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(en) The savage Querandies

Traducción al inglés de “Los salvajes Querandies“, publicado originalmente en la Revista Extinción nº1.
¡Que la herencia salvaje continúe en nuestra sangre y mueva nuestras intenciones terrorísticas!


This essay aims to make an accurate description of the way of life of the warlike Querandies, as well as their death at the hands of the invading Spaniards. I will try to recover their spiritual world, as well as their practices and ferocious resistance to the colonizer from the few surviving testimonies on the subject.

The Querandies

The Querandies violently opposed the conquest to the point of confronting and defeating the Spanish in a historic conflict which I will describe below.

I am writing this work since I consider the lessons that this episode can teach us to be vitally important. This essay will be about a war that has already been waged in southern lands. We hope that others will use it as inspiration for the war that is currently being waged here, since, even though centuries have past, the hostility remains the same. Because of the neglect and silence of centuries, little trace remains of the savage Querandies. Nevertheless, I hope to rescue the little that’s left of our knowledge of the now extinct Querandies who were exterminated quickly after the arrival of civilization. Added to this is that the little we do know has been taken from the perspective of the colonizers with their repulsive Christian morality and their sick civilized mentality. Thus, I cannot guarantee that 100% of what I describe here is accurate, though I can say that I have relied on various sources of information, trying to avoid only depending on one. I have also tried to avoid falling into the questionable tendency of portraying the natives as politically correct beings, with gentle customs, “just”, without hierarchies, and the like. And on the other hand, I don’t want to portray them as “pure” savages, giving a false vision of their resistance. After that introduction, let us enter a bit into the world of these savages.

May the fiery arrows of the ancients invade the fire of our spirit!

May the spirits of our warlike ancestors return and torment the civilized!

Who were the Querandies?

The Querandies were a truly nomadic hunter-gatherer people. They inhabited the pampas for many centuries before the arrival of the Spanish, and their way of life was centered around their habitat. Their extinction in the 18th century resulted in their replacement by the Araucanos coming from Chile who were also accustomed to a way of life on the pampas. The substitution of one people for another was somewhat slow until the end of the 18th century when the Araucanos totally replaced other peoples on the pampas.

The Querandies inhabited an area from what is now the current city of Buenos Aires north to Carcarañá, east to the sea and the Rio de la Plata, south to the banks of the Salado River, and west to the foot of the Sierra Grande in Cordoba.

The Querandies dominated the eastern region of the primitive pampas. They were divided into two groups: the Taluhet, who inhabited the humid pampas, and the Diuihet, who were in the western and southern region, the dry pampas.

They were tall in stature, with an elongated head, similar to the inhabitants of Patagonia. The skeleton that was found in Fontezuelas is thought to be more ancient than the inhabitants of the pampas in the historic era. The same can be said of the skull fossils found in Arrecifes. This origin determined the form of how the Guarani referred to them: “men with fat,” due to their practice of covering their bodies in grease.

Spiritual vision

Unfortunately there is not a lot of testimony concerning the beliefs or cosmovision of the Querandies. We only have recorded references of two deities of what modern people could interpret being of “good” and “evil,” though it is unlikely that they would have thought of these deities in this manner. These two deities were called Soychu and Gualichu. The first is known to have been their supreme deity and was the deity to whom humans went upon death. This is why they tended to refer to the dead with the expression, “Soychuhet.”.

Of Gualichu we have many more stories. We know that he is the entity who was identified with problematic or painful occurrences that happened in people’s lives. Gualichu is shown before us as the hidden. His place of habitation is the dark cave, and a large dark tree symbolizes him. The fury of Gualichu could fall upon you if you behaved in a disrespectful manner on the paths where he lives, namely unknown roads. One way to placate his fury is to walk on his paths with respect and silence.

Gualichu is all that his apart from the human. He manifests himself in fights and interpersonal disputes, in “accidents” such as when a person falls into a ravine, but also in plagues, illnesses, rains, storms, tornados, etc.

Social structure

The Querandi tribes had their partial chiefs who maintained their independence and possessed their territories for hunting and fishing. They were a sort of “intermediary group” between the Tehuelches and the Guaikurues of the plains. It was known that in these communities there was no differentiation between members, and even guests were accepted and treated equally along with the original members. Continue reading (en) The savage Querandies

(es) Algunas notas sobre los perros que regresan a su propio vómito (y algunas otras cuestiones)

Traducción de “Some notes on dogs returning to their own vomit (and some other issues)“.


Ha habido cierta controversia recientemente sobre el lanzamiento de Atassa 2, aunque esto era de esperarse. Un viejo chisme que está surgiendo es la idea de que, si realmente queríamos la extinción humana, ¿por qué no mantener el rumbo y continuar con la civilización como está? Después de todo, parece estar haciendo un trabajo superior de destrucción del planeta, y tal vez se lleve consigo la vida humana. Hay un par de problemas con esta línea de pensamiento. Por supuesto, es más fácil robar usando maletín y con una legislación breve que con un arma o un cuchillo. El problema en el caso de la existencia continua de la raza humana, o el declive y la caída de la civilización, es que siempre hay perdedores y ganadores. Decir que mantener el rumbo es la forma más segura de garantizar la extinción humana es como decir que la mejor manera de demostrar que uno odia el fútbol es siempre alentar por los Steelers. En una guerra masiva, especialmente a nivel internacional, se utilizan grandes niveles de solidaridad y organización para derrotar al bando contrario, y un lado sale triunfante. Sería ingenuo pensar que un colapso destruirá a todos de la misma manera y al mismo tiempo. Lo más probable es que aquellos que tienen poco acceso a las cosas necesarias de la vida ahora solo tengan exacerbada esa desventaja en un escenario de colapso. En otras palabras, es mucho más probable que un colapso sea jerárquico a que sea algún tipo de Gran nivelación o de venganza de las clases inferiores. En todas las sociedades fallidas, al menos en los últimos tiempos, los pudientes han seguido teniendo un paracaídas. No se explica por qué eso cambiaría en el Gran Suceso Escatológico que está por venir.

Además, el rechazo del pensamiento híper-civilizado en la perspectiva eco-extremista es ante todo la negación del futuro. Pensar de alguna manera que uno debería simplemente “esperar” es un acto de fe para cualquiera que desee oponerse a la civilización tecnoindustrial. ¿Cuánto tiempo debemos esperar?, ¿qué pasa si el colapso no sucede?, ¿qué pasa si la civilización continúa en una escala más pequeña en un lugar dado? Todos estos son escenarios probables. ¿Dónde estará entonces tu venganza o tu prometido Cielo Nuevo y Tierra Nueva? Estabas esperando el momento adecuado y nunca llegó. ¿O se espera que otros, en un futuro lejano, peleen sus batallas por ellos?

Al cambiar de tema, descubro que muchos afirman estar en contra de la civilización, o la moralidad, o lo que sea, pero su negación es simplemente un reconocimiento superficial de problemas reales antes de continuar como antes, eligiendo ignorarlos. En otras palabras, es como si reconocer la inconsistencia, exorcizara su previa postura izquierdista de sus fantasmas para que pueda continuar en paz relativamente sin cambios. Es como los piratas edelweiss basados en Olympia afirmando los fracasos del pensamiento anarquista verde solo para seguir haciéndole una mamada ideológica a las políticas antifa y de identidad. O los anarquistas insurreccionales que dicen ser nihilistas solo para referirse a que están insatisfechos con todas las otras formas políticas anteriores que no cumplieron con sus expectativas consistentemente izquierdistas. Y así sucesivamente. Esto se ve a menudo en cualquier texto en internet que comience con la frase: “No soy izquierdista, pero …”. Ellos saben que están equivocados, pero como se niegan a rechazar consistentemente lo existente, vuelven a este como un perro a su vómito. A menudo usan la excusa de construir un nuevo mundo / moral / ideología, etc. del cadáver de los viejos, pero en realidad están haciéndoles reanimación boca a boca de forma frenética porque tienen miedo de perder la poca credibilidad social que tienen en internet (rara vez estas cosas se extienden a la vida real). Dios no permita que la gente piense que están nerviosos y los abandone de forma masiva.

