se que acabaram suas críticas e agora seguem vomitando barbaridades como essas. Dizer isso é como se um ignorante perguntasse a estes anarco-primitivistas zerzianos, “por quê criticam tanto a tecnologia e possuem um programa de rádio na internet?”. Foram estúpidos ao dizer que temos que combater os cartéis para que deixem em paz as zonas montanhosas onde têm presença.

Para responder à sua pergunta eu perguntaria a Zerzan e a seus discípulos, porque teríamos que fugir para as montanhas e lutar com assassinos deste ou daquele cartel? Isso teríamos que fazer se nossa meta fosse “libertar a terra”, se nossa meta fosse “reselvagear” ao estilo gringo, mas como não temos essas finalidades, dane-se. Não resta dúvidas que o chefe Zerzan e seus subordinados apenas pensam dentro de seus termos, não podem fazer uma crítica sincera ou certeira porque não conseguem sair da sua mentalidade quadrada ondem pensam que tem a razão em tudo que pregam. Que lástima. Esperávamos que com tudo o que foi escrito contra o seu (anarco) primitivismo fosse sacada uma crítica adequada, mas nos equivocamos, talvez seja para uma outra vida…

HH: Com esta pergunta termina nossa conversa. A verdade é que poucos que leem este texto estarão de acordo com todo seu conteúdo, mas a verdade é que parece que o eco-extremismo não tem um caminho fixo previsível. É verdade que, como tendência definida, é muito jovem. Tem apenas cinco anos, e mudou bastante em muitos de seus aspectos. Mas nós estamos vivendo nas ruínas das utopias fracassadas, sejam socialistas, capitalistas ou religiosas, e o eco-extremismo seguirá sendo uma opção dentro deste âmbito. As pessoas odeiam o eco-extremismo não apenas porque ele se opõe à sociedade, mas também porque a reflete sem as ilusões dos civilizados, reflete o desgosto e a frustração do que os hiper-civilizados sentem, porém não podem mudar. É um ataque contra todas as mentiras de um mundo domesticado. Nem os próprios idealistas engolem a pílula do otimismo e do humanismo. O mundo está no precipício e não há como regressar. Alea iacta est.

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