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(en) Abe Cabrera talk again

Recientes audios incómodos de Abe Cabrera sobre los últimos acontecimientos en Estados Unidos referente al eco-extremismo y su desarrollo.

¡Fuerza para los teóricos de la Tendencia en tierras humanistas!


Diss track side B

Getting tired of your shit

EL ECO-EXTREMISMO EN ESTADOS UNIDOS

A propósito de la campaña contra el eco-extremismo y la pelea en la feria del libro anarquista en Seattle.

El principio

Es sabido por muchos, que los escritores y propagandistas en Estados Unidos que se identifican con la Tendencia del Eco-extremismo, han ido en aumento durante estas últimas lunas, tanto así que han sido ya varios proyectos que se conforman en aquellos territorios en donde los nativos más aguerridos compartían entornos con los búfalos, las águilas, los alces, los osos, los salmones, etc.

Las tierras del norte del continente americano están siendo ganadas por la Tendencia que se aleja del humanismo político y escupe burlonamente a los valores civilizados híper-morales.

El primero en difamar esta Tendencia es muy popular en los círculos anarco-primitivistas, Juan Zerzan fue quien se abalanzó en contras de esto desde que, incluso, no hubiera más propagandistas que el teórico Chahta-Ima. Zerzan encontró desde el principio una amenaza en el eco-extremismo al darse cuenta que si esto seguía avanzando, pronto sus tontas y políticamente correctas teorías se verían en serios problemas, y eso pasó.

Fue por eso que en su radio por internet (Anarchy Radio), Zerzan se desvivía vomitando infamias en contra de Reacción Salvaje (en su momento) para previamente criticar con una vara más estricta los actos y palabras de ITS en su fase de internacionalización.

Muchos se le fueron uniendo como sus patéticos perros de la revista Black and Green Review, y algunos cuantos “haters” de escritorio con mentalidad de adolescentes que deambulan en los pasadizos virtuales de Anarchist News.

Era obvio que los seguidores del humanismo a ultranza se manifestaran en contra de las incorrectas palabras y los “atroces” actos de ITS en México, Argentina, Chile y Brasil. Asustados se decían al oído “-Espero que ITS no llegue a Estados Unidos”, y eso fue lo que pasó, ITS no ha llegado a Estados Unidos, pero (aquí está el “pero”) poco a poco fueron llegando los más emblemáticos teóricos eco-extremistas que levantaron proyectos editoriales y que pusieron en circulación sitios web que reproducían el discurso en contra del progresismo humano.

Un desarrollo único

El fenómeno del eco-extremismo en Estados Unidos no puede ser comparado con ninguno otro, no puede ser comparado con el desarrollo que se dio en México o con lo que se está dando en Chile (por mencionar un par de ejemplos), no, el eco-extremismo en tierras norteñas ha ido en aumento y ha encontrado tierra fértil al toparse con las raíces salvajes que dejaron los sabios nativos en esos territorios, su crecimiento se debe también a la práctica heredada de los ecologistas radicales de antaño, que sin duda, sus contribuciones en su momento han influenciado a buena parte del eco-extremismo norteamericano; aparte de esto, la Tendencia se ha topado con un movimiento anarquista totalmente hipócrita, que vive inmerso en una doble moral bastante asquerosa, muchos de los que ahora se sienten atraídos por la Tendencia, se han cansado de los lineamientos políticos de izquierda y han ido a formar parte de las filas de los “inhumanistas” pese a las lloronas críticas de los mismos anarquistas.

Una campaña en contra

Pero este desarrollo único no puede seguir sin que existan complicaciones.

Desde 2016, ITS ha ido escalando su violencia en contra de diferentes objetivos, tanto así que al día de hoy el grupo terrorista en México ha asesinado a 6 personas, enumerando, un estudiante del IPN (mayo 2016), un trabajador de la UNAM (junio 2016), el vicerrector del Tec de Monterrey (febrero 2017), dos excursionistas (abril 2017) y una ex-universitaria de la UNAM (mayo 2017), encima, ITS se ha internacionalizado contando con más de un grupo activo en Chile, Argentina y Brasil (de momento), estos grupos han cometido atentados explosivos e incendiarios de consideración, han realizado amenazas de bomba y han generado movilizaciones policiacas importantes durante el último tiempo. Los grupos de ITS se han topado con la complicidad de otros grupos terroristas que se dejan ver su simpatía en diferentes partes de Europa. Todo este frenético avance hace que los grupos e individuos que nada tienen que ver con actos ilegales les llegue parte de la responsabilidad al compartir una Tendencia.

Y es que, el eco-extremismo que se había distinguido desde un principio por el uso de la violencia explícita implementada por los miembros de ITS y otros grupos de manera selectiva y/o indiscriminada en América Latina, en un momento específico comenzó a tener escritores que aportaban con reflexiones y estudios de manera teórica en Estados Unidos, era obvio que aunque el país del norte no tiene grupos de ITS registrados, estos se vieran afectados por las acciones de los grupo en países hispanohablantes.

Atassa y LBC

Este desarrollo en la Tendencia a nivel internacional, dejando de lado el contexto por el que pasa Estados Unidos con su nuevo presidente y con las hordas de descerebrados supremacistas tomando las calles, se ha topado con un movimiento de izquierdas que tildan todo lo que no les parece de “fascista”. Y es ahí cuando comienza la campaña en contra del eco-extremismo liderada precisamente por activistas gringos, los cuales han llenado sus sitios web de críticas infundadas, vagas e idiotas en contra de esta Tendencia que cada día se vuelve más fuerte.

