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(es) Nota obligatoria sobre la Misantropía

Traducción de la interesante postura individual del escritor del blog, “On the Nameless” sobre la misantropía.


Parece que ha habido una ráfaga de textos que se acercan recientemente al tema de la misantropía en los círculos en los que me encuentro corriendo. El más reciente, fue publicado en un blog por el editor de la revista Atassa (mucho amor) en su blog Wandering Cannibals. Es un tema que he explorado personalmente también dada la ubicuidad del término en el material con el que me relaciono. El reciente mensaje del editor de Atassa trajo a la mente algunos de los pensamientos que había tomado en mi cuaderno sobre la noción de “misantropía”, y me motivó a tomar algún tiempo para revisar y ampliar sobre ellos más plenamente aquí.

Cuando se trata de la cuestión de la misantropía, me parece que tengo que hacer eco de las recientes palabras del editor de Atassa, “Yo soy un mal misántropo”, al menos en la medida en que el término se utiliza comúnmente. Debo también observar que encuentro que mis propias razones no se alinean perfectamente con las de su autor original. Sin embargo, si soy perfectamente honesto conmigo mismo y dejo de lado las entretenidas retórica retumbante para quizás un análisis más sobrio y teórico, es verdad que realmente no me encuentro alineando con las filas del misántropo, entiendelo.

Para mí, el tema tiene que ver más con lo que me parece el vacío del término “misantropía” en sí, y las consecuencias de un rechazo de lo que el término significa cuando se entiende en ese sentido. Etimológicamente la palabra misantropía se deriva de una combinación del griego misein (“odiar”) o miso (“odio”), y el griego anthropos (“hombre, humanidad, humanidad”, etc. Esto nos da el misanthropos griego, y nuestra misantropía. El odio a “la humanidad”, “al humano”, ” a la humanidad”, etc. Por simplicidad y espacio nos limitaremos a comprender la misantropía como un “odio a la humanidad”. El significante que usamos para denotar la totalidad del hombre en una diferencia que hace en este caso.

El problema para mí está enraizado en un rechazo a la significación del término “humanidad” o cualquier otro tipo de noción universalizante que espera tratar la complejidad asombrosa del ser humano como una especie de sujeto monolítico. Para ser justos, les concederé que la homogeneización del mundo en repeticiones sin fin del mismo arquetipo híper-civilizado hace que sea menos difícil, pero eso no es realmente el punto. El punto es que si rechazamos la abstracción “humanidad” cuando se santifica en el cambio de progreso por los humanistas y sus filas, entonces no llegamos a dar la vuelta y usar la misma abstracción porque encaja con nuestras propias predilecciones anti-humanistas . Si no hay “humanidad” para el anarquista social o el comunista entonces no hay “humanidad” para el odio del misántropo excepto dentro de los confines espectrales de nuestras facultades noéticas. Uno no puede odiar una abstracción vaga, sólo individuos reales. Y por lo tanto, si no es posible en realidad odiar a un universal, o tal vez debería decir que no es realmente razonable dada la vacuidad de su contenido, entonces el término es, al menos, cuestionable. Más bien que un pensamiento que realmente significa algo real, termina siendo más como un florecimiento retórico usado para señalar un odio profundamente asentado para el orden existente (un sentimiento con el que no estoy en desacuerdo incluso si encuentro su expresión “misantrópica” cuestionable a veces) en una especie de rechazo despreocupado del revendedor que se niega a abordar la sutileza real y el matiz del mundo colgando su negación en una abstracción sin sentido.

Y para mí el término “misantropía” no significa mucho. No pongo mucho en ella, ya que realmente no parece expresar algo que resuena conmigo, mucho de la misma manera que soy a menudo ambivalente hacia el uso del apodo “nihilismo”. Es algo que simplemente no significa mucho para mí o parece describir la forma en que realmente pienso o siento de una manera muy cuidadosa o matizada. No me encuentro vagando por el mundo odiando a cada ser humano que me encuentro o incluso a todo lo que el ser humano es, y por eso encuentro la idea de aceptar una narrativa totalizadora de odio como “misantropía” intelectualmente perezosa e inaceptable. No compré ese algo tan complejo, variado y matizado como el ser humano puede ser tratado tan fácilmente, puesto a un lado después de tales golpes anchos. Y así supongo que esto me hace “un mal misántropo”, o lo que sea.

