(INTERNACIONAL) COMUNICADO 93 DE ITS

I

“no hay un fin para esta guerra que libramos, no hay un fin en la confrontación, esto es heredado de generación en generación, y ante este monstruo de mil cabezas no hay certeza de que podamos derrotarlo. En este sentido ITS es pesimista pero realista a la vez, no hay nada que ganar, porque quien piensa ganar desde ese momento ya ha perdido. Muchos no entienden esta lógica, siguen con la misma visión del guerrillero setentero, el cual anhelaba ganar su guerra y establecer una revolución la cual siempre se tornó en reforma, nosotros no queremos un cambio de poder, no queremos el derrocamiento de la civilización para el reinado de la naturaleza (como lo quieren los tontos primitivistas), porque aunque eso se pueda dar en unos cientos de años, no lo vemos realizable hoy en día, por eso es que solo queremos el caos dentro de la civilización, no queremos ganar nada ni derrotar a la civilización (aparte porque es prácticamente imposible que un grupo de individuos puedan realizar semejante cosa), solo nos queda la desestabilización, hacer que la desesperanza y el desmadre reine, nosotros libramos una guerra individual, y en ese sentido la ganamos cuando salimos sanos y salvos de un atentado, cuando asestamos la puñalada o la bala en el objetivo y este muere, es ahí cuando el ego del individualista sube y se exalta con su acción, pero esto se queda en el plano individual y no va más allá (…) nosotros vivimos en el presente y a condiciones extremistas, respuestas extremistas.”
X.

Esta cita resume una de nuestras báses teóricas principales, lo hemos dejado claro mucha veces, hemos asumido que no podemos ganar, que ni con todos nuestros ataques podríamos jamás ni siquiera llegar a derrumbar una parte parcial del sistema o llegar a hacerle un daño de gran envergadura. Cada objetivo material destruido con fuego o explosivos es prontamente reconstruido y puesto en funcionamiento de nuevo. Cada cientifico, investigador, policía o ciudadano común que herimos o matamos es prontamente sustituido por otro. Y asi la rueda del progreso y la máquina social sigue girando, impasible a todo lo que pase, hasta que en el algún momento, ya sea por su propia insostenibilidad o por otras causas, todo se precipite y caiga al abismo. Que seamos conscientes de todo esto y lo asumamos como una realidad imperturbable no implica que no seamos conscientes de lo que nos rodea, de los cambios que se sucitan en la sociedad enferma en la que vivimos y de las oportunidades que se nos brindan.

Los acontecimientos de los ultimos meses no hacen mas que confirmar que la civilización y el mundo que conocemos ha entrado en un periodo de decadencia, esto desde luego no es algo nuevo pero es en momentos como este cuando más se acentua y se hace muy obvio. El orden impuesto se tambalea, las economías se desploman, aumentan las tendencias autoritarias de los gobiernos al mismo tiempo que estallan insurrecciones masivas, la tensión social se dispara y ahora un virus causa una pandemia global que ni todos sus medios tecnológicos, humanos ni toda su enrevesada burocracia, cuarentenas y cierres de paises enteros han conseguido frenar, el ser humano moderno y civilizado tiembla ante el oscuro presente-futuro que se avecina, todos se preguntan como es posible que esto haya pasado y nadie sabe con certeza lo que está por llegar.

Lo que si parece seguro es que vienen tiempos revueltos, el sistema ha dado muestras evidentes de sus multiples fallas e imperfecciones, desde luego nosotros tampoco sabemos a ciencia cierta lo que va a pasar, no sabemos si habrá un colapso financiero global del cual el mundo no se recupere, no sabemos si la pandemia del coronavirus acabara en unos meses o por el contrario se convertirar en una verdadera amenaza para la civilización y la vida humana aún mas grave de lo que ya es, lo que sí sabemos es que hay un antes y un después en el mundo tal como lo conocemos y aunque se acabe volviendo a la normalidad, creemos que nada volverá a ser igual.

II

La humanidad tiembla ante el COVID19, algo tan insignificante para los humanos modernos, nos ha hecho recordar la fragilidad de la vida humana, la fragilidad de la civilización y de la supuesta gloria de la humanidad, de todo cuanto existe por la mano del hombre y los ha puesto a todos a temblar frente al embiste de un elemento natural microscópico.

Ahora nos inundan de discursos y propaganda, por todas partes los políticos, los medios y las celebridades sermonean a las masas ansiosas de que alguien venga a arrelgar sus problemas, nos dicen que vendran tiempos difíciles pero que “todos juntos” lo superaremos, que hemos de apretarnos el cinturón para superar esta crisis y volver a la normalidad. Ahora muchos, sobre todo de las clases medias pequeñoburguesas, ven como todo lo que daban por seguro desaparece de golpe. Ellos pensaban que viviendo según dicta lo establecido, agachando la cabeza y obedeciendo tendrían una buena vida, buenos estudios, un buen trabajo y un buen futuro, su propia versión del “sueño americano”. Pero la vida no es un camino recto ya trazado en el mapa si no una trayectoria caótica donde nunca se sabe lo que va a pasar, lo único que tenemos es la incertidumbre.

