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(es) Por la Misantropía, Contra el “Eco-fascismo”

Traducción de “For Misanthropy, Against ‘Ecofascism'”


En un extraño día en solitario bajo el duro calor sureño, yo estaba conduciendo por varias localidades para pasar el tiempo. Algo que es negado por el sistema de carreteras es la impasividad de los terrenos húmedos. En un lugar donde una gran carretera atraviesa un pantano, me baje y comencé a observar una corriente del río por debajo de las pasarelas. Bajo una de ellas, vi grandes camionetas pickup estacionadas, algunas enganchadas a trailers, algunas con botes en su lugar. Los dueños de estos vehículos devoradores de gas probablemente estén haciendo pesca deportiva en busca de bagres, truchas, y muchos otros tipos de vida marina. Aquí la memoria masculina recuerda como el padre de uno le enseñaba a su hijo a cazar y a pescar. Baja por cualquier camino rural y puede que veas jóvenes andando en cuatriciclos u hombres preparando trampas para langostas. Aquí la gente se enorgullece de “vivir de la tierra”. En el Oeste, hay una mayor “mentalidad conservacionista”: la naturaleza es percibida como algo frágil, y se piensa que los bosques requieren protección. En el sur, talas un bosque y pareciera como si otro brotara mágicamente por la noche. Una vez, a unas millas de aquí, vi un bosque completamente “artificial”, mas precisamente percibido como una “granja de arboles”. Había pinos plantados en hileras como los vergeles en casa, todos exactamente de la misma altura.

Estacione mi auto y bajé por una rampa de concreto para lanchas. Noté que había una suerte de decrépitos escombros de un puente en el lugar. Me sentí tentado a observar mas de cerca, pero montículos de madera vieja probablemente tendrían bocas de algodón insertas en ellas, y tener que conducir al hospital con una mordida de serpiente no estaba en mis planes ese día. En su lugar, caminé por el costado del agua y observé. El agua estaba oscura, lodosa y probablemente contaminada. Desechos de la autopista, desechos de la agricultura, combustible de bote, y basura aleatoria probablemente llenaban aquellas turbias profundidades. Al fondo del río pantanoso, no se sabe lo que uno podría encontrar: neumáticos, heladeras viejas, restos de accidentes de autos, etc. etc. Recuerdo un señor de hace algunos años, que decía que cuando él era pequeño, uno podía ver el fondo de los ríos aquí. No puedo ni imaginarlo con algunos de los ríos que yo he visto.

El sol estaba comenzando su agobiante rutina de la media-mañana: ya hacía 85 grados y humedad. Había un aroma a decadencia que emanaba del agua, y el sonido del tráfico de la carretera mezclado con el canto de las aves y las chicharras. Solo podía imaginar la cantidad de bacterias y posiblemente aguas negras en el río. Había visto suficiente del río marrón, y estaba claro que no había nada mas para explorar allí, por lo tanto seguí adelante.

Solo a unas pocas millas había un cartel de un camino pantanoso. Lo tome a pesar del cartel que advertía “NO HAY SALIDA”. Había un area de cacería aquí, probablemente la única razón por la que existía un camino en primer lugar. No hay necesidad de extenderse sobre cuanto aman los Sureños a sus armas, pero claramente yo no estaba aquí para eso. El camino estaba construido sobre un dique artificial a través del pantano. De ambos lados, había cipreses, tupelos y lagunas superficiales. Uno podría percibir una gran hipocresía en mi exploración de esta área con mi auto Japonés y el aire-acondicionado, pero no tenía demasiadas opciones al respecto. Mientras avanzaba por la ruta sin salida, el pavimento se volvía mas ahuecado y desnivelado. Llegue hasta el final y giré precariamente.

Me bajé del auto por un minuto para estirar la piernas. El penetrante chillido de chicharras hacía que el pantano fuese tan ruidoso como cualquier zona de construcción urbana. Mi oídos vibraban con el zumbido de los insectos como si estuviese al lado de alguien destrozando el pavimento con un martillo neumático. Al lado de la ruta había un sendero. A pesar del calor sofocante, me sentí tentado a caminarlo al menos por unos pocos minutos. Luego me recordé a mí mismo la ultima vez que fui a hacer senderismo en un pantano hace algunas semanas: el implacable ataque de los tábanos y los mosquitos me indicaba fuertemente el por qué solo realizo ese ritual una vez al año (para recordarme que me patean el trasero cada vez que lo intento, y que al final no soy mas que comida para insectos). Decidí no hacerlo y volví a mi auto.

Me detuve periódicamente en los múltiples puentes sobre varias lagunas para echar un vistazo. En uno, casi parado, un cocodrilo de seis pies doblo en una esquina y se hizo visible, magistral y amenazante en cerca de dos pies de agua clara. Llegó a una parada inmediatamente debajo de mi y se detuvo en el agua. Me quedé observandolo por un minuto aproximadamente y seguí adelante.

Había notado lo que parecía ser un lago cerca de la entrada de la carretera. Me detuve en un claro frente al lago y estacioné mi auto. Me bajé y caminé hacia el borde del lago. Escuché el sonido de vidrios rotos bajo mis pies y la copiosa cantidad de basura desparramada en la vegetación. Levanté la vista y presencié una imagen idílica: un gran lago claro con un cocodrilo nadando a casi siete pies de mi posición. A la distancia, observé lo que creí que era un hombre en un bote al otro lado del lago: una persona pescando quizás. También note que pocos insectos me estaban atacando a pesar de estar cerca del agua. Eso podría haber estado ligado a la hora del día, pero la falta de insectos me invitaba a quedarme un poco mas allí.

Viendo la cama de vidrios rotos y latas de aluminio, los envoltorios y los restos de cuerda de caña de pescar rodeando mis pies, estaba encantado de tener puestos un buen par de zapatos. También se cruzo por mi cabeza el pensamiento de que ojalá no hubiese escombros que pincharan las ruedas de mi auto. A pesar de estar cerca de una carretera, no quería tener que lidiar con ese problema aquí. Sin embargo, percibí los sonidos y la calma de la superficie luminiscente del lago. Miré al pescador al otro lado del lago y me di cuenta de que mis ojos me habían engañado. Eso no era un humano en absoluto: era una gigantesca garza azulada picoteando entre los largos pastos. A pesar de las certeras señales de presencia humana, yo era el único allí en ese momento. Decidí meterme en mi auto y seguir por la carretera.

Quería intentar una última parada, y habiendo pasado cerca de algo prometedor, dí la vuelta hacia otro gran lago visible desde la carretera. Me bajé del auto y note la abundancia de garcetas y otras aves salvajes en este lago. Nuevamente, yo era el único allí a pesar de que había mesas de picnic que indicaban que alguien había tenido la intención de convertir este sitio en un área de descanso para los viajeros en la carretera. Incluso noté un mapa de exteriores señalando un sendero natural. Seguí el sendero rodeando el lago.

En tan solo casi cien yardas, llegué a una abrupta parada. Había de hecho una pasarela sobre un terreno pantanoso, pero por abandono, la madera ahora estaba decrépita e invadida por plantas. Había cinta frente a la pasarela prohibiendo la entrada. Avancé unos pasos mas allá de la cinta pero noté que era buena idea no seguir avanzando. En casi todas las áreas pantanosas atravesables, hay pasarelas tal como hay puentes sobre las lagunas. Caminando sobre esas pasarelas, siempre tengo en mente que los pies humanos quizás no son bienvenidos a recorrer estos terrenos pastosos. Pero aquí, debido al abandono, falta de fondos y la dureza del ambiente, el pantano estaba reabsorbiendo las pasarelas hacia su interior. Intenté ir en otra dirección, y fui detenido a pocos pasos por la misma prohibición. No me quedó mas opción que regresar a mi auto y marcharme.

La belleza del Señor se asemeja a una nube oscura en temporada de lluvias. Como la lluvia brilla, Sus atributos corporales también brillan. De hecho, Él es la suma total de toda belleza. El Señor tiene cuatro brazos y un rostro exquisitamente hermoso y ojos como pétalos de loto, una hermosa nariz respingada, una sonrisa atractiva para la mente, una hermosa frente y unas orejas igualmente hermosas y totalmente decoradas.

Caminé a través del césped bien mantenido y miré por sobre el cerco y la hierba para ver a las vacas pastoreando tranquilamente a la distancia. A pesar de la atmósfera pastoral y la generosa hospitalidad, me di cuenta que estas vacas también eran invasoras. Cuando llegaron los Europeos, su ganado era tropa de choque de una guerra ecológica. La destrucción de los bosques les procedió: No puedes tener vacas alimentándose en bosques llenos de lobos, pumas y osos. Los predadores murieron primero, los bosques fueron talados, el ciervo y el visón fueron ahuyentados. Estas dóciles criaturas que estaban siendo “protegidas” aquí fueron símbolos de una guerra contra el paisaje que ellas, las vacas, habían subyugado temporalmente. Sus cuidadores tomaron un húmedo bosque de pino desatendido y lo transformaron en un jardín Inglés.

De acuerdo a la tradición de aquellos que construyen estatuas a deidades, la última parte que se le añade a la estatua son los ojos. Se considera que los ojos de hecho contienen el “espíritu” de la estatua, y una vez que los ojos son construídos en la estatua, esa substancia física es imbuida con la energía del Dios por el cual fue construida. La estatua de Nrsimhadeva fue construida en un gran cobertizo detrás de la residencia del artista. Finalmente, la estatua fue completada. El artista fue a hacer algunos mandados, y cuando regresó se horrorizó al encontrar que todo el cobertizo había sido incendiado. Pero parada en medio, entre las ruinas, estaba la sonriente estatua de Nrsimhadeva, la cual resultó ilesa. El artista rápidamente llamó a los devotos Hare Krishna y les suplicó que por favor se llevaran la estatua, lo estaba perturbando mentalmente y había destruido su taller de trabajo.

