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El llamado de las Guerreras

Tomado de Revista Ajajema n° 7.


Mi madre me ha llamado, de hace tiempo ya … me di cuenta que no llama a cualquiera para defenderla, ella llama a la sangre guerrera, a aquellos que somos capaces de dar la vida dando ataques a sus habitantes progres/civilizados, entre estos hay mujeres y hombres, pobres y ricos, las diferencias de sexo o económicas no le importan a ella, ni a nosotros, somos instinto que arrasa como tornado y ante eso no hay nada que nos pare, más que nuestra misma madre que nos acogerá en su tierra y si es que este espíritu vuelve a nacer, volverá a darles guerra.
Me siento tan asqueada y escribo a modo de desahogo, porque sería ponerme el dedo el gritarles sus verdades a la cara, a las que se consideran “guerreras” pero su guerra no pasa nunca de sus pantallas o sus fantasías ciberneticas, hay de mil tipos; las que se creen misántropas por el estampado de su playera, las que se creen blanca nieves amando a todos los animales y plantas pero nunca salen de su pútrida ciudad, las que reivindican lo salvaje pero están más domesticadas que su madre y así podría seguir con una lista interminable de su falsedad, la que viven todos los días pero ni ustedes mismas se creen.

Así pululan todas igual de deprimidas, de victimizadas, de ridículas, devaluadas por ustedes mismas, vendiéndose por sus redes sociales, olvidando lo que es el ORGULLO, EL HONOR, LA LEALTAD, EL RESPETO, LA RECTITUD, EL EGO, LA DIGNIDAD, HACIA UNA MISMA y eso es lo que borro occidente, la sabiduría femenina ancestral que reside en algunas aún, para las que es más fuerte, profundo entregar ofrenda a la tierra pues ya sabemos que el ciclo es vida/muerte/vida y en cada ser que vemos en su asquerosa ciudad escuchamos un falso latir, un latir artificial dependiente de una tecnoindustrial … por eso no sentimos culpa y su vida les quitamos.
¿Qué tienen en los ovarios? Si no solo cobardía, la que se refleja mediante las formas en las que se defienden, ¿denunciando? ¿Acusando? ¿A la misma sociedad a las que les vale verga su vida mediocre? Poniendo en marcha toda la mierda que le aprendieron a occidente, ¿feminismo para todas? ¿Otra identidad de consumo? Donde se refugian todas para justificar el mover el culo “aplastando al patriarcado” y … ¿tener una causa política para hacerlo? JA JA JA
Su enemigo solo se puede reír de estas mediocridades que al final son creadas por su modernidad cegadora, matan a sus amigas y lo único que pueden hacer es compartir un hash tag en facebook…
No van a cuestionar nunca más allá de lo que pueden ver, como si su causa fuera las más importante, las humanas, pobres de ellas, pobrecitas, son tan buenas…. que por eso se las carga el payaso, porque se siguen empeñando en ser tan BUENAS … DOMESTICADAS es la palabra que abona.
Olvidaron recordar su linaje salvaje, a las mujeres que detrás de ellas mataron alguna vez para poder vivir, porque asi es la vida, la vida es guerra y es la ley del más fuerte, por eso resulta muy muy ingenuo e idealista reivindicarse desde la vulnerabilidad de mujer moderna con cuerpo atrofiado para pelear, con eso que ahora hasta ser obesa es revolucionario…
Asi se seguirán inventando sus luchas de tres pesos por nada y por todo, como los blancos lo hacen, su pinche cerebro enfermo por tanto ocio.

De este lado ha costado reabrir las heridas, rasgarlas hasta que vuelvan a sangrar, entender que el conflicto existencial va más allá de una simple dicotomía absurda, donde hay alguien malo siempre haciéndonos mal… confrontarse a sí misma más allá de lo aprendido, dejar atrás a la madre tan mala o tan buena que hayamos tenido, al padre tan malo, malo que lo cargamos sobre la espalda hasta quebrarla.
Deje esta irresponsabilidad para comenzar a sanar heridas que me carcomían mis hermosas capacidades, tengo que matar a esa familia psíquica.
Agradezco la dureza, el frio de mi linaje masculino, me han enseñado bastante … la entereza con la que he podido sobrevivir viene de ellos, mis padres y abuelos, que se fueron para decirme que estaría sola, que la vida era dolor … una guerra constante en la que puedes elegir entre dos; vivir de una ilusión tan falsa que hará que se te suban los ovarios a la garganta cada vez que te enfrentes a una realidad más dura que la tuya o a cualquier depredador que pueda agarrarte desprevenida e inmersa en el desconocimiento de ti misma, ignorancia tan grande que nunca aceptaran la responsabilidad que tienen de cada cosa que sucede en sus vidas pues esa evasión constante de sí mismas las hace rechazar toda su sombra para culpar a otros de lo que se elige, culpando al linaje, cometiendo este error toda su vida.
Yo sé que alguna vez ellos me enseñaron a pelear, también a matar, lo sé, lo siento aquí en estas manos que a ello se dirigen sintiendo la familiaridad de la pelea en todo el cuerpo.
Las guerreras tenemos que matar día con día el estereotipo que se formó y se sigue formando en esta porquería donde se sigue pensando que se gana cada vez que se logra obtener un privilegio/derecho más del hombre civilizado.
Cada día en guerra contra nosotras mismas, rompiendo nuestros miedos, sintiéndonos iguales a nuestros compas en el campo de batalla porque no reconocemos esa inferioridad en nosotras, sabemos que cualquiera que tenga seguridad de sus capacidades y las trabaje constantemente, sabrá cómo ganar sus batallas. También somos diferentes porque nos guía el instinto y entendemos que cada ser se diferencia constantemente.
Nos desapegamos de esta vida sobrevalorada, la vivimos intensamente, la intencionamos, la he ofrendado porque mi camino es la guerra y en ella me renuevo en cada ataque. No necesitamos de nadie que nos defienda, ni que nos avale para volarle la cabeza a quien intente hacernos daño.
Mi vida no es parte de ningún espectáculo, ni de una moda, o corriente ideológica, a mí me guían los espíritus, el bosque, el monte, mi madre inmensa, esta tierra, mi abuelo el fuego, mis abuelas las piedras, el rio, la tormenta, el trueno.
Nosotras hasta el final asesinas, al final, guerreras despiadadas.
Sus latigazos morales hace rato que solo nos causan risa, que si somos misóginas, que si somos machistas, encubridoras de machos, nos vale un kilo de verga lo que puedan pensar unas morras mediocres que solo saben hablar, escribir, reproducir todo lo que les enseñaron en su pendeja academia, porque ni un tiro podrían rifarse, porque no esperamos más de ustedes , solo nos seguirán produciendo pena, vergüenza, asco y ganas de ponerles un bombón en algunas de sus marchas piteras, donde les encanta jambarse el espectáculo que el estado tiene para ustedes las domesticadas, que a pan y verga callan.

GUERRERAS

(es) ¿En que sueña el mundo?

Tomado de Revista Extinción.


“El Dios salvaje del mundo es misericordioso en ocasiones, con aquellos que piden misericordia, pero no lo es a menudo con los arrogantes.”