La primera señal que tenemos para fundamentar esto es la publicación de la Revista Atassa, que si bien, el primer número fue un tremendo golpe para los difamadores humanistas evidenciando la llegada del eco-extremismo a Estados Unidos, el segundo número será un verdadero terremoto para esos mismos difamadores de la Tendencia.

La casa editorial “Little Black Cart” (LBC), se ha encargado de lanzar y difundir la revista, la campaña de los anarquistas en contra del eco-extremismo se ha centrado en difamar a sus integrantes diciendo que LBC tiene nexos con ITS, algo completamente estúpido, lo cual que deja ver la sucia jugarreta que implementan estos enfermos izquierdistas que no saben cómo detener el avance de la Tendencia en sus zonas.

Seguramente en sus reuniones, con sus espaldas encorvadas, frotándose suavemente las manos y mirándose de reojo dicen:

-¿Cómo es que vamos a detener a los eco-extremistas?

-Digamos que la casa editora LBC y los escritores de Atassa tienen nexos con ITS, y seguro que el FBI llegará a detenerlos y registrará sus casas, así muchos de ellos dejarán de contribuir con esa tendencia diabólica.

-¿Pero eso está permitido en la moral anárquica?

-¿la moral que?, ¡aaahh, esa moral!, deja eso de lado ahora y clamemos porque la justicia detenga a esos locos, todo sea para seguir trabajando por un mundo mejor lleno de risas, baile y okupas.”

Que patéticos, los mismos anarquistas que se dicen contrarios al Estado y sus instituciones, ahora claman porque ese mismo Estado junto con sus instituciones se “encarguen” de los detestables eco-extremistas activos en su país. ¡Pero a qué nivel de sinvergüenza han llegado estos progresistas modernos!

A todo esto, la campaña contra lo nuestro se hace cada vez más insistente por parte de una mujer con el pseudónimo de “Scott Campbell”, ésta en uno de sus textos más recientes pone en duda la efectividad de la Interpol, clamando por la detención del teórico eco-extremista Abe Cabrera.

Como se sabe, Cabrera ha trabajado desde hace tiempo de manera pública participando en radios, escribiendo interesantes reflexiones, grabando audios y videos en donde hace manifiesto su sentir con la Tendencia (no por nada es el jefe editor de la Revista Atassa), llegándolo a considerar por muchos como un fiero defensor del eco-extremismo sin miedo a pagar las consecuencias legales que acarrea eso. Cabrera es sin duda el que lleva las riendas del proyecto eco-extremista en su parte teórica en el norte del continente, se valora grandemente su persistencia y su dedicación.

El merecido ahorcamiento de Seattle

La escalada en la campaña en contra de los eco-extremistas y sus aliados en Estados Unidos, por pura lógica iba a tener que llegar a un punto de no retorno. Esto acaba de ocurrir ya, el 26 de agosto durante una feria del libro anarquista en Seattle, los individuos que representaban el sello editorial LBC tuvieron un altercado con un par de anarquistas que de manera altanera llegaron a reclamarles por la publicación del segundo número de la Revista Atassa, próxima a ser lanzada, al parecer uno de los anarquistas rompió un ejemplar de la Revista Atassa esperando a que su acto no tuviera consecuencias pero se equivocó, uno de los integrantes de LBC se lanzó directamente al cuello de este anarquista tirándolo al suelo y ahogándolo, ventajosamente un segundo anarquista intervino con golpes, a lo que otro miembro de LBC golpeó al segundo y al primer anarquista varias veces en sus cabezas, para después ser separados por la multitud para después, ambos grupos ser expulsados de la feria del libro.

Este hecho al parecer ha desatado la crítica de un sector importante de anarquistas en Estados Unidos que acusan a los aliados de LBC de provocadores, sabiendo que los que comenzaron con el pleito fueron los anarquistas y que los de LBC sólo respondieron como cualquiera lo hubiera hecho. Y es que el asunto con LBC es que no es un sello editorial que se dedica a publicar sólo material eco-extremista, no, podemos decir que un 90% de su material es de carácter anárquico, un 9% es material comunista y solamente un 1% es material eco-extremista y nihilista. Al parecer, a muchos anarquistas se le ha olvidado el importante papel que ha tenido LBC en la difusión de sus ideas, o no les importa porque ahora están lo suficientemente enojados como para detenerse a pensarlo.

De cualquier forma, los incidentes entre eco-extremistas y sus aliados con los anarquistas izquierdistas seguirán en Estados Unidos, de eso estamos seguros.

Desde Maldición Eco-extremista queremos alentar a la continuidad de la teoría de esta Tendencia en Estados Unidos, que sepan los teóricos de aquellos territorios que desde muchos lugares de Latino América seguimos su trabajo y valoramos que sigan así, aun sabiendo que tienen literalmente a una gran mayoría del movimiento anarco-llorón en su contra junto con las agencias de investigación: ¡FUERZA!

¡Con lo Desconocido de nuestro lado!

¡Animando a las bombas contra los difamadores anarquistas en América Latina!

¡Nudillos enrojecidos contra las cabezas de los anarquistas en Estados Unidos!

Maldición Eco-extremista

(es) Notas sobre la extinción

Traducción del texto “Notes on extinction”, escrito originalmente por Abe Cabrera.