La razón por la que las personas no nos escuchan es porque lo que escribimos refleja algo que está sucediendo en la realidad (a pesar de lo que otros dicen a veces). El lado opuesto no habría pasado tanto tiempo amenazándonos si las cosas no estuvieran sucediendo en el espacio real que están haciendo que mucha gente se sienta incómoda. En otras palabras, hemos visto cómo nuestras palabras se vuelven acción, y viceversa. Al menos desde mi punto de vista, lo más probable es que comencemos a ser bastante considerados con los críticos que de otro modo no tendrían ninguna importancia. Si estás tan decidido a ser “correcto”, te daremos una palmadita en la cabeza y te enviaremos a tu feliz sendero. No vas a lastimar a nadie, probablemente ni siquiera te lastimes tú, así que ¿por qué perder el tiempo contigo?

(en) Why should I love you? Brief night reflections on love

Traducción en inglés del texto “¿Porqué amarte? Breves reflexiones sobre el amor“.


“As for me, I have never understood how two beings that love each other and believe to have found supreme happiness in love do not prefer to break violently with all social conventions and suffer all types of humiliations before they depart from life, renouncing for one adventure since one cannot imagine that there are others.”

Schopenhauer said this perhaps on a fearful night like this one; one in which I think about the act of love and how it relates to modern society.

In the first place, for some time I have been writing a text on the discourse promoted by the mass media and how they determine the daily life of the modern human. The text isn’t finished, and in truth there is not enough time to complete it at the moment, and to finalize it and bring it to light. Nevertheless, that does not stop me from pausing on this April night to write a bit on love. But, what does the above text have to do with this topic? For me, the relationship is in how love as it is understood in modern times has been formed by discourse that newly molds and determines human action.

Thus as the old Schopenhauer was not able to understand the happiness that two beings found in loving each other, I many decades later cannot understand how the human can find happiness in loving his neighbor. This when the subject that is referred to as the neighbor can be so distant and unknown. This is perfectly embodied in the phrase, “love for the people” that is frequently intoned by good-hearted leftists.

“Love the people”: what is the people and why should I love it? That’s what I ask myself since in these modern times love of one’s neighbor has become a two-edged sword. Maybe saying it just has two edges is an understatement. Where am I going with this? That the modern human in his daily life is bombarded, either subtly or not-so-subtly, with diatribes on how he should love his neighbor, that child of God who is equal to him. That his neighbor deserves love, tolerance, respect, and understanding. Why is he my neighbor? Why should I feel some affinity to my “neighbor” if we have distinct interests? This is where I ask myself: Why should I love you? Why should I love my neighbor, if I feel no bond to him?

I recall here that which concerns Schopenhauer and me, which is: How does one achieve happiness through loving another being? I recognize that the goal of love is not totally the same in Schopenhauer’s and my conception. For me, love of one’s neighbor, besides being a multi-edged sword, also possesses many interests and ends. Which are these?

The answers at the heart of the question are numerous and are determined by the interest of the subject who is reflecting on the theme. For me and my interests this is a motive for the modern human loves his neighbor, and not only that, but to seek the diverse social contexts in which this love can develop. In essence, the interest in loving one’s neighbor and to show it is found in the quest for social recognition that is proper to the modern human. (b)

It is for this reason that the neighbor becomes in an objective, since the modern human pursues social recognition to show his love for that being named “neighbor,” even though it is essence unknown to him. Acts of altruism which issue forth from various media, principally digital ones, make so that humans feel empathy and a bond to those who realize the altruistic act, even if they are charitable acts toward animals. They even end up feeling empathy to what they have come to understand as “nature.”

This apparently innocent, loving, and charitable sentimentalism toward persons, animals, and plants is nothing more than a fallacy. It is a lie through which modern humans act in an insatiable search for social recognition; a desire and quest that in most instances is invisible to the hyper-civilized. The act by which a good-hearted subject feeds a homeless person with a pizza, or gives a dying puppy something to drink, or gives water to a plant about to dry out, signifies nothing; it changes nothing, the world will continue on its course toward the precipice, a course that is guided and impelled by humans. Why does the modern human do it then? They excuse themselves saying that this action changes the world of the person acted upon, which for me is dumb and false.

Whoever receives the noble action, or better said, the “loving” action continues to inhabit a social context. Thus the homeless person keeps living within the society that lacks employment possibilities, the puppy and the plant continue to find themselves in a poisoned world where sooner or later human activity will destroy them. The act of love excused in empathy and altruism is the most false act that one can commit.

Their loving altruism is dripping in the search for social recognition, even if they deny it. The desire to achieve social recognition is even hidden from human consciousness at times. As I wrote at the beginning, human life is controlled: he who thinks himself free is blind! The discourse that takes form through publicity plays a very important role in the control of the hyper-civilized each time he kneels to it, always in an imperceptible manner.

I will stop here for now. I know that this text isn’t more than a brief introduction to a theme with many facets such as love. This is always controversial, and I hope that these texts that I have drafted will relate to each other and will be of interest to the tendency in general. I have aimed to write a brief but clear treatment of one aspect of the many potential formulations concerning love from my perspective as an eco-extremist.

-Huehuecoyotl-
Torreón, April 2017

Notes:

(a) See Arthur Schopenhauer. Love, in Love, Women, and Death.
(b) For a better reference on this topic see the work that I wrote with Ozomatli for Revista Regresión: Huehuecoyotl, & Ozomatli. (2017, abril 4). “Algunas reflexiones sobre el actuar del humano moderno desde una perspectiva eco-extremista.” Regresión. Cuadernos contra el progreso tecnoindustrial, Number 7.

(es) Por qué elegimos la imagen de portada para Atassa 2

Es el colmo de los colmos, los humanistas (sobre todo de Estados Unidos) altamente estúpidos con su falta de conocimiento y su mentalidad moderna de mierda que no les permite ver más allá de sus putas narices, se han indignado tanto por el nuevo número de Atassa y sobre todo por la portada de la revista, los descerebrados sin ninguna pisca de inteligencia han dicho que la portada de Atassa 2 es una puta esvástica nazi. ¡Pero qué estupidez tan más idiota! Entre nosotros, los colaboradores de ME, hemos comentado en broma que los anarquistas con su acostumbrada estupidez, seguro que confundirían la portada con un símbolo nazi, y nos sorprendimos cuando vimos que REALMENTE algunos pensaron eso, esto llevó a los editores de Atassa dar una breve explicación sobre el símbolo tras esta polémica en círculos ácratas, la cual traducimos abajo.

Por nuestra parte queremos decir que el símbolo que está de portada en dicha revista es un símbolo muy antiguo, ancestral, que tanto civilizaciones antiguas como grupos cazadores-nómadas utilizaron dándoles diferentes significados, en fin. Nada se puede esperar de las personas pegadas en una computadora esperando a que se manifieste el avance del eco-extremismo para derramar sus patéticas acusaciones, aunque estas sean realmente torpes.

¡Adelante, teóricos eco-extremistas de Estados Unidos!