En estos días de crepúsculo, el hombre sueña con su muerte. Una figura solitaria, sobre la cima del precipicio, contemplando un oscuro océano tormentoso debajo de un cielo de hierro. Por debajo de la roca, la conciencia volcánica hace su pulso. Los ojos más allá de los muros llameantes se abren de un parpadeo. La fuerza aniquiladora del mito de la superioridad humana nunca ha sido más rotundamente visible. Ningún poeta comprendió este mito mejor que Robinsón Jeffers. Él se para a nuestro lado en el precipicio del vacío. Jeffers es verdaderamente el poeta de nuestra quejumbrosa y clamante era. Él rechazo totalmente la noción de que la vida humana es más importante o valiosa que la vida de otras criaturas, o que la existencia de un guijarro, un grano de arena o una partícula de polvo. Él vio la historia humana, como una marcha inexorable hacia el olvido, pero también percibió la conciencia del universo, el espíritu de todas las cosas, y así, vio a la humanidad como debe ser imbuido también un niño del universo, con una chispa de esa conciencia también, sin importar que tan profundamente enterrado esté por debajo de los eones de vanidad.
A forma de una rápida nota de gestión doméstica, elegí no discutir los poemas de Jeffers de narrativa extensa en el ensayo que está a continuación, a pesar de que contienen quizás la versión más articulada de su filosofía y sus versos con más estilo. En su lugar, me centré en presentar un amplio rango del trabajo de Jeffers desde varios puntos de su carrera, con la intención de dar al lector inexperto de Jeffers una exposición más amplia de sus ideas.
Al ser hijo de un ministro presbiteriano y profesor en literatura del Viejo Testamento, las influencias tempranas de Jeffers fueron los clásicos y la Biblia. Pero mientras que Cristo era el “señor y capitán” en la vida de su padre, como Jeffers escribió en el poema “Para Su Padre”, el “siguió otras guías…” a través de años agazapado como pantera escondida, para no ser trofeo en la pared salvaje de un templo. Entre estas “otras guías” estaban los trabajos de Freud y Jung en el misterioso paisaje sombrío del inconsciente, tanto como el trabajo seminal de James Frazer sobre magia, mito y ritual. Entre todo esto recae la convicción fuertemente sostenida de que la humanidad estaba condenada y aquella historia estaba destinada a terminar en ruinas, decadencia y putrefacción. Jeffers mismo reconoce que mucha de su poesía temprana estaba simplemente “imitando a Shelly y a Milton,” aunque sin su originalidad. Parte de este estilo arcaico era un intento de separarse a sí mismo de algunos contemporáneos tales como Pound y Eliot, quienes estaban comprometidos con la innovación de formas poéticas. Como Jeffers escribe en su introducción a la reedición de Roan Stallion, Tamar y otros Poemas, por parte de la Biblioteca Moderna, él no podía convertirse en “un moderno.” El rechazo de Jeffers al modernismo como un estilo o estética literaria, por supuesto, refleja su rechazo aún más profundo a la modernidad como una experiencia de vida e historia. Los proyectos utópicos que moldean el mundo tales como la Ilustración al igual que sus herederos, se mostraron para Jeffers como retorcidos, venenosos y perniciosos.
Las promesas de los revolucionarios siglos XVIII y XIX, promesas y visiones de un paraíso mundial en el cual el sufrimiento y la lucha desaparecerían como la niebla, antes de que el sol llameante guiara inexorablemente a los horrores del siglo XX y más allá. La fantasía del progreso, aquella historia que se movía hacia la perfección de la humanidad y la sociedad humana eliminó los últimos lazos que unían nuestra especie al cosmos. Jeffers vio esto más claramente que nadie. Las guerras mundiales, la proliferación de armas nucleares, la dominación de la sociedad tecno-industrial eran simplemente la culminación de un proceso que había empezado hace mucho tiempo.
Quizás la mayor influencia sobre el trabajo de Jeffers fue el paisaje y el carácter de la línea costera central de California. Jeffers y su esposa Una, se mudaron a Carmel, California en 1914. Habían intentado asentarse en Europa pero la guerra cambió sus planes. A lo largo de esta pendientes rocosas. Jeffers descubrió una conexión profunda y poderosa al lugar. Él y Una vivieron en Carmel por el resto de sus vidas. Mientras construía una casita de campo de piedra para su esposa y sus hijos gemelos. Jeffers también halló su amor por la albañilería y el trabajo en piedra. Esto se volvería uno de los temas más importantes de su poesía.
La piedra nos da la impresión de permanencia, la fuerza y la edad antigua del mundo natural. Aquellos que trabajan con piedra puede que sientan que tienen el poder de manipular substancias primordiales, los huesos del mundo. Al mismo tiempo, para conocer la esencia de las piedras, uno también debe saber qué tan limitada es nuestra capacidad para realmente imponernos en el mundo. Porque tan titánicas como lo son para nosotros, las piedras mismas se disolverán hasta volverse una nada con el tiempo. Pero los humanos parecen tener este impulso de tallar nuestras caras a los costados de las montañas para poder alucinar con fantasías de inmortalidad. La humanidad está atrapada como si estuviese en medio de estos dos polos, la transitoriedad y la ilusión de permanencia.
La poesía de Robinsón Jeffers refleja la tensión entre estos polos, tanto como la condición de esperanza y desesperación que conllevan.
Jeffers enfatiza constantemente tanto el absurdísimo como la malicia de la raza humana y el poder inconquistable del mundo. Los símbolos geológicos son invocados frecuentemente por Jeffers para dramatizar la pequeñez del mundo humano y lo vasto de la naturaleza. En “Para los Corta-Piedras” él caracteriza a la humanidad como los “retadores del olvido / derrotados de antemano.” Todos los productos de la labor humana constituyen un desafío para la indiferencia del universo, lo que aparenta ser el “olvido” para el limitado intelecto humano. De acuerdo a Jeffers, nosotros construimos, soñamos y luchamos para probarnos a nosotros mismos, para probar que tenemos alguna significancia y más que eso, para probar que el universo tiene alguna clase de substancia que nosotros podemos comprender, alguna estructura, algún significado. En lugar de las arremolinadas tormentas de caos y violencia que secretamente tememos. Es cierto que, de todas maneras, nuestros mejores esfuerzos están condenados antes de que empecemos. Jeffers continua, “el poeta tanto / construye su monumento burlonamente; / por lo que el hombre será obscurecido, la jovial tierra se muere, el / valiente sol / muere ciego y ennegrece el corazón.”
El desafío de la humanidad es irónico, en alguna parte profundamente dentro nuestro.
Sabemos a fin de cuentas que nuestra existencia es contingente y temporal, como individuos y como especie, por lo que también sabemos que la tierra, el sol y el universo mismo tienen una esperanza de vida limitada. Como nosotros perecemos, como nuestra obra es olvidada, también la tierra morirá y el sol mismo. La permanencia es delirantemente buscada, pero no puede ser hallada en este mundo. ¿Porque una verdad tan simple es tan difícil de comprender? ¿A pesar del conocimiento abrumador de que todas las cosas pasarán a ser una nada, porque continuamos creando? Jeffers concluye así su poema “las piedras se han sostenidos por mil años, y afligidos / pensamientos hallan / la miel de la paz en viejos poemas.” En otras palabras, es cierto que las piedras, la tierra, y el sol perecerán pero la vida de un ser humano es mucho más frágil y fugaz, tanto que no podemos evitar el estar impresionados por el poder de las rocas y los viejos poemas. Mientras que mil años pueden ser insignificantes en términos de tiempo cósmico, representa algo cercano a la eternidad para la mente de una criatura humana. Jeffers siempre busca comprender el lugar de la humanidad en el cosmos y en este sentido es natural para nosotros el anhelar por cualquier probada de inmortalidad que podamos conseguir, tan ilusoria como finalmente resulte. Esto es algo que parece hacernos lo que somos.
Las rocas y las piedras habitan la poesía de Jeffers como recordatorios de nuestro lugar en el universo pero también como una fuente de nuestro poder. Como la humanidad nació del mundo, debe haber algo del mundo dentro de nosotros. En “El fin del Continente” podemos observar una visión de la humanidad en la cual es pequeña y débil pero forjada de los mismos materiales que el cosmos. Comenzando en el océano durante una tormenta, Jeffers refleja la línea que divide a la humanidad del mundo, “madre, nos has olvidado. / Eras mucho más joven cuando nos arrastramos fuera del / útero y yacimos a la vista del sol en la línea de la marea. / Fue hace mucho y mucho tiempo; nos hemos vuelto orgullosos desde entonces / y tú te has vuelto amarga.” ‘La Madre Tierra’ es representada aquí como una madre ausente, una que ya no tiene ni la energía ni la paciencia para preocuparse por un hijo impulsivo. Para Jeffers, la humanidad no está necesariamente por fuera del mundo natural. La división ha sido la consecuencia de nuestra historia. Y la humanidad no es la única para culpar. El mundo, para la visión de Jeffers, es frío e indiferente. Nuestra soberbia y orgullo desmedido no ha sido abordado con bondad y entendimiento. Nuestra madre es severa y nos castiga con un mundo sobre el que no podemos esperar tener un control completo, con fuerzas que nos hacen dispersar asustados y humillados.
Pero una vez, antes de que la ruptura ocurriera, la humanidad vivía al lado de su madre. Y aun “las mareas están en nuestras venas, aun espejamos las estrellas, la vida / es tu hija, pero existe en mí / más vieja y dura que la vida, y más imparcial, la mirada / que observaba antes de que hubiera un océano.” Tan vasto como es el mundo, y tan pequeños como nosotros somos, el mundo está en nuestro interior. Los océanos y las estrellas. Es cierto que nuestra madre, la tierra, nos dio la vida, pero no somos solo el producto de la vida. Los océanos, las estrellas y las piedras no tienen vida pero aun así nacieron. Estas cosas no deben su existencia al mundo, sino al útero del universo mismo. Como dice Jeffers, hay una parte de nosotros que viene de aquella fuente también. La tierra es nuestra madre pero también tenemos una más grande. Cuando la tierra misma nació, el universo primordial era más antiguo de lo que se puede contar. Aquella substancia flota también a través de nosotros. Jeffers repite este concepto en la estrofa final del poema: “madre, a pesar de que el compás de mi canción es como tu oleaje / vibra a un ritmo antiguo que nunca lo aprendí de ti. / antes de que hubiera agua alguna, había mareas de fuego, ambos de / nuestros tonos fluyen desde la fuente más antigua.”
La fuente antigua es el origen celestial, eso le dio vida a la tierra misma y a nosotros. Es la verdad que mucho de lo que somos viene de la tierra, pero al estar de pie al borde del océano, y ver las olas golpeado las costas de granito, Jeffers se recuerda a si mismo que hay algo dentro de la humanidad que es más antiguo e incluso más poderoso que la tierra, nuestra madre, en este universo, siempre hay algo más viejo de lo que pensamos. Y todos estamos conectados a la fuente más antigua. Jeffers se preocupa por el tiempo y la historia, lo cual ocurre en muchos registros diferentes dentro de su poesía. Es la historia del cosmos, la historia de la tierra y la historia de la humanidad. Al tiempo que Jeffers intenta ensanchar su perspectiva más allá de los límites del defectuoso y frágil ser humano, estas tres historias están yuxtapuestas, depositadas una sobre la otra. Él entiende que los eventos de la historia humana son minúsculos en comparación a los dramas y las tragedias del mundo más allá de nosotros. Sin embargo, mientras que él intenta ver la realidad desde una perspectiva no-humana, Jeffers sabe que siempre estará atado por su naturaleza. Él puede ver este conflicto desenvolverse en “Casa en el peñasco”, un poema acerca de la torre de piedra que construyó para sí mismo en la costa de Carmel. Aquí, Jeffers intenta lanzar su imaginación hacia el futuro y se pregunta a sí mismo qué quedará de su hogar, su vida, e incluso el suelo sobre el cual ha construido esta vida. “si miraras a este lugar luego de un puñado de vidas: / quizás de mis bosques plantados unos pocos / puedan seguir de pie aun.” Luego de un par de cientos de años, Jeffers imagina, algunos árboles que él plantó puedan prevalecer.
“En busca de cimientos de granito erosionados por el mar, mis dedos /poseían el arte de hacer que la piedra ame la piedra, encontrarás algunos restos.” De la casa en los peñascos en sí, puede que haya alguna evidencia. Los cimientos de la casa, hechos de piedras elementales. Lo que quede no perseverará debido a la ingenuidad y diligencia humana, pero porque a la larga, estaba hecha de substancias más allá del poder de la humanidad.” Aquí la habilidad de Jeffers es meramente la del ser capaz de coaccionar en conjunto el poder de las piedras.
Pero Jeffers busca más hacia adelante. Él se pregunta “si debieras buscar en tu ociosidad luego de diez mil años.” De seguro, los árboles que él plantó se han ido hace tiempo. Tanto como cualquier cosa que haya quedado de su hogar y de las orgullosas rocas que prestaron su fuerza a su emprender. ¿Que quedará del lugar? ¿Cómo podría identificarse? “Lo sabrás por la fragancia a mar salvaje / del viento / a pesar de que el océano pueda haber subido o retrocedido un poco; / lo sabrás por las tierras internas del valle.” Algunas características particulares puede que ya no existan, pero la geología del lugar puede persistir aún. El océano quizás siga oliendo al océano, sin importar en dónde yace la costa ahora.
Finalmente, Jeffers se pregunta por sí mismo. ¿Qué del ser permanecerá luego de diez mil años? “No necesitas buscar por mi fantasma; está aquí / probablemente, pero uno oscuro, profundo en el granito, no en el viento danzante / con los rabiosos vientos y la luna del día.” Algún resto de la humanidad puede que persista también. Pero no uno que se pueda percibir en el mundo superior. No una presencia fácil de discernir sino una subterránea, una geológica. Lo más cercano a la inmortalidad que la humanidad puede esperar, es ser trazada en las piedras por debajo de la tierra.