La extinción es la gramática de la civilización tecno-industrial. Es como llegó a ser lo que es, y la extinción es lo que la sostiene. Es como si creara vida con el fin de simplemente destruirla. Esto va desde campos del agro-negocio, a fetos abortados, hasta pueblos enteros que han sido borrados en nombre del “progreso”. Si el nihilista pasivo puede arrojar la acusación de que la naturaleza es indiferente a las criaturas que hace nacer, lo que es aun más seguro es que la civilización Europea Cristiana (en particular) ha tomado a pecho esta premisa y ha operado con ella a un ritmo acelerado y exagerado. Aquello que a la naturaleza le lleva millones de años crear, formular y desarrollar, la civilización puede sacárselo de encima en una tarde. Todo nuestro modo de vida es alimentado por los cadáveres de animales muertos millones de años antes de que la primera sombra de un ancestro humano honrara la faz de la tierra.

En el eco-extremismo, la necesidad/propiedad/simetría de la extinción humana es la base del ataque indiscriminado. Es discutible si el ataque eco-extremista es alguna vez “indiscriminado” en un sentido absoluto. Porque para ser verdaderamente indiscriminado, uno quizás necesitaría ni siquiera levantarse de la cama y disparar un proyectil por la ventana hacia una calle adyacente. Todos aquellos ataques que no sean de esta naturaleza exacta requieren planificación, reflexión, preparación, etc. Ahora, donde uno discute que el ataque eco-extremista es indiscriminado es en la elección de la víctima. Porque a menudo puede resultar que quienquiera que esté cerca o en la “línea de fuego” sea quien sale herido, cuando esto no era intencionado. De nuevo, aún no nos libramos de la ciénaga ética incluso si hemos decidido quién es culpable o inocente. De hecho, condenas exhaustivas a gente e incluso a su propiedad son casi tan viejas como la civilización misma. Vayamos a nuestra confiable Biblia. En el bien conocido relato de la caída de Jericó, está escrito:

Cuando sonaron las trompetas, el ejercito gritó, y al sonido de la trompeta, cuando los hombres dieron un fuerte grito, la pared colapsó; por lo que todos cargaron directo hacia adentro, y tomaron la ciudad.

Consagraron la ciudad al Señor y destruyeron con la espada todo ser vivo en ella; hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ganado, ovejas y burros.”

Esto no es un evento único en las Sagradas Escrituras: El Pueblo elegido por Dios dejó ciudades devastadas como si fuese una cuestión rutinaria, e incluso fueron castigados por Dios por ser compasivos con el ganado.

Por supuesto, la gente no será particularmente persuadida al mencionar la historia antigua, así que iremos al grano. El tema de la civilización no es un tema de moralidad sino de números. No es un problema filosófico sino más bien un problema matemático y físico. Si puedes superar a tu enemigo en número, eventualmente debe sucumbir. Muchas guerras han sido guerras de agotamiento donde el bando tácticamente superior fue derrotado por ola tras ola de enemigos siéndole arrojados. Esto pasó en la guerra civil Estadounidense, las guerras Indias Estadounidenses, la guerra de liberación nacional de Vietnam, etc. etc. A menudo no es una cuestión de ser capaz de ganar, sino de ser capaz de soportar derrota tras derrota tras derrota hasta que el enemigo no pueda pelear más. La culpa o inocencia en este paradigma es irrelevante: la presencia misma de cuerpos (hombre, mujer, niño, o incluso una bestia de carga) es suficiente incursión como para garantizar su destrucción sin escrúpulos.

Eso está bien para los tiempos incultos del pasado, pero el presente ha aprendido su lección humanista, ¿verdad? Bueno, no exactamente. Sin siquiera tener que recurrir a Stalin o Mao y los millones que tuvieron que morir en el proceso creado antisépticamente de “acumulación de capital primitivo”, anula incluso al izquierdista más anti-autoritario, y encuentra a alguien que cree que está bien si, por ejemplo, un grupo insurgente vuela en pedazos una heladería llena de niños en nombre de la “liberación nacional” siempre y cuando el colonialista lo haya hecho primero:

Así que al final, no importa si algunos millones mueren, o si niños son volados en pedazos, o si unas cuantas monjas son violadas por revolucionarios. Una causa justa cubre una multitud de pecados… excepto para las víctimas de la causa justa. El tema sobre lidiar con vidas humanas es que no es un juego de números, al menos para el híper-civilizado. Mientras que muchos podrían decirle adiós a las atrocidades del pasado, nadie se está ofreciendo de voluntario para las atrocidades del futuro, precisamente aquellas atrocidades que serán requeridas para un mejor mañana. Todos quieren ser rey, nadie quiere ser el campesino que paga impuestos para apoyar al rey en su excesivo estilo de vida. Todos quieren jugar, pero nadie quiere invertir en el juego.

Ni deberían querer hacerlo, porque el juego está arreglado. Eso no detiene a los soñadores, los revolucionarios, los conservadores, etc. de ofrecer como “voluntarios” a las futuras generaciones y a gente que no conocen a la ardua tarea de forjar un mejor mañana en el cual salgan más o menos ilesos. Las visiones de un mejor futuro son agradables mientras puedas confiar en los esfuerzos de otras personas para llevar a cabo tu vision por ti. Por supuesto, esperar que la gente haga esto es tonto, pero eso no detiene al soñador revolucionario.

Saltar de estas observaciones a la conclusión de que “por lo tanto, todos los humanos deben extinguirse” puede ser correctamente señalado como un reductio ad absurdum. Solo porque nadie tenga la culpa no significa que todos tengan la culpa, o que la culpa siquiera exista.