Me disgusta la idiota ida y vuelta en asuntos superficiales como la portada de una revista. Es como tratar de describir una broma cuando alguien no se ríe. Honestamente, uno puede ser demasiado evasivo y creo que este ha sido un problema en el que hemos caído en este proyecto. Entonces a explicar:

Por supuesto, ya hemos publicado la leyenda de esta imagen en el actual número. A modo de explicación adicional, indicamos que el uso de esta imagen es paradójico en este caso. Por un lado, es una insignia de los jefes / sacerdotes que simbolizan su autoridad: cómo su autoridad y las de las tradiciones del grupo, mantienen el orden en un universo rodeado de caos (los monstruos). Entonces, es un símbolo de autoridad, de civilización, de tratar de alinear a las personas con la estructura social dominante…

Excepto que no vivimos en ese mundo. Vivimos en el mundo híper-civilizado de 2018: uno que está siendo envenenado y disminuido año tras año a través de la habitación humana moderna. No hay un “círculo sagrado”, estamos en el reino de los monstruos Mississippianos. De hecho, tal vez SOMOS los monstruos. Una opinión tranquilizadora, en la que caen muchos primitivistas humanistas es pensar que nuestra existencia es la misma que la de los pueblos incivilizados del pasado. Debido a que compartimos el genoma humano, compartimos el mismo valor que los pueblos anteriores, al igual que un pollo de corral podría imaginarse a sí mismo como un pájaro cuando ve volar a un águila. Puede pretender que es lo mismo que el águila, y de alguna manera lo es. Pero donde cuenta, no lo es. El orden del pasado que intentan invocar ya no existe, y revivirlo es peor que una broma. No nos pertenece como una especie de alma neoplatónica que espera escapar de los confines de la civilización. Se ha ido, punto final.

Hic sunt dracones (1). Entonces deberíamos dejar de fingir que alguna vez podríamos ser los inocentes que se resisten a los culpables, o los oprimidos que se levantan contra el opresor. Esa política izquierdista, de buenos y malos, policías y ladrones, etc. (“el Estado es el terrorista REAL”) es un paradigma caduco. El enemigo, como implica un individualista nihilista, está dentro (“el enemigo interno”): nosotros lo somos. Ambos somos un instrumento de la guerra contra la civilización, pero en esa guerra también somos el objetivo. ¿Por qué las personas “anti-civ” siempre caen tan irremediablemente cortas, en la hipocresía y las luchas internas, en posturas ideológicas y morales, etc.? Estamos fuera del Círculo Sagrado: fue destrozado mucho antes de que tú y yo apareciéramos aquí. Es inútil tratar de practicar la castidad en un burdel, o tratar de mantener la bata blanca limpia en un matadero. Estamos en el reino de los monstruos: de nada sirve fingir que no eres uno de ellos.

Y si todo lo que ves es una esvástica, felicidades, eres un idiota.

Nota:

Hic sunt dracones. En latín, “aquí hay dragones” es una frase que se utilizaba en la era medieval para definir los territorios inexplorados o peligrosos.

ATASSA Nº 2 DISPONIBLE

Desde la casa editorial LBC traducimos este pequeño presentación sobre la Revista Atassa número 2.

Para que les quede claro a los humanistas, la propaganda eco-extremista sigue de pie, continúa y prevalece tras la caza de la inquisición anárquica.


No necesariamente es la cosa más controvertida que LBC ha publicado, pero sin duda es la publicación que más furor ha causado hasta ahora. Este periódico ofrece una plataforma para el no-anarquista, ex-anarquista y a-anarquista, pensamiento eco-extremista, pero que incluye, la defensa de la muerte de algunas personas. Si bien, ninguno de los dos números de esta revista incluye comunicados de personas que afirman haber cometido esos asesinatos, existe cierta simpatía y algún análisis no necesariamente comprensivo del fenómeno, que aparentemente es extremadamente peligroso. Entonces, todos hemos sido advertidos.

Este problema no incluye ninguna respuesta directa al alboroto en ciertos círculos sobre el primer problema, pero hay mucho de lo que podría considerarse una reacción indirecta, incluido lo más significativo de esta cuestión: una mirada profunda al cristianismo: cuán profundamente ha sido inculcado incluso en grupos que se consideran ateos, y lo que algunos de sus grupos más bajos han incluido históricamente.

Algunos argumentan que el eco-extremismo es una de las pocas líneas de pensamiento que toma en serio la idea de que todos somos cómplices de nuestra esclavitud, que todos tenemos opciones para tomar cada momento de cada día sobre cómo y si resistirlo.

(EN) ATASSA Nº 2

CON GRAN ALEGRÍA PUBLICAMOS LA TABLA DE CONTENIDO DE UN NUEVO NÚMERO DE LA REVISTA ATASSA, GRAN APORTE PARA LA EXPANSIÓN DEL ANTI-HUMANISMO PARA LOS ANGLOPARLANTES INTERESADOS EN DESTRUIR LAS CADENAS MORALES HÍPER-CIVILIZADAS QUE ACOMPAÑAN AL CADÁVER DE LAS IDEOLOGÍAS IGNOMINIOSAS.

¡ÁNIMO A LOS TEÓRICOS ECO-EXTREMISTAS, SIGAN PATEANDO CULOS CON SU PERSISTENTE ACTIVIDAD!


Introduction: Caveat Lector

1 Hostis Humani Generis: eco-extremism, demonology, and the birth of criminality -Adrien Rouquette

47 Some Reflections on Modern Human Action from the Eco-Extremist Perspective -Ozomatli & Huehuecoyotl

55 A New Revolutionary Phraseology – Jeremías Torres

63 Breaking Down the Bars of the Anarchist Cages: brief reflections of an ex-anarchist -Ex-anarchist

69 Poem -Krren oscuro

73 The PsychoPathogen: the serial killer as an antibody response to modernity -Ezra Buckley

89 Tangled Hostility – kohelet

93 The Mara Salvatrucha: the most dangerous gang in the world –Extinción 1

99 A Statement from Innocence – a spirit from the South

103 Lions in the Brush: on the anatomy and guidelines of cell-structured resistance – el borracho (nömad warfuk)

111 Paraguayan People’s Army: what can we learn from them? – Ajajema 1

117 Letter to an optimist – Jeremías Torres

121 Weak Words Concerning Human Reasoning -Huazihul

125 At-Tux – D.G.

133 “No Such Thing as Life without Bloodshed…”or The Force of Tragedy in Anti-Humanist Politics – Magpie

137 Reflections on Freedom -Zúpay

145 On Terrorism and Indiscriminate Violence -Fiera

153 For a Metropolis against Itself – Eleuterio Pinto Paredes

157 Out of the Self: a sermon for the dead – Abraxas

167 Eco-extremism and the Woman – Meztli

177 Eco-extremist Women Speak – Yoloxochitl & More

177 A Note on Reproduction from the Eco-extremist Perspective – CW

181 Eco-extremist Spiritual Exercises -various

*More information to follow…

(es) Notas sobre Gilles de Rais

Traducción de “Notes upon Gilles de Rais”, escrito originalmente en inglés por Abe Cabrera.


[las citas son tomadas de El Juicio de Gilles de Rais por Georges Bataille, a no ser que se indique otra cosa]

La idea incontenible que he tenido en los últimos meses, una que me ha hecho ser mas contemplativo que lo usual, es la ideal del mal, ya he pasado por esto, pero persiste en repetirse. Cuando era un Cristiano, la idea de que habría algunos, o quizás la mayor parte de la humanidad, que serían excluidos de la luz de Dios por elección, que odiarían a Dios y la felicidad eterna, y renunciarían a ellos por siempre, parecería como un szforzando (NdT1) cacofónico manchando la historia de la salvación. Aquí hablo de la idea de que todas las cosas avanzan a partir de Dios sólo para volver a él, el diagrama del exitus-reditus (NdT2) de los Neoplatónicos que serviría como plantilla para la esperanza Cristiana, para el tiempo en que Dios “sería todo en todo”. Excepto que no lo sería. Aquellos que defienden la eternidad de la condena a los libertinos/depravados declaran que los demonios y aquellos sufriendo en el Infierno por toda la eternidad sirven de testimonio de la Justicia de Dios: que aquellos que renuncian a Dios libremente se mantendrán siempre obstinados con esa elección. Al final, me parece a mi que mal jamas sería erradicado: el mal, en un sentido, gana.