Desde el comienzo de su carrera como un poeta maduro, Jeffers se comprometió de forma consistente con el mundo natural, de una forma que lo deja a él, a un lado. No es meramente la representación de Jeffers de la belleza de la naturaleza lo que importa, más bien lo que esta belleza significaba para él. La naturaleza de Jeffers no es la naturaleza antropomorfizada sobre la cual estamos tan acostumbrados a leer y pensar.
No es la benigna, no es la pura, no es la pacífica, es completamente indiferente a la humanidad, y su poder esta más allá de nuestra comprensión. Sin embargo, como señala Tim Hunt en su introducción a la Selección de poemas de Robinsón Jeffers en la prensa de la Universidad de Stanford, en la poesía de Jeffers encontramos una imagen de la naturaleza que es “intencionalmente no-irónica” y “redentivamente hermosa” (6). El mundo natural nos puede proveer con la única verdad que existe. La sociedad humana no es más que un conjunto de mentiras. Nuestra salvación, tal como es, depende de nuestra habilidad de abandonarnos a nosotros mismos al poder, el flujo y la belleza de la naturaleza.
En su prefacio de la edición de 1924 de Tamar y Otros Poemas, escribe que mientras que estamos inclinados a pensar en la poesía como una forma de
“refugio” del mundo, o un sueño diseñado para verificar nuestro dolor y aliviar nuestra miseria, haríamos mejor al pensar en ella como una “intensificación” del mundo, que nos acerca a lo que realmente es “no una ornamenta, sino algo esencial, no una diversión sino una incitación” (707). Si la naturaleza es el único camino a la verdad, la poesía puede iluminarnos el camino. Para hacerlo “la poesía puede ser rítmica, y debe lidiar con asuntos permanentes” (707). De esta forma la poesía puede orientar la conciencia de los perdidos, débiles y neuróticos modernos de nuevo hacia lo que es real. ¿Qué es real? ¿Qué es permanente? A medida que miramos a nuestro alrededor, nos confrontamos con un vasto número de cosas que son reales, tantas como las que no lo son, que existen meramente como un humo o niebla que se alza desde el agua helada de una pileta de montaña. Están ahí un minuto, pero se han ido al siguiente. Jeffers define esta permanente de la siguiente manera: una vía del ferrocarril por ejemplo, no es tan real como lo es una montaña; es actual, en su sentido fantástico, por un siglo o dos; pero no es real; en la mayor parte del pasado humano, y en la mayor parte del futuro humano no existe” (708).

Estamos rodeados de cosas efímeras, y estás con las cosas con las que nos involucramos mayormente. Es sorpresa alguna entonces, que pensemos como seres de humo, disipándose y volando separados a cada suspiro. Lo que es esencial, permanente, es olvidado por la humanidad moderna: “aquí esta lo que hace que las vidas de la ciudades modernas estén secas de poesía; no es una vida duradera; y es vivida entre irrealidades” (708). La insistencia de Jeffers sobre las propiedades rítmicas de la poesía reitera esta articulación de lo esencial y lo permanente.
La rítmica poética para Jeffers no es una cuestión de entendimientos convencionales de cadencia, metro o verso. Es un fenómeno geológico, la fuerza vibrante y resonante del mundo viviente en todo su estado cíclico y duración. El movimiento de las mareas oceánicas, la marcha del sol y de la luna, la recurrencia sin fin de la vida y la muerte. El ritmo es lo que hace la poesía: “La prosa pertenece más a ese mundo de interior en donde las luces de las lámparas anulan los regresos del día y la noche, y olvidamos las temporadas” (709). La Poesía, para Jeffers, es lo que nos recuerda nuestra conexión con el flujo y el retorno; esta es la razón por la que “su trabajo continúa hablándole a lectores que perciben que nuestro entorno tecnológico nos posiciona en una falsa relación con el espacio, tiempo, y el mundo físico.” En su ensayo de 2011, Tim Hunt atrae nuestra atención a la “Pesca de Salmon” como un ejemplo primordial de la concepción de Jeffers de la humanidad y su relación el mundo:

Los días se acortan, el sur sopla ampliamente por las lluvias ahora,
El viento del sur le grita a los ríos,
Los ríos abren sus fauces y los salmones salados
Libran una carrera hacia la corriente de agua dulce que entra al mar.
En el mes navideño en contra de lo ardiente y amenazante
De un largo y furioso atardecer,
Ceniza roja del solsticio oscuro, ves a los pescadores,
Lamentables, crueles, primitivos,
Como los curas de la gente que construyó Stonehenge,
Oscuras y silenciosas formas, amaestrando
Remotas solemnidades en los bajíos rojos
De la boca del río en la vuelta del año,
Dibujando más cercanamente a la tierra sus lingotes vivos, las bocas sangrientas
Y escalas llenas de atardecer
Los tics en las rocas, nada más por lo que vagar en la voluntad
La postura salvaje del Pacifico ni displicente y desovada
A la carrera hacia aguas frescas.

Quizás estemos inclinados a pensar en el pescador como una figura foránea que interrumpe la belleza, serenidad y paz del río. Ellos son “lastimosos, crueles,” de hecho, en los primeros bosquejos del poema, Jeffers escribe sobre los pescadores “torturando” al pez. Pero la violencia que ellos conllevan es en sí un reflejo del mundo mismo, y así la humanidad es parte del mundo sin importar que tan brutal sea o que tan manchada de sangre esté.
El sol mismo es amenazador y “furioso” aquí. Como escribe Tim Hunt, “Jeffers proyecta un mundo en el cual el salmón y el pescador están inmersos en un paisaje de sacrificio compuesto por fuego y sangre.” Los pescadores, conectados a los curas de Stonehenge, son parte de un linaje antiguo de humanos constituido de violencia, y Jeffers es veloz al hacer énfasis en el hecho de que el sacrificio de una vida humana no tiene mayor peso que el sacrificio de un salmón. Todos estamos unidos por los mismos rituales de sangre.
Aun así, incluso en esta visión de ritos macabros, crueles y mortuorios,
Jeffers afirma la belleza y el significado del mundo. Al final, no son los pescadores quienes resultan la fuente del dolor, es el flujo del mundo, la “constante alteración de la muerte y la renovación.” Entendido correctamente, la humanidad juega un rol en este aspecto. La humanidad está conectada con el mundo a través de sus rituales empapados-de-sangre y masacres. El reto de Jeffers para con el lector, según expone Hunt, “es ver e identificar con el todo” y evadir la tentación de meramente observar “el flujo de la naturaleza en lugar de identificarse con él y reconocer el fin de uno y la participación inevitable en él.” Este es el poder visionario de Jeffers; él entiende el lugar de la humanidad en el cosmos, y está dispuesto a aceptar las aterradoras y asombrosas consecuencias.
Fuera de la tierra y aun totalmente incapaz de agarrar lo vasto de las fuerzas que determinan nuestras vidas. La humanidad contiene dentro de sí misma el acceso a algo inmensurable, los átomos de las estrellas, el espíritu de la creación, la respiración de dios. Y aun así, como nos recuerda Jeffers rápidamente, abandonamos este poder para dar lugar a ilusiones salidas de nuestras mentes desordenadas. Tanto de la existencia humana es gastado, por ejemplo, en la búsqueda de la felicidad, un asunto que Jeffers aborda en su poema de 1924 “Joy” (“Alegría”):
A pesar de que la alegría es mejor que la pena, la alegría no es genial;
La paz es genial, la fuerza es genial.
No es por alegría que las estrellas arden, no es por alegría que el buitre
Esparce su vuelo gris en el aire
Por sobre la montaña; no es por alegría que la cálida montaña
Se mantiene de pie, por años como el agua
Hace zanjas a sus largos lados. “No soy ni montaña ni ave
Ni estrella; y busco la alegría.”
La debilidad de tu raza: aun en la extensa calma
Cubrirá aquellos ojos nostálgicos.

La visión de Jeffers del mundo no es una sin valor, postula un valor que suplanta el valor del mundo humano. Hay grandeza en la fuerza y en la paz, aunque debemos comprender que la última no implica una ausencia de violencia y sangre. Hay fuerza en la montaña, hay paz en la gracia del ave que remonta su vuelo a través de las nubes por sobre nosotros. El congelado corazón radiante de la estrella. La noción de alegría, de todas formas, es foránea al mundo. Es un concepto que existe únicamente entre los humanos dentro de una sociedad. Un concepto de la verdad más limitada. Como escribe Jeffers, nuestros deseos de felicidad son una falla hereditaria y no encontrarán bases en el mundo que existe más allá de nosotros. De cualquier forma, de nuevo, siempre volvemos a nuestra fuente y eventualmente seremos librados de nuestra furiosa búsqueda por cosas que no existen por el solo hecho de nuestra existencia en el mundo al cual rehuimos.

La “muerte” como escribe Jeffers en otra parte, “no es malvada”. ¿Quién buscará algo llamado alegría? Únicamente la cosa extraña que somos nosotros. Ni siquiera eso. En otoño las hojas caen y el cielo se vuelve oscuro y frío. Estamos en el bosque ahora, vagando y perdidos. Las hojas secas raspan nuestra piel suave y escarpadas espinas rasgan. Un viento se alza y sacude los árboles chuecos, su susurro nos calma en nuestro terror. “Sin importar / Que pase con el hombre… Es cierto que el mundo está bien hecho.” Debemos disolvernos en el universo. ¿En que sueña el mundo? ¿La tierra, quien se cree que es?
Piensa, piensa, piensa. Nada es más humano y aun así nada es más aborrecedor para con la vida. Para Jeffers, como hemos visto, la verdad de la unión de la humanidad con el cosmos recae en nuestra capacidad de percibir los ritmos y la belleza del mundo. No es una belleza que se conforma fácilmente con lo que crea la humanidad en su mente. Lo que vemos es solo una belleza de fragmentos, los cuales han sido violentamente hechos pedazos y esparcidos. Buscamos la razón. ¿Pero que podríamos encontrar que recaiga por fuera del mundo, el cual es también nosotros mismos? Sabemos que el amor no obedece ninguna tiranía de la razón. Ni lo hacen la belleza y el mundo infinito. En “Disculpa por Malos Sueños” Jeffers escribe:
He visto las maneras de Dios: No sé de razón alguna
Por el fuego y el cambio y la tortura y los viejos regresos.
Él siendo suficiente puede que sea aun así. Pienso que ellos no admiten razón. Alguna; son las maneras de mi amor.
Un poder desmesurado, pasión increíble, oficio inmenso; ningún pensamiento
Aparente pero ardiendo de forma oscura
Ahogándose con su propio humo en la bóveda-cerebral humana: ningún
Pensamiento por fuera.