Sin embargo, todo esto ha sido dicho, ¿hay un lugar para la “misantropía”, entendido de otra manera? Después de todo, yo mismo he escrito cosas que hacen uso de conceptos como “El hombre”, “la humanidad”, “el ser humano”, etc. Todo lo que probablemente podría ser leído como misántropo en el sentido que he rechazado arriba, y para ser perfectamente honesto, probablemente soy culpable de recurrir a las abstracciones por el bien de los floreos apasionados en el calor de la escritura. Pero la respuesta corta es sí. Creo que existe un lugar para la misantropía como una forma de reflexión, análisis o crítica filosófica que reconoce que la “humanidad” es una abstracción conceptual y que sigue siendo consciente de que se trata de la “humanidad” no como una realidad concreta , ya que no tiene ninguno, sino como esa abstracción en movimiento del ideal humanista, ese (ig) idealismo noble y moderno que arrogantemente ha establecido su ídolo narcisista hecho a sí mismo “Hombre” encima de la gran belleza del todo y profanado la gran belleza de la tierra en el servicio incesante de esta abstracción vacía. Es un rechazo del “hombre” expresado en un conjunto más amplio de postulados epistemológicos y metafísicos que van en contra de los supuestos filosóficos de la iluminación, la modernidad, el humanismo, etc. Este es probablemente el único sentido en el que me encuentro marginálmente involucrado en los círculos “misántropos”. No porque odie a cada ser humano que me encuentre, porque no lo hago, sino porque he venido a rechazar el ideal humanista de la degradación arrogante del todo al servicio de un ser “Humanidad”. Incluso como una abstracción hueca y vacía, es repugnante para mí y se opone a todo lo que encuentro hermoso en el mundo (y me atrevo a incluir aquí incluso al ser humano en su belleza más complicada). Donde mi odio es más prominente es donde esta miseria es más flagrantemente manifestada. En los bosques rotos destruidos por las viviendas decadentes de un mono narcisista, en las montañas aplastadas y toda su vida destruida por juguetes superfluos y lujosos.

Y, por supuesto, esta miseria se manifiesta en las acciones de los seres humanos individuales, y así entiendo el odio de los hombres y comparto los sentimientos que a menudo se expresan en los escritos de las filas de los nihilistas y misántropos. Supongo que al final del día la educación de mi filósofo significa que a menudo pienso que los problemas son más complicados de lo que admitimos y que a menudo merecen un poco más de matices y complejidad de lo que encuentro en la mayoría de los textos. Y por lo tanto, esto a menudo significa que no necesariamente me sienta tan fácilmente atraído con los Nihilistas y Compañia. Sin una fuerte dosis de ojo lateral ambivalente, aunque en mi corazón siento profundamente los mismos sentimientos que ellos. Pero eso está bien, es todo amor.

(es-en) Efímero

Traducción del texto “Ephemera” publicado en On the Nameless.


I.

En el parque cercano a mi casa hay un joven árbol

Sobre él hay docenas de marcas de iniciales grabadas en su tronco

Las manifestaciones de amores veraniegos languideciendo para aferrarse a lo eterno

En la vida de la corteza fría

II.

La vida de este árbol sin dudas sobrepasara los amores inscriptos en él

Las inscripción viejas ya se han gastado y marchitado con los años

La trepada desesperada de lo efímero por sobre la gracia de la atemporalidad

Una comunión con aquella gloria trascendental de la eternidad

III.

Luego de cien veranos pasados y con la llamas enfriadas

Sera que quizás vivan mas allá

Ascendiendo desde lo efímero en esa fría corteza

Cabalgando hacia la eternidad

IV.

A la distancia se siente la piedra atemporal del pico montañoso

El ha visto las corrientes de los bosques menguando y fluyendo

Innumerables pequeños arboles nacidos y muriendo

El reflujo atemporal de lo efímero y su antiguo pie

El ha visto a los hombres grabando su transitoriedad sobre lo efímero

Vanos intentos de besar lo atemporal

V.