Por lo tanto, ninguna medida disciplinaria o incluso ningún lenguaje disciplinario está justificado. Quizás esto tiene un propósito, pero déjennos ponerlo de otro modo: el ideal humano (forma) no podrá tener nunca el huésped físico apropiado (materia) para realizarse a sí mismo. La forma siempre es un fantasma, merodeando sobre la hirviente masa de material humano crudo. La humanidad nunca podrá ser motivada por un ideal, nunca podrá ser unida a un plan ético orgánico que pueda conformar sus acciones colectivas hacia un mejor futuro. En otras palabras, la humanidad como un todo es un zombie colectivo, algo que se topa con el aspecto de la vida pero en realidad está constantemente al borde de volar en pedazos por la falta de cualquier inteligencia o voluntad colectiva definida. Podemos hablar de acción colectiva global, pero es en su mayoría retórica vacía. El problema es de una escala divina pero los medios para abordarlo son demasiado humanos.

Así que a pesar de lo que uno podría pensar sobre sus partes, el humano como una categoría universal es un fenómeno endeble y fugaz. Pero de nuevo, déjennos regresar al apartado de arriba: el problema real con los humanos no es que no son lo suficientemente inteligentes, sino más bien que hay demasiados de ellos conectados de una forma desordenada por las comunicaciones y transportes globales. El problema no es un director ejecutivo o mil políticos o un millón de policías. El problema son siete mil millones de personas con sueños y aspiraciones y grandes expectativas para sus hijos… que solo pueden llegar a expensas de otros seres en el planeta. El problema son los valores de la humanidad por el bien de la humanidad, humanidad como un sistema cerrado, humanidad como el imperativo categórico. Siete mil millones de anarco-primitivistas traidores a la especie serían inferiores a una humanidad constituida solo por diez ejecutivos de Monsanto. Tus sentimientos, opiniones, creencias y acciones no cuentan. Básicamente, lo que cuenta es tu sola existencia animal, porque es parasitaria e injustificable. A menos que tu existencia particular pueda convencer a siete mil millones de personas de cometer suicidio colectivo, dejando quizás solo un puñado de homo sapiens viviendo en la Tierra como un animal entre otros, no eres distinto a cualquier otra persona.

Por supuesto, puedes decir que esto solo se aplica a la civilización Europea (post-) Cristiana híper-civilizada, pero ¿estamos realmente tan seguros? Fuera de los interminables debates sobre si el hombre acabó con la megafauna en las Américas y Australia, sabemos por seguro que el hombre acabó con el moa, un gran ave no voladora nativa de Nueva Zelanda que fue extinta a menos de 150 años de que los humanos colonizaran esas islas (bastante antes de que los europeos llegaran). El problema con las cosas que suceden es que siempre tuvieron el potencial de suceder, ceteris paribus. Incluso si algunos humanos (¿la mayoría?) nunca llevó una especie a la extinción, lo han hecho, y siempre tienen el potencial de hacerlo. Eso no es una declaración de culpa sino una declaración de hechos. Así como decir que un perro es capaz de atacar a un niño no es un juicio moral sobre el perro: es una declaración de la realidad de la situación.

Quizás el verdadero problema ético detrás del ataque indiscriminado no es uno sobre la asignación de culpa, sino sobre distinguir si la inocencia siquiera existe en este contexto. Siete mil millones de personas no viven sus vidas siendo inocentes o culpables de nada. Su modo por defecto es “ocupándose de sus propios asuntos”. Son prescindibles, no saben lo que hacen. A ese nivel, sus vidas están más que nada desprovistas de contenido ético discernible. E incluso en situaciones donde la gente se “preocupa”, a menudo roban a Pedro para pagarle a Pablo: Viven parte de sus vidas de un modo no ético para sustentar una fachada ética en alguna otra parte de sus vidas. La conclusión es: si no quieres ese bosque talado, o ese piso oceánico taladrado, o ese río contaminado, no tienes que mirar lejos para ver de quién es culpable. Tú lo eres, tus amigos lo son, aquellos a quienes amas lo son. ¿O tú y ellos comen solo aire y viven en chozas hechas de ramas de arboles nativos? ¿ O te tratas a ti mismo con plantas locales cuando estas enfermo, o chequeas tu e-mail usando solo un arco de fricción (NdT1) de madera? Si (por tus acciones, no tus palabras) no te importa la Naturaleza Salvaje, ¿por qué deberías importarle a ella? Por qué deberías importarle a alguien?

La vida humana no es ni nunca podrá ser heroica, ética, noble, ni ninguna otra de lo que apunta a ser. Puedes esperar poco de ella, y no es eterna. Aquellos que siguen defendiendo el humanismo solo desean cerrar filas y defender el poder humano como su propio fin por cualquier medio necesario, pero están defendiendo los medios materiales por los que la supremacía de esa especie es sostenida. El eco-extremista ha llegado a la conclusión de que la única forma de atacar a la supremacía humana es atacar humanos en cualquier grado en que sean capaces. No hacen esto por algún sentido invertido de moralidad, sino por el entendimiento de que la moralidad es imposible, o más bien, no puede hacer lo que dice que hace: Separar el trigo de la paja, la oveja de las cabras y el inocente del culpable. Su ataque es un rechazo a la premisa de que el ideal humano puede gobernar la vida a un nivel ético universal. Es lanzarse hacia lo Inhumano en el Nombre de lo Desconocido, con pocas expectativas en cuanto a logros humanos.

Nota del traductor:

1) Se refiere a un instrumento primitivo utilizado para hacer fuego por fricción.

(es) Nota obligatoria sobre la Misantropía

Traducción de la interesante postura individual del escritor del blog, “On the Nameless” sobre la misantropía.