Las maneras del mundo deberían permanecer siempre impenetrables, al tiempo que nos ahogamos a nosotros mismos en el humo de los pensamientos que no se espejan en la corriente o en los bosques que se oscurecen. En los médanos, en las apresuradas nubes, no hay pensamiento. Desesperadamente y llenos de rabia preguntamos en el lenguaje de la razón. Y por lo tanto no recibimos nada más que polvo y sombra. Fuego ¿Porque arde el mundo? Cambió. ¿Porque todo debe de ser cómo es? Tortura. ¿Porque debemos temer?
Y después de todo, solo hay flujo y retorno. Hay amor en las cosas que percibimos como horror cuando miramos por sobre ellas con ojos nublados de razón. ¿Pero qué fuerza nos espera cuando caminamos por el sendero del amor? Poder más allá de lo imaginable y una pasión que puede sacudir los pilares del tiempo.
Al final, el mundo no es para nosotros, a pesar de que una flor que florece desde las estrellas duele en nuestros corazones. Necesitamos únicamente mantenernos entre las ruinas para comprender. A través de la poesía de Jeffers se nos recuerda que la humanidad es algo pasajero. Un día estuvimos aquí y al siguiente nos habremos ido. Los huesos de la tierra no lo habrán notado. Incluso ahora, cuando nos enfrentamos a la realidad de todo el horror que la humanidad ha escrito sobre la tierra.
Jeffers se levanta para señalar gentilmente al bosque que reclama las granjas abandonadas y el joven árbol que empuja a través de los escombros.
En “Amor-Niños”, Jeffers cuenta la historia de una joven pareja de enamorados, quienes hicieron su vida juntos en una pequeña choza a un lado del océano. Ellos buscaron vivir de forma pura, junto al zorro y la ardilla. Agazapados, desnudos, al igual que lo salvaje. Sus pasiones, sus luchas, la llama que trajeron perecerían con el tiempo. Y los caminos que tallaron al lado de las pendientes quedarían cubiertos y el tiempo se tragaría cada trazo de ellos: “Lamento mucho el pensar que aquí hay un planeta / Continuará al igual que esta cañada, perfectamente entera y contenta, luego de que la humanidad sea / removida de la caldera.” Al final, si la humanidad regresa o no al camino, como estos salvajes, amorosos niños de miradas brillantes, no importa, porque a su tiempo seremos limpiados de estas costas y bañados en “la fuente de las estrellas hirvientes” y el mundo permanecerá hasta que el sol mismo se marchite hasta perecer.

FIN DE LA PARTE I

Traducido por “Apocalíptico” y por “Animal Inhumano”, del original en inglés escrito por Ramon Elani.

(Fracia) Entrevista a Xale, lider de ITS en México

Video completo de la entrevista que tuvo Xale con el medio TV5MONDE en marzo de 2019.
Enviado al mail.

Theodore Kaczynski: Revolución anti-tecnología: por qué y cómo, Una evaluación crítica

Tomado de Revista Ajajema N° 7


Por: -S.

“La principal diferencia entre lo que Kaczynski y sus acólitos proponen y nuestra propia posición es bastante simple: nosotros no esperamos una “Gran Crisis Mundial” para comenzar a atacar las estructuras físicas y morales del Sistema tecno-industrial. Atacamos ahora porque el futuro es incierto.”
-Reacción salvaje, Políticamente incorrectos: Una entrevista con Reacción Salvaje

Introducción
En septiembre de 2016 Ted Kaczynski lanzó su más ambicioso ensayo con respecto a la comúnmente aludida “revolución contra el sistema tecnológico”, en el documento Revolución Anti-Tec: Porqué y Cómo
(AR). Un texto de más de 200 páginas dedicado exclusivamente a temas en torno a la acción revolucionaria contra el sistema tecnológico. Los lectores familiarizados con el trabajo de Kaczynski sabrán que esta noción de revolución contra el sistema tecnológico ha sido durante mucho tiempo un elemento importante en el pensamiento de Kaczynski. Esta idea aparece por primera vez en un llamado a la destrucción completa de la civilización industrial en el primer comunicado del Freedom Club para el San Francisco Examiner en 1985 y continuará apareciendo en todo el trabajo de Kaczynski. Por ejemplo, las famosas líneas aquí de La Sociedad Industrial y su Futuro (ISAIF) en 1995:
“Por eso abogamos por una revolución contra el sistema industrial. Esta revolución puede o no hacer uso de la violencia; Puede ser repentina o puede ser un proceso relativamente gradual que abarque algunas décadas.”
Sin embargo, a pesar de ser un elemento tan importante de su pensamiento, un análisis más exhaustivo de los problemas que rodean a tal revolución ha estado ausente en gran parte de su obra fuera de los ensayos cortos en ISAIF y textos dispersos como “La revolución que viene” o “Golpear Donde Duele ”, por nombrar algunos de los más pertinentes. Parece que este libro es el intento de Kaczynski de expandir un elemento central, aunque un poco subdesarrollado de su pensamiento. A modo de breve resumen, el libro se divide en dos partes correspondientes a los dos puntos de interés indicados en el subtítulo, tanto por qué Kaczynski ve una revolución contra el sistema tecno-industrial como la única respuesta plausible a los “peligros principales que nos acechan”, así como sugerencias “de gran importancia estratégica” sobre cómo se podría preparar y emprender tal revolución.
Vale la pena señalar que, a pesar de ser un tratamiento ampliado de los problemas relacionados con la acción revolucionaria contra el sistema tecnológico, gran parte del contenido de AR no se puede considerar particularmente impactante para cualquiera que esté familiarizado con el trabajo más amplio de Kaczynski; No hay mucho aquí que sea tan nuevo desde un punto de vista teórico. Muchos de los elementos centrales presentados en este texto podrían ser reunidos a partir de ensayos y letras dispersas en la Esclavitud Tecnológica por un lector cuidadoso con un poco de síntesis de los comentarios hechos a través de las piezas incluidas. A un nivel fundamental, la base teórica de Kaczynski sigue siendo lo que siempre ha sido, mientras que la mayor parte del texto está dedicado a ofrecer un apoyo ampliado para esa base a través de un mayor recurso al registro histórico y argumentos más rigurosamente delineados. La excepción a esto es la incursión de Kaczynski en una teoría del colapso en el segundo capítulo.
Antes de realizar un examen más detallado del texto, pondré mis propias cartas ideológicas sobre la mesa, por así decirlo. Cabe señalar que gran parte de lo que discuto con AR se relaciona principalmente con mi afinidad por los eco-extremistas. Desde las diversas críticas a Kaczynski que han sido presentadas por ITS y Reacción Salvaje, a destacar el momento actual como lo más controversial (y el escepticismo relacionado con respecto a los futuros hipotéticos) y otros puntos. Valoro mucho a los eco-extremistas por sus contribuciones al pensamiento anti-civilización. Señalar también que gran parte de los trabajos sobre estas críticas están disponibles con más detalle en otros lugares, por lo que no dedicaré demasiado espacio a los matices de todos los puntos planteados por los eco-extremistas, excepto cuando sean especialmente pertinentes al contenido de AR. Habiendo dicho todo esto, el producto final de Kaczynski sigue siendo un tratamiento sistemático e imparcial de un problema que ha llegado a constituir un elemento central de su pensamiento. Por lo tanto, AR tiene un papel importante en los postulados de Kaczynski, así como para cualquier persona interesada en los matices de los pensamientos de Kaczynski sobre la acción revolucionaria contra el sistema tecnológico, a pesar de lo que podría ser mi propia desconfianza por el tipo de pensamiento revolucionario que caracteriza a la obra.

I. El desarrollo de una sociedad nunca podrá estar sujeto a un control humano racional
Kaczynski abre el primer capítulo del texto con una exploración de la tesis de que las sociedades complejas nunca podrán ser controladas racionalmente. Esto es una duplicación y expansión de la crítica de las soluciones reformistas a los problemas del sistema tecnológico que se presentó por primera vez en ISAIF en las secciones tituladas “Algunos principios de la historia” y “La sociedad industrial-tecnológica no puede ser reformada” (párrafos 99-113). El enfoque principal de estas dos secciones en ISAIF es ilustrar que “la gente no elige consciente y racionalmente la forma de su sociedad. Las sociedades se desarrollan a través de procesos de evolución social que no están bajo el control humano racional (“Esclavitud tecnológica ” p.68). La tesis principal del primer capítulo de AR es esencialmente la misma que la ofrecida en las secciones mencionadas de ISAIF.
La diferencia entre los dos textos es en gran parte los argumentos de apoyo que Kaczynski proporciona para la tesis. Mientras que la tesis en ISAIF se basa en una deducción lógica de una serie de premisas anteriores, en AR se presupone en gran medida, y la mayor parte del ensayo está dedicado a ejemplos históricos donde se muestra que se sostienen en los acontecimientos del mundo real. Kaczynski tira de una vasta faena de registros históricos para ilustrar la tendencia (en este punto, algo así como un tópico común entre cualquiera que se encuentre a sí mismo proveniente de casi cualquier posición anti-civilización) de que los planes para el control racional de las sociedades a gran escala rara vez resultan como se esperaba. “En efecto, el fracaso es la norma” (AR, p. 7). Además de esto, Kaczynski también ofrece una serie de hipótesis cada vez más inverosímiles contra los que buscan probar la fuerza de la tesis. Incluso continúa con esto en el primer apéndice, “En Apoyo al Capítulo Uno”, que consiste en más de los mismos experimentos de pensamiento hipotético (de nuevo, cada uno más absurdo que el anterior, en caso de que no estuvieran convencidos). Como era de esperar, Kaczynski se ocupa de cada contrapunto, lo que demuestra que, incluso concediendo una plétora de escenarios cada vez más inverosímiles, el control racional de las sociedades complejas permanece fuera del alcance del control humano e incluso no humano (por ejemplo, la aplicación incompleta de algo como el teorema de Godel para mostrar la imposibilidad de cualquier sistema de totalización, para la crítica del control no humano de la trayectoria de una sociedad). La imagen que nos queda de nuestra compleja sociedad tecnológica es análoga a una nave sin nadie al mando. Excepto que es peor que eso; esta es una nave que es tan masiva y complicada que ninguna persona, o colectivo de personas a bordo, sabe lo suficiente acerca de ella como para poder dirigirla conscientemente, ni lo podrían hacer de una manera realista. Es una imagen de un gigante histórico sin precedentes frente a nosotros que nos ha encontrado totalmente indefensos.
De nuevo, nada de esto es algo que Kaczynski no haya dicho de una forma u otra a lo largo de su trabajo. A pesar de eso, este texto más reciente, que pretende ampliar la imposibilidad del control racional y resaltar la verdad del concepto a través de una gran cantidad de ejemplos históricos, es admirable. En muchos sentidos, no hay demasiado que decir sobre este capítulo, ya que no tengo ningún desacuerdo importante con la tesis y estoy en gran medida de acuerdo con las conclusiones. Al final del día, sería difícil encontrar demasiado para quejarse, en relación con el análisis aquí expuesto.

