(es) El reino de los sueños

Traducción de “The dreamlike realm” de Ramon Elani.


“Esta vida de rocío se desvanecerá” -Dogen

“Verdaderamente, estar completo es regresar” – Hazdejing

La única verdad que existe se encuentra en lo profundo del bosque,

Cuando la prisa de la corriente, hinchada con lluvia de primavera,

Ahoga el ruido de la mente y el mundo humano del más allá.

El yo orgulloso y desafiante se desvanece en el olvido,

En los fuegos del sol de la mañana,

Cuando el amanecer se rompe sobre las montañas en la distancia

Y baña el bosque en luz radiante.

Una quietud se levanta como la niebla entre los árboles antiguos,

Lechos suaves de musgo, como un océano de verde esmeralda,

El olor espeso y mohoso de las hojas en descomposición.

Vagando entre troncos de árboles podridos,

Y vastas extensiones de setas rojas y blancas,

Entro al umbral,

El mundo más allá retrocede y se desvanece,

Me pierdo y me uno al espíritu del bosque.

Destruido, los fragmentos de mi conciencia

Se fusiona y mezcla con la corteza áspera,

El humus rico y picante

Los helechos balanceándose suavemente.

Pensamientos olvidados, susurros, secretos

Fluyen a través de las venas del bosque

Y encuentro el antiguo hogar de mi alma en las profundas raíces.

Y debajo de los pinos solitarios encuentro la sombra de mi alma,

La sombra que camina a mi lado.

En esa paz, hay solidificación, una unión

De una galaxia de facciones en guerra, paradojas y contradicciones.

El alma unida en sí misma, piezas dispares creciendo juntas,

Una psique restaurada.

Porque el aliento de la humanidad no es una cosa solitaria,

Es co-creado entre el aliento del mundo.

Los espíritus vienen y van dentro de nosotros,

A medida que pedazos de nuestra alma se disipan e irradian hacia afuera,

Entonces, para reunir a los espíritus dentro de nosotros mismos,

Y nos convertimos en una mirada.

Porque en el bosque sabemos que el alma es fuerza,

Una fuerza que no se origina dentro del yo,

El alma está constituida ampliamente, a lo largo de la existencia.

El espíritu interno no es una cosa libre, incondicionada.

No, mi espíritu está formado por el espíritu de las cosas.

El alma del mundo se encarna en nosotros.

Debemos aceptar que nuestra divinidad única se ha formado

Por la agencia y la intención del gran poder y de las fuerzas arbitrarias.

No sabemos quiénes somos,

“Ser, es un campo de fuerza”.

Los espíritus, dioses y demonios del mundo primordial

Habiendo pasado eones moldeándonos y guiándonos,

Ahora residen dentro de nosotros.

Lo que llamamos alma del yo, no es más

Que la acumulación de millones de años, vale la pena

De entidades psíquicas que se mezclaron en nosotros.

En el bosque, las piezas perdidas de nosotros mismos

Se reúnen con los espíritus que se quedaron atrás,

Aquellos que conservaron su individualidad y aún acechan

A través de los árboles bajo la sombría luz de la luna.

Si nos quedan dioses para invocar,

Se encuentran entre los bosques y arboledas.

Desterrados de la vida cotidiana, sus manos ya no se pueden sentir en nuestras vidas

Y nuestras almas, que nunca estuvieron separadas de los dioses,

Crecer solo, estancado y sucio.

Cualquier posibilidad quede socorrer a este pobre espíritu herido de humanidad,

Se encuentra es esos bosques embrujados.

Cruzo el límite de la piedra,

Me integro y vuelvo a unirme.

Engañado en la integridad de mi alma,

Regreso al mundo

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