(es) Excursionismo

Traducción del texto “Hiking”.

Traducción a cargo de Zúpay.


Escenas de una doble vida

“Solo queremos que quede claro que, ningún ser humano estará tranquilo en la naturaleza, nosotros no nos creemos coyotes, lobos, entes, ni nada de eso, pero sí somos aquellos que no dudaremos en disparar un arma para que ningún ser humano pise la poca naturaleza semi-virgen que aún existe, por eso desde aquí advertimos que ningún eventillo de esos que organizan como la “montaña fantasma”, visitas al “bosque de las luciérnagas”, paseos por bosques, eventos humanistas y estúpidos de “supervivencia primitivista”, ninguna persona es bienvenida en la naturaleza, será mejor que se abstengan a querer introducirse y mejor se queden en sus malditas ciudades.

Vigésimo noveno Comunicado de ITS/GITS

“Quiero vivir en los bosques con depredadores. No quiero ser el animal más peligroso en los bosques cuando entro en ellos. Me gusta saber que hay un depredador más grande allí afuera, uno que pertenece y encaja en un ecosistema saludable. Odio la idea de la naturaleza como un espacio rural, librada de todas la amenazas. Esa es la visión del invasor, no la mía.”

Rod Coronado, “La resilisencia de lo Salvaje: Lobos Hablando y Asechando con Rod Coronado.”

Repaso Verde y Negro no. 1. (Primavera 2015), página 108

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Cuando camino por los bosques, intento estar lo más atento que puedo. Pero en el fondo de mi mente, sé que estoy en un lugar seguro. De hecho, incluso les digo a mis hijas en ocasiones que el lugar en el que estoy más nervioso con ellas, es el estacionamiento del shopping suburbano. Este es el lugar más anti-natural que un humano podría concebir, lo cual es la razón por la cual es de lo más provocador de ansiedad que uno podría imaginar. De cualquier forma, el problema real son los autos retrocediendo, lo cual es una de las situaciones más notables para accidentes de autos. Los niños, al ser pequeños, podrían ser arrollados fácilmente por un conductor que no presta atención de lo que esta atrás de él. En comparación al bosque de aquí, lo más que se podrían encontrar sería una serpiente o podrían pararse sobre un hormiguero. Si tienen mucha suerte, podrían llegar a encontrarse con un lagarto tomando sol, al lado de un pantano o una lagunita. Pero los lagartos son a menudo tímidos, y huirían hacia el agua si alguien se los encuentra.

Irónicamente, en lo salvaje hacia el Oeste, incluso en lugares que se ven mucho más desarrollados, caminar en la naturaleza podría potencialmente ser una proposición mucho más peligrosa. Cuando viva en las montañas de California Central, siempre tenía miedo de encontrarme con un león de montaña, especialmente cuando alguien decía que había visto uno en alguna mañana, fuera del lugar en donde me estaba quedando. Recuerdo que me quedaba en otro lado, y tenía que salir a caminar muy temprano a la mañana, en plena oscuridad, y estaba desesperadamente asustado de encontrarme con un león de montaña o un oso. Los cerdos salvajes eran también una preocupación. En el desierto, eran los perros vagabundos a los cuales más les temía, y llevaba una vara. Una serpiente de cascabel podía ser fácilmente evadida: a diferencia de los pantanosos bosques de pinos, hay poco pasto en el desierto para que se escondan. Lo más que vi fue un pequeño lince y un coyote algo demacrado. Verme difícilmente rompió su paso, y siguió vagando.

También vi cosas menos amenazantes. Los ciervos abundan en el Oeste, donde el hecho de que se los cace está regulado estrictamente, sino totalmente prohibido. Caminar en las tierras de Robinsón Jeffers, específicamente en Point Lobos (Punto Lobos), llegué a estar a seis pies de un ciervo, parados frente a frente. Me miro y no tenía miedo. Por semanas en uno de los lugares en los que me estaba quedando, mencionado arriba, una familia de ciervos pasaba todas las tardes cerca de las cinco en punto: una cierva y cerca de cinco cervatos. Una mañana, me desperté para encontrar un apuesto ciervo con astas prominentes que había sido atropellado pradera abajo. Esa visión rompió mi corazón.

Hubo otros encuentros, y habrá más sin dudas. Pero estoy empezando a darme cuenta de que estas epifanías del Dios Salvaje del mundo, se manifiestan dentro de la cautividad Babilónica, una corta pero trágica época en la cual un animal, ha decidido que dominara a todo el resto, y que todo el resto le servirán mientras que a su existencia se le pueda sacar cierto beneficio. Por ejemplo, los lagartos en esta zona casi se extinguieron a principios del siglo pasado. Osos, lobos, panteras y visones vagaron alguna vez por estos bosques. Sin duda, el gran coro de aves fue una gran orquesta hasta hace no tanto. El bosque abre de vez en cuando Mausoleos a cielo abierto, e inequívocamente silenciosos en comparación a cuando una sinfonía total de animales añadía sus medidas de música. Y ellos (los bosques actuales)*1 fueron hechos de esta manera por y para el hombre. Ya he comentado como mi área natal en California fue cambiada más allá de lo reconocible.