A la mente moderna no le gusta pensar acerca del mal. O sí, porque existe (es una forma de decir), pero siempre es algo que esta allí afuera. El Mal es lo que otras personas hacen, no lo que hago yo. La mente de izquierda o progresista, en particular, no le agrada pensar en las cosas en términos de la moral, bien o mal, sino en el sentido de lo patológico. Los actos malos son siempre el resultado de defectos en la persona o en la sociedad, y pueden ser re-configurados para sacarlos de la persona mediante la educación o un orden social más justo. Muchos piensan que, al aferrarse a la patología, la idea de que algunas personas están locas, enfermas, son psicópatas o simplemente imbéciles, de alguna forma han escapado de la moralidad a través de la percepción científica. “No es un tema de un fallo moral”, por lo que sigue la lógica, “es que esta persona en particular está defectuosa por tal-y-tal razón” (rellenar el espacio: mala crianza, pobreza, opresión, patriarcado, misoginia, etc. etc.) No vaya a ser que los humanos hagan cosas por alguna especie de deseo aleatorio por el caos y la violencia: que incluso la mejor de las condiciones hará brotar cisnes negros de crueldad y caos al igual que la lluvia parece producir de la nada hongos en el césped.

Sea que uno cite la patología o la moralidad, salud mental o malicia de la voluntad, el resultado es el mismo: un predecible y racional animal domesticado fácilmente adaptable a cualquier agenda que se le pueda imponer en el momento. El radical secular piensa que, al renunciar a la moralidad, él o ella está abriendo la puerta para liberar el caos, cuando en realidad están haciendo meramente lo que han hecho todos los moralistas, sólo cambiando la etiqueta. Si uno está realmente en contra de la dominación, uno no puede determinar lo que eso significa en cada contexto, especialmente lo que significa para la personas que no son tú. Un futuro predecible, sin importar cuan placentero sea para el intelecto en términos de libertad y justicia, nunca puede ser llevado a cabo por seres libres e indomesticados, al menos en nuestro contexto. Dejar ir el control significa que no te toca determinar como se verán “otros mundos”. De hecho, el futuro es nuestro enemigo. Si crearas “otro mundo”, posiblemente querríamos quemarlo también.

Unidos al dios de la soberanía mediante ritos de iniciación, los jóvenes guerreros voluntariosamente se distinguen en particular por una ferocidad bestial; ellos no conocían reglas ni límites. En su rabia extasiada, se los confundía con animales salvajes, con osos furiosos, con lobos. Los Harii de Tacitus incrementaban el espanto que provocaba su delirio al emplear armaduras negras y, queriendo sorprender a sus enemigos, para aterrorizarlos, se frotaban su cuerpo con hollín. Este “ejercito fúnebre”, con el fin de aumentar el terror, escogían “noches completamente oscuras”. A menudo se les otorgaba el nombre de Berserkir (“guerreros con pieles de oso”). Como los Centauros de Grecia, los Gandharva de India o Luperci de Roma, ellos se convertían en animales en su delirio. Los Chetti, a quienes también describe Tacitus, se satisfacían de scelera improbissima (NdT3): ellos atacaban, ellos ejecutaban y despellejaban. Eran asesinos, y “ni el hierro ni el acero podían hacer algo contra ellos.” La furia de los Berserkir los convertía en monstruos. Ammien Marcellin, hablando de los Taifali, es indignante cuando describe sus prácticas pederastas… Ellos se entregaban a períodos de borracheras que finalmente tenían éxito en arrancar cualquier humanidad que les quedara.

No había nada en la religión Germánica que pudiera compensar esta crueldad y este desenfreno juvenil. No había, como con los Gauls, o los Romanos, un sacerdocio para oponer el aprendizaje y la moderación por sobre el alcoholismo, ferocidad, y violencia.

A menudo me he preguntado por que la visión primitivista del mundo ha sido una “cerrada”, y por cerrada, quiero decir profundamente antropocéntrica, incluso si lo fue a través de ignorancia (negligente). O interpretan realidades indígenas previas mediante la “visión del conquistado” (para usar la frase de León Portilla). Específicamente, ellos visualizan qué tipo de “naturaleza humana” se puede discernir de la historia del Hombre como una entidad independiente, libre de lugar, contexto, interacción con otras criaturas, etc. Esto incluiría la violencia, aunque también incluye la armonía, cooperación, etc. cuando no se esta bajo amenaza. Pero arrincona a un animal salvaje, déjalo sin mas opciones que obedecer o pelear, y observa cómo actúa. El individuo humano no está automáticamente conectado a esta entidad mística conocida como la Humanidad, fuera del tiempo y espacio: una encarnación de un tropo eterno.

Los grupos humanos aprendieron de su entorno, ellos se vieron a sí mismos como descendientes de los animales que los rodeaban, o al menos en un linaje cercano a ellos. Algunas veces esto daría paso a un orden social igualitario, otras veces no. Aveces hay jerarquías entre los animales, quizás aprendieron su orden social de la misma forma en la que aprendieron el uso de plantas medicinales en un lugar en particular: no como resultado de la voluntad humana, o prueba y error, sino a través de una “revelación” de lo inhumano. El pensar que nosotros los humanos escogemos nuestra vida, de hecho, nuestro mundo, es una estupidez que da risa. Nadie vive por tanto tiempo, y nadie es tan sabio. El negar eso es negar el sentido del lugar en favor de un Ideal Humano (Anarquía o lo que sea): no vives en tu lugar, vives en un Ideal Humano. Y no es nada más que un Infierno domesticado, sin importar que pretendas que sea diferente.

“Anduvimos de caza, la noche de ayer nos convertimos en lobos, nuestra sed de sangre se sació por unos momentos, mientras los demonios de nuestros antepasados se apoderaban de nuestras mentes y de nuestros cuerpos…” (ITS, Décimo Comunicado)

En los tiempos de Gilles de Rais, la guerra siempre era el juego de los señores. Si este juego devasta poblaciones, exalta a las clases privilegiadas. Tiene para las clases privilegiadas el significado final que el trabajo nunca podría tener para los pobres. El interés del trabajo está subordinado a sus resultados; el interés de la guerra no es nada más que guerra. Es la guerra en sí la que fascina y la que aterroriza. Aquellos que son como Gilles de Rais, quienes viven en la expectación de que estas terribles batallas dejen muerte, gritos de horror y sufrimiento detrás de ellas, no conocen nada más que les de esta emoción violenta. La generaciones presentes ya no conocen prácticamente nada sobre la exaltación, a pesar de que la muerte era su base, ese era antiguamente el significado menos ridículo de la guerra, un hecho que es posible que nos abandone a una sensación de impotencia en el mundo. ¿Acaso no estamos cegados en el preciso momento en el que la loca verdad de otra época nos es ocultada?

¿Enfrentados a una pregunta tan banal como esa, que podemos hacer, si no escondernos?

***

La Tragedia es la impotencia de la razón.

Eso no significa que la leyes de la Tragedia son contrarias a la razón. Una ley no puede pertenecer realmente a aquello que es contrario a la razón. ¿Podría una ley oponerse a la Razón? Pero la violencia humana, que tiene la fuerza para correr en contra de la Razón, es trágica, y si es posible, debería ser suprimida; o al menos no puede ser ignorada o desatendida…

Esa es una temática que todas las personas que han enfrentado mis trabajos publicados se niegan a ver, porque si lo enfrentaran, destruiría su fraude. Se acabaría el trile, el Emperador no tendría ropa, etc. Ellos no pueden admitir que no tenemos agencia mas allá de nosotros mismos, los humanos no “aprenden de la historia”, que luchamos poderosamente en contra de fuerzas que entendemos sólo de forma pobre. La última herejía del moderno es admitir que estamos inintencionadamente actuando en una Obra Misteriosa, un mito, en el que todo ha sido ya determinado (en todo sentido). O sino, no tenemos idea de cómo saldrán las cosas, y los intentos de cambiar la realidad sólo darán lugar a resultados aleatorios y no intencionados; que nuestra realidad es un “error” que nunca debió cometerse en primer lugar. O sino, quizás nuestra aniquilación está siendo llevada a cabo precisamente a través del instrumento del antropocentrismo y el humanismo, bajo la apariencia de solidaridad y cooperación.