***

Cuento esta historia de la excursión de un día a forma de un enrollado preludio para mi respuesta a un artículo titulado, “Linkola, Montana”. Este artículo buscaba ligar a los “Individuos Tendiendo a lo Salvaje” (sic) con los movimientos de milicias anti-Federales de derecha en el Oeste de los Estados Unidos. Mientras que me siento halagado por la mención, y no me molesta demasiado en cierto punto, siento que debo decir algo respecto a Atassa y sus orígenes como una experiencia de las tierras. Esto ha tenido una influencia mas amplia en como ha sido moldeado el eco-extremismo en términos generales.

Dado que provengo del Oeste costero, el uso de la tierra “no desarrollada” se divide claramente entre la tierra como una granja para el agro-negocio y una prístina reserva salvaje. La basura es un pecado: la mayoría de los parques salvajes allí están inmaculados. Las quejas de Robinson Jeffers de que la basura de los picnics veraniegos aparecía en las costas de la playa Camel son cosa del pasado. Y de nuevo, la gente de aquella área, tiene una actitud mucho mas de “no tocar”, “solo toma fotos, solo deja huellas” hacia lo silvestre. Esta es la tierra de John Muir despues de todo, el hombre que quería echar a los pueblos indígenas de Yosemite para no arruinar el lugar, a pesar de que habían estado viviendo allí por miles de años.

Claramente las mismas actitudes no están presentes en esta parte del Sur. Una cosa que acredita esto es el agua. El agua está en todas partes, la tierra parece estar moviéndose sobre un abismo líquido. Recientemente, me di cuenta que un lugar al que me gusta ir a explorar, un lugar que parece naturaleza primitiva en muchos de sus aspectos, ¡solía ser un parque con césped podado! Siendo de una familia que ha vivido históricamente en los entornos áridos, los cuerpos de agua acarrean un poder místico particular conmigo. Recuerdo un año de El niño en mi juventud, la cama seca del río se convirtió en un monstruoso torrente: fue como una revelación de otro mundo. Aquí, hay ríos, lagunas, estanques, lagos y fosas que parecen nunca secarse. Mientras que los elementos que dominaron mi juventud fueron la tierra y el fuego (una amenaza constante en el Oeste en el verano y el otoño), aquí lo elementos que predominan son el agua y el aire. El aire pesado y cálido del verano hace que respirar sea un esfuerzo, y a menudo precede el aguacero con sus truenos penetrantes.

Mientras que el fuego es un elemento dinámico, la tierra en el Oeste es sólida y firme, elevada en el aire a miles de pies en algunos lugares, encastrada en roca primordial. Genera el espejismo de la permanencia. Habiendo crecido en ese lugar, el encontrar la mutabilidad de las tierras bajas pantanosas, la vasta y monótona expansión de los bosques de pino, y continuos cambios de clima que pueden bajar la temperatura veinte grados en unas pocas horas… esas cosas puede desbalancear el sentido propio de la realidad. Aquí uno solo percibe la apertura del Vacío húmedo, no la protección de las cadenas de montañas similares a fortalezas y las suaves colinas. Las zonas salvajes del Oeste hacen parecer benigna y no-cambiante a la naturaleza: aquí, la naturaleza esta en guerra contigo en múltiples frentes: huracanes, inundaciones, insectos, animales venenosos, largos veranos humedos, y vegetación que aspira a recuperar las superficies de asfalto pavimentado cuando la gente no esta mirando. La tierra parece una ilusión soñada por las aguas.

Es este impacto, esta sensación de vértigo continuo, que es el verdadero génesis de Atassa. En tanto que hace algunos años me he dado cuenta de que nosotros las personas modernas no vivimos realmente en donde residimos físicamente. Vivimos en internet, en las sub-culturas, en el destino de los equipos deportivos, en cubículos, en algoritmos de computadora, en “nuestras visiones políticas” etc. Incluso el entusiasta hombre de exteriores, con su camioneta F150, su bote a motor, su última equipación de Cabela’s o Wal-Mart, no vive en el lugar donde pretende cazar o pescar. Seguro, lo explota lo suficientemente bien. Pero obtiene todos los medios para explotarlo mediante su trabajo en una plataforma petrolífera dos semanas al mes, sacando los restos de animales muertos del suelo marítimo para ser quemados en refinerías y finalmente hacia su camioneta que lo lleva al borde de las aguas. Pregúntale si le importa el lugar donde él interactúa con la naturaleza, probablemente diga que si, pero como un hombre que teme a Dios y odia a los liberales, no verá conexión entre su gran camioneta pick up y los cipreses muriendo lentamente debido a la salinidad en aumento del agua por las intrusiones en la costa. Él no se opondrá al pozo de fracking o al oleoducto que ve de camino a su puesto de caza. Para él, no hay diferencia entre ir a Wal-Mart y dispararle a patos para comer. Puede que los liberales de la Costa o los izquierdistas vean uno como más admirable que el otro, pero él probablemente no.

Nuestro hipotético “buen muchacho” que no tiene culpa alguna respecto a aquel borde del río que es adornado con vidrios rotos y latas vacías. Está contento de tener un lugar para sentarse tranquilamente en su bote y disparar su arma. Él no vive allí tampoco: el vive en una imagen de masculinidad Occidental con su ilusión de independencia individualista, escuchando quizás la ultima pista de musica country que es pop rock con acento Sureño. Él preferiría hundirse con su barco a ser un ecologista. La naturaleza no es mas que otra forma de entretenimiento, una que le asegura que es diferente de aquellos liberales afeminados de Nueva York o de California.

Quizás sea diferente en Montana. Quizás todos esos rumores de que quieren dispararle a lobos o usar de otras formas a la naturaleza como medio para preservar el ethos de “No te metas conmigo” son imprecisos. Pero mi lealtad no es para los chicos del campo o los hombres de montaña. Mi lealtad es meramente al odio de lo humano, odio a sus diques en el pantano, su basura, sus pasarelas entre las ciénagas y sus pasturas talladas en bosques. Los humanos no tienen un papel en la “defensa” de la naturaleza: somos el enemigo. Lo “pequeño” no es hermoso. Como mucho, es solo una excusa para seguir contaminando a un ritmo pausado. Cualquiera que quisiese preservar al humano o intentar reformarlo esta perdiendo su tiempo. Si el humano es la razón por la cual el río esta marrón y asqueroso, yo encuentro asqueroso al humano, punto. No tengo tiempo para discutir los detalles de todo el asunto. Si vivir en el pantanoso Sur me ha enseñado algo, es que ponerse de lado del humano es una proposición de derrota. Incluso cuando supuestamente él ame la tierra, no puede dejar su destructividad. Déjenlo seguir destruyéndose a sí mismo entonces, quizás con un poco de ayuda en el camino.

La naturaleza de Kalki, que es descripta en el Bhagavata. Él vendrá tal como un príncipe, un vestido real con espada, y a caballo, simplemente matando, no predicando. Todos los canallas asesinados. No más prédica… Eso es lo último. No habrá cerebro para comprender lo que es Dios.

(es) “Tendencias Cristianas Pseudo-humanistas”

Traducción de “Humanist pseudo-christian tendencies“.
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Lei el texto “Tendencias Misantrópicas Salvajes” hace algunos meses en su Español original. Mientras que encuentro este ensayo bastante más justo que muchas de las críticas que se han hecho en los últimos dos años, hay cuestiones que plantea que creo que sería beneficioso abordar. Limitaré mi discusión a los temas entrelazados de Naturaleza Salvaje, autoridad y misantropía.

Naturaleza Salvaje
Sobre este tema existe el ensayo “¿Qué queremos decir cuando decimos, “naturaleza”?”, el cual es bastante fácil de encontrar si se quiere. Más a la cuestión, citaré un pasaje de una entrevista realizada por John Jacobi a un eco-extremista:
“…estoy consciente de que no soy el salvador de la Tierra, que lo único que se puede “salvar” es mi propia vida y la manera en la que me relaciono con mi grupo de afinidad. La Naturaleza Salvaje soy YO, y mi grupo que se aferra a no dejar morir los instintos de animales que aun poseemos, nos despojaron de todo, hasta de un sitio en el cual habitar libremente, nos alejaron de nuestros entornos salvajes, de nuestras tierras ancestrales y las sepultaron bajo el cemento, así que la única Naturaleza Salvaje soy yo y mi grupo, y resalvajizarla es a lo que tiendo.”
(Extracto de “Dialogo entre un “Eco-extremista” y un “Salvajista””)

Más en el tema de espíritus/dioses, el siguiente texto de un eco-extremista en Argentina explica elocuentemente su defensa personal del animismo personalizado:

“Si bien no me sorprende para nada viniendo de un grupo de individuos tan apegado a las lógicas civilizadas, que adhieran a uno de los pilares del pensamiento empírico y mecanicista, como lo es el ateísmo. ¿Que decir sobre este tema que no haya sido dicho ya? Nosotros, los y las eco-extremistas, tenemos unas muy marcadas creencias y visiones espirituales, creamos nuestras deidades en base a experiencias personales en la naturaleza salvaje, y veneramos de forma animista los espíritus que habitan en ella, como lo hicieron nuestros ancestros siglos antes de la invasión. Estas deidades aferradas a la tierra, a lo primigenio, nos acompañan y guían en todo momento, nos empujan a la confrontación con la mega-máquina civilizadora, nos proveen de fuerza y mantienen altivo nuestro indómito carácter guerrero. Por todas estas razones y algunas otras, es que nos burlamos de los ateos y su cientificismo humanista, de aquellos y aquellas que basan su percepción de la realidad en una visión completamente fría, matemática, mecánica, robótica, artificial, etc. No nos importa que ante nuestras creencias vengan a tacharnos de ilusos, crédulos o de románticos, ya lo hicieron los colonizadores en su momento, y lo hacen todo el tiempo los híper-civilizados que simplemente no entienden el idioma del viento, no perciben los susurros de los valles, los alaridos de los volcanes o la sabiduría de los árboles. A ellos nos dirigimos antes que a las máquinas y los autómatas, preferimos rendirle culto paganamente al espíritu de la serpiente, antes que a la diosa razón, y sus fieles discípulos, la ciencia y la tecnología.”
(De “Una defensa conceptual de lo salvaje: Una respuesta a Semilla de Liberación”)