Parece que ha habido una ráfaga de textos que se acercan recientemente al tema de la misantropía en los círculos en los que me encuentro corriendo. El más reciente, fue publicado en un blog por el editor de la revista Atassa (mucho amor) en su blog Wandering Cannibals. Es un tema que he explorado personalmente también dada la ubicuidad del término en el material con el que me relaciono. El reciente mensaje del editor de Atassa trajo a la mente algunos de los pensamientos que había tomado en mi cuaderno sobre la noción de “misantropía”, y me motivó a tomar algún tiempo para revisar y ampliar sobre ellos más plenamente aquí.

Cuando se trata de la cuestión de la misantropía, me parece que tengo que hacer eco de las recientes palabras del editor de Atassa, “Yo soy un mal misántropo”, al menos en la medida en que el término se utiliza comúnmente. Debo también observar que encuentro que mis propias razones no se alinean perfectamente con las de su autor original. Sin embargo, si soy perfectamente honesto conmigo mismo y dejo de lado las entretenidas retórica retumbante para quizás un análisis más sobrio y teórico, es verdad que realmente no me encuentro alineando con las filas del misántropo, entiendelo.

Para mí, el tema tiene que ver más con lo que me parece el vacío del término “misantropía” en sí, y las consecuencias de un rechazo de lo que el término significa cuando se entiende en ese sentido. Etimológicamente la palabra misantropía se deriva de una combinación del griego misein (“odiar”) o miso (“odio”), y el griego anthropos (“hombre, humanidad, humanidad”, etc. Esto nos da el misanthropos griego, y nuestra misantropía. El odio a “la humanidad”, “al humano”, ” a la humanidad”, etc. Por simplicidad y espacio nos limitaremos a comprender la misantropía como un “odio a la humanidad”. El significante que usamos para denotar la totalidad del hombre en una diferencia que hace en este caso.

El problema para mí está enraizado en un rechazo a la significación del término “humanidad” o cualquier otro tipo de noción universalizante que espera tratar la complejidad asombrosa del ser humano como una especie de sujeto monolítico. Para ser justos, les concederé que la homogeneización del mundo en repeticiones sin fin del mismo arquetipo híper-civilizado hace que sea menos difícil, pero eso no es realmente el punto. El punto es que si rechazamos la abstracción “humanidad” cuando se santifica en el cambio de progreso por los humanistas y sus filas, entonces no llegamos a dar la vuelta y usar la misma abstracción porque encaja con nuestras propias predilecciones anti-humanistas . Si no hay “humanidad” para el anarquista social o el comunista entonces no hay “humanidad” para el odio del misántropo excepto dentro de los confines espectrales de nuestras facultades noéticas. Uno no puede odiar una abstracción vaga, sólo individuos reales. Y por lo tanto, si no es posible en realidad odiar a un universal, o tal vez debería decir que no es realmente razonable dada la vacuidad de su contenido, entonces el término es, al menos, cuestionable. Más bien que un pensamiento que realmente significa algo real, termina siendo más como un florecimiento retórico usado para señalar un odio profundamente asentado para el orden existente (un sentimiento con el que no estoy en desacuerdo incluso si encuentro su expresión “misantrópica” cuestionable a veces) en una especie de rechazo despreocupado del revendedor que se niega a abordar la sutileza real y el matiz del mundo colgando su negación en una abstracción sin sentido.

Y para mí el término “misantropía” no significa mucho. No pongo mucho en ella, ya que realmente no parece expresar algo que resuena conmigo, mucho de la misma manera que soy a menudo ambivalente hacia el uso del apodo “nihilismo”. Es algo que simplemente no significa mucho para mí o parece describir la forma en que realmente pienso o siento de una manera muy cuidadosa o matizada. No me encuentro vagando por el mundo odiando a cada ser humano que me encuentro o incluso a todo lo que el ser humano es, y por eso encuentro la idea de aceptar una narrativa totalizadora de odio como “misantropía” intelectualmente perezosa e inaceptable. No compré ese algo tan complejo, variado y matizado como el ser humano puede ser tratado tan fácilmente, puesto a un lado después de tales golpes anchos. Y así supongo que esto me hace “un mal misántropo”, o lo que sea.

Sin embargo, todo esto ha sido dicho, ¿hay un lugar para la “misantropía”, entendido de otra manera? Después de todo, yo mismo he escrito cosas que hacen uso de conceptos como “El hombre”, “la humanidad”, “el ser humano”, etc. Todo lo que probablemente podría ser leído como misántropo en el sentido que he rechazado arriba, y para ser perfectamente honesto, probablemente soy culpable de recurrir a las abstracciones por el bien de los floreos apasionados en el calor de la escritura. Pero la respuesta corta es sí. Creo que existe un lugar para la misantropía como una forma de reflexión, análisis o crítica filosófica que reconoce que la “humanidad” es una abstracción conceptual y que sigue siendo consciente de que se trata de la “humanidad” no como una realidad concreta , ya que no tiene ninguno, sino como esa abstracción en movimiento del ideal humanista, ese (ig) idealismo noble y moderno que arrogantemente ha establecido su ídolo narcisista hecho a sí mismo “Hombre” encima de la gran belleza del todo y profanado la gran belleza de la tierra en el servicio incesante de esta abstracción vacía. Es un rechazo del “hombre” expresado en un conjunto más amplio de postulados epistemológicos y metafísicos que van en contra de los supuestos filosóficos de la iluminación, la modernidad, el humanismo, etc. Este es probablemente el único sentido en el que me encuentro marginálmente involucrado en los círculos “misántropos”. No porque odie a cada ser humano que me encuentre, porque no lo hago, sino porque he venido a rechazar el ideal humanista de la degradación arrogante del todo al servicio de un ser “Humanidad”. Incluso como una abstracción hueca y vacía, es repugnante para mí y se opone a todo lo que encuentro hermoso en el mundo (y me atrevo a incluir aquí incluso al ser humano en su belleza más complicada). Donde mi odio es más prominente es donde esta miseria es más flagrantemente manifestada. En los bosques rotos destruidos por las viviendas decadentes de un mono narcisista, en las montañas aplastadas y toda su vida destruida por juguetes superfluos y lujosos.