Nadie puede admitir esto, dado que la ilusión del Humano quedaría expuesta: el juego con el que encuentran suficiente significado en la vida como para no arrojarse desde un edificio. Pero algunos de nosotros seguiremos viviendo a pesar de esta nefasta realidad. De hecho, estamos agradecidos por ella: al final del día nos recuerda lo patéticos y tontos que somos. Aquello más grande no es lo Humano, o ninguna idea que el humano pueda producir. Nuestra felicidad, por decirlo de esa forma, se encuentra en otro lado.

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Notas del Traductor:

1. Szforzando: Asumiendo que el autor haya querido escribir “Sforzando” significa tanto un acorde acentuado como una anotación que se hace sobre una nota musical para indicar que debe de ser tocada con un fuerte ataque inicial.

2. Exitus-reditus: Es un término en Latín que significa “partida y retorno”.

3. Scelera improbissima: Término en Latín que significa algo como “crimen/fechoría en exceso”.


(pt) A flor que cresce no submundo: Uma introdução ao eco-extremismo

Traducción en portugués del texto “La flor del inframundo que creció en esta era: Una introducción al eco-extremismo” publicado originalmente en inglés en la Revista Atassa.

Traducción a cargo de Anhangá.


“Una salus victis nullam sperare salutem.” (A única esperança dos conquistados é não esperar a salvação.) – Virgil, The Aeneid

“Se a morte vier, continuaremos destruindo as coisas no inferno; mundo repugnante, vou dar risadas enquanto assisto sua queda, neste eterno confronto…” – Décimo primeiro Comunicado de Individualistas Tendendo ao Selvagem, 2016

O eco-extremismo é uma das mais recentes escolas de pensamento do nosso tempo, mas mais do que uma escola de pensamento é também um plano de ação, uma atitude de hostilidade e uma rejeição de tudo o que aconteceu antes dele na sociedade tecno-industrial. Nascido de várias ideologias radicais como a libertação animal, o anarquismo insurrecional, o anarco-primitivismo e o neoluddismo de Theodore Kaczynski, germinou e brotou como algo completamente diferente: um poema de amor à violência e à criminalidade; uma visão ecológica radical onde a esperança e o humanismo são superados pelo cano de uma arma, pela explosão do dispositivo incendiário e pela faca que persegue presas humanas na escuridão. Todos os seus verdadeiros adeptos são atualmente desconhecidos. Não é uma ideologia que se formou na academia ou mesmo em espaços políticos “alternativos”. Seus escritos só podem ser encontrados (alguns diriam ironicamente) em sites anônimos na Internet. O eco-extremismo foi formado nas sombras, e permanecerá ali, uma ameaça clandestina até que todos os eco-extremistas sejam capturados ou mortos… ou seja, até que outros tomem seu lugar.

Pouco depois de eu ter escrito meu ensaio na Ritual Magazine, “Rumo à Selvageria: desenvolvimentos recentes do pensamento eco-extremista no México”, o principal grupo descrito nesse ensaio, Reacción Salvaje, se desfez (em agosto de 2015), citando uma nova etapa de sua luta e desenvolvimento. Muitos dos sites que eu usei para a minha pesquisa também se silenciaram ou anunciaram seu fim. No entanto, rumores eco-extremistas podiam ser ouvidos no sul, ecoados através de notícias na Internet. Grupos como a Seita Pagã da Montanha cometeram ataques no Estado do México e em outras partes do país, usando a mesma retórica contra os “hiper-civilizados” e sem nenhuma preocupação com a moralidade e a sociedade tecnológica em massa. Uma das principais revistas do eco-extremismo, a Revista Regresión, continuou a ser publicada fora do México.

Em janeiro de 2016, novos sites eco-extremistas e até mesmo um extenso documentário em vídeo sobre eco-extremismo surgiram on-line. No final do mês, foi emitido o primeiro comunicado do reorganizado Individualistas Tendendo ao Selvagem (Individualistas Tendiendo a lo Salvaje, ITS) no principal site eco-extremista, Maldición Eco-extremista, bem como no anti- authoritarian news. Logo começou a se perceber que a continuação do ITS havia se espalhado para outros países, nomeadamente o Chile, a Argentina e, mais tarde, o Brasil, juntamente com os grupos aliados de Terroristas Niilistas na Itália. Os textos eco-extremistas foram traduzidos em idiomas que vão do espanhol e inglês ao turco, tcheco e romeno. As ações eco-extremistas no último ano civil variaram de incêndio, ameaças de bomba, bombardeamentos indiscriminados até o assassinato de um trabalhador científico na maior universidade do México. Pelo que sabemos, ninguém foi detido ou investigado por esses crimes.

A recente teoria eco-extremista enfatizou a ação acima do estudo histórico e da teoria. Grande parte da energia polêmica no início deste ano foi consumida por uma defesa do “ataque indiscriminado”: isto é, bombardeio, tiro, incêndio, etc. que não leva em conta “espectadores inocentes”, mas ataca um alvo, independentemente do “dano colateral ” que possa causar. Outras questões de contenção têm sido a relação entre niilismo e egoísmo (a ideia de que os ITS e outros eco-extremistas não acreditam em um futuro e lutam no aqui e agora por nenhum objetivo estratégico particular), primitivismo, animismo/paganismo e individualismo. No que se segue vou discutir termos essenciais e conceitos que esperamos que possam esclarecer a retórica e linguagem eco-extremista. Deve-se notar desde o início que o eco-extremismo não visa uma clareza absoluta para o observador imparcial, mas sim busca estimular a afinidade naqueles que estão em desacordo com a tecnologia, a artificialidade e a civilização.

Eco-extremismo é uma tendência que visa recuperar o selvagem. Exalta os instintos de guerreiro ancestral de cada um e declara guerra a tudo o que é civilizado. O eco-extremismo é corporificado por eco-extremistas individuais escondidos que emergem com ferocidade fria no momento oportuno. O eco-extremista é um individualista na medida em que ele desafia a proibição do coletivo ou comunidade, qualquer comunidade, à lutar, ferir, mutilar ou matar. Nenhum coletivo tem a autoridade de dizer-lhe o que fazer, pois todos eles perderam a sua autoridade (inexistente) em sua guerra contínua contra a Natureza Selvagem. Junto com a renúncia ao coletivo há uma renúncia à esperança ou qualquer “futuro primitivo”. Eco-extremistas acreditam que este mundo é lixo, eles entendem o progresso como a escravidão industrial, e eles lutam como animais selvagens encurralados, uma vez que sabem que não há escapatória. Eles olham a morte nos olhos, e gritam, “Hoka Hey!” (Hoje é um bom dia para morrer.)

O eco-extremismo é uma resistência violenta que imita a reação reflexiva da Natureza Selvagem contra aquilo que procura alienar e escravizar todas as coisas vivas e inanimadas. Contra a artificialidade da sociedade moderna, e tudo o que subjuga o instinto humano a um “fim superior”.