II. Por qué el sistema tecnológico se destruirá a sí mismo
Como se señaló en la introducción, este capítulo contiene algunas de las únicas nuevas exploraciones teóricas del presente trabajo. El capítulo está dedicado a exponer la necesidad de la auto-aniquilación del sistema tecnológico. A modo de contexto teórico: con respecto a la perspectiva de colapso del sistema tecnológico, en el tratamiento de Kaczynski para con los telos de la sociedad tecnológica en el pasado ha admitido que sus trayectorias no están bajo el control de los seres humanos (ver comentario en el capítulo I), pero ha dudado en hacer afirmaciones firmes sobre la necesidad del colapso. En este capítulo, sin embargo, pasa mucho tiempo intentando dar una base teórica rigurosamente delineada para tendencias y procesos estructurales en el corazón de las sociedades complejas, y especialmente las sociedades tecnológicamente avanzadas, que necesariamente las llevan al colapso.
La mayor parte de las exploraciones teóricas tienen lugar en la sección II del capítulo. Es allí donde expone en términos generales y abstractos la estructura formal de la teoría. Para desarrollar esta teoría, se enfoca principalmente en lo que él ha denominado “sistemas de auto-propagación”. Este concepto es parte integral de sus exploraciones aquí y describe estos sistemas como cualquier “sistema que tiende a promover su propia supervivencia y propagación” (AR, pág. 42). Kaczynski ofrece ejemplos de sistemas de auto-propagación que van desde organismos biológicos individuales hasta grupos de organismos biológicos, que naturalmente incluirían grupos de seres humanos. Las sociedades humanas complejas, como la sociedad tecnológica moderna, son entonces un subconjunto de esta categoría de sistemas de auto-propagación. Siguiendo esta definición aproximada, Kaczynski dedica el resto de la sección II a describir un conjunto de siete proposiciones con respecto a las características estructurales de los sistemas de auto-propagación y, por extensión, las sociedades complejas, que componen el contenido formal de su teoría del colapso. Kaczynski también recurrirá a estas proposiciones en la sección III y IV para ilustrar cómo los eventos que vemos en la sociedad moderna, así como lo que él ve como el resultado necesario, siguen la dinámica estructural que se describe en su teoría. Esencialmente, estas siete proposiciones constituyen el núcleo de la teoría en abstracto y repito
aquí para el lector:
1. En cualquier entorno que sea lo suficientemente rico, surgirán sistemas de auto-propagación, y la selección natural conducirá a la evolución de los sistemas de auto-propagación con medios cada vez más complejos, sutiles y sofisticados para sobrevivir y propagarse.
2. En el corto plazo, la selección natural favorece los sistemas de auto-propagación que persiguen su propia ventaja a corto plazo con poca o ninguna consideración por las consecuencias a largo plazo.
3. Los subsistemas de auto-propagación de un súper sistema dado tienden a depender del súpersistema y de las condiciones específicas que prevalecen dentro del súpersistema.
4. Los problemas de transporte y comunicación imponen un límite al tamaño de la región geográfica sobre la cual un sistema de auto-propagación puede extender sus operaciones.
5. El límite más importante y el único consistente en el tamaño de las regiones geográficas sobre las cuales los grupos humanos auto-propagados extienden sus operaciones es el límite impuesto por los medios disponibles de transporte y comunicación. En otras palabras, si bien no todos los grupos humanos que se propagan a sí mismos tienden a extender sus operaciones a una región de tamaño máximo, la selección natural tiende a producir algunos grupos humanos que se propagan a sí mismos que operan en regiones que se acercan al tamaño máximo permitido por los medios de transporte y comunicación disponibles.
6. En los tiempos modernos, la selección natural tiende a producir algunos grupos humanos auto- propagados cuyas operaciones abarcan todo el globo. Además, incluso si los seres humanos son reemplazados algún día por máquinas u otras entidades, la selección natural todavía tenderá a producir algunos sistemas de auto-propagación cuyas operaciones también abarcaran todo el mundo.
7. Mientras que los problemas actuales del transporte y comunicación no constituyen limitaciones efectivas en el tamaño de las regiones geográficas sobre las que operan los sistemas de auto- propagación, la selección natural tiende a crear un mundo en el que el poder se concentra principalmente en la posesión de un número relativamente pequeño de sistemas de auto- propagación global.
Kaczynski intenta establecer argumentos a favor de la verdad de cada proposición ofrecida en la sección II, o como dice, para demostrar que tenemos pruebas suficientes para creer que son al menos razonablemente exactas. Como afirmaciones abstractas sobre alguna tendencia de los sistemas de auto-ayuda, y más tarde sobre sociedades complejas (al menos a la luz de una serie de suposiciones), no muchas de las proposiciones parecen demasiado problemáticas. No parece que valga la pena gastar ni el tiempo ni la cordura dedicarse a un enfoque excesivamente miope en las minucias de cada proposición. A los fines de este ensayo es suficiente permitir que las proposiciones se mantengan a pesar de lo que pueden ser algunas deficiencias en sus respectivas formulaciones. También hace todo lo posible para demostrar que cada proposición subsiguiente se puede inferir lógicamente de la anterior, como es característico de la forma en que generalmente trabaja. Puede que haya abandonado su trabajo en matemáticas avanzadas hace mucho tiempo, pero su pensamiento todavía está muy guiado por la rigidez formal de un matemático. En lo que a esto respecta, la formulación en la sección II no es inmune a las punzadas, como los lectores reflexivos pueden haber notado al examinar las siete proposiciones enumeradas anteriormente. A pesar de sus mejores esfuerzos, las conexiones que intenta hacer a menudo parecen tensas y la sección parece saltar de un punto a otro, y los vínculos parecen más intentos ad hoc para dar a la teoría cierto sentido de seguridad lógica. La presentación carece de la sistemática habitual con la que Kaczynski a menudo presenta su trabajo.
Me parece que los problemas de esta sección son parte de un problema mayor con el capítulo en general. Ese problema no implica esta o aquella proposición o incluso conexiones cuestionables entre ellas; Aunque como se señala pueden ser criticados. Más bien, en mi opinión, el problema radica en las sobre-extensiones que Kaczynski hace con respecto a las conclusiones que busca derivar de este capítulo. Las sospechadas conexiones entre las proposiciones y la falta general de fluidez con que se presenta la teoría parecen salir de un capítulo que busca postular más allá de lo que se puede garantizar. Kaczynski es sincero sobre el hecho de que, en este capítulo, y específicamente con el trabajo en la sección II, esta argumentando “que existe un proceso” por el cual las sociedades tecnológicamente avanzadas se autodestruyen inevitablemente y que él va a esbozar una teoría de cómo funciona este proceso. Desafortunadamente, simplemente no creo que el capítulo cumpla con esa promesa ni que sea un caso sólido para demostrar la inminente condena de la sociedad tecnológica, por mucho que Kaczynski quiera protestar lo contrario.
Observé en las secciones introductorias de este ensayo que muchos de mis desacuerdos con el texto provienen de mis acuerdos con las críticas y perspectivas expuestas por los eco-extremistas en muchos de estos temas, y este es uno de esos ejemplos. No creo que el caso que Kaczynski esta tratando de exponer aquí pueda hacerse sin entrar en grados de especulación que hacen que este tipo de emprendimientos intelectuales carezcan de sentido. Teniendo en cuenta esto, el hecho de no poder predecir de forma convincente el futuro de nuestra sociedad o de cualquier otra tecnológicamente avanzada no me sorprende. La idea de la inevitable autodestrucción de la civilización tecnoindustrial, y especialmente la idea de que se va a esbozar una teoría que la describa —aplicada a todas las sociedades tecnológicamente avanzadas en todos los lugares y en todo momento— es algo que simplemente no puede hacerse sin escapar hacia el reino de los delirios revolucionarios.
Lo que es especialmente interesante es que la imposibilidad de esto es algo que, de manera realista, debería estar implícito en algunas de las exploraciones del capítulo I, es decir, la imposibilidad del control racional de las sociedades complejas. Una de las razones importantes (ciertamente no la única) por la que tal control es imposible se relaciona con los límites del conocimiento humano, específicamente el tipo de problemas de conocimiento que dan origen a los cuerpos de las matemáticas como la teoría de sistemas dinámicos, lo que suele llamarse coloquialmente “caos y la teoría de la complejidad”. La cantidad y el tipo de variables en juego en un sistema como nuestra sociedad tecnológica moderna significa que estamos tratando con un sistema que se comporta de acuerdo con las descripciones delineadas por la teoría de sistemas dinámicos (piensen en algo como los sistemas climáticos y la dificultad de hacer predicciones meteorológicas a largo plazo). En tales sistemas, los pronósticos a largo plazo se vuelven imposibles debido a la complejidad y las tendencias de comportamiento del sistema involucrado. En este caso, esta imposibilidad se aplica a los supuestos progresistas/reformistas sobre el desarrollo planificado de las sociedades, pero también a los tipos de conclusiones que Kaczynski quiere hacer aquí en el capítulo II (y veremos que las repercusiones lógicas del capítulo I tienen consecuencias para el resto del libro y la planificación revolucionaria de sillón involucrada más adelante). La complejidad del sistema con el que estamos tratando es tal que este tipo de teorización sobre posibles futuros es simplemente imposible de lograr sin aventurarnos en una mera especulación. Por lo tanto, en última instancia, nos encontramos en un punto muerto dada la imposibilidad de decir algo sobre las perspectivas de colapso. Pero, como ha sido demostrado por algunos, existe algo llamado “primitivismo sin catástrofe”, y los eco-extremistas han demostrado cómo.
Al final del día, Kaczynski simplemente ha tomado el dinamismo, la complejidad y el poder de nuestra sociedad moderna y entrelazado una interpretación que los entiende como las semillas de su propia destrucción inminente, ajustándose convenientemente a la arquitectura de su praxis revolucionaria. Pero su conclusión no es de ninguna manera algo dado. Implica una serie de saltos teóricos en áreas en las que posiblemente no podemos hablar con buena conciencia intelectual. A pesar de toda esta especulación, también se podría teorizar que el mismo dinamismo de la sociedad moderna que Kaczynski ve como su inevitable ruina también podría considerarse como su mayor poder de autoconservación. Esta línea de pensamiento caracteriza a los eco-modernistas, por ejemplo. La respuesta a preguntas como estas, si vamos a ser honestos con nosotros mismos, es que simplemente no se sabe. Por lo tanto, solo nos queda esto: el futuro es incierto, y de lo único que realmente podemos estar seguros es del presente. La catástrofe puede venir, o puede que no, pero si lo hace, es posible que resulte ser simplemente la piedra de afilar de la civilización, no el mesías de los teóricos anti-civilización. Pero incluso si esto es cierto, los eco-extremistas han demostrado que esto no es causa de quietismo. Mejor un realismo firme y una resolución guerrera que las comodidades milenarias de los sueños revolucionarios. Termino esta sección con las palabras pertinentes de Reacción Salvaje:

“Personalmente, no sabemos cuánto durarán las estructuras que apoyan a la civilización en su camino decadente. Podemos leer mucho sobre varias teorías existentes, pero aún quedaremos esperando el año profético designado en el que tal vez todo termine. Pero, de cualquier manera, todo lo aprendido son solo teorías. El aquí y el ahora denota todo lo malo. . . Como individualistas, hemos decidido tomar el resto de nuestras vidas en nuestras propias manos y no esperar a que ocurra la crisis. ¿Por qué? Porque ya lo estamos viviendo. No quiero esperar porque la Naturaleza nos alienta a devolver los golpes que ha recibido”.
-Políticamente incorrecto:
Una entrevista con Reacción Salvaje

III. Como Transformar una Sociedad: Errores a Evitar
Con la conclusión de los capítulos I y II Kaczynski cambia el enfoque en sus explicaciones sobre porque ve una revolución anti-tecnológica como una respuesta necesaria al sistema tecnológico hacia como uno debe abordar tal revolución. Las conclusiones posteriores son desarrolladas en este capítulo y también en el capítulo IV. Más específicamente, y el título del capítulo aquí es un poco confuso, el capítulo III está dedicado a delinear una serie de reglas generales y abstractas que Kaczynski considera integrales para el éxito de cualquier movimiento revolucionario, sea o no anti-tecnológico. Al delinear estas reglas Kaczynski comienza, como suele hacer, presentando una serie de postulados a partir de los cuales busca derivar las reglas previamente mencionadas. Esta primera sección del capítulo III presenta los mencionados postulados, repetidos aquí para el lector.
1. No puedes cambiar una sociedad persiguiendo metas que son vagas o abstractas. Necesitas tener una meta clara y concreta. Tal como lo dice un experimentado activista; “Objetivos vagos o demasiado generales rara vez son alcanzados. La clave es concebir un desarrollo específico que inevitablemente impulsará a tu comunidad hacia la dirección que quieres ir”.
2. Solo predicar -la mera defensa de ideas- no puede generar cambios importantes, de larga duración en el comportamiento de los seres humanos, a menos que ocurra en una minoría muy pequeña.
3. Cualquier movimiento radical tiende a atraer mucha gente que puede ser sincera, pero cuyas metas están solo vagamente relacionadas con las metas del movimiento. El resultado es que las metas originales de ese movimiento pueden nublarse, o incluso pervertirse por completo.
4. Todo movimiento radical que adquiere un gran poder se corrompe, en ultima instancia, cuando sus líderes originales (refiriéndose a aquellos que se unieron al movimiento cuando aún era relativamente débil) están muertos o inactivos políticamente. Al decir que un movimiento se corrompe, queremos decir que sus miembros, y especialmente sus lideres, buscan como objetivo primario las ventajas personales (tales como dinero, estatus social, oficinas poderosas, o una carrera) en lugar de dedicarse sinceramente a los ideales del movimiento.
En base a estos postulados Kaczynski deriva posteriormente una serie de cinco reglas que van de la manera siguiente:
1. Para poder cambiar una sociedad de una forma especificada, un movimiento debe seleccionar un objetivo concreto, único, claro y simple cuya realización produzca el cambio deseado.
2. Si un movimiento apunta a cambiar una sociedad, entonces el objetivo seleccionado por el movimiento debe ser de una naturaleza tal, que una vez que el objetivo haya sido alcanzado, sus consecuencias sean irreversibles. Esto significa que, una vez que la sociedad ha sido transformada mediante la concreción del objetivo, la sociedad permanecerá en su condición transformada sin más esfuerzos por parte del movimiento o de cualquiera.
3. Una vez que se ha seleccionado un objetivo, es necesario persuadir a alguna pequeña minoría a comprometerse con el cumplimiento del objetivo por medios más potentes que mera predica o defensa de ideas. En otras palabras, la minoría deberá organizarse en pos de la acción práctica.
4. A fin de mantenerse con fe en la concreción del objetivo, un movimiento radical debe divisar métodos para excluir de sus filas a todas las personas inadecuadas que busquen unirse.
5. Una vez que un movimiento revolucionario se ha convertido en lo suficientemente poderoso como para alcanzar su objetivo, debe alcanzar su objetivo lo antes posible, y prioritariamente antes de que los revolucionarios originales (refiriéndose a aquellos que se unieron al movimiento cuando aún era relativamente débil) mueran o se vuelvan inactivos políticamente.
Para lograr esto, gran parte del soporte viene nuevamente de recurrir al registro histórico, citando un número de instancias mediante las cuales él busca evidenciar que la veracidad de cualquier postulado o regla dada puede demostrarse en algún evento histórico. En un intento por demostrar la importancia de adherir a estas reglas, el autor cita un número de instancias en las cuales fallar en este sentido ha llevado a complicaciones o catástrofes para los movimientos involucrados. En cualquier caso, el músculo de la teoría aquí es en ultima instancia la lista de arriba con las reglas para un movimiento revolucionario. Declaramos en las notas introductorias a este ensayo que a lo largo del texto, gran parte de la teoría de Kaczynski espeja su trabajo anterior mientras que la mayor parte del texto es dedicada a expandir el apoyo a esta base. Esto es cierto también para el capítulo III y creo que los lectores familiarizados con las obras de Kaczynski reconocerán nuevamente los temas presentados aquí de viejas obras tales como La sociedad industrial y su futuro, El truco más ingenioso del sistema, La revolución que viene y Golpear donde duele, los cuales cuentan todos con secciones dedicadas a preocupaciones más estratégicas para la acción revolucionaria en contra de la sociedad tecnológica.
Admitiré que en un primer momento este capítulo es fácil de aceptar si uno se permite ser barrido de forma acrítica por la corriente de pensamiento de Kaczynski. Muchos de los postulados de Kaczynski parecen ser al menos intuitivamente plausibles a la luz de la experiencia cotidiana o a la luz de un conocimiento general sobre la historia, y sus derivaciones de las reglas en base a estos postulados son coherentes y se leen como extensiones naturales de los postulados. Su recurso al registro histórico para apuntalar sus postulados y reglas es característicamente riguroso, igualando el trato detallado del capítulo 1. El resultado es un capítulo del que muchos podrían fácilmente salir convencidos, y de hecho muchos han salido de reflexiones similares convencidos por esta linea de pensamiento. Uno solo necesita buscar el trabajo de Último Reducto (UR de aquí en adelante) o de los Indomitistas para obtener ejemplos de grupos e individuos que han seguido el pensamiento de Kaczynski al pie de la letra. Es fácil se arrastrado por los movimientos de la teorización revolucionaria de sillón de Kaczynski y perder de vista el hecho de que mucho de todo esto se mantiene completamente en el terreno de la especulación, soñado en el reino de pura teoría en una celda de Colorado. Es, de seguro, similar a la forma en la que los físicos hablarán acerca de verse cautivados por la belleza y la elegancia de las teorías matemáticas, llegando a estar tan embelesados con esa elegancia que creen que esas teorías deben ser expresiones de la verdad. Pero la realidad nunca se ha visto obligada a conformarse con lo que deseamos de ella, y esto no es menos cierto para la teorización de Kaczynski de aquí, de lo que lo es para aquellos físicos en busca de los escasos rastros de la teoría de las cuerdas en el entramado de la realidad.
No estoy simplemente siendo superficial. Hay legítimas críticas que se pueden realizar a lo que se expone en este capítulo si decidimos abordar este estilo de teorizaciones de sillón. Para desarrollar un único aspecto, hay una contradicción bastante obvia entre el planeamiento revolucionario planteado en este capítulo y las conclusiones alcanzadas en el capítulo I que esencialmente prohíben tal tipo de planeamiento. Si recuerdan, observamos que las consecuencias lógicas del capítulo I no solo se aplican para los planificadores progresistas/reformistas buscando encausar la sociedad hacia su trayectoria deseada, sino también para quienes buscan alterarla mediante la acción revolucionaria. Esto es así debido a la imposibilidad de hacer predicciones a largo plazo, las mismas predicciones de las que dependería un plan revolucionario con el fin de actuar en concordancia con su boceto. Ciertamente, uno podría intentar hacer la reglas lo suficientemente generales como para ser aplicables en un amplio rango de situaciones, pero en ese punto una regla tan abstracta guarda poca relación con las particularidades concretas de los eventos reales. Para ser justos, Kaczynski sí aclara a lo largo del capítulo III que estas reglas no pueden siempre “…ser tomadas como leyes rígidas…” (AR, p.119) dadas las dificultades que ya discutimos respecto a la previsión de situaciones del mundo real a las que se enfrentaría tal movimiento revolucionario, pero acabamos de aclarar por qué eso no lo soluciona. Esta contradicción entre capítulos no es la única crítica que uno podría hacerle a este capítulo. Por ejemplo, el intento de Kaczynski de derivar axiomas ahistóricos de lo que son eventos históricamente contingentes hacen que su recurso al registro histórico baje sus postulados y reglas al nivel de dudosas en el mejor de los casos, al menos desde una perspectiva de un abordaje más meticulosamente historicista. El mismo problema ocurre en el capítulo IV.
Quizás algunos podrían decir que este enfoque de lo que ha hecho Kaczynski aquí es demasiado “derrotista”, o “pesimista”, etc. Quizás algunos digan que es apresuradamente desdeñoso a pesar de que hayamos señalado numerosas preocupaciones legítimas. Algunas de estas mismas etiquetas han sido lanzadas a ITS y Reacción Salvaje por UR y otros cuando expresaron una saludable dosis de escepticismo con respecto de este mismo tipo de teorización revolucionaria. Esta es la misma gente que solo ofrece una ingenua esperanza frente a estas criticas, redoblando la ingenuidad revolucionaria de Kaczynski en lugar de quitar el velo de sus propios delirios esperanzados y aceptar el mundo tal cual es. Pero al final del día sigue siendo cierto, como dijo Reacción Salvaje en su respuesta a UR y otros respecto a estos mismo asuntos, que muchos de los fundamentos para tal revolución en contra del sistema tecnológico siguen “…tod(as) al aire”:

“Así que, en conclusión a este punto, la base estratégica para la ‘gran revolución’, es la suposición, el ‘quizás’, el ‘esperemos que’, el ‘podría ser’, el ‘a lo mejor’, el ‘depende’, es decir, nada concreto, todo al aire. Eso nos hace recordar lo que decía un popular comediante mexicano en sus shows: ‘Puede que sí, puede que no, pero lo más seguro es que quien sabe.'”
– Reacción Salvaje | Algunas respuestas sobre el presente y NO del futuro

