La Unión de los Creadores Intencionales de Sí Mismos

“Verein von Egoisten” – He elegido traducir esto como “asociación de egoístas” en mi traducción de Der Einzige und Sein Eigentum (“El único y su propiedad”). Pero los egoístas conscientes, es decir, los creadores intencionales de sí mismos, no se asocian formando grupos permanentes, sino a través de un entrelazamiento continuo de actividades, una incesante unión y separación, cada uno de los cuales participa de acuerdo con su propio proyecto de creación. Entonces, para aclarar esta idea, llamaré aquí a la asociación de egoístas la unión de los creadores intencionales de sí mismos(1)

Muchos tienen la concepción errónea de que todos los egoístas son solitarios (y que los solitarios evitan relacionarse). Como si sólo aquellos dispuestos a someterse a un grupo fueran los únicos que se relacionan o interactúan. Yo argumentaría todo lo contrario. Cuando me someto a un grupo, yo –como yo– no me relaciono con ningún individuo de carne y hueso. Me sumerjo en la identidad del grupo y me “relaciono” como tal con otras identidades abstractas. Sólo al separarme de todos los grupos, me vuelvo capaz de relacionarme con los demás como mi yo real y siempre-cambiante. Incluso si yo fuera un solitario (y en ocasiones lo soy), estaría creando mis interacciones con los demás como yo elijo, porque yo sólo puedo existir como yo mismo en relación con mis propiedades, es decir, en relación con el mundo que yo percibo y concibo, en relación a los otros de los cuales yo elijo distinguirme y distanciarme. Estas relaciones, estas interacciones que yo hago con otros serían la manera en que yo me creo a mí mismo como un solitario.

Pero la mayoría de las veces intento crearme a mí mismo, a mi vida, a mi mundo, junto con otros. Quiero unirme con ellos para entretejer mi vida y mi mundo con los suyos. Veo esto como mi riqueza real, como mi propiedad, como esencial para mi auto-creación voluntaria y mi auto-disfrute. Asi que nunca me someto a ningún grupo. En vez de eso, busco a aquellos que, como yo, están dispuestos a crearse, devorarse y divertirse con intención, y busco la forma en que pueda potenciar mi proyecto auto-creativo al entretejerlo por un tiempo con el de ellos, uniéndome con ellos por un tiempo para aumentar la fortaleza de cada uno y la riqueza de cada uno. En los mundos que tú y yo compartimos, los mundos inter-individuales donde tus experiencias y las mías se corresponden, cada uno de nosotros se encuentra con muchas cosas que se interponen en el camino de nuestra auto-creación intencional y auto-disfrute, que actúan para suprimir la auto-actividad e imponernos roles, identidades y relaciones estáticas para hacernos parte de un grupo u otro. En particular, tú y yo nos enfrentamos a los individuos que desempeñan los roles institucionalizados que configuran las relaciones estandarizadas de las ficciones conocidas como el Estado y la economía, y las estructuras tecnológicas industriales y postindustriales que configuran a los seres humanos en una masa(2). Aunque las actividades de los individuos forman estas instituciones y crean y mantienen estas estructuras tecnológicas, los individuos se pierden en estos sistemas estáticos y estandarizados de relaciones, de modo que los sistemas parecen formar entidades en sí mismas más poderosas que los individuos que las mantienen con vida. Incluso yo, un creador intencional de sí mismo, a menudo choco contra estos sistemas, y me veo forzado de varias maneras a interactuar. Lo hago con hostilidad, en rebelión, y obtengo todo lo que puedo para mí mismo de esta interacción forzada, mientras hago cualquier daño que pueda, y escapo lo más rápido que puedo, para no dejarme arrastrar.

Es aquí donde radica el poder en la unión de los creadores intencionales de sí mismos. Si tú y yo entretejemos nuestros mundos en aquellos casos en los que nuestros intereses, nuestros placeres, nuestras batallas, etc., se corresponden, entonces yo aumento mi fuerza con tu fuerza y tú aumentas la tuya con la mía. Contra los mundos aparentemente arrolladores del poder institucional y la masificación tecnológica, cada uno de nosotros se vuelve más fuerte, más capaz de auto-creación y auto-disfrute. Pero sólo mientras cada uno de nosotros recuerde separarse tan pronto como tus intereses, placeres, batallas, etc., ya no se correspondan con los míos. Si tú y yo olvidásemos esto, entonces nuestra unión, nuestra asociación, dejaría de ser tuya y mía, y en su lugar devendría una sociedad, una comunidad o una colectividad a la que tú y yo pertenecemos. Nuestra unión sigue siendo nuestra, sólo porque tú y yo podemos elegir separarnos en cualquier momento.

[Publicado en el número 14 (agosto, 2014) de la publicación “My Own”] traducción: Lapislázuli

(1) Me encanta usar la palabra “egoísta”. Provoca a la gente, y me encanta hacer eso. Pero también quiero dejar en claro que un egoísta consciente se creará a sí mismo en cada momento y esta auto-creación (y auto-devoración/auto-disfrute) conforma lo que llamo aquí egoísmo.

(2) A pesar de las computadoras “personales”, portátiles, etc., que puedes llevar contigo, esto es tan cierto para la tecnología cibernética como para la fábrica. De hecho, internet crea una masa humana global en la que los individuos se reducen a la misma actividad básica: la aceptación y la entrega de la mera “información”, por lo tanto, se mantienen en formación. Esta tecnología también ha destruido efectivamente la privacidad, un aspecto esencial de la asociación libre (o mejor aún, de la asociación propia).

Apio Ludd

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