Y, por supuesto, esta miseria se manifiesta en las acciones de los seres humanos individuales, y así entiendo el odio de los hombres y comparto los sentimientos que a menudo se expresan en los escritos de las filas de los nihilistas y misántropos. Supongo que al final del día la educación de mi filósofo significa que a menudo pienso que los problemas son más complicados de lo que admitimos y que a menudo merecen un poco más de matices y complejidad de lo que encuentro en la mayoría de los textos. Y por lo tanto, esto a menudo significa que no necesariamente me sienta tan fácilmente atraído con los Nihilistas y Compañia. Sin una fuerte dosis de ojo lateral ambivalente, aunque en mi corazón siento profundamente los mismos sentimientos que ellos. Pero eso está bien, es todo amor.

(Estados Unidos) La Señora Campbell y su pleito con ITS

La campaña en contra de ITS continúa siendo liderada por “Scott Campbell”, quien es en realidad una mujer méxico-estadounidense que mantiene contacto con varias personalidades de los enfermizos entornos izquierdistas de ambos países, muy fácil de encontrar. Esta persona ahora ha escrito un pintoresco texto titulado “ITS ataca a los anarquistas”, el texto de por sí es muy cómico, hace ver a los anarquistas modernos como unas indefensas ovejas siendo acechadas por la jauría de lobos salvajes de ITS.

El texto de la señora Campbell podría ser considerado un comunicado más de ITS, con reivindicaciones en torno de sus ataques en contra de la comunidad anarquista internacional, pasando por las amenazas en contra de Zerzan, las críticas en contra del anarquista preso en Chile Joaquín García, llegando a parar a la bomba puesta por un grupo de ITS en una okupa de la Ciudad de México el año pasado.

En su texto, esta asustadiza mujer señala al pensador eco-extremista Abe Cabrera como uno de los “voceros de ITS”, acusa de “tener contacto” con ellos, decir esto es una cosa bastante idiota, puesto que los teóricos de la tendencia no tienen nada que ver con las actividades de los grupos de ITS. Sería prácticamente un suicidio que un teórico (que lleva su trabajo de manera pública) tuviera nexos con un grupo terrorista, ¿Qué piensas que somos, la Organización para la Liberación de Palestina de los años 70’s?

Y no sólo sería un suicidio para un teórico eco-extremista tener nexos con ITS, sería un gran problema para los mismos miembros de ITS tener incluso un sólo contacto con un teórico eco-extremista, pues esto acarrearía persecuciones y detenciones innecesarias, pondría en riesgo el proyecto criminal por el que los guerreros individualistas han estado trabajando desde hace varias lunas, hay que tener un conocimiento básico en la historia de los grupos armados del pasado para darse cuenta que un error como estos es indispensable no cometer.

Campbell dice: “ITS me amenazó de muerte en uno de sus comunicados”, ¡imbécil idiota!, ¡no sólo eres una marica (en el sentido de cobardía), sino también una retrasada!, ¿qué querías?, ¿que te aventaran flores y te premiaran con cachorros?, ¿pensabas ingenuamente que tus actos no tendrán consecuencias?, ¿que no te iba a pasar nada después de liderar una campaña en contra de un grupo terrorista internacional?, ¿de verdad estás bien de tus facultades mentales?

En realidad que no entendemos el afán de insultar y después llorar cuando se obtienen respuestas contundentes. Quizás esta mujer piensa que insultar a ITS es un juego, que siga jugando, que siga investigando, que siga pensando que es intocable.

¡Con lo Desconocido de nuestro lado!

¡Que las maldiciones salvajes aquejen a los difamadores de lo Oculto!

¡Lloro y crujir de dientes para Campbell!

(es-en) Mañana

Traducción del texto “Morning” escrito originalmente en inglés pr Abe Cabrera.


Escenas de una doble vida

Me gusta llegar al trabajo temprano. Esto no es sólo porque sea un madrugador, pero tiene mucho que ver con esto. Me despierto naturalmente a las 4:30 a.m. Quiero salir de la casa para las 5:30 a.m. pero generalmente termino yéndome alrededor de las 6 a.m. por varias razones. Soy el primero en mi oficina. Me toma algo de tiempo “calentar”, pero camino por los pasillos de mi oficina, vacía, y pienso en todos los años que he estado aquí. Hago algo de trabajo.

A veces dejo mi oficina y miro por la ventana. Tengo el privilegio de tener una oficina con una puerta y una poco estimulante vista de la ciudad. Aún, en la distancia, sobre los puentes y caminos, veo los autos fluir en todas direcciones. Tráfico. Brillando como una serpiente luminosa hacia un millón de destinos. Puedo observar esto antes de que las llamadas entren y los e-mails empiecen a llegar a mi casilla. Hago más trabajo.

He sostenido una ideología “anti-civilización” por casi 5 años ya, e incluso antes de eso, he tenido mi propio escepticismo hacia el mundo y la modernidad. Aún así no puedo evitar asombrarme ante todo esto. ¿Qué mueve esto? ¿Qué los mueve a ellos? ¿Por qué esto los mueve? Y así. Decir que vivimos en un mundo dividido por la dicotomía “Naturaleza-Salvajismo / Civilización” en este punto es un poco simplista. El mundo entero, toda Gaia, por así decirlo, es arrastrada al ciclo que hace que la gente se suba a sus autos en la mañana y maneje al trabajo. Son las 8 a.m. Mi esposa lleva a los chicos a la escuela, he estado aquí un par de horas. La misma tendencia, la misma sangre impulsa mi propio reloj y los movimientos de mi propia familia. Sé dónde necesito estar cuando necesito estar ahí. Es reconfortante. Escucho audiolibros en el camino, ansío llevar las cosas a cabo. Hago mandados. Etcétera.