Con todas las consecuencias “negativas” que el COVID19 pueda traer y afectarnos directamente también para nosotros (restricción de movimiento, aumento del control social, empobrecimiento o la enfermedad inclusive la muerte para nosotros mismos o algun ser querido..etc) aún con todo, es un escenario que preferimos infitas veces antes que volver a la normalidad de la vida mundana de los civilizados. Los tiempos duros no nos asustan, de hecho, los deseamos, no solo por que abren muchas posibilidades interesantes para nosotros (y no solo para nosotros) si no porque es en medio del desastre donde nos encontrámos realmente cómodos. Si la elección es entre la normalidad de la vida en la sociedad civilizada y la barbarie, la elección esta clara para nosotros.

III

“¡Maldito rincón del mundo, tu infamia hace reír al tiempo con una mueca burlona y tu desdicha no ha enternecido a ningún corazón delicado deseoso de fúnebres encantos! Visto desde los Balcanes, el universo es un arrabal por el que callejean mujerzuelas sifilíticas y zíngaros asesinos.
Su tremenda pasión por la basura, de revolverla al alegre son de trompetas funerarias, ni siquiera pudo inventar un dios libidinoso. ¿Qué astro anhelante de periferias habría podido caer por ahí? ¡Gusanos bulliciosos bailando la danza de la lepra!
C.

Ahora todo vuelve a reverdecer, avistamientos de animales “extraños” se presentan en las ciudades y puertos, las costas se limpian y el mar es cristalino o bioluminicente, se dejaron de emitir grandes cantidades de contaminantes, las ciudades mas asquerosamente pobladas lucen solitarias, el horizonte ya no tiene esa nata gris que imperaba hace unos meses atrás, la pandemia NO está dejando ver un “mundo nuevo”, está dejando ver el mundo como REALMENTE sería sin todas las consecuencias negativas que le hemos causado como especie. Lo salvaje “celebra” la purga de humanos, se manifiesta como nunca antes, 15 volcanes estallando en América, Europa y Asia, un incendio voráz ameazando la vieja planta nuclear de Chernobyl, tornados destruyendolo todo a su paso en Texas, alertas por el calor extremo en diferentes partes del globo, y todo deja ver la fragilidad de la especie humana, su patética y efímera existencia, ¡cuanta razón hemos tenido los misántropos que apostamos por el desden hacia el progreso humano! la vida puede serguir, continuar con su ciclo sin nosotros, la prueba está frente a sus malditos ojos y algunos aun reniegan de eso, pútridos humanistas, progresistas viciosos de los espejos negros con destellos de modernidad, incubadoras pestilentes de sedentarismo exaservado, que se sepa que NO vamos a hacer ningún esfuerzo para volver a la normalidad, no vamos a trabajar “todos unidos” para superar esta o ninguna otra crisis, no queremos que la sociedad se recupere y que volvamos al curso de las cosas. Vamos a trabajar, y muy duro, para empujarlo todo por el precipicio, para seguir esparciendo el caos, para llevar la situación a lo peor de lo peor.

IV

Se avecinan dias de Caos, y es ahi donde los individualistas deben centrar sus fuerzas y sus recursos. Porque si bien hemos dejado claro que no podemos ganar ni destruir la civilización tecno-industrial, sus muchas fallas y agujeros pueden ser aprovechados por individualistas como nosotros para asestar golpes certeros que contribuyan a hundirlo todo más aún en el caos y el desmadre. No hace falta ser adivino para vaticinar lo que se le viene encima a la humanidad. Y es en este escenario tan propicio para grupos como el nuestro donde nosotros incitamos a todos los individualistas que conforman las siglas alrededor de todo el mundo, y mas allá de nuestro grupo a todos quienes sienten el llamado de lo Salvaje, a quienes ansían ver el Caos esparcido por cada rincón del mundo, a quienes esperan pacientemente por el momento de atacar, a quienes viven para provocar el ocaso social, a que se preparen, afilen sus cuchillos, carguen sus balas, preparen sus explosivos, estudien sus objetivos, revisen sus prácticas de seguridad y estén atentos para el momento del desborde.

Como hemos dicho, el sistema tiene muchas fallas, y éstas ofrecen muchas oportunidades donde se le puede atacar para crear gran desestabilización y más aún en los tiempos que corren, dejaremos a cada individualista que elija y estudie cuidadosamente los objetivos que mas les plazca, ya sean tanto incendios, asesinatos, bombazos o infiltrandose en los disturbios e insurrecciones que sin duda estallarán en gran parte del planeta y se agravarán en los lugares donde ya existe una conflictividad latente. Poco nos importa ya que nos intenten silenciar o nos ignoren, como hicieron con nuestro comunicado donde reivindicamos la bomba en la estación de policia de Zografou en Grecia, igual que no nos importa en absoluto las criticas estériles de los humanistas bastardos, derechistas o izquierdistas, ni de los anarco-cristianos con su doble moral oportunista. Estamos aquí, seguimos vivos, libres y peligrosos, no hemos perdido el tiempo. Ya estamos haciendo nuestras tareas, y pronto volverán a tener noticias nuestras. Cuando la sangre vuelva a salpicar el asfalto, cuando el estruendo de la explosión sacuda la normalidad cotidiana y el fuego devore sus estructuras les vendrá un solo nombre a la cabeza: ITS.

¡HUNDAMOS LO EXISTENTE EN LA CAOS Y EL SALVAJISMO!
¡ADELANTE ITS!

Individualistas Tendiendo a lo Salvaje – Europa
Individualistas Tendiendo a lo Salvaje – América

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