Comecemos, no entanto, a definir nossos termos:

Natureza Selvagem: Natureza Selvagem é o principal agente da guerra eco-extremista. Os filisteus se opõem à invocação da “Natureza Selvagem” taxando isso de atavismo ou “superstição”, mas o fazem apenas por causa da sua própria domesticação e idiotice. “Natureza Selvagem” é tudo o que cresce e se manifesta no planeta em objetos animados e inanimados, de pedras a oceanos, de microrganismos a toda a flora e fauna que se desenvolveram na Terra. Mais especificamente, “Natureza Selvagem” é o reconhecimento de que a humanidade não é a fonte e o fim da realidade física e espiritual, mas apenas uma parte dela, e talvez nem mesmo uma parte importante. O eco-extremismo, na medida em que pensa sobre a epistemologia, baseia-se na ideia de que a realidade é governada por nossos sentidos e instintos animais. Como Chahta-Ima afirmou em seu ensaio, “O que queremos dizer quando dizemos, ‘natureza’?”:

“A natureza existe porque a mente humana é fraca e limitada. Ela é mortal, é feita de carne e, por fim, este é o seu limite, mesmo que não possamos vê-lo. É como se ela jogasse um jogo contra o resto da existência, e ela vai perder. A existência da natureza é o limite do pensamento. É o fato de que todas as coisas não são para nós, nossos pensamentos não fazem as coisas: as coisas estão lá para a tomada, e estariam lá sem a nossa intervenção. Em outras palavras, nós não somos deuses, não somos espíritos, precisamente porque essas coisas não existem como nós as entendemos. Nosso pensamento não compreende e não pode compreender tudo, e é por isso que é tão miseravelmente pouco confiável.”

O eco-extremismo, portanto, adota uma posição pessimista no que diz respeito à empreendimentos humanos e conquistas, sejam elas físicas, espirituais ou morais. É por isso que se opõe à civilização, especialmente na sua manifestação tecno-industrial. A civilização moderna procura subjugar tudo a si mesma, e sua hubris é sua queda. Eco-extremistas procuram ser instrumentos dessa queda, embora eles não acreditem que possam fazê-lo por si sós. Mais importante ainda, a natureza selvagem é encontrada em nós, principalmente em nossos instintos, e ao sentir o gemido da terra em face da destruição causada pela vida civilizada. Esta tendência procura (embora imperfeitamente) recuperar crenças baseadas nas montanhas, desertos, costas, pântanos, florestas, animais, fases da lua, e assim por diante.

Muitos eco-extremistas ouvem o chamado de seus antepassados que resistiram à sua subjugação. Quando a Natureza Selvagem fala, ela o faz na linguagem de seus antepassados Teochichimecas, os Selk’nam, os Yahis, os Navajo, os Maoris, os bárbaros europeus, os Waranis, os Taromenanes, os Seris, os Tobas e qualquer outro grupo que lutou contra a extinção de seu antigo modo de vida. A natureza selvagem está assim dentro de nós, na individualidade que recusa a mentalidade e a moral da civilização e da domesticação.

Individualismo: Mais do que uma corrente filosófica, o individualismo é uma importante escolha tática dentro da sociedade de massas. É a decisão de se tornar um lobo no meio de todas as ovelhas. É a decisão de cuidar do próprio interesse e agir em conformidade com ele. Os individualistas aprendem com a solidão e buscam a auto-realização porque entenderam que não podem mais seguir as normas e costumes que a civilização lhes ditou. Os individualistas negam a moralidade aceita e rejeitam os valores que lhes foram ensinados desde o nascimento. Eles não esperam para tomar a iniciativa, mas sim unem-se com aqueles de disposição semelhante para melhorar sua teoria e prática. O individualismo é uma arma contra o coletivismo progressista imposto pelo sistema. Como um eco-extremista escreveu:

“’Eu e depois eu!’, Eu grito tentando acabar com minha domesticação, quebrando os laços de relacionamentos inúteis, lançando-me de cabeça em uma guerra contra a civilização e seus escravos. Contra seu coletivismo, seu altruísmo e humanismo. Morte às relações fundadas na hipocrisia! Longa vida às afinidades sinceras! Meus aliados que lutam esta guerra perdida junto comigo sabem: para mim será sempre eu antes deles, e vice-versa: para eles, o ‘eu’ deles vem antes do meu ‘eu’. Assim nós continuaremos já que somos indivíduos amorais e egoístas.”

Os eco-extremistas individualistas são cautelosos e espirituais, amam profundamente e quando odeiam, não perdoam. Eles agem de forma indiscriminada, são frios e calculistas. Eles rondam e camuflam-se nas paisagens urbanas e rurais com a astúcia de uma raposa. Eco-extremistas usam tudo o que tiver ao seu alcance para alcançar seus objetivos, mas tentam ligar-se ao passado sagrado sabendo que o tempo para a paz já não mais existe. Procuram oferecer as suas vítimas como um sacrifício aos seus antepassados e à própria Terra. Como em muitas das guerras passadas contra a civilização, a força motriz por trás dela não é a moralidade nem a justiça, mas sim a vingança.

Ataque indiscriminado: A mente progressista moderna se opõe à ataques indiscriminados, uma vez que ainda não foi capaz de livrar-se da moralidade ocidental. Para os eco-extremistas, agir indiscriminadamente é um dos principais métodos de ataque. Atacar indiscriminadamente é atacar um alvo sem considerar “espectadores inocentes” ou “danos colaterais”. Enquanto os individualistas eco-extremistas geralmente visam alvos que são significativos para a sociedade tecno-industrial (ministérios governamentais, universidades, veículos de transporte), os terroristas individualistas o fazem com a intenção de infligir o máximo de danos, incluindo as mortes humanas. Como o ITS expressou em seu Quinto Comunicado deste ano:

“Consideramos inimigos todos aqueles que contribuem para o processo sistemático de domesticação e alienação: os cientistas, os engenheiros, os investigadores, os físicos, os executivos, os humanistas e (por que não?), afirmando o princípio do ataque indiscriminado, a sociedade em si e tudo o que ela implica. Por que a sociedade? Porque ela tende ao progresso, tecnológico e industrial. Contribui para a consolidação e avanço da civilização. Podemos pensar em todos os que fazem parte da sociedade como sendo meras ovelhas que fazem o que lhes é dito e nada mais, mas para nós não é assim tão simples. As pessoas obedecem porque querem. Se tivessem uma escolha e, se dependessem deles, gostariam de viver como aqueles malditos milionários, mas apodrecem na sua pobreza como os servos eternamente fiéis ao sistema que nos escraviza como animais domésticos”.

O eco-extremismo realiza ataques indiscriminados como um eco da natureza selvagem e para mostrar que sua hostilidade para com a sociedade é real. Os tsunamis não param de repente quando chegam aos bairros pobres, os jacarés não distinguem entre inocentes e culpados em suas caças noturnas e os furacões não atacam as pessoas de acordo com a raça. O eco-extremismo é parte desse ciclo de ação e reação. O tempo da “ação revolucionária” já passou, e os eco-extremistas procuram levar a cabo uma guerra real, com verdadeiras baixas e ações que não são meramente simbólicas, mas que, de fato, derramam sangue.

Niilismo: O niilismo é principalmente uma recusa do futuro. Como eu descrevi no meu ensaio “Primitivismo Sem Catástrofe”, as sociedades humanas em todos os níveis, mas especialmente a sociedade tecno-industrial, são extremamente complexas, compostas de muitas partes complexas e de muitas pessoas. Assim, qualquer aspiração de pastorear as pessoas em um curso coletivo de ação, seja ele humanista, socialista, liberal ou mesmo anarquista, não funcionará e terá de enfrentar a oposição daqueles que buscam resistir à sua própria escravidão tecno-industrial.