IV. Pautas Estratégicas para un Movimiento Anti-Tecnología
Mientras que el capítulo III aborda los asuntos estratégicos circundantes a una revolución anti-tecnológica en términos más abstractos, intentando destilar las reglas más cruciales para un movimiento revolucionario exitoso, el enfoque del capítulo IV asume una perspectiva más amplia y levemente más “bajada a tierra” respecto al programa revolucionario de Kaczynski. Kaczynski cubre mucho terreno en este capítulo tratando con numerosos asuntos que atañen a los caminos que un movimiento revolucionario debe o no debe tomar. Para aquellos familiarizados con la historia de las revoluciones comunistas, gran parte del programa que ofrece aquí es esencialmente tomando de la reflexiones de figuras clave en el canon del pensamiento Marxista revolucionario. Lenin, Trotsky, Mao, y Castro son grandes influencias, por ejemplo. En cualquier caso, mucho de aquello ha sido reestructurado acorde a los lineamientos de la particular marca de Neo-Ludismo de Kaczynski. Esta confianza en la Revolución Rusa y las revoluciones comunistas posteriores no es sorpresiva ni novedosa. Las revoluciones Rusa y Francesa han sido desde hace tiempo fuente de inspiración para las reflexiones de Kaczynski acerca de la acción revolucionaria, y el alcance de las revoluciones comunistas posteriores al ascenso de los Bolcheviques en 1917 hacen de la revolución Rusa y sus revoluciones cercanas una fuente obvia de interés e inspiración para aquellos con predicciones revolucionarias.
Con respecto a un análisis crítico de este capítulo, hay varias críticas que uno podría formular que ofreceré aquí. La primera y más obvia de estas críticas se relaciona en primer lugar al tipo de teorización revolucionaria que está haciendo Kaczynski y el grado en el que gran parte de todo esto tiene lugar en el reino de la especulación pura. Hay muchas instancias a lo largo del capítulo IV que siguen la misma predilección respecto a la planeación revolucionaria ofrecida en el capítulo III, aveces apareciendo como esfuerzos por concretar sus pautas formales. Estos abordajes entonces reflejan obviamente aquellos del capítulo anterior, y son por consecuencia objeto de las mismas críticas respecto a la planeación revolucionaria ofrecida en la sección anterior de este ensayo. Por esa razón sería redundante volver a exponer esas críticas aquí. En otros puntos, una crítica adicional se enfrenta a los paralelismos que Kaczynski intenta trazar a menudo mediante su constante recurso a varias revoluciones comunistas, tanto al nivel de las ideas que busca tomar de sus respectivos teóricos y su uso de estas revoluciones para justificar la viabilidad de su particular marca de revolución anti-tecnológica. No soy el primero en señalar algunos de estos problemas. Tanto ITS como Reacción Salvaje han realizado detalladas críticas del recurso de Kaczynski a las revoluciones Francesa y Rusa en varios comunicados (los más detallados se encuentran en la primer etapa de comunicados de ITS y en varias publicaciones de Reacción Salvaje) que han hecho bien en mostrar las muchas formas en las que los planteamientos de Kaczynski respecto a una revolución global en contra del sistema tecnológico se encuentran en el reino de la fantasía. Ni la revolución Rusa ni la Francesa, ni ninguna otra revolución excepto por la revolución industrial misma, ha extendido su alcance a lo largo y ancho del globo, tal como ellos han observado. Simplemente no existen comparaciones análogas.
También hay una crítica relacionada y más metodológica a la que aludí brevemente en la sección anterior; la cual es, Kaczynski tiene una tendencia consistente a tomar cosas del pasado sin considerar el contexto histórico de los eventos de los cuales él busca extraer conocimiento. Por ejemplo, en el capítulo anterior Kaczynski recurre constantemente a eventos históricos para demostrar que un número de sus postulados y reglas pueden derivarse de la historia, ignorando por completo cualquier análisis del contexto histórico en el que esos eventos se desarrollaron y las diferencias entre un contexto histórico dado y nuestro contexto contemporáneo. Nuestra moderna sociedad tecnológica no es la Rusia de Lenin o Trotsky, la China de Mao, la Cuba de Castro, etc. Hay vastas diferencias en los entramados materiales, sociales e ideológicos entre nuestra situación contemporánea y estas eras históricas, las cuales proveen tenues correlaciones en todos los casos pero de las formas más generales. Como observé en la sección anterior, él sí tiene momentos de honestidad en los que admite que recurrir a la historia no siempre dará lecciones que podamos trasladar con facilidad en todos los casos desde un período histórico hacia el presente. Pero también discutimos allí el porque esto no resulta exactamente útil. Para volver a aclararlo, si las lecciones derivadas son lo suficientemente generales como para aplicarse a un rango de situaciones lo suficientemente amplio, es también probable que sean prácticamente inútiles en cualquier situación concreta. Las abstracciones de una regla general son a menudo de poca ayuda frente a la complejidad de cualquier situación de la vida real.
Los puntos previamente mencionados son ciertamente problemas muy reales con respecto a la integridad teórica de los abordajes de Kaczynski aquí en el capítulo IV, pero no son el principal problema que he tenido con este capítulo. Lo que yo personalmente considero como el elemento más odioso del capítulo se relaciona con el recurso constante de Kaczynski a su especulativa “crisis futura” como un elemento clave de su praxis revolucionaria. El rol mesiánico de la catástrofe para la revolución anti-tecnológica de Kaczynski se vuelve cada ves más obvio a lo largo del capítulo, a tal punto que se hace cuestionable si el programa de Kaczynski puede manejar algo como un “ataque sin catástrofe”, para ofrecer un giro al “Primitivismo sin Catástrofe” de Abe Cabrera. Como dice Reacción Salvaje en una cita previa, en tanto que gran parte de la reacción significativa en contra del sistema tecnológico siga girando en torno a una crisis especulativa, esta a todos los efectos, “…todo al aire…” Mis rechazos aquí se ensamblan una ves más con las críticas eco-extremistas, y en este caso con una especialmente central con respecto al rechazo eco-extremista de la “revolución” como forma válida de “reacción” contra el sistema tecnológico, y el envolvente Leviatán de civilización y domesticación en sí mismo. Desde los primeros comunicados de ITS en 2011 ellos han persistido en un enfoque centrado en el presente como el único sitio apto para el ataque. En el primer comunicado de ITS luego de la voluntaria disolución de Reacción Salvaje, ellos declararon lo siguiente respecto a este punto: “NO QUEREMOS, ni buscamos, ni nos hace falta, ni nos interesa trabajar por una ‘revolución’, desechamos ese término y ese fin inexistente, atacamos en el presente porque es lo único que hay”. A lo largo de la totalidad de este ensayo hemos esbozado críticas al pensamiento revolucionario de Kaczynski, y sería redundante reiterar esas críticas aquí, en tanto que la mayoría del análisis previo sigue siendo relevante. Hemos cubierto la imposibilidad de hablar en buena fe acerca de las perspectivas de catástrofe; hemos hablado acerca de los errores de la planeación revolucionaria, etc. Huelga decir que a la luz de los análisis precedentes no veo razón alguna para hacer concesiones aquí tampoco. Kaczynski y compañía pueden sentarse a esperar por el mesías del colapso antes de devolver el golpe en nombre de la Naturaleza Salvaje, pero la marcha de la civilización continúa manipulando todo aquello que es natural y salvaje a su voluntad o destruyendo todo lo que no se adapta. A lo que nos enfrentamos es un presente que demanda que actuemos en el aquí y ahora. Para cerrar, permitiré que Reacción Salvaje exprese, en sus propias palabras, este “ataque sin catástrofe”:
Lo salvaje no puede esperar más, la civilización se expande indiscriminadamente a costa de todo lo natural. De nuestra parte no nos quedaremos de brazos cruzados, mirando pasivamente como el humano moderno despedaza la Tierra en busca de sus minerales, como la sepulta con toneladas de concreto, o como atraviesan cerros enteros en la construcción de túneles. Estamos en guerra contra la civilización y el progreso, quienes lo perfeccionan y quienes lo avalan con su pasividad, ¡Quien sea!” – Individualistas tendiendo a lo salvaje | De, El Séptimo Comunicado de ITS

Conclusión:
¿Que queda por decir de la última obra de Kaczynski entonces? Observé en la introducción que dentro del contexto del corpus de Kaczynski este texto ocupa un lugar importante como un abordaje enfocado y sistemático de sus pensamientos al respecto de la acción revolucionaria en contra del sistema tecnológico. Como un punto puramente académico con respecto a la obra completa de un pensador, sostengo esta declaración. También apunto brevemente la raíz de mis desacuerdos desde una perspectiva eco-extremista y he intentado, a través de los análisis anteriores, delinear más precisamente su contenido. Y es a partir de esta perspectiva personal que encuentro gran parte de este texto simplemente inaceptable, como he intentando también articular a lo largo del análisis previo. Es en base a esta perspectiva que afirmo el rechazo eco-extremista a los delirios revolucionarios. Afirmo el enfoque eco-extremista del presente como el único sitio apto para el ataque. Afirmo la resuelta honestidad eco-extremista frente a este terrible presente. Afirmo la guerrera resolución eco-extremista de pelear sin considerar el conocimiento de que la guerra puede llegar a ser suicida, y otros puntos de la perspectiva eco-extremista. Estas son posturas que son simplemente irreconciliables con las de Kaczynski. Que así sea. Ciertamente habrá aquellos sin los oídos para escucharlo. Habrá aquellos que tachen estos rechazos de nihilistas, derrotistas, pesimistas, etc. Habrá aquellos que cambien la honestidad por el confort de la ingenuidad revolucionaria. Que así sea también. Supongo que lo único que se les puede decir a aquellos es, “Buena suerte, creo”. Pero para mi, y para otros a quienes les resuena este llamado, lo que Kaczynski ofrece es algo con lo que simplemente no podemos consentir. Finalizo esta conclusión y este ensayo con una expresión del espíritu de los eco-extremistas de la Editorial de la cuarta publicación de la Revista Regresión:

“La realidad muchas veces nos presenta un escenario muy derrotista, muy pesimista, aun así, asumir ese realismo y aceptarlo tal y como es, (aunque cause un conflicto mental) es necesario para tirar por la borda esa venda de los ojos que nos ha cegado desde hace tiempo, esa venda llamada utopía. Muchos han criticado a Individualidades tendiendo a lo salvaje, a Reacción Salvaje y a otros grupos que han desechado la idea de un “mejor” mañana, que declaran que no esperan nada positivo de toda esta guerra, y que desprecian la esperanza. La gente siempre va a querer oír lo que les conviene, y no la Realidad. El individualista eco-extremista es realista y pesimista a la vez, no escucha la alegre cantaleta de los pueriles optimistas, porque para él, el presente que vive está lleno de realidades sombrías, las cuales hay que enfrentarlas con fortaleza, defendiéndose de ellas con uñas y dientes.”
– Reacción Salvaje

Artículo Sobre Violencia De-colonizadora y Eco-extremismo Para la Conferencia ASN del 2018

Publicado en la Revista Ajajema Nº 7.