Y en el frío azul del cielo nocturno la fría luna platinada observa a la joven montaña

(es-en) Sobre la Eternidad de los Halcones

Traducción del texto “On the eternity of the hawks”, originalmente escrito en inglés y publicado en On the Nameless.


I.

Creo que uno puede encontrar la eternidad en visiones del gran halcón sobre los campos dorados.

Una salvación concedida sobre sus amplias alas.

¿Por cuántos innumerables años ha emitido su voz sobre este campo dorado y hacia las colinas distantes?

¿Por cuántos innumerables años ha batido sus poderosas alas y se ha dejado planear en los cielos, con su sombría silueta negra contra el frío azul del éter?

¿Por cuántos innumerables años los grandes álamos negros le han dado alivio para sus cansados huesos?

¿Por cuántos innumerables años ha observado la mancha azul de golondrinas revoloteando de un lado a otro sobre los oscilantes pastos de los campos?

¿Por cuántos innumerables años ha interpretado esa danza atemporal entre el gran halcón y la vida del valle?

Ciertamente, hay eternidad en este drama atemporal del halcón y este prado dorado.

II.

En tiempos como estos uno puede quizás ver más claramente lo que es ser humano.

Despojados, aunque sea por un momento, de las insignificantes ataduras de la vida diaria.

Nos encontramos, aunque sea por un momento, ante la enormidad de la eternidad y la pequeñez de nosotros mismos.

Tan solo una melodía. Tan solo una nota. En las sinfonías de la tierra.

(es-en) Breves reflexiones acerca de la pieza de la NYM y el fin del mundo

Traducción del texto “Brief thoughts from the NYM piece and the edn of the world”, originalmente en inglés publicado en On the Nameless.


Modificado / inspirado desde algunos borradores en el cuaderno que tengo ahora:

Ha habido una reciente pieza de la NYM (NdT1) circulando por los medios sociales en los últimos días, abordando las catástrofes humanas y ecológicas venideras en un mundo post-cambio climático postulado. El artículo en sí mismo fue llenado con mucha pornografía del día del juicio final y resulta una lectura no poco interesante. En cualquier forma, lo que yo suelo encontrar más interesante acerca de estos artículos y las reacciones a su alrededor son los llamados universales que terminan intentando acerca de la terrible necesidad de actuar, para salvar al mundo del destino que le acontecerá. Esto no es algo que esté restringido siquiera a la eco-conciencia del tipo izquierda-liberal. Por ejemplo, incluso en el reciente libro de Ted Kaczynski “Revolución Anti-Tec: Porque y como” uno ve el mismo tono de advertencia: “Lo que hay reservado para la humanidad y el planeta es muy sombrío. Debemos actuar ahora para evitar el desastre.” Por supuesto Ted encausa esto hacia la justificación para la acción revolucionaria con el fin de derrocar a la sociedad tecno-industrial (GLHF) (NdT2) supongo… Mis ideas sobre eso y más sobre mi crítica de la revolución neo-Luddita de Kaczynski en la revista Atassa).

Para mí personalmente, mucho del lamento y el pánico sobre las catástrofes ecológicas actuales y venideras revelan una cierta ignorancia o naïveté (NdT3) acerca de las maneras de la tierra, e incluso de la realidad en sí misma, quizás. El mundo se alza desde el fuego Heracliteano. Ese fuego es siempre-viviente, siempre-en-alza, siempre-activo en el corazón del mundo. De seguro que la destrucción y profanación que hemos traído sobre los vastos y variados sistemas de la tierra es una tragedia en su más alto sentido. Pero también me parece que el fin del mundo no es necesariamente algo por lo que lamentarse, presumiendo que no es algo “malo” y que el mundo es algo que deba ser salvado. Cuando reconocemos el verdadero alcance y grandeza de la existencia, las corrientes en eterno movimiento que han surcado a través de la existencia en la eternidad, pareciera que desesperar es aferrarnos a nuestros apegos penosos. Es aferrarnos a nosotros mismos, a nuestros ídolos, a nuestras creaciones. Las catástrofes venideras, incluyendo la posible (o probable) aniquilación de la especie humana, es parte integral de los procesos de la tierra. Es simplemente la forma en que las cosas se alzan y luego perecen, el ser arrastrado en aquellas agitadas corrientes de un mundo siempre-vivo. Nosotros no somos diferentes. Seremos suplantados, como con todas las cosas. Y así también el mundo no será salvado, ni tampoco el mundo humano o siquiera el mundo inhumano como hemos llegado a conocerlo, pero estas cosas son como deben ser. El río de Heraclito siempre se renueva y no para por nada, y enterrado en las cenizas del mundo, siempre-presente, está su fuego eterno, danzante, la matriz cósmica que da a luz a los mundos.