Y en comparación, incluimos un texto de un eco-extremista/nihilista del continente Europeo:
“Aquí en Europa también hay grupúsculos de terroristas nihilistas, criminales individualistas y extremistas misántropos vivos y pateando, y recordamos de nuevo que algunos de esos grupúsculos fueron hasta hace un tiempo cercanos a ustedes y sus ambiente de podredumbre, que sabemos quién es quién y donde se mueve cada cual, que la violencia y el atentado para nosotros no es algo novedoso, si no una práctica que se ha convertido en una extensión de su propio ser, en tanto ha sido parte de nuestra vida desde hace años ya… nosotros no tenemos “deidades paganas” lo que sí tenemos son armas, explosivos e información…Así que vigilen sus palabras, sus valentías de internet pueden salir caras en la vida real.”
(de “Unas notas sobre las recientes difamaciones y breve aclaración”, El Enemigo Interno)

Los anarquistas autores del texto se sentirán sin duda incluso más confusos después de leer estas citas, ya que éstas expresan su disgusto por la postura contradictoria de obedecer a los dioses paganos y el capricho de uno mismo al mismo tiempo. De los pasajes que he citado, el punto de partida principal es que la idea de “Naturaleza Salvaje” como una entidad autónoma y transcendental no es un dogma obligatorio del eco-extremismo, ni tan siquiera está impuesto específicamente en ningún sentido. Uno puede estar de acuertdo con ITS y grupos afines al mismo tiempo que no creer en esto en absoluto, o en algunos casos, estando en desacuerdo (véase por ejemplo el comunicado emitido por el “Grupo Indiscriminado Tendiendo a lo Salvaje” de Marzo de 2017). Esto no es retroceder: aquellos que prestan atención saben esto desde hace ya tiempo. En nuestro atomizado mundo moderno, todas las creencias son individuales y personales, y no se traducen bien cuando son impuestas o incluso comunicadas a otros. La Mafia Eco-extremista es un frente unido de individualistas quienes se adhieren a creencias personales que están enemistadas con la humanidad moderna. Este puede no ser un objetivo ideal para anotar puntos polémicos fáciles, pero este ha sido el caso durante un par de años.

De todos modos, le daré mi propia interpretación personal de lo que creo, siendo el escritor prolífico que soy. No creo que la inmanencia y la trascendencia con respecto a las entidades espirituales sean inherentemente contrapuestas. En muchas tradiciones espirituales, incluso los paganos europeos, incluso hasta cierto punto la teología cristiana mística, adorar dioses trascendentes es realmente un ejercicio para regresar a lo que realmente eres. Es un ejercicio de autoconocimiento. Si bien esto puede ser fácilmente corrompido en cultos cívicos y alienados, el verdadero mago en la antigüedad utilizó el ritual y el simbolismo para ascender a la divinidad (véase, por ejemplo, el Corpus Hermeticum). En realidad, esta era una base de la filosofía moderna, como en Rosacrucianismo de Descartes y Hegel, y la obsesión con la alquimia hasta Isaac Newton (la alquimia es más una transformación personal que el cambio de metales básicos a preciosos unos, cf. Carl Jung). Por lo tanto, es obtuso citar a Stirner (un discípulo de Hegel, incluso si era rebelde) pero no darse cuenta de los orígenes “sacros” de su propio discurso filosófico. Continúo afirmando que la “liberación” es un concepto intrínsecamente religioso, sin importar cuánto intente huir de su pasado cristiano.

Por lo tanto, es un poco ridículo pensar que aquellos eco-extremistas que se adhieren a una disciplina espiritual lo estén haciendo al modo en que los cruzados seguían la voz del Papa o los jihadistas escucharon los gritos militantes del imán local. Ver la devastación de la naturaleza salvaje, su pavimentación, su explotación y su desaparición podría ser una experiencia espiritual negativa suficiente para desencadenar un despertar en algunos (oyendo un llamamiento, tal vez). Yo lo he sentido. Tal vez el/los autor/es no lo hayan hecho, y tal vez creen que algunos lo están tomando más literalmente de lo que deberían. Hace mucho tiempo que dejé de considerar a la humanidad como el único agente convincente que podría convocar mi lealtad, y tampoco creo tanto en mí mismo como para creer que soy el fin absoluto y el fin de todo (escribo más sobre esto más abajo). No envidio a aquellos que toman sus deidades literalmente, incluso si yo no lo hago.
En mi opinión, me adhiero a lo Desconocido. A veces los llamo los “Dioses Oscuros”, los que quedaron de la devastación que es la modernidad, tal vez ahora sin rostro, sin voz, pero una presencia, no obstante. No tengo idea de cómo adorarlos, o si deberían ser adorados. No me “hablan”, pero sé que están allí, esperando, rompiendo los moldes de la ilusión civilizada.

Mis dioses están muertos. La única cosa que falta es matar a los tuyos. Incluso si esos dioses son abstracciones como “Humanidad”, “Libertad” o lo que sea.

Autoridad
Por supuesto, volvemos al tema de la dominación y la autoridad. El/los autor/es anarquistas deben hacer incapié en los argumentos cansinos del carácter anti-natural de la autoridad, y así sucesivamente. (“El hombre nace libre pero en todas partes está encadenado…” muchas gracias, Rouseau) Ahora voy a citar un par de pasajes que nos ayudarán a abordar este tema (otra vez):

“Ante este comentario RS comenta, si DP se la da de conocedores de comunidades, esperamos que sepan que la gente de los cerros en México está acostumbrada desde hace cientos de años a formas de vida que son mal vistas por los citadinos enfermos de cultura occidental, ciertas formas de vida que son catalogadas de “brutales”, por ejemplo, cambiar a una mujer por una vaca o unos cerdos, para los nativos es común, es parte de sus costumbres, de su modus vivendi y es algo normal, mientras que para los moralistas occidentales (incluidos algunos anarquistas) es algo indigno, se alebrestan y pegan el grito en el cielo cuando escuchan hablar sobre esto, generalmente las anarquistas del tipo feminista son las que hacen más escandalo ante esto. RS no lo ve como algo malo, RS respeta el desarrollo y las costumbres de la gente del campo, por eso nos expresamos a favor de las relaciones de poder en ese tipo de comunidades, porque no nos concierne tratar de cambiarlas. Recalcamos, no es que seamos “machistas” pero sinceramente no nos ponemos en contra de este tipo de actitudes nativas. Esto es lo que pensamos aunque a los anarquistas les enfurecerá que hablemos de esta forma, en fin.”
(De “Ya se habían tardado: Reacción Salvaje en respuesta a ‘Destruye las prisiones.’”)

– Y también:
“No podemos hacer las sociedades en una noche y desde cero, o no deberíamos querer hacerlo. Una zarigüeya no pregunta en sí, ni está matizada para determinar lo que significa ser una zarigüeya. Es meramente una zarigüeya. En otras palabras, no pretende ser un dios, y tampoco nosotros debemos. En el pasado, los humanos vivían en sociedades que existieron por miles de años que hablaron de lo que era ser un ser humano; sociedades que eran pequeñas, sostenibles, y más a menudo muy estables. Nosotros no tenemos esto y en vez, pensamos que podemos hacer el papel del ingeniero social, eso es el problema fundamental y real. Por eso nos vemos tentados a pensar que un Kung Bushman es más “salvaje” o “mejor” que un cazador Selk’nam, o un guerrero Choctaw, o un yuroks “noble”, eso no es indicación de conocimiento, sino de locura.”
(de “Salvajes politicamente incorrectos”)

En una “meta propia” más bien humillante pero quizás involuntaria, los autores anarquistas citan al Ona de Tierra del Fuego sin darse cuenta de que los Ona, siendo simples cazadores-recolectores, tenían una sociedad basada en el patriarcado:

“La posesión patrilocal y patrilineal de los territorios otorgó a los hombres el derecho exclusivo sobre la tierra, que era importante no tanto para los terrenos de caza del guanaco u otra fauna y los recursos naturales. Incluso cuando un hombre tomó residencia en el linaje de su madre, su padre y sus tíos siguieron siendo las figuras dominantes. El hecho de que la fabricación de bienes, herramientas y artículos domésticos, pueda ser enseñada a todos los niños y adultos jóvenes, permitió a los productores dominar la economía y mantener un nivel igualitario de apropiación y producción, frustrando así cualquier posibilidad de subordinación, excepto la sexual. Esta “excepción” equivale a una ruptura en la sociedad que hace que sea imposible caracterizarla como igualitaria. Podría llamarse igualitario patriarcal, pero esta etiqueta parece ser contradictoria o engañosa.”
-Anne MacKaye Chapman, “Estructura Social y Económica de la Sociedad Selk’nam S” (“Selk’nam” es otro nombre para los Ona)

El mismo caso se da en una antigua cultura “simple” como los pueblos aborígenes australianos. Aunque existe una gran controversia sobre si los europeos exageraron la misoginia de los pueblos colonizados “no contactados”, hay evidencia menos anecdótica de que la “dominación” y la autoridad eran una realidad entre los cazadores recolectores “materialmente simples”:

“El paleopatólogo Stephen Webb publicó en 1995 su análisis de 4500 huesos de individuos de Australia continental que se remonta 50,000 años. (Las inestimables colecciones de hueso de la época fueron entregadas oficialmente a las comunidades aborígenes para su nuevo entierro, lo que detuvo los estudios de seguimiento) .Webb descubrió tasas de lesiones y fracturas muy desproporcionadas en los cráneos de las mujeres, sugiriendo ataques deliberados y a menudo ataques desde atrás, tal vez en disputas internas. En los trópicos, por ejemplo, la frecuencia de mujeres con traumatismo craneoencefálico fue de aproximadamente 20-33%, frente a 6.5-26% para los hombres.
Los resultados más extremos fueron en la costa sur, desde Swanport y Adelaide, con tasas de traumatismo craneoencefálico femenino de hasta 40-44%, dos a cuatro veces la tasa de trauma craneal masculino. En las áreas desérticas y de la costa sur, 5-6% de los cráneos femeninos tenían tres lesiones craneales separadas, y 11-12% tenían dos lesiones.”
(de “La larga historia de la violencia aborgen – Parte II, recuperado del sitio web de The Quadrant”)

Por supuesto, podríamos citar todo tipo de ejemplos brutales de abusos misóginos, así como el desarrollo de jerarquías en cazadores-recolectores como en el norte de California y en los constructores de montículos de Poverty Point en lo que ahora es Louisiana… No importa. El punto es indicar que no nos afecta el torpe intento de volarnos con nuestro propio petardo. El eco-extremismo no desafía la “dominación” o autoridad del pasado ni pretende que pueda abolirlos para siempre. Es una idea bastante tonta a la que aferrarse en cualquier caso.

