(es) El Nihilismo ataca de nuevo

Traducción de “Nihilism strikes back”, a cargo de Zúpay.


Esta dimensión auto-destructiva no tiene nada que ver con las políticas del Este medio. Es incluso contra-productiva como estrategia. A pesar de que el ISIS proclama su misión para restaurar el califato, su nihilismo le imposibilita alcanzar una solución política, entablar ninguna forma de negociación, o alcanzar ninguna sociedad estable dentro de fronteras reconocibles.

La asociación sistemática con la muerte es una de las claves para entender la radicalización de hoy en día: la dimensión nihilista es central. Lo que seduce y fascina es la idea de la revuelta pura. La violencia no es un medio. Es un fin en sí mismo.

-De, ¿Quiénes son los nuevos jihadistas?

Ya he descripto extensamente porque el nihilismo no es precisamente mi taza de té. De cualquier forma, nuevos textos nihilistas que han salido recientemente (aliados con la tendencia eco-extremista) han aparecido tanto en la internet regular como en la Dark Net. A diferencia de la mayoría de los textos nihilistas que no me importan mucho, están violentamente orientados hacia afuera. Sobre las bases de las tácticas meramente, no tengo objeción para ellos. Por el contrario, pensé que un archivo de audio era necesario para algunos de ellos, así que produje uno.

Quizás el nihilismo es el álgebra de la agonía-mortal de la civilización, incluso si tal agonía termina siendo una prolongada y tortuosa aventura. Quizás todo revestimiento ideológico de este nihilismo subyacente no es importante al final. Uno puede manifestar el nihilismo al advocar por los umma al igual que uno puede hacerlo de formas más descaradas y menos mistificadas. De cualquier forma, aquellos de nosotros con una orientación más “ecológica” y espiritual, puede que nos sintamos algo inquietos por la inclinación egoísta/nihilista de los textos recientes.

No pienso que deberíamos, siendo que hay mucho lugar para inclinaciones más espirituales dentro de la Tendencia. De cualquier forma, también deberíamos llegar a apreciar el nihilismo como un profiláctico que nos mantiene honestos. Solía pensar que el eco-extremismo era una vía media entre el nihilismo y el primitivismo, pero ya no pienso que ese sea el caso.

Lo que va en contra de los hechos se hace comadrón de la esperanza: lo “que podría haber sido” a menudo se convierte en “lo que podría ser”, incluso cuando la probabilidad de escapar de una situación desagradable es casi nula. Vivir mucho en el pasado puede hacer que nos identifiquemos a nosotros mismos demasiado en el pasado, y esa es la esencia del romanticismo (del malo). Podemos lamentarnos por el pasado, incluso podemos alabarlo, pero no podemos comprenderlo totalmente, ni siquiera englobar nuestro ser actual en él. El mundo como es, es el único que podemos conocer, lo que pasó necesitaba ocurrir, incluso si esa premisa teleológica no está justificada realmente. Es, de cualquier forma, la única asunción que podemos hacer, porque las cosas simplemente no pueden ser de otra manera. El pasado forma parte de donde estamos ahora, pero no puede transformarnos en algo distinto. Somos lo que somos, híper-civilizados, contradictorios, y estamos enojados. Lo que posiblemente podríamos buscar en el pasado no es sanación, sino coraje, no la voluntad para crear, sino el impulso por destruir (animus delendi).

A la gente le incomoda cuando cito la Biblia Cristiana, así que lo seguiré haciendo. Esta vez, voy al Viejo Testamento, y la historia de Sansón y Dalila. Para aquellos que olvidaron sus lecciones de escuela dominguera, Sansón era un Nazareno prometido a Dios desde nacimiento por su madre, y le fue dada una fuerza sobrehumana por Dios a cambio de conservar sus votos como un Nazareno (específicamente, no cortarse el pelo). Con esta fuerza, él sirvió como un juez sobre Israel, defendiendo a su gente de sus enemigos. Dalila, una Filistea, sedujo a Sansón para que le cuente el secreto de sus poderes. Dalila luego le cortó el pelo y lo dejó indefenso. A Sansón luego, lo dejaron ciego y se le echó a la prisión de sus enemigos.

En la derrota y la desgracia, Sansón no le pidió a Yahvé, el Señor de los Ejércitos, poderoso en batalla, por su salvación o para tener su fuerza restaurada, para guiar a su gente una vez más. Él pidió meramente por un breve momento, fuerza para matar a sus enemigos y recuperar una mínima parte de su gloria:

Entonces clamó Sansón al Señor, y dijo: Señor Dios, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.

Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra.

 Y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Entonces se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.

El eco-extremista espiritual, así, sabe mejor que ponerse a rezar por la salvación de él/ella, o de la humanidad o incluso sus seres queridos. Como Sansón, él sabe que está condenado. Lo único que le pide a lo Desconocido es la fuerza para vengarse de sus enemigos, para golpear a aquellos que han golpeado a la Tierra con su domesticación y orgullo. No hay otra plegaria que el animal humano pueda ofrecer, ninguna otra que valga le pena ser oída. Sea que uno crea en espíritus o no, el odio es el mismo, los medios son los mismos, el fin es el mismo. Nada está resuelto hasta que pueda comenzar de nuevo, y ningún poder humano puede invertir lo que ese ha hecho.

La bomba, la bala y el filo: el resto es interpretación.

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