Na “Mafia Eco-extremista” (como eles gostam de chamar a si mesmos) há os Terroristas Niilistas, particularmente na Itália. Estes niilistas aderem à posição de que o verdadeiro niilismo é o niilismo ativo, do contrário não seria um niilismo completo. Não adianta falar de “niilismo” ou “egoísmo” enquanto se paga impostos e obedece às leis de trânsito. Tal egoísmo ou niilismo puramente passivo talvez seja mais parecido com o budismo ou o niilismo filosófico do século XIX, que sustenta todas as coisas que condenam a pessoa a ser uma engrenagem na grande máquina social, mas oferece algum tipo de integridade ou pureza invisível (ou um “espaço emancipado” particular) semelhante à “libertação espiritual”. O Niilismo Ativo Terrorista, praticado pela Seita do Niilístico Memento Mori e outros, busca atacar o que obviamente escraviza o indivíduo à sociedade, e esse ataque deve ser sempre um ataque físico contra alvos reais como máquinas, edifícios, etc. e os autômatos humanoides que constroem e operam. Todas as outras manifestações de niilismo ou egoísmo não são melhores do que o ascetismo oriental ou o cristianismo.

“O puro golpe para a vida que flui na margem do “viver”. Sou o criminoso niilista que nega a humanidade obsoleta, transcendendo o humano moral-mortal, numa representação categórica e identificadora de valores iguais”. – Nechaevshchina, “Nihilist Funeral”

Paganismo/animismo: O eco-extremismo é fundado no animismo pagão e tenta resgatar divindades ancestrais que muitas vezes foram esquecidas pela sociedade cristã/secular. Por razões profundamente pessoais e estratégicas, o eco-extremista busca reviver a adoração dos espíritos da Terra e oferecer sacrifícios a eles. O componente estratégico é renunciar e opor-se à filosofia do cientificismo secular defendida por alguns anarquistas que clamam: “Sem deuses, nem mestres!” Os eco-extremistas reconhecem a necessidade de autoridades espirituais, mesmo que estas sejam mal compreendidas ou quase esquecidas, já que estas ainda determinam o curso da vida e da morte. Nenhum guerreiro pode fazer a guerra por conta própria: sempre há forças maiores em ação que nem mesmo a civilização tecno-industrial pode dominar. Na guerra eco-extremista, apesar do individualismo tático, um componente espiritual é necessário para realizar um ataque contra essa sociedade pútrida e se livrar dela. Isso também lembra o eco-extremista que, em última instância, se ele ou ela vive ou morre não é uma questão que está nas mãos dele, mas sim nas mãos de forças que sempre estiveram no controle, e ainda estarão mesmo depois de nós termos partido. Como Halputta Hadjo afirmou em seu monógrafo, “Os Calusa: Um Reino Selvagem?”:

“[O eco-extremista] pode atacar ou ele pode render-se, mas tudo o que ele faz está limitado pela cegueira e impotência de sua própria natureza carnal. Isso não é motivo para desistir, e não é motivo para o desespero. Pelo contrário, isso é razão para reverenciar as forças que criaram as coisas dessa maneira, e estes são os “espíritos”, ou os “deuses”, de um ambiente específico, seja qual for o nome que você queira chamá-los. A atitude dos eco-extremistas é a hostilidade eterna contra a civilização tecnológica em nome dos espíritos que são seu patrimônio perdido”.

Como o selvagem guerreiro do passado, o eco-extremista entende que, apesar de o couro cabeludo e sangue do inimigo poder ser seu no curto prazo, no longo prazo, seu destino é a decadência como toda a carne, com seu espírito voltando ao vento e à poeira. O eco-extremista não foge de seus “fantasmas”, de seu “lado negro”, ou de sua ignorância, mas abraça-os para que estes lhe deem coragem contra o inimigo. Estes são seus deuses, seus próprios espíritos guardiães que são emissários da Natureza Selvagem. Ele não necessita da racionalidade matemática do domesticado para agir, mas age por instinto com o conhecimento necessário para atacar seu inimigo. Seu único consolo é que ele também é Natureza Selvagem, que seu lamento é seu lamento, que sua vitória final será sua, mesmo que ele não viva para vê-lo com seus olhos físicos. No final, todos os sentimentos elevados e as ideias estão a uma mera batida do coração de serem extinguidos, o que dá ao eco-extremista um sentido de urgência na luta contra a domesticação e artificialidade.

Conclusão: Guerra com data de vencimento, guerra sem fim

O eco-extremismo é o sentido trágico da vida encarnado em nossa época. É um produto das contradições de nosso tempo, da turbulência da erudição antropológica, da renúncia à ação política e do impasse ideológico contemporâneo. Esta tendência sabe que este impasse não será resolvido por melhores filosofias ou códigos morais, mas apenas pela destruição de tudo o que existe, incluindo o “hiper-civilizado” (isto é, todos nós). A sociedade tecno-industrial é um problema que nunca deveria ter existido em primeiro lugar, e todos os “defeitos” e “contradições” do eco-extremismo como ideologia são o resultado de contradições da sociedade refletidas como um espelho distorcido. Não há solução. A única resposta adequada é fogo e balas.

Esta atitude coloca o eco-extremista em conflito não só com as autoridades da sociedade tecno-industrial, mas também com outros grupos chamados radicais. Não há nenhum “chamado às ruas” ou expressões de “solidariedade” por parte dos eco-extremistas. Não há nenhuma tentativa de se justificar moral ou filosoficamente. “Inocência” ou “culpa” nunca entram no cálculo eco-extremista. De fato, essa tendência absorve os “piores” aspectos da sociedade moderna, incluindo a criminalidade, sem qualquer esforço de justiça por meio da lógica da “justiça civilizada”. A recente introdução ao ensaio “Os Calusa: Um Reino Selvagem?” destaca os atores e grupos societários que o eco-extremismo procura imitar em nosso tempo:

“‘Os Calusa: Um Reino Selvagem?’ Ensina uma lição valiosa; nomeadamente, que muito pode ser aprendido tanto dos pequenos grupos nômades como das grandes civilizações pré-colombianas. Aqui não há perigo de cair em uma “contradição” teórica, pois os eco-extremistas podem fazer referência aos selk’nam e aos maias. Podem referir-se às experiências dos pequenos criminosos, bem como as das grandes máfias; as gangues guatemaltecas, bem como a rígida organização do Estado islâmico. Ou seja, os eco-extremistas se vêem livres para se referirem a tudo que os interessem, sem qualquer indício de moralidade, com a única condição de que isso sirva como uma lição particular útil no que diz respeito ao planejamento e execução de sua guerra”.

O ecletismo teórico só entra em choque no eco-extremista quando se vê frente à obstinação pelo ataque violento. O eco-extremista tem abandonado sua afinidade com o hiper-civilizado e vê praticamente todos como um inimigo. Estes individualistas têm vindo a valorizar o ataque mais do que suas próprias vidas, como inúmeros outros guerreiros e selvagens têm feito antes deles. Eles não pedem ajuda àqueles que hoje vêem como, na melhor das hipóteses, inúteis, e na pior das hipóteses, o adversário odiado digno de morte. Os eco-extremistas já estão no radar das autoridades dos países onde operam, e além. Eles não alimentam a ilusão de que serão capazes de evitá-los indefinidamente.

A Natureza Selvagem corrói a civilização pouco a pouco por meio da entropia assim como a água diminui aos poucos a massa de uma pedra. Juntamente com as mudanças climáticas, terremotos e outros desastres naturais, os novos individualistas que resistem à sua domesticação tomarão o lugar dos eco-extremistas, talvez conscientes daqueles que vieram antes deles. Estamos agora entrando numa era de extremos, uma era de incerteza, onde ilusões de esquerda e banalidades conservadoras não podem mais nos preparar para o nosso rumo futuro. O individualista continuará sendo uma ameaça invisível, imune à coerção moral do rebanho e trabalhando na total privacidade de seus próprios pensamentos e desejos. As massas podem se enfurecer e as autoridades lamentar, mas sempre haverá bolsões de recusa destrutiva emergindo como faíscas no escuro apenas para sair novamente, até que esta sociedade seja moída até o pó, e os espíritos de todos os guerreiros vão mais uma vez caçar na terra de seus antepassados. Axkan kema, tehuatl, nehuatl! [Até a sua morte, ou a minha!]