Vamos a decir lo que es obvio: los eco-extremistas y los nihilistas misántropos no muestran adherencia a ninguna autoridad humana tal como existe actualmente, ni podrían hacerlo en el futuro previsible por lo que yo sé. La naturaleza misma de lo que significa ser un individualista eco-extremista/nihilista excluye ipso facto cualquier intento de crear una autoridad transpersonal en el presente como se entiende comúnmente. Tal vez ITS tiene una jerarquía militar que se extiende a través de las fronteras y los continentes, pero lo dudo mucho. Tengo entendido que se trata de un grupo de individualistas comprometidos en una guerra asimétrica. Cualquier conversación sobre “autoridad” en el sentido común del término es puramente hipotética.
Cuando los eco-extremistas hablan de autoridad, lo hacen de una manera puramente instrumental. La autoridad en su uso (aparte de los aspectos “espirituales” explicados anteriormente) tiene más en común con la estructura de una pandilla o mafia y menos que ver con un gobierno o un partido político. No hay otra manera de apoyar otro tratamiento del tema hasta donde yo pueda ver. Si al llevar a cabo un crimen, alguien está “a cargo”, la vida de los delincuentes puede depender de que todos hagan lo que dice esa persona. Si cierta persona ha alcanzado un conocimiento espiritual superior o el conocimiento de hierbas medicinales, esa es la única autoridad de la que el eco-extremismo parece estar hablando. A diferencia del/los anarquista/s autor/es, no tienen la ilusión de “construir nuevas formas de relacionarse entre todos los seres que habitan este mundo y estos con la Tierra”.

Podrías pensar que como algunas personas hablan de estar libres de “dominación”, su sangre no es roja como la de todos los demás. Es bastante lamentable que un animal que se enferma y vive quizás cuatro años y medio para hablar de estar libre de “toda dominación”. Uno podría también hablar de estar libre de la gravedad o de la segunda ley de la termodinámica. Estamos limitados por todos lados en nuestro contexto, desde cuando cruzamos la calle hasta lo que podemos comer en el desayuno. Los eco-extremistas tienen el objetivo muy simple y comprensible de vengarse y ver las cosas morir y quemarse. La “destrucción de toda autoridad” ni siquiera parece significar nada concreto, y menos aún posible.

“Somos soldados, no se puede escapar de ese hecho. Soldados en el sentido tradicional y soldados en un sentido diferente. Somos guerreros espirituales, tenemos una causa impía para poner fin a la humanidad. No estamos luchando para preservar naciones o gobiernos. Estamos luchando para volver a nuestros dioses, para convertirnos en ellos. Somos soldados en un sentido tradicional, porque este tipo de resultado no se producirá sin combate. Tomar la ofensiva es lo único noble que se puede hacer. Goebbels declaró al pueblo alemán cuando estaban siendo invadidos, “el odio es nuestra plegaria, la venganza es nuestro grito de batalla.” El hedor de una especie inferior ya no puede ser tolerado. La única solución para una sociedad enferma es la aniquilación.”
-Tempel ov Blood, Liber 333

Misantropía
Diré que, al menos para mí, la misantropía no es un acto de aprobación del juicio moral. A menos que uno sea un completo optimista desmedido, es evidente que hay un problema. El eco-extremismo en algunos lugares ha argumentado que el problema es físico, no moral. Como se formuló en el blog ahora difunto, Wandering Cannibals:

“Saltar de estas observaciones a la conclusión de que “por lo tanto, todos los humanos deben extinguirse” puede señalarse correctamente como una reductio ad absurdum. El hecho de que nadie tenga la culpa no significa que todos tengan la culpa, o que esa culpa tan siquiera exista. Por lo tanto, no se requieren medidas punitivas o incluso lenguaje punitivo. Tal vez esto tenga un punto, pero pongámoslo de otra manera: el ideal humano (forma) nunca puede tener el anfitrión físico(materia) apropiado para realizarse. La forma siempre es un fantasma, flotando sobre la masa hirviente de materia prima humana. La humanidad nunca puede ser animada por un ideal, nunca puede unirse a un plan ético orgánico que pueda informar sus acciones colectivas hacia un futuro mejor. En otras palabras, la humanidad como un todo es un zombie colectivo, algo que tropieza con la apariencia de la vida pero que en realidad está constantemente a punto de separarse debido a la falta de inteligencia o voluntad colectiva definida. Podemos hablar de acción colectiva global, pero principalmente es retórica vacía. El problema es divino en escala pero los medios para abordarlo son demasiado humanos…”

Siete billones de personas no viven sus vidas siendo inocentes o culpables de nada. Su modo predeterminado es “ocuparse de sus propios asuntos”. Son carne de cañon, no saben lo que hacen. En ese nivel, sus vidas carecen en su mayoría de contenido ético discernible. E incluso en situaciones donde las personas “se preocupan”, a menudo le roban a Pedro para que pagarle a Pablo: viven una parte de su vida amoralmente para mantener un barniz ético en otras partes de sus vidas. El resultado final es: si no quieres que se corte el bosque, o que se perfore el fondo del océano, o que el río se contamine, no tienes que mirar muy lejos para ver quién tiene la culpa. Tú la tienes, tus amigos también, y aquellos a los que amas. ¿O es que solo comen aire y viven en cabañas de paja hechas con ramas de árboles nativos? ¿O te curas con plantas locales cuando estás enfermo o revisas tu correo electrónico con solo un taladro de madera? Si (por tus acciones, no por tus palabras) no te importa la naturaleza salvaje, ¿por qué debería ella preocuparse por ti? ¿Por qué debería alguien? Quienes se oponen a la misantropía parecen pensar que el problema es cualitativo cuando en realidad es cuantitativo. No es una cuestión de inocencia o culpa, es solo que hay demasiados malditos, amorosos y éticos humanos que piensan que sus vidas y su bienestar son inviolables. ¡Que tocarles un pelo de la cabeza es sacrilegio o, jadeo y horror de horrores!… autoridad.

Pero en realidad, no sirve de nada discutir el punto. Esto se convierte en un ejercicio tragicómico una vez que los anarquistas “nihilistas” comienzan a acusar el eco-extremismo de moralismo por realizar las acciones más inmorales imaginables. Verán, si fuera realmente un individualista y “no-dominado”, no atacaría a la humanidad en absoluto, o atacaría solo a aquellos que tienen la responsabilidad “directa” de la dominación, sea lo que sea que eso signifique. Para ser justos, el/los anarquista/s autor/es parece/n felizmente vago/s acerca de condenar el ataque indiscriminado, así que ese es un punto para ellos. Hablo más de fanboys egoístas que comienzan un juego tonto de quién puede importarle menos, lo que de alguna manera es algo asi como lo siguiente:

A: “Yo soy amoral asi que ataco a la sociedad y a los humanos.”
B: “Si tú fueras realmente amoral no te importaría la sociedad ni los humanos, y estarías haciendo simplente tus cosas.”
A: “Si tú fueses realmente amoral, no te importaría a quien ando atacando.”
B: “Si tú feses realmente amoral, no te importaría que me importe a quien atacaste…”

Etc. etc… En serio, ha sido asi desde hace dos años. ¿Sabes cuantos ejecutivos podrías haber dejado cojos a estas alturas?

Olvidé que no tienes intención de ser una amenaza para nadie, excepto tal vez para los eco-extremistas, y ni siquiera puedes atrapar a ninguno de ellos. Solo por decir pero, me recuerda a la policía.
Entonces, para concluir, no me importa si los eco-extremistas citan al Monstruo Volador de Espagueti para quemar, matar y mutilar. Para mí es lo mismo: después de todo, somos estúpidos humanos. Tampoco me importan los objetivos absurdos como “la destrucción de toda autoridad”. Eso es demasiado abstracto para que lo entienda mi pequeño cerebro, lo cual es una buena manera de decir que es una mierda. Finalmente, no me gustan mucho los humanos porque no parecen gustarse mucho a sí mismos. Están cagando colectivamente sobre el único planeta que tienen, y cada día se vuelven más mecánicos y artificiales. Sobre este último punto, no sé por qué estoy obligado a adherirme o preocuparme por los seres humanos atacados en el presente, ya que cualquier persona al azar en París, Yakarta o Kinshasa es tan abstracta como Zeus o como un miembro de una tribu indígena extinta. Para citar al gran reaccionario De Maistre:
“La constitución de 1795, al igual que sus predecesores, se ha elaborado para el hombre. Ahora, no hay tal cosa en el mundo como el Hombre. En el transcurso de mi vida, he visto Franceses, Italianos, Rusos, etc.; Incluso estoy enterado, gracias a Montesquieu, de que uno puede ser Persa. Pero, en cuanto al Hombre, declaro que nunca lo he visto en mi vida. Si él existe, ciertamente no tengo conocimiento de él.”