Si uno puede hablar correctamente de “esperanza” o “consuelo” en nuestro tiempo, me parece que recae en el reconocimiento de esta verdad del inmenso, eterno, despiadado poder inhumano y belleza del mundo. Se halla en descentrar nuestras perspectivas antropocéntricas y reconocer la abrumadora belleza del todo, lo que Jeffers una vez llamó “…el Dios cara…” en su poema Nova. Hay más verdad y bondad en un único árbol que en todas las ilusiones del hombre combinadas. De seguro, esta perspectiva no ofrece “soluciones, “arreglos,” lo que sea. Es completamente inaceptable para el espíritu de nuestra época. Tiene la audacia de prever la llegada del fin para el hombre y todo lo que este ha traído sobre el rostro de la tierra y ve que en su eliminación las cosas son como deberían ser. El proponer una solución es sugerir que hay algo que ha de ser resuelto. El proponer que nosotros estamos en la posición de arreglar el mundo, es la extensión de la noción cargada de hubris (NdT4) de que estamos en la posición de dictarle al mundo lo que le conviene, en lugar de que sea al revés. La humanidad ha sido una calamidad en la cara de la tierra. Ha causado muerte y destrucción en el servicio de su propia arrogancia estúpida y propia rectitud. En esto hemos olvidado en el mejor de los casos e ignorado completamente en el peor, nuestro lugar dentro de las redes de la tierra, un lugar que de seguro nos será recordado por la furia de la tierra salvaje si ciertas predicciones son de creer. Al final del día, el punto a tener en cuenta de todo esto: Si, nuestro mundo terminara. No, tú no puedes salvarlo. Pero eso no importa, no valía la pena salvarlo y lo que es bueno y hermoso en este mundo florecerá durante mucho tiempo luego de que el sol se haya puesto para los días del hombre y una nueva tierra habrá olvidado hace tiempo el nombre del “Hombre.”

Me gustaría cerrar con el espíritu de Jeffers, quien de forma tan concisa y hermosa expresa el sentimiento que he intentado vociferar aquí:

¿Entonces cuál es la respuesta?- No ser engañado por los sueños.

El saber que las grandes civilizaciones han degenerado en violencia, y sus tiranos han venido, muchas veces antes.

Cuando aparece la violencia abierta, el evadirla con honor o escoger la facción menos horrible; estos males son esenciales.

Para mantener la integridad de uno, se piadoso e incorruptible.

Y no desees el mal; y no seas engañado por sueños de justicia universal o felicidad. Esos sueños no se verán satisfechos.

El saber esto, y saber que por más horribles que se vean las partes el todo permanece hermoso. Una mano amputada es algo horrible y el hombre se separó de la tierra y las estrellas y su historia… para contemplación o de hecho…

A menudo se muestra atrozmente horrible. Integridad es totalidad, la mayor belleza es Totalidad orgánica, la totalidad de la vida y las cosas, la belleza divina del universo. Ama eso, no al hombre

Sepárate de él, o de otra forma compartirás las penosas confusiones del hombre, o te ahogaras en la desesperación cuando sus días oscurezcan.

Robinson Jeffers | La Respuesta

Notas del traductor:

1) N.Y.M. son las siglas de New York Magazine (Revista de Nueva York).

2) GLHF son las siglas de Good Luck Have Fun (Buena suerte, que te diviertas).

3) “Naïveté” es una palabra en francés que significa ingenuidad.

4) “Hubris” del Griego “ὕβρις” describe a una persona llena de orgullo estúpido y desmedido.