 

(es) Compras de noche

Traducción de “Late night shopping”, escrito originalmente en inglés por Abe Cabrera.

Traducción enviada al mail.


Escenas de una doble vida

Soy un mal misántropo porque realmente no odio a la gente. En realidad, debo decir que no me gusta ninguna persona al azar, ni realmente deseo mala voluntad con las personas que me consideran su enemigo (aparentemente estas personas existen). Les deseo lo mejor. Cuando me encuentro con personas entre líneas o en la vida real, tengo dudas sobre si presionar el tema sobre algo o sobre las diferencias. Me imagino que si tengo la atención de alguien, también podría sacar el máximo provecho de mi parte. No es una cuestión de tener una “mente abierta”, mi mente siempre está hecha. Tengo que morderme la lengua para escuchar realmente a las personas, ya que soy alguien que tiene la tentación de simplemente “esperar para hablar”. Es probable que sea lo mejor que tiendo a callar en muchas situaciones sociales, que no soy voluntario con mis opiniones, o que no escojo peleas intencionalmente. Si las personas no van a estar de acuerdo conmigo, al menos espero que presenten el mejor argumento para su escuela de pensamiento que puedan reunir para que mis creencias salgan fortalecidas en compromiso. En este proyecto, tuve que atacar a personas, y supongo que soy bastante bueno en eso. Tengo una política de cero tolerancia para la mierda santurrona, que me ha resultado difícil ya que la mierda santurrona tiende a ser el arma de elección del enemigo.

Tengo una política de cero tolerancia para la mierda santurrona, que me ha resultado difícil ya que la mierda santurrona tiende a ser el arma de elección del enemigo.

Pero no, no estoy nervioso. Odio el black metal Odio la enojada retórica rimbombante. No me gusta la ira por el enojo. Tal vez estoy domesticado, o tal vez soy emocionalmente vago. Quizás esto tiene algo que ver con mis principios. Como en la filosofía clásica, no considero que el mal sea una cosa, sino más bien una privación del bien, o la priorización desordenada de un bien menor sobre un bien mayor, o el apego a lo particular a expensas del todo. Verás, realmente me gusta la humanidad. Sí, lo leíste bien. Me gusta la humanidad: chicos tontos y torpes, mujeres jóvenes atractivas, bebés arrullados y niños risueños. Me gusta escuchar las experiencias de los viejos y los ingenuos sueños de los jóvenes. Donde difiero de la persona promedio es que no considero a la humanidad como el bien más elevado. Y creo que la existencia de la humanidad tal como es ahora es una afrenta al bien común del cosmos.

Te lo plantearé de esta manera: podría sentir la tentación de elegir lo bueno de tirarte los dientes por mirarme raro, pero probablemente preferiría irme, ya que esta persona podría tener gente que buscaría venganza por ese ataque, o podría ser arrojado a prisión por obedecer mi impulso. Puedo ser tentado por el encanto de una mujer joven y atractiva, pero podría elegir el mayor bien de irme y no tener que lidiar con su celoso novio loco. O realmente podría querer un buen auto, pero podría elegir la tranquilidad de manejar un cacharro y a nadie robárselo, o no tener que pagar mucho para arreglarlo si se descompone, etc. En otras palabras , el homo sapiens no es malvado, podemos ser inteligentes, podemos hacer cosas increíbles, y podemos ser francamente adorables a veces. Pero lo hemos hecho para que nuestra existencia dependa del narcisismo, de la destrucción y de una avaricia insaciable de nuestro propio bienestar. El mundo simplemente no puede pagarnos. Algunos pueden protestar que podemos cambiar, que llegaremos a un punto donde nuestra adicción a nuestro propio poder y gloria disminuirá y se volverá “más sostenible”. Eso está bien, pero no lo creo. Esa es la línea de cosas que cada drogadicto, y cada adicto dice solo para que puedan vivir otro día para inyectarse y drogarse. Eres un idiota si te enamoras de sus mentiras más de una vez.

Las cosas que realmente me gustan del ser humano y de los humanos en general, es que no pueden ser sistematizadas o codificados en ideologías. Mis hijos vienen a saludarme a la puerta después de un duro día de trabajo, una buena comida con mi familia, una hermosa sonrisa de una mujer, una puesta de sol sobre el lago, todas estas son cosas que las personas desean pero se usan para justificar un sistema de ley y moralidad para que todos tengan la oportunidad de disfrutarlos. Si las cosas fueran así de simples, pero no lo son. La tarea del ethos humanista es instrumentalizar el misterio de las cosas en un código de conducta, utilizando lo que es agradable hacer para que la gente no haga lo que es desagradable. Ludwig Wittgenstein se acercó a lo que estoy diciendo en el Tractatus Logico-Philosophicus cuando afirmó:

No es cómo el mundo es, es sobre lo místico, pero es eso.

Nuestra civilización está obsesionada con cómo debería ser el mundo. Después de todo, convertimos a nuestra especie en una masa de siete mil millones de personas haciendo que el mundo se ajuste a la forma en que lo queremos. De hecho, hay personas muy tontas que parecen pensar que no puede haber mundo si no le decimos cómo debería ser. Lo sé, qué idiota, pero parece que la humanidad ha hecho de eso su modus operandi. En ese sentido, si amo las montañas, los ríos, los gatos monteses, los cielos despejados y la tierra bajo mis pies, puedo elegir, incluso cómo ser humano: esas cosas o yo (y otros humanos). O me encanta el todo que hizo a la humanidad adorable, incluso al nivel que es, o me encanta la voluntad narcisista de poder que el proyecto humano se ha convertido. Uno ni siquiera tiene que ser un abrazador de árboles para apreciar eso: la domesticación del hombre destruye el paisaje psicológico interno del hombre mismo. No hay un camino intermedio aquí, desafortunadamente. Nuevamente, piense en el adicto a la heroína que siempre dejará de fumar mañana, siempre y cuando tenga su solución hoy. ¿Qué mejor adjetivo podría uno encontrar para los híper-civilizados que el de “adictos”?

Sin embargo, me aferraré a esas pequeñas cosas que se me atraviesan en la vida, sabiendo muy bien que están pasando y a costa de una desagradable generalidad. Esta es la lógica de la doble vida: que uno disfruta de las cosas que uno aborrece en la medida en que uno aprecia lo que son. Puedes amarlos, pero no puedes estar demasiado apegado a ellos, ya que es posible que se vuelvan contra usted algún día, especialmente si alguien alguna vez tiene una idea de lo que realmente piensa. Sé que al mundo humano sólo le gusto por lo que puedo hacer por él, y una vez que sea “inútil”, no le importaría si muriera en la cuneta. El núcleo de lo que es realmente importante todavía está en lo profundo de algún lado, al menos sé que está allí. El núcleo de lo Incognoscible que se remonta a la eternidad de las eternidades todavía estará aquí cuando haya decaído por mucho tiempo: una parte mística de mí está feliz de que las cosas estén sin tener que preocuparse por cómo están. Intento encontrarlo todos los días en los lugares más inverosímiles. A veces tengo suerte y la encuentro en algún lado, pero al final del día, debo dejar ir el pensamiento duro pero necesario: esto no es todo.

(en) Atassa: Readings in eco-extremism

Trabajo en PDF de la conflictiva Revista Atassa: Lecturas en Eco-extremismo disponible abajo.

¡Por la propagación de las posturas anti-humanistas destructivas!

Atassa – Readings in Eco-Extremism