La gente puede pensar que soy prisionero de todo esto, que estoy poco saludable, alienado. Quizás tienen razón. Podría perder un par de kilos, deshacerme de malos hábitos. Podría decir lo que pienso. Podría planear un mejor futuro para mis hijos. Etcétera. Cuando la gente dice cosas como “los cazadores-recolectores eran más libres y felices”, un poco quiero decir también, “seguro, pero un montón de ellos murieron en la infancia o durante el parto, o en su juventud”. Recuerdo una cita reciente que leí de una tribu indígena en algún lado, donde se les preguntaba por qué no disciplinaban a sus hijos. La respuesta era algo como: cuando lleguen a adultos, la vida será difícil, por lo que sus vidas deberían ser fáciles mientras tanto. Un chico en esa situación vería e imitaría a los adultos mientras se esfuerzan por atrapar una presa, se defienden de intrusos, o mueren de enfermedades que no tienen idea como curar. La cosa más segura en la vida es la muerte, la cosa más inevitable es el deterioro. El hombre o muere joven o envejece, o muere en medio de tragedia o vive para ver toda la gente que alguna vez amó morir antes que él. La vida nunca es imperfecta a causa de esto, fue hecha de este modo. La muerte del organismo individual es la vida del mundo. Incluso el cristianismo entiende algunas cosas…

Lo que mueve todo ahora es el capital. Para aquellos que no estudiaron a Marx, el capital es el impulso del valor para incrementarse a sí mismo. Eres empleado porque tu empleador obtiene más valor de tu capacidad de trabajar conservándote que dejándote ir. Produces más de lo que te pagan. Una vez que éste no sea más el caso, no tienes más trabajo. Por eso es que te levantas en la mañana, eso es lo que te hace quedarte hasta tarde, comer como la mierda porque siempre estás apurado, etcétera, etcétera. Por eso es que llevas a tus hijos a la escuela, les enseñas a decir “por favor” y “gracias”, por lo que te preocupas si no son lo suficientemente inteligentes o lindos, etc. Puedes ser el “espíritu más libre en el mundo”, pero cuando se trata de tus hijos, serás un conformista porque no quieres que sus vidas sean difíciles para ellos, y han nacido en un mundo que no puedes cambiar. Valor haciendo más valor, sin importar de lo que en realidad esté hecho (artilugios, calcetines, bombas nucleares, malvaviscos, ántrax, etc.). Es como el cáncer: cosas que crecen donde no benefician al organismo pero continúan creciendo de todos modos. Es casi cliché decir que “el hombre es ahora un cáncer en la Tierra”, pero como todas las enfermedades, terminará autocorrigiéndose, incluso si solo en la extinción.

Aquí debería insertar los predecibles insultos contra la humanidad, los híper-civilizados, la civilización, etc. Pero no lo haré. La razón de esto es que, para ser honesto, viendo el tráfico llegar, viendo a la gente entrar apurada a miles de cuartos diferentes, en cientos de edificios diferentes, la velocidad, el brillo de todo; todo esto me impresiona. Tantos pensadores visionarios sueñan con gestionar este mismo mundo exactamente igual pero por distintas razones: remplaza capital con socialismo, anarquía, la hermandad del hombre, el califato, etc. y aún así no propondrías nada cercano a lo que incita a la gente a salir de la cama en la mañana y verter sus vidas sobre números registrados en una hoja de cálculos. Es un gran milagro que sea lo que es. No veneraré al altar del capitalismo, pero por lo menos lo reconoceré como un adversario formidable. No sé qué otra idea o imperativo moral podría hacer el trabajo aparte de esta compulsión cancerosa de ganar más, hacer más, gastar más, y consumir más. Si no estuviera ahí, todos irían a pescar y nadie haría nada, incluso si significara caos social o muerte lenta. La gente estaría perdida.

Supongo que la única diferencia para mi es que no le agrego ningún peso ético o moral a nuestra permanencia. Los organismos emergen y luego mueren. Son atacados por predadores, y al fallar los predadores, son atacados por parásitos. O colapsan bajo el peso de su propio éxito (al igual que una persona que come demasiado puede encontrar muchos problemas de salud). En este amplio cuadro de asfalto y acero que es la modernidad, sus enemigos declarados, aunque contados, son simplemente una parte de la imagen, un actor necesario en la obra dramática. Es el miedo al Caos lo que mantiene las cosas en marcha, miedo a la muerte y a la pobreza, miedo a la inseguridad del futuro. Quizás está simplemente actuando una parte guionada, pero el Caos aún está ahí, moviéndose en las grietas, escondiéndose en las sombras. El Caos es probablemente el único enemigo que le queda a todo esto, los momentos de duda, los pensamientos prohibidos, los crueles e innombrables deseos. Es la única verdad indómita de lo Desconocido que queda, el resto han sido apropiadas por la energía histérica de la civilización incluso antes de que esta se pudiera expresar bien a sí misma.

La esencia de la ciudad es el movimiento, movimiento frenético, hasta que todo salga volando. La inmovilidad está en otro lado. La civilización es revolucionaria por excelencia. La única diferencia entre otra persona “normal” y yo es que no me sorprenderé cuando todo esto desaparezca, no estaré particularmente consternado. Recibimos lo que nos merecemos porque el universo no nos debe nada. Estamos esperando el momento hasta que lo inevitable nos suceda, a un nivel personal o cósmico.