Tengo poco tiempo para aquellos que están obsesionados por los ideales de una sociedad que supuestamente desean destruir. Si estas personas finalmente comienzan a atacar lo que odian, y realmente atacan, no habrá nadie más complacido que yo. Pero si van a seguir emitiendo anatemas desde el escritorio de la Madre Superiora del Convento de Santa Anarquía, están confirmando mis peores sospechas de sus verdaderas intenciones.

(en) “Humanist Pseudo-Christian Tendencies”

Respuestas contundentes hacia la misma mierda tirada por los anarco-cristianos ex-caneros.


I read the essay, “Misanthropic Wild Tendencies” some months ago in the original Spanish. While I find this essay fairer than much of what has passed for criticism in the past couple of years, there are issues that it raises that I think would be beneficial to address. I will limit my discussion to the interlocking themes of Wild Nature, authority, and misanthropy
Wild Nature

On this theme, there is the essay, “What do we mean when we say ‘nature’”, which is easy enough to find if so inclined. More to the point, I will cite a passage from an interview that John Jacobi did with an eco-extremist:
…I’m well aware that I am not the Earth’s savior. The only thing that I can save is my own life and the way I associate with my affinity group. I am Wild Nature, as well as my group that holds on to idea of not letting our wild instincts die. They took everything away from us, even a place where we can freely dwell. They took away our wild places, our ancestral lands, and buried them under cement. Thus I and my group are the only Wild Nature, and re-wilding is what we aspire towards.
(from “Dialogue between a Wildist and an Eco-extremist”)
More on the theme of spirits / gods, the following (still untranslated) text from an eco-extremist in Argentina eloquently explains their personal defense of personalized animism:
Indeed this coming from a group clinging to civilized logic doesn’t surprise me. Mainly, that they adhere to one of the pillars of empiricist and mechanistic thought like atheism. What should we say about this that hasn’t already been said? We eco-extremists have very specific beliefs and spiritual visions. We believe in our deities based on our personal experiences of wild nature, and we venerate in animist fashion the spirits that dwell in it, just as our ancestors did for centuries before the invasion. These deities of the earth, from the beginning, have accompanied and guided us at every moment. They push us to confrontation with the civilizing mega-machine. They give us strength and they maintain our untamed warrior character. For all of these reasons and others, we mock atheists and their humanist scientism, those who base their perception of reality on a cold, mathematical, mechanic, robotic, and artificial vision. It doesn’t matter to us if we’re considered delusional gullible, romantics, etc. The colonizers did that in their time, and this is what the hyper-civilized always do, those who do not understand the language of the wind, the whispers of the valleys, the howl of volcanoes, or the wisdom of the trees. We look to them before we look to machines and their automatons. We prefer to worship the spirit of the serpent in pagan fashion before we would bow to the goddess reason and her faithful disciples, science and technology.
(from “Una defensa conceptual de lo salvaje: Una respuesta a Semilla de Liberación”)

And for comparison, we include here a text from an eco-extremist / nihilist on the European continent:
Here in Europe there are also groups of nihilist terrorists, individualistic criminals and extremist misanthropes who are alive and kicking, and we remind you again that some of these groups were until a while ago close to you and your rotten environment, we know who is who and where each one hangs out, violence and the attack for us is not something new, but a practice that has become an extension of our own being, since it has been part of our life for years already… we do not have “pagan gods” what we have are weapons, explosives and information… So watch your words, your internet bravery can be expensive in real life.
(from “A few notes on recent slandering and brief clarification”, El Enemigo Interno)
The anarchist authors would no doubt feel even more confused after reading these quotes, as they expressed their chagrin at the contradictory stance of obeying pagan gods and one’s own whim at the same time. From the quotes we have cited, the main takeaway is that the idea of “Wild Nature” as a transcendent and autonomous entity isn’t a mandatory dogma of eco-extremism, nor is it even specifically imposed in any way. One could be aligned to ITS and affinity groups without believing in it at all, or in some cases, polemicizing against it (see for example, the Indiscriminate Group Tending Towards the Wild’s communique of March 2017). This isn’t backpedaling: those paying attention have known this for some time. In our atomized modern world, all beliefs are individualist and personal, and don’t translate well when imposed or even communicated to others. The Eco-extremist Mafia is a united front of individualists who adhere to personal beliefs that are at enmity with the modern human. This may not be an ideal target to score easy polemical points, but this has been the case for a couple of years now.
All the same, I will give you my own personal interpretation of what I believe, being the prolific writer that I am. I do not believe that immanence and transcendence in regards to spiritual entities are inherently counterposed. In many spiritual traditions, even the European pagan ones, even to a certain extent mystical Christian theology, to worship transcendent gods is really an exercise in returning to what you truly are. It is an exercise in self-knowledge. While this can easily be corrupted into civic and alienated cults, the true Magician in antiquity used ritual and symbolism to ascend to godhood (see for example, the Corpus Hermeticum). Really, this was a philosophical foundation of modern philosophy, as in Descartes’ and Hegel’s Rosicrucianism, and the obsession with alchemy going all the way up to Isaac Newton (alchemy being indicative more of personal transformation rather than merely the change of base metals into precious ones cf. Carl Jung). So it’s rather obtuse to cite Stirner (a disciple of Hegel, even if a rebellious one) but not realize the “sacral” origins of their own philosophical discourse. I continue to contend that “liberation” is an inherently religious concept, no matter how much you try to run from its Christian past.
It is thus a bit ridiculous to think that those eco-extremists who adhere to a spiritual discipline are doing so just as Crusaders heeded the voice of the Pope or jihadis hearken to the militant cries of the local imam. Seeing the devastation of wild nature, its paving over, its exploitation, and its disappearance could be enough of a negative spiritual experience to trigger an awakening in some (hearing a cry, perhaps). I have felt it. Maybe the author(s) haven’t, and maybe they think some are taking it more literally than they should. I have long ago ceased to consider humanity the only compelling agent that could summon my allegiance, nor do I think so much of myself to believe that I am the end all and be all of everything (more on this below). I don’t begrudge those who take their deities literally, even if I don’t.
In my own view, I adhere to the Unknowable (lo Desconocido). Sometimes I call them the “Dark Gods,” the ones left over from the devastation that is modernity, perhaps now faceless, voiceless, but a presence nonetheless. I have no idea how to worship them, or if they should be worshipped. They don’t “speak” to me, but I know they are there, waiting, bursting through the seams of civilized illusion.

My gods are dead. The only thing left is to kill yours. Even if these gods are abstractions like “Humanity,” “Freedom,” or what have you.

Authority
Of course, we return to the related topic of domination and authority. The anarchist essayist(s) have to dwell on tired arguments of the unnatural character of authority, and so on and so forth (“Man is born free but is everywhere in chains…” thank you very much, Rousseau) Here I will cite a couple of quotes that will help us address this topic (again):

“Before this comment RS answers that if DP take themselves for community connoisseurs, we hope they know that the people of the hills in Mexico, since hundreds of years ago, are used to lifestyles that are frowned upon by the city dwellers sick with Western culture, certain ways of life that are perceived as “brutal”. For example, to exchange a woman for a cow or a swine, is common among natives, it is part of their customs, their way of life, and is something normal, while for Western moralists (including some anarchists) it is something unworthy, they get all worked up and cry to the heavens when they hear about this. Generally anarchists of the feminist type are those who most make a scandal about it. RS doesn’t see it as a bad thing, RS respects the development and customs of the country people, this is why we express ourselves in favor of power relations in such communities because it is not our concern to try and change them. We emphasize, it is not that we are “machistas” but honestly we don’t set ourselves against this kind of native attitudes. This is what we think, even though it will infuriate the anarchists that we talk in this way, oh well.
(from “They took their time already: Wild Reaction responds to ‘Destruye las prisiones.’”)

Also:
We cannot make societies from scratch overnight, and nor should we have to. A possum does not ask itself nor is it qualified to determine what it means to be a possum. It merely is a possum. In other words, it doesn’t seek to be a god, and neither should we. In the past, humans lived in societies that existed for thousands of years that also told them what it was like to be human; societies that were small, sustainable, and more often than not, very stable. That we do not have this and instead think that we can play the part of social engineer is the real foundational problem. That we are tempted to think that a !Kung Bushman is more “wild” or “better” than a Selk’nam hunter, or a Choctaw warrior, or a Yurok “noble” is not an indication of knowledge, but of foolishness.
(from “Politically Incorrect Savages”)

In a rather humiliating but perhaps unintended “own goal”, the anarchist author(s) cite the Ona of Tierra del Fuego without realizing that the Ona, being simple hunter-gatherers, had a society based on patriarchy:
The patrilocal and patrilineal possession of the territories gave the men the exclusive right to the land, which was important not so much for the hunting grounds of the guanaco as for other fauna and for the natural resources. Even when a man took up residence in his mother’s lineage, her father and uncles remained the dominate figures. The fact that the manufacture of goods, tools as well as domestic items, could be taught to all the children and young adults, permitted the producers to master the economy and maintain an egalitarian level of appropriation and production, thus thwarting any possibility of subordination, except the sexual. This “exception” amounts to a cleavage in the society making it impossible to characterise it as egalitarian. It could be called patriarchal-egalitarian but this label appears to be contradictory or specious.
-Anne MacKaye Chapman, “Economic and Social Structure of Selk’nam Society” (n.b. “Selk’nam” is another name for the Ona)

The same is the case for an ancient “simple” culture like the Australian aboriginal peoples. Though there is a great deal of controversy concerning whether Europeans exaggerated the misogyny of “uncontacted” colonized peoples, there is somewhat less anecdotal evidence that “domination” and authority were very much a reality among “materially simple” hunter gatherers:
Paleopathologist Stephen Webb in 1995 published his analysis of 4500 individuals’ bones from mainland Australia going back 50,000 years. (Priceless bone collections at the time were being officially handed over to Aboriginal communities for re-burial, which stopped follow-up studies).Webb found highly disproportionate rates of injuries and fractures to women’s skulls, with the injuries suggesting deliberate attack and often attacks from behind, perhaps in domestic squabbles. In the tropics, for example, female head-injury frequency was about 20-33%, versus 6.5-26% for males.