Declaro todo esto porque se me ha pedido recientemente que reflexiones acerca de los salvaje*2. Para mí, no hay tal cosa. “La naturaleza” existe completamente a discreción del hombre. Lee un libro como Tierra de ciervos: La Caza de América para el Balance Ecológico y la Esencia de lo Salvaje, y te das cuenta de que incluso los salvajes e impresionantes ciervos son meramente un producto de la civilización: una población a la que se le permite vagar y que son extraídos de acuerdo a cuotas muy estrictas del gobierno. De hecho, la forma en la que algunas personas cazan ciervos, usando maíz para ciervos y puestos de caza para dispararles, dado que los ciervos no pueden alzar su mirada, da más para una masacre que para una cacería. Hay incluso todo un procedimiento que uno debe seguir si golpea a un ciervo con el auto (lo cual es un accidente muy común en algunas partes de los Estados Unidos.)  En partes del Sur, mientras que están rebosantes de árboles, son de todas formas cosechadas de acuerdo con cierta agenda. Está la temporada de lagartos, la temporada de patos, etc. etc. Considerando el número de armas en esta parte del mundo, y el entusiasmo de algunos por usarla en contra de animales comparativamente indefensos, lo único que previene a estas criaturas de extinguirse es el Estado. Suficientes animales, una vez que el gobierno fue menos entusiasta por protegerlos, se han extinto apoyando esta hipótesis.

Así que cuando la gente piensa que el Estado está en oposición a la “Naturaleza”. Estoy algo reacio a concordar. Si el Estado y la sociedad tecno-industrial colapsaran mañana, los primeros en irse serian todos los animales. Todos los ciervos: muertos. Tortugas: muertas. Lagunitas y estanques: saturados por la pesca. La gente incluso comenzaría a matar a los mapaches y las zarigüeyas (las cuales he oído que están bien si se las acompaña con batatas). Quizás comiencen incluso a comerse los armadillos, los cuales se dice que llevan lepra, y luego los perros y los gatos, y así en más. Muchas novelas distopicas se han escrito sobre esto. Si la sociedad tecno-industrial colapsara mañana, el leve pero entusiasta coro del bosque de hoy en día caería en un silencio total, mientras que millones de humanos vagarían por los espacios silvestres buscando carne de la que alimentarse. La descripción de Paul Theroux del silencioso campo de Angola destrozado por la guerra, en su libro, El Último Tren a Zona Verde, se me viene a la cabeza.

Por su puesto, ahora es mucho más peligroso vagar por los barrios bajos. Lo sé, al haber sido asaltado una vez, tarde en la noche, en California (no se llevaron nada, y descubrí que podía soportar un puñetazo). Los tiroteos usualmente ocurren por las noches, tanto como todos los tipos de asesinatos, robos de autos, violaciones, asaltos, etc.  Homo homini lupus*3, especialmente cuando todos los lupi reales, han sido masacrados por la mano del homo sapiens. O quizás no tan sabio al intentar crear un mundo en el que él es el único depredador al que temerle. Es cierto, quizás, que la única Naturaleza Salvaje que queda está en el corazón del hombre: en su mortal, corazón, frío, en donde solo otros hombres son la presa. Al final, este es el mundo que hemos creado. Uno en el cual la única forma de replicar la sensación del hombre primitivo, caminando por el bosque primaveral, es acosar a otro hombre en el bosque artificial de concreto, concebido por fuera de su propio genio chicato. Allí al menos debe permanecer alerta y consciente de su propia mortalidad. El bosque real, la conserva que le sobró a la civilización, es como un claustro monástico en comparación.

De todas maneras, pienso, que puedo adentrarme en el bosque, en el pantano, y en las aguas para expresar mi pena. Quizás algún día, otro hombre pueda sentir la plenitud de vivir entre árboles, rocas y aguas; en donde él es meramente otro animal, la potencial comida de alguien, y solo otra voz en la gran Rueda Cósmica. Esto y nada más. Quizás esto pase nuevamente en el sueño del Mundo, quizás no, Pero no volveré a cometer el error de creer que soy yo quien está soñando.

 

1* Aclaración del traductor.

2* Referido en este caso a áreas salvajes, geográficamente.

3* (El hombre es el lobo del hombre)

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