Y ahora de vuelta al trabajo…

(en-en) Sobre seguridad pública

Traducción del texto “On public safety”, publicado originalmente en inglés por Abe Cabrera.


Mi co-autor Ramón Elani escribió un interesante articulo que vale la pena leer sobre la acción anti-fascista (“antifa”) en el contexto Estadounidense. Aquí ofreceré mis pensamientos desde una perspectiva personal.

Me temo que debo ir un poco mas allá de lo que dijo Ramón y declarar que no sólo no me importan los antifa, pero ni siquiera me importa cuando la gente es racista, intolerante, o hacen el saludo nazi. Apenas es registrado en mi radar de emociones. Hay una simple razón para esto: no espero mucho de los humanos. Espero algo de aquellos con los que tengo interacción directa o indirecta de alguna forma, porque las interacciones personales hacen que la gente tenga que hacerse responsable. ¿Pero la gente que no conozco?, ¿grupos sociales?, ¿mi propio “grupo étnico”? Eso se me va de las manos, y francamente no puedo controlarlo más lo que puedo controlar el clima.

En la América de Trump, yo soy el “objetivo”: mi familia es de México, yo visiblemente no soy blanco, y mi familia visiblemente no es blanca. También vivo en el Sur. Aún así cuando veo grupos de Hipsters (mayormente blancos) anarquistas e izquierdistas combatiendo aspirantes a Nazis y nacionalistas blancos en la calle, no me siento representado por el primer bando. ¿Porque?, ¿quienes son esas personas para mí?, ¿les debo apoyo moral, o alguna especie de obediencia ética? La gente siempre ha estado en contra de los de “mi tipo” en este país: ¿Me han beneficiado de forma alguna la victorias de cualquier otro “militante” en la calle, o sólo están propagando un sistema que no me gusta pero apunta a darme un “lugar más elevado” dentro de este?, ¿o acaso no termina siendo siempre cierto sector privilegiado de “no-blancos”, “no-machos”, “no-heteros”, “no-cis”, etc., etc., el que se lleva todos los beneficios, y el resto sostiene el sistema por miedo o algo peor?, ¿es esa forma alguna de vivir, o concebir tu lugar en el mundo: tu identidad es tu única protección real? Como cualquier otro individualista, yo prefiero estar por mi cuenta, sin importar las consecuencias.

También, veo el racismo como algo “racional” y mucho mas materialista, incluso si yo soy el “Diablo” en ese contexto. Nótese que puse “racional” entre comillas. Es más plausible para una persona el creer en la solidaridad basada en fenotipo superficial o cultura en lugar de creer en algún atributo espiritual que una a todas las personas sin importar la raza, antecedentes, cultura, etc. La creencia Iluminada en la unidad de toda la humanidad es un salto de fe, y no uno particularmente garantizado. Incluso si la genética dicta que todos somos lo mismo, los humanos no son un mero producto de su ADN. Es mucho más razonable basar la solidaridad en cosas que se pueden ver en lugar de potencial humano futuro el cual no se ve. Así, no creo por un minuto que progresistas, anarquistas, o Marxistas sean “materialistas”: son idealistas selectivos. Se aferran a ciertos aspectos de la realidad material pero ansiosamente evaden otros para prevenir que sus ideales de libertad, igualdad y fraternidad se ensucien. Estos son artículos de fe basados en pensamiento idealista.

Eso me haría un “fascista” llano y simple si creyera en el gobierno, el Estado o la sociedad. No lo hago. Sólo porque el sistema derechista es más racional no lo vuelve viable. Simplemente no lo es. Sin importar cuanto intentes unir millones o billones de personas: por raza, nacionalidad, credo, etc., la coerción es la misma, la alienación es la misma, y, más que nada a mis propósitos, la destrucción de la Tierra y el endiosamiento de la humanidad son el mismo proceso. Es Cristianismo secular, el único truco es qué tan consistente uno quiera hacerlo. Cuanto se debe sacrificar el individuo al ídolo Humano, y a cuál ídolo Humano: ¿la Nación, Sangre y Suelo, Comunismo, Anarquía, etc.?, ¿que diferencia tiene que opción escoja? No escojo ninguna.

No veo el punto en subordinarme a mi mismo a una comunidad, nación, raza, religión, etc., donde mi existencia siempre será un medio para un fin. Esto no es porque piense que merezco más que el ser un mero forraje: yo muero y me pudro como cualquier otro. No, sólo pienso que la parte de elección en la subordinación es estúpida. Déjenme subordinarme a aquello que estaba subordinado cuando salí del útero de mi madre: Naturaleza Salvaje, lo Desconocido, Caos, y deja que el resto se desmorone hasta las ruinas. Y deja que aquellos que dependen de cualquier otro orden sean borrados por los crueles fantasmas del Tiempo; ¿Que es eso para mi?, ¿que significado me da el Orden Humano, porque debería importarme? Incluso si tomo en consideración a aquellos que realmente me importan, ¿este los defendería sobre el final? Por supuesto que no, ellos son forraje como todo lo demás, sacrificios al Bien Humano Superior sobre el cuál los humanos no pueden ponerse de acuerdo. Todos los llamados a la solidaridad ofrecen protección pero también demandan obediencia. Engañame una ves, tu culpa, engañame dos veces, es la mía. Ya he sido engañado más de una ves.

Si la elección es entre aquellos que me odian por completo y los amigos falsos, al final eso no es una elección.