The most extreme results were on the south coast, from Swanport and Adelaide, with female cranial trauma rates as high as 40-44% — two to four times the rate of male cranial trauma. In desert and south coast areas, 5-6% of female skulls had three separate head injuries, and 11-12% had two injuries.
(from “The long history of Aboriginal violence — Part II”, retrieved from The Quadrant website)
Of course, we could cite all sorts of other brutal examples of misogynist abuse, as well as the development of hierarchies in delayed returns hunter-gathers as in northern California and in the mound builders of Poverty Point in what is now Louisiana… No matter. The point is to indicate that we are unfazed by the lazy attempt to hoist us up on our own petard. Eco-extremism neither challenges the “domination” or authority of the past nor does it pretend that it can abolish them for all time. That’s a rather silly idea to cling to in either case.
Let us state the obvious: eco-extremists and nihilist misanthropes show no adherence to any human authority as it currently exists, nor could they ever in the foreseeable future as far as I can tell. The very nature of what it means to be an eco-extremist / nihilist individualist sort of excludes ipso facto any attempt to create a transpersonal authority in the present as is commonly understood. Maybe ITS has a military hierarchy that extends across borders and continents, but I highly doubt it. My understanding is that it is a group of individualists engaged in asymmetrical warfare. Any talk of “authority” in the common sense of the term is purely hypothetical.
Where eco-extremists speak of authority, they do so in a purely instrumental manner. Authority in their usage (aside from the “spiritual” aspects explained above) has more in common with the structure of a gang or mafia and less to do with a government or political party. There is no other way to support another treatment of the topic as far as I can see. If in carrying out a crime, someone is “in charge”, the criminals’ lives may depend on everyone doing what that person says. If a certain person has recognized superior spiritual knowledge or knowledge of medicinal herbs, that is the only authority eco-extremism seems to be talking about. Unlike the anarchist author(s), they have no illusion of “building new ways of relating between all the beings that inhabit this world and others with the Earth.”

You would think from how some people speak of being free from “domination,” they didn’t bleed red like everyone else. It is rather pitiful for an animal that gets sick and lives perhaps four score years to speak of being free of “all domination.” One might as well speak of being free of gravity or the second law of thermodynamics. We are constricted on all sides in our context from when we cross the street to what we can eat for breakfast. Eco-extremists have the very simple and very understandable goal of getting revenge and seeing things die and burn. The “destruction of all authority” doesn’t even seem to mean anything concrete, let alone possible.
We are soldiers, there is no escaping that fact. Soldiers in the traditional sense and soldiers in a different sort. We are spiritual warriors, we have an unholy cause to bring an end to mankind. We are not fighting to preserve nations or governments. We are fighting to return our Gods, to become as them. We are soldiers in a traditional sense, because this type of result will not be brought about without combat. Taking the offensive is the only noble thing to do. Goebbels declared to the German people when they were being invaded, ‘hate is our prayer, revenge our battle cry.’ The stench of an inferior species cannot be tolerated anymore. The only solution to a sick society is annihilation.
-Tempel ov Blood, Liber 333

Misanthropy
I will say that, at least for me, misanthropy is not an act of passing moral judgment. Unless one is a complete Panglossian, it is evident there is a problem. Eco-extremism in places has argued that the problem is a physical one, not a moral one. As was formulated on the now-defunct blog, Wandering Cannibals:
To jump from these observations to the conclusion that “therefore all humans must go extinct” may be rightly pointed out as a reductio ad absurdum. Just because no one is at fault doesn’t mean everyone is at fault, or that fault even exists. Therefore, no punitive measures or even punitive language are warranted. Perhaps this has a point, but let us put it another way: the human ideal (form) can never have the appropriate physical host (matter) to realize itself. The form is always a ghost, hovering over the seething mass of human raw material. Mankind can never be animated by an ideal, it can never be joined to an organic ethical plan that can inform its collective actions toward a better future. In other words, mankind as a whole is a collective zombie, something that stumbles along with the semblance of life but in reality is constantly on the verge of flying apart due to the lack of any defined collective intelligence or will. We may speak of global-wide collective action, but mostly its empty rhetoric. The problem is godlike in scale but the means to address it are all-too-human…
Seven billion people don’t live their lives being innocent or guilty of anything. Their default mode is “minding their own business”. They’re fodder, they know not what they do. At that level, their lives are mostly devoid of discernible ethical content. And even in situations where people “care”, they often rob Peter to pay Paul: they live part of their life unethically to sustain an ethical veneer elsewhere in their lives. The bottom line is: if you don’t want that forest cut, or that ocean floor drilled, or that river polluted, you don’t have to look far to see who is at fault. You are, your friends are, those you love are. Or do you and they eat only air and live in thatched huts made from the branches of native trees? Or do you treat yourself with local plants when you are sick, or check your email using only a wooden bow drill? If (by your actions, not your words) you don’t care about Wild Nature, why should it care about you? Why should anyone?
Those who rail against misanthropy seem to think that the problem is qualitative when it is in reality quantitative. It’s not a matter of innocence or guilt, it’s just that there are too many damn loveable and ethical humans around who think that their lives and well-being are inviolable. That to touch a head on their hair is sacrilege or, gasp and horror of horrors!… authority.
But really, there is no use in belaboring the point. This becomes a tragicomic exercise once “nihilist” anarchists start accusing eco-extremism of moralism for performing the most immoral deeds imaginable. You see, if you were really an individualist and “unspooked” you wouldn’t attack humanity at all, or you would attack only those who have “direct” responsibility for domination, whatever that means. To be fair, the anarchist author(s) seem blissfully vague about condemning indiscriminate attack, so that’s a point in their corner. I speak more of the egoist fanboys who begin a silly game of who can care the least, which goes somewhat as follows:

A: “I am amoral so I attack society and humans.”
B: “If you were really amoral you wouldn’t care about society and humans, you would just do your own thing.”
A: “If you were really amoral, you wouldn’t care who I attacked.”
B: “If you were really amoral, you wouldn’t care that I cared who you attacked….”
Etc. etc. Seriously, it’s been going on for two years now. You know how many CEOs you could have kneecapped by now?

I forgot, you have no intention of being a threat to anyone, except maybe to eco-extremists, and you can’t even catch any of them. Seems like a cop out, just saying.
So to conclude, I don’t care if eco-extremists cite the Flying Spaghetti Monster to burn, kill and maim. It’s all the same to me: we’re just all dumb humans after all. Nor do I care about absurd goals like “the destruction of all authority”. That’s far too abstract for my little brain to comprehend, which is a nice way of saying it’s bullshit. Finally, I don’t like humans very much because they don’t seem to like themselves very much. They are collectively shitting over the only planet they have, and are becoming more and more mechanistic and artificial by the day. On this last point, I don’t know why I am obligated to adhere to or care about human beings being attacked in the present, as any random person in Paris, Djakarta, or Kinshasa is just as much an abstraction to me as Zeus or a member of an extinct Indian tribe. To quote the great reactionary De Maistre:
The constitution of 1795, like its predecessors, has been drawn up for Man. Now, there is no such thing in the world as Man. In the course of my life, I have seen Frenchmen, Italians, Russians, etc.; I am even aware, thanks to Montesquieu, that one can be a Persian. But, as for Man, I declare that I have never met him in my life. If he exists, I certainly have no knowledge of him.
I have little time for those who are haunted by the ideals of a society they supposedly wish to destroy. If these people finally start attacking what they hate, and really attacking, there will be no one more pleased than I. But if they are going to keep issuing anathemas from the desk of the Mother Superior of the Nunnery of St. Anarchy, they’re just confirming my worst suspicions of their real intentions.

(en) The savage Querandies

Traducción al inglés de “Los salvajes Querandies“, publicado originalmente en la Revista Extinción nº1.
¡Que la herencia salvaje continúe en nuestra sangre y mueva nuestras intenciones terrorísticas!


This essay aims to make an accurate description of the way of life of the warlike Querandies, as well as their death at the hands of the invading Spaniards. I will try to recover their spiritual world, as well as their practices and ferocious resistance to the colonizer from the few surviving testimonies on the subject.

The Querandies

The Querandies violently opposed the conquest to the point of confronting and defeating the Spanish in a historic conflict which I will describe below.

I am writing this work since I consider the lessons that this episode can teach us to be vitally important. This essay will be about a war that has already been waged in southern lands. We hope that others will use it as inspiration for the war that is currently being waged here, since, even though centuries have past, the hostility remains the same. Because of the neglect and silence of centuries, little trace remains of the savage Querandies. Nevertheless, I hope to rescue the little that’s left of our knowledge of the now extinct Querandies who were exterminated quickly after the arrival of civilization. Added to this is that the little we do know has been taken from the perspective of the colonizers with their repulsive Christian morality and their sick civilized mentality. Thus, I cannot guarantee that 100% of what I describe here is accurate, though I can say that I have relied on various sources of information, trying to avoid only depending on one. I have also tried to avoid falling into the questionable tendency of portraying the natives as politically correct beings, with gentle customs, “just”, without hierarchies, and the like. And on the other hand, I don’t want to portray them as “pure” savages, giving a false vision of their resistance. After that introduction, let us enter a bit into the world of these savages.

May the fiery arrows of the ancients invade the fire of our spirit!

May the spirits of our warlike ancestors return and torment the civilized!

Who were the Querandies?

The Querandies were a truly nomadic hunter-gatherer people. They inhabited the pampas for many centuries before the arrival of the Spanish, and their way of life was centered around their habitat. Their extinction in the 18th century resulted in their replacement by the Araucanos coming from Chile who were also accustomed to a way of life on the pampas. The substitution of one people for another was somewhat slow until the end of the 18th century when the Araucanos totally replaced other peoples on the pampas.