El 13 de septiembre presenté este artículo en la Conferencia de la Red de Estudios Anarquistas, en la Universidad de Loughborough. Esto fue escrito para ser hablado y no ha sido editado para simplificar su lectura.
*
El teórico político pesimista Jacques Camatte, cuyos escritos luego de sus años como teórico Marxista influyeron al discurso anarquista de su época —en particular el ala anarco-primitivista— declaró en su trabajo Contra la Domesticación que; “Hay otros que creen que pueden combatir la violencia al proponer remedios contra la agresividad, y así. Todas estas personas suscriben, en forma general, a la proposición de que cada problema presupone su propia solución científica particular. Son por lo tanto esencialmente pasivos, dado que toman la visión de que el ser humano es un simple objeto a ser manipulado. Ellos a su vez están completamente desprovistos de lo necesario para crear nuevas relaciones ínter-personales (algo que tienen en común con los adversarios de la ciencia); son incapaces de ver que una solución científica es una solución capitalista, porque elimina a los humanos y antepone el prospecto de una sociedad totalmente controlada”.
Parece más que obvio que vivimos entre grandes cantidades de violencia y que la violencia y la necesidad de acabar con ella es el asunto dominante dentro de la narrativa en la que nos encontramos. La violencia de la cultura de la violación; la violencia de la opresión racial y colonial; la violencia del ISIS, los Islamistas y las fuerzas internacionales en su contra; la violencia de Rusia, Corea del Norte y Estados Unidos; la violencia de los tiroteos en escuelas de América; la violencia de los apuñalamientos en masa por parte de pandillas en Londres; de bombas, autos, armas, cuchillos y penes. Muchos actos de violencia son poco hablados; la violencia de las trampas para animales; la violencia de las moto-sierras; la violencia de deshabitar para desarrollar un área, o plantar monocultivos industriales para alimentar a una población en crecimiento.
Dentro del discurso radical, particularmente aquel dentro de la tradición anarquista, generalmente tenemos una suerte de relación torcida con la violencia. Mi deseo aquí es identificar un tema en nuestras discusiones que a menudo resulta descuidado —este tema tiene que ver con la interiorización y la exteriorización, bajo la mirada del gran Otro. Enfocaré este asunto dentro del discurso contemporáneo sobre las actividades de-coloniales, anti-coloniales y eco-extremistas. Esto también involucrará, en la parte final de este artículo, una afirmación ontológica, respecto a lo que es la violencia realmente.
El año pasado la organización chilena anti-colonial Lucha del Territorio Rebelde (Weichan Auka Mapu), en una sola acción, incendió 29 vehículos para la tala. Entre enero y mayo del 2016 el grupo cometió 30 actos similares de daños a la propiedad, en defensa del territorio en el que viven, los bosques y la vida salvaje. De forma similar, MEND (por sus siglas en inglés), el Movimiento de Emancipación del Delta del Níger, una organización combativa armada compuesta por células inconexas involucrada en una guerra de guerrillas contra las compañías del petróleo, hicieron volar oleoductos, atacaron campos de petróleo y secuestraron trabajadores del petróleo, como parte de sus actividades anti-coloniales.
Como voceros de los ámbitos de ambientalistas radicales y anti-coloniales anglo-parlantes, grupos como Earth First! y Deep Green Resistance han lanzado su apoyo a estos grupos y otros como ellos, buscando legitimarlos, dentro del contexto del discurso radical. Esto involucra el experimentar un proceso que Deleuze y Guattari llamaron territorialización, en el cual un proceso de interiorización acopla a estos grupos a la estructura de una maquinaria particular. Esto lleva a estos grupos hacia un lugar de aceptación moral, dentro del marco moral con orientaciones de izquierda. A partir de esto, estas acciones, las actividades de estos grupos, y otros similares, se vuelven parte de la narrativa de la política de izquierda radical, respecto del proceso de civilización e historia. Se convierten en personajes dentro de los capítulos que preceden a la “revolución” y, de forma similar a aquella descripta por Camatte en la cita que mencioné previamente, son vistos como objetos pasivos a ser científicamente manipulados. Como personajes dentro del meta-drama en el que residen, se les asigna una identidad que funciona completamente como un significador simbólico para un Otro, quién se coloca como el superyó paterno, legitimando sus luchas, como Dios al determinar quién va al cielo, o mejor, quien no será arrojado al gulag, incluso al gulag anarquista, luego de la revolución —interiorizado— y quien será arrojado al infierno, o al gulag, de nuevo, incluso el gulag construido por anarquistas – exteriorizado.
Este también es el caso en luchas de-coloniales que no están necesariamente conectadas a luchas eco-radicales, tales como la lucha Palestina en contra de las violencias de Israel, en las cuales los manifestantes desarmados son pintados como “inocentes” por organizaciones de izquierda pacifistas que usan la lucha de aquellos como una plataforma para la suya propia, con la implicancia de que los Palestinos armados, tales como Hamas, son objetivos legítimos para la violencia colonial estatista.
Mientras que los líderes de estas organizaciones, quienes pueden haber sido educados en filosofías occidentales como el Marxismo, anarquismo, etc., puede que asuman esta trayectoria política, pienso que, en la actualidad, más allá de estas interiorizaciones, a los individuos que están involucrados activamente con las acciones de estas organizaciones u otras similares; no les importa el progreso, la historia, el capitalismo o nada de eso. Les importan los bosques, ríos y el mundo en el que están inmersos y en el cual habitan como Extensiones de este.
Estas funciones de encuadramiento maquinista, en la forma en la que Heidegger describe al respecto de la tecnología y el encuadramiento, en donde, como objetos, símbolos y personajes de una descripción tecnológica, encajan dentro del modo de existencia humana descripto previamente, aquel de la narrativa ideológica izquierdista, des-humanizados, inanimados y des-animalizados.
Y ahora quiero desplazarme hacia algo que podría parecer de muchas formas como totalmente opuesto, pero yo argumento que se enraíza en la misma narrativa que he estado describiendo aquí. En todo caso, para hacerlo voy a dedicarme un poco a la historia.
Se puede decir que la campaña bombardera de 17 años de Kaczynski es la campaña más exitosa de su tipo. Como el Unabomber, Kaczynski envió 16 bombas, hacía varias ubicaciones dentro de los Estados Unidos. Fue únicamente luego de la publicación de su manifiesto, La Sociedad Industrial y su Futuro, que sus motivaciones se esclarecieron y fue capturado. El trabajo es una crítica brillantemente articulada hacia la sociedad industrial, que incluye una crítica al izquierdismo, en la cual no profundizaré aquí, puesto que no es necesaria para esto y ocuparía demasiado espacio. Solo la menciono por su relevancia y por lo que estoy a punto de desarrollar.
La influencia de Kaczynski, respecto al espacio anti-colonial, es particularmente notable, en relación al movimiento post-anarquista nihilista terrorista llamado Eco-extremismo. Surgiendo de las discusiones nihilistas-anarquistas y anti-civ de la darknet, y casi completamente situado en América del Sur y Centro, por parte de individuos indígenas y anti-civilización, con solo algunas células en Europa, este movimiento es uno que ha buscado activamente exteriorizarse de la maquinaria y narrativa izquierdista.
En sus actividades anti-progresistas anti-melioristas, el grupo que es el partidario más elocuente del Eco-extremismo, Individualistas Tendiendo a lo Salvaje, ITS (ya que la S es por Salvaje), centraron sus actividades en, al igual que Kaczynski, poner bombas en instituciones universitarias, tales como laboratorios nano-tecnológicos; antes de avanzar a sus afamados, debido al rechazo moral, asesinatos indiscriminados, en nombre de la Naturaleza Salvaje.
En caso de que no estén familiarizados con el grupo, me gustaría plasmar aquí citas de sus primeros comunicados.
1. “¿Se colapsará la Civilización y nacerá un mundo nuevo, por los esfuerzos de lxs guerrerxs anticivilización? ¡Por favor! Veamos la verdad, plantemos los pies en la Tierra y dejemos de volar dentro de la mente ilusoria e izquierdista. La revolución nunca existió y por ende lxs revolucionarixs tampoco, aquellxs que se visualizan como “potencialmente revolucionarixs” y que buscan un “cambio radical anti tecnología”, están siendo verdaderamente idealistas e irracionales porque todo eso no existe, dentro de este mundo moribundo solo existe la Autonomía del Individuo y es por la que luchamos.
2. “Un mundo sin domesticación, con un sistema acabado por la obra de lxs “revolucionarixs”, con la Naturaleza Salvaje naciendo de las cenizas del antiguo régimen tecnológico y la especie humana (lo que quedaría) de vuelta a lo salvaje, es completamente ilusorio y soñador.
3. Its da su verdadera cara, vamos al punto central, la fiera defensa de la Naturaleza Salvaje (incluida la humana) no se negocia, se ejecuta con los materiales necesarios, sin compasión y aceptando la responsabilidad del acto. Nuestros instintos nos lo marcan, pues (como hemos dicho anteriormente) estamos a favor de la violencia natural y en contra de la destructividad civilizada.
La respuesta que ha recibido ITS ha sido de exteriorización activa por parte de los izquierdistas y anarquistas-morales. La publicación de anarquismo de izquierda Its Going Down particularmente se pronunció en contra de ITS, notablemente luego de su comunicado 29, en el cual reivindican la responsabilidad por el asesinato de una mujer en un bosque, y también han demonizado a anarquistas y occidentales que incluyen al Eco-extremismo en sus discusiones. Its Going Down etiquetó a ITS como Eco-fascistas en una de sus condenas hacia el grupo, en un intento obvio de demonizarlos moralmente, excluyéndolos de la comunidad de grupos y organizaciones consideradas aceptables dentro de la moralidad anarquista. Esto es, tal como con el MEND y el Lucha por el Territorio Rebelde (Weichan Auka Mapu), realizado bajo la mirada de un Otro superyó paternal, reprimiendo aquello que es moralmente inaceptable, desde una posición de autoridad moral, como Dios. Esto es un ejemplo de lo que describe Camatte, en donde los izquierdistas condenando a ITS y al Eco-extremismo tratan a los Eco-extremistas, a aquellos interesados