The Querandies inhabited an area from what is now the current city of Buenos Aires north to Carcarañá, east to the sea and the Rio de la Plata, south to the banks of the Salado River, and west to the foot of the Sierra Grande in Cordoba.

The Querandies dominated the eastern region of the primitive pampas. They were divided into two groups: the Taluhet, who inhabited the humid pampas, and the Diuihet, who were in the western and southern region, the dry pampas.

They were tall in stature, with an elongated head, similar to the inhabitants of Patagonia. The skeleton that was found in Fontezuelas is thought to be more ancient than the inhabitants of the pampas in the historic era. The same can be said of the skull fossils found in Arrecifes. This origin determined the form of how the Guarani referred to them: “men with fat,” due to their practice of covering their bodies in grease.

Spiritual vision

Unfortunately there is not a lot of testimony concerning the beliefs or cosmovision of the Querandies. We only have recorded references of two deities of what modern people could interpret being of “good” and “evil,” though it is unlikely that they would have thought of these deities in this manner. These two deities were called Soychu and Gualichu. The first is known to have been their supreme deity and was the deity to whom humans went upon death. This is why they tended to refer to the dead with the expression, “Soychuhet.”.

Of Gualichu we have many more stories. We know that he is the entity who was identified with problematic or painful occurrences that happened in people’s lives. Gualichu is shown before us as the hidden. His place of habitation is the dark cave, and a large dark tree symbolizes him. The fury of Gualichu could fall upon you if you behaved in a disrespectful manner on the paths where he lives, namely unknown roads. One way to placate his fury is to walk on his paths with respect and silence.

Gualichu is all that his apart from the human. He manifests himself in fights and interpersonal disputes, in “accidents” such as when a person falls into a ravine, but also in plagues, illnesses, rains, storms, tornados, etc.

Social structure

The Querandi tribes had their partial chiefs who maintained their independence and possessed their territories for hunting and fishing. They were a sort of “intermediary group” between the Tehuelches and the Guaikurues of the plains. It was known that in these communities there was no differentiation between members, and even guests were accepted and treated equally along with the original members. Continue reading (en) The savage Querandies

(es) Algunas notas sobre los perros que regresan a su propio vómito (y algunas otras cuestiones)

Traducción de “Some notes on dogs returning to their own vomit (and some other issues)“.


Ha habido cierta controversia recientemente sobre el lanzamiento de Atassa 2, aunque esto era de esperarse. Un viejo chisme que está surgiendo es la idea de que, si realmente queríamos la extinción humana, ¿por qué no mantener el rumbo y continuar con la civilización como está? Después de todo, parece estar haciendo un trabajo superior de destrucción del planeta, y tal vez se lleve consigo la vida humana. Hay un par de problemas con esta línea de pensamiento. Por supuesto, es más fácil robar usando maletín y con una legislación breve que con un arma o un cuchillo. El problema en el caso de la existencia continua de la raza humana, o el declive y la caída de la civilización, es que siempre hay perdedores y ganadores. Decir que mantener el rumbo es la forma más segura de garantizar la extinción humana es como decir que la mejor manera de demostrar que uno odia el fútbol es siempre alentar por los Steelers. En una guerra masiva, especialmente a nivel internacional, se utilizan grandes niveles de solidaridad y organización para derrotar al bando contrario, y un lado sale triunfante. Sería ingenuo pensar que un colapso destruirá a todos de la misma manera y al mismo tiempo. Lo más probable es que aquellos que tienen poco acceso a las cosas necesarias de la vida ahora solo tengan exacerbada esa desventaja en un escenario de colapso. En otras palabras, es mucho más probable que un colapso sea jerárquico a que sea algún tipo de Gran nivelación o de venganza de las clases inferiores. En todas las sociedades fallidas, al menos en los últimos tiempos, los pudientes han seguido teniendo un paracaídas. No se explica por qué eso cambiaría en el Gran Suceso Escatológico que está por venir.

Además, el rechazo del pensamiento híper-civilizado en la perspectiva eco-extremista es ante todo la negación del futuro. Pensar de alguna manera que uno debería simplemente “esperar” es un acto de fe para cualquiera que desee oponerse a la civilización tecnoindustrial. ¿Cuánto tiempo debemos esperar?, ¿qué pasa si el colapso no sucede?, ¿qué pasa si la civilización continúa en una escala más pequeña en un lugar dado? Todos estos son escenarios probables. ¿Dónde estará entonces tu venganza o tu prometido Cielo Nuevo y Tierra Nueva? Estabas esperando el momento adecuado y nunca llegó. ¿O se espera que otros, en un futuro lejano, peleen sus batallas por ellos?

Al cambiar de tema, descubro que muchos afirman estar en contra de la civilización, o la moralidad, o lo que sea, pero su negación es simplemente un reconocimiento superficial de problemas reales antes de continuar como antes, eligiendo ignorarlos. En otras palabras, es como si reconocer la inconsistencia, exorcizara su previa postura izquierdista de sus fantasmas para que pueda continuar en paz relativamente sin cambios. Es como los piratas edelweiss basados en Olympia afirmando los fracasos del pensamiento anarquista verde solo para seguir haciéndole una mamada ideológica a las políticas antifa y de identidad. O los anarquistas insurreccionales que dicen ser nihilistas solo para referirse a que están insatisfechos con todas las otras formas políticas anteriores que no cumplieron con sus expectativas consistentemente izquierdistas. Y así sucesivamente. Esto se ve a menudo en cualquier texto en internet que comience con la frase: “No soy izquierdista, pero …”. Ellos saben que están equivocados, pero como se niegan a rechazar consistentemente lo existente, vuelven a este como un perro a su vómito. A menudo usan la excusa de construir un nuevo mundo / moral / ideología, etc. del cadáver de los viejos, pero en realidad están haciéndoles reanimación boca a boca de forma frenética porque tienen miedo de perder la poca credibilidad social que tienen en internet (rara vez estas cosas se extienden a la vida real). Dios no permita que la gente piense que están nerviosos y los abandone de forma masiva.

La razón por la que las personas no nos escuchan es porque lo que escribimos refleja algo que está sucediendo en la realidad (a pesar de lo que otros dicen a veces). El lado opuesto no habría pasado tanto tiempo amenazándonos si las cosas no estuvieran sucediendo en el espacio real que están haciendo que mucha gente se sienta incómoda. En otras palabras, hemos visto cómo nuestras palabras se vuelven acción, y viceversa. Al menos desde mi punto de vista, lo más probable es que comencemos a ser bastante considerados con los críticos que de otro modo no tendrían ninguna importancia. Si estás tan decidido a ser “correcto”, te daremos una palmadita en la cabeza y te enviaremos a tu feliz sendero. No vas a lastimar a nadie, probablemente ni siquiera te lastimes tú, así que ¿por qué perder el tiempo contigo?

(en) Why should I love you? Brief night reflections on love

Traducción en inglés del texto “¿Porqué amarte? Breves reflexiones sobre el amor“.


“As for me, I have never understood how two beings that love each other and believe to have found supreme happiness in love do not prefer to break violently with all social conventions and suffer all types of humiliations before they depart from life, renouncing for one adventure since one cannot imagine that there are others.”

Schopenhauer said this perhaps on a fearful night like this one; one in which I think about the act of love and how it relates to modern society.

In the first place, for some time I have been writing a text on the discourse promoted by the mass media and how they determine the daily life of the modern human. The text isn’t finished, and in truth there is not enough time to complete it at the moment, and to finalize it and bring it to light. Nevertheless, that does not stop me from pausing on this April night to write a bit on love. But, what does the above text have to do with this topic? For me, the relationship is in how love as it is understood in modern times has been formed by discourse that newly molds and determines human action.

Thus as the old Schopenhauer was not able to understand the happiness that two beings found in loving each other, I many decades later cannot understand how the human can find happiness in loving his neighbor. This when the subject that is referred to as the neighbor can be so distant and unknown. This is perfectly embodied in the phrase, “love for the people” that is frequently intoned by good-hearted leftists.

“Love the people”: what is the people and why should I love it? That’s what I ask myself since in these modern times love of one’s neighbor has become a two-edged sword. Maybe saying it just has two edges is an understatement. Where am I going with this? That the modern human in his daily life is bombarded, either subtly or not-so-subtly, with diatribes on how he should love his neighbor, that child of God who is equal to him. That his neighbor deserves love, tolerance, respect, and understanding. Why is he my neighbor? Why should I feel some affinity to my “neighbor” if we have distinct interests? This is where I ask myself: Why should I love you? Why should I love my neighbor, if I feel no bond to him?

I recall here that which concerns Schopenhauer and me, which is: How does one achieve happiness through loving another being? I recognize that the goal of love is not totally the same in Schopenhauer’s and my conception. For me, love of one’s neighbor, besides being a multi-edged sword, also possesses many interests and ends. Which are these?

The answers at the heart of the question are numerous and are determined by the interest of the subject who is reflecting on the theme. For me and my interests this is a motive for the modern human loves his neighbor, and not only that, but to seek the diverse social contexts in which this love can develop. In essence, the interest in loving one’s neighbor and to show it is found in the quest for social recognition that is proper to the modern human. (b)

It is for this reason that the neighbor becomes in an objective, since the modern human pursues social recognition to show his love for that being named “neighbor,” even though it is essence unknown to him. Acts of altruism which issue forth from various media, principally digital ones, make so that humans feel empathy and a bond to those who realize the altruistic act, even if they are charitable acts toward animals. They even end up feeling empathy to what they have come to understand as “nature.”

This apparently innocent, loving, and charitable sentimentalism toward persons, animals, and plants is nothing more than a fallacy. It is a lie through which modern humans act in an insatiable search for social recognition; a desire and quest that in most instances is invisible to the hyper-civilized. The act by which a good-hearted subject feeds a homeless person with a pizza, or gives a dying puppy something to drink, or gives water to a plant about to dry out, signifies nothing; it changes nothing, the world will continue on its course toward the precipice, a course that is guided and impelled by humans. Why does the modern human do it then? They excuse themselves saying that this action changes the world of the person acted upon, which for me is dumb and false.

Whoever receives the noble action, or better said, the “loving” action continues to inhabit a social context. Thus the homeless person keeps living within the society that lacks employment possibilities, the puppy and the plant continue to find themselves in a poisoned world where sooner or later human activity will destroy them. The act of love excused in empathy and altruism is the most false act that one can commit.

Their loving altruism is dripping in the search for social recognition, even if they deny it. The desire to achieve social recognition is even hidden from human consciousness at times. As I wrote at the beginning, human life is controlled: he who thinks himself free is blind! The discourse that takes form through publicity plays a very important role in the control of the hyper-civilized each time he kneels to it, always in an imperceptible manner.

I will stop here for now. I know that this text isn’t more than a brief introduction to a theme with many facets such as love. This is always controversial, and I hope that these texts that I have drafted will relate to each other and will be of interest to the tendency in general. I have aimed to write a brief but clear treatment of one aspect of the many potential formulations concerning love from my perspective as an eco-extremist.

-Huehuecoyotl-
Torreón, April 2017

Notes:

(a) See Arthur Schopenhauer. Love, in Love, Women, and Death.
(b) For a better reference on this topic see the work that I wrote with Ozomatli for Revista Regresión: Huehuecoyotl, & Ozomatli. (2017, abril 4). “Algunas reflexiones sobre el actuar del humano moderno desde una perspectiva eco-extremista.” Regresión. Cuadernos contra el progreso tecnoindustrial, Number 7.

(es) Por qué elegimos la imagen de portada para Atassa 2

Es el colmo de los colmos, los humanistas (sobre todo de Estados Unidos) altamente estúpidos con su falta de conocimiento y su mentalidad moderna de mierda que no les permite ver más allá de sus putas narices, se han indignado tanto por el nuevo número de Atassa y sobre todo por la portada de la revista, los descerebrados sin ninguna pisca de inteligencia han dicho que la portada de Atassa 2 es una puta esvástica nazi. ¡Pero qué estupidez tan más idiota! Entre nosotros, los colaboradores de ME, hemos comentado en broma que los anarquistas con su acostumbrada estupidez, seguro que confundirían la portada con un símbolo nazi, y nos sorprendimos cuando vimos que REALMENTE algunos pensaron eso, esto llevó a los editores de Atassa dar una breve explicación sobre el símbolo tras esta polémica en círculos ácratas, la cual traducimos abajo.

Por nuestra parte queremos decir que el símbolo que está de portada en dicha revista es un símbolo muy antiguo, ancestral, que tanto civilizaciones antiguas como grupos cazadores-nómadas utilizaron dándoles diferentes significados, en fin. Nada se puede esperar de las personas pegadas en una computadora esperando a que se manifieste el avance del eco-extremismo para derramar sus patéticas acusaciones, aunque estas sean realmente torpes.

¡Adelante, teóricos eco-extremistas de Estados Unidos!


Me disgusta la idiota ida y vuelta en asuntos superficiales como la portada de una revista. Es como tratar de describir una broma cuando alguien no se ríe. Honestamente, uno puede ser demasiado evasivo y creo que este ha sido un problema en el que hemos caído en este proyecto. Entonces a explicar:

Por supuesto, ya hemos publicado la leyenda de esta imagen en el actual número. A modo de explicación adicional, indicamos que el uso de esta imagen es paradójico en este caso. Por un lado, es una insignia de los jefes / sacerdotes que simbolizan su autoridad: cómo su autoridad y las de las tradiciones del grupo, mantienen el orden en un universo rodeado de caos (los monstruos). Entonces, es un símbolo de autoridad, de civilización, de tratar de alinear a las personas con la estructura social dominante…

Excepto que no vivimos en ese mundo. Vivimos en el mundo híper-civilizado de 2018: uno que está siendo envenenado y disminuido año tras año a través de la habitación humana moderna. No hay un “círculo sagrado”, estamos en el reino de los monstruos Mississippianos. De hecho, tal vez SOMOS los monstruos. Una opinión tranquilizadora, en la que caen muchos primitivistas humanistas es pensar que nuestra existencia es la misma que la de los pueblos incivilizados del pasado. Debido a que compartimos el genoma humano, compartimos el mismo valor que los pueblos anteriores, al igual que un pollo de corral podría imaginarse a sí mismo como un pájaro cuando ve volar a un águila. Puede pretender que es lo mismo que el águila, y de alguna manera lo es. Pero donde cuenta, no lo es. El orden del pasado que intentan invocar ya no existe, y revivirlo es peor que una broma. No nos pertenece como una especie de alma neoplatónica que espera escapar de los confines de la civilización. Se ha ido, punto final.

Hic sunt dracones (1). Entonces deberíamos dejar de fingir que alguna vez podríamos ser los inocentes que se resisten a los culpables, o los oprimidos que se levantan contra el opresor. Esa política izquierdista, de buenos y malos, policías y ladrones, etc. (“el Estado es el terrorista REAL”) es un paradigma caduco. El enemigo, como implica un individualista nihilista, está dentro (“el enemigo interno”): nosotros lo somos. Ambos somos un instrumento de la guerra contra la civilización, pero en esa guerra también somos el objetivo. ¿Por qué las personas “anti-civ” siempre caen tan irremediablemente cortas, en la hipocresía y las luchas internas, en posturas ideológicas y morales, etc.? Estamos fuera del Círculo Sagrado: fue destrozado mucho antes de que tú y yo apareciéramos aquí. Es inútil tratar de practicar la castidad en un burdel, o tratar de mantener la bata blanca limpia en un matadero. Estamos en el reino de los monstruos: de nada sirve fingir que no eres uno de ellos.

Y si todo lo que ves es una esvástica, felicidades, eres un idiota.

Nota:

Hic sunt dracones. En latín, “aquí hay dragones” es una frase que se utilizaba en la era medieval para definir los territorios inexplorados o peligrosos.

ATASSA Nº 2 DISPONIBLE

Desde la casa editorial LBC traducimos este pequeño presentación sobre la Revista Atassa número 2.

Para que les quede claro a los humanistas, la propaganda eco-extremista sigue de pie, continúa y prevalece tras la caza de la inquisición anárquica.


No necesariamente es la cosa más controvertida que LBC ha publicado, pero sin duda es la publicación que más furor ha causado hasta ahora. Este periódico ofrece una plataforma para el no-anarquista, ex-anarquista y a-anarquista, pensamiento eco-extremista, pero que incluye, la defensa de la muerte de algunas personas. Si bien, ninguno de los dos números de esta revista incluye comunicados de personas que afirman haber cometido esos asesinatos, existe cierta simpatía y algún análisis no necesariamente comprensivo del fenómeno, que aparentemente es extremadamente peligroso. Entonces, todos hemos sido advertidos.

Este problema no incluye ninguna respuesta directa al alboroto en ciertos círculos sobre el primer problema, pero hay mucho de lo que podría considerarse una reacción indirecta, incluido lo más significativo de esta cuestión: una mirada profunda al cristianismo: cuán profundamente ha sido inculcado incluso en grupos que se consideran ateos, y lo que algunos de sus grupos más bajos han incluido históricamente.

Algunos argumentan que el eco-extremismo es una de las pocas líneas de pensamiento que toma en serio la idea de que todos somos cómplices de nuestra esclavitud, que todos tenemos opciones para tomar cada momento de cada día sobre cómo y si resistirlo.

(EN) ATASSA Nº 2

CON GRAN ALEGRÍA PUBLICAMOS LA TABLA DE CONTENIDO DE UN NUEVO NÚMERO DE LA REVISTA ATASSA, GRAN APORTE PARA LA EXPANSIÓN DEL ANTI-HUMANISMO PARA LOS ANGLOPARLANTES INTERESADOS EN DESTRUIR LAS CADENAS MORALES HÍPER-CIVILIZADAS QUE ACOMPAÑAN AL CADÁVER DE LAS IDEOLOGÍAS IGNOMINIOSAS.

¡ÁNIMO A LOS TEÓRICOS ECO-EXTREMISTAS, SIGAN PATEANDO CULOS CON SU PERSISTENTE ACTIVIDAD!


Introduction: Caveat Lector

1 Hostis Humani Generis: eco-extremism, demonology, and the birth of criminality -Adrien Rouquette

47 Some Reflections on Modern Human Action from the Eco-Extremist Perspective -Ozomatli & Huehuecoyotl

55 A New Revolutionary Phraseology – Jeremías Torres

63 Breaking Down the Bars of the Anarchist Cages: brief reflections of an ex-anarchist -Ex-anarchist

69 Poem -Krren oscuro

73 The PsychoPathogen: the serial killer as an antibody response to modernity -Ezra Buckley

89 Tangled Hostility – kohelet

93 The Mara Salvatrucha: the most dangerous gang in the world –Extinción 1

99 A Statement from Innocence – a spirit from the South

103 Lions in the Brush: on the anatomy and guidelines of cell-structured resistance – el borracho (nömad warfuk)

111 Paraguayan People’s Army: what can we learn from them? – Ajajema 1

117 Letter to an optimist – Jeremías Torres

121 Weak Words Concerning Human Reasoning -Huazihul

125 At-Tux – D.G.

133 “No Such Thing as Life without Bloodshed…”or The Force of Tragedy in Anti-Humanist Politics – Magpie

137 Reflections on Freedom -Zúpay

145 On Terrorism and Indiscriminate Violence -Fiera

153 For a Metropolis against Itself – Eleuterio Pinto Paredes

157 Out of the Self: a sermon for the dead – Abraxas

167 Eco-extremism and the Woman – Meztli

177 Eco-extremist Women Speak – Yoloxochitl & More

177 A Note on Reproduction from the Eco-extremist Perspective – CW

181 Eco-extremist Spiritual Exercises -various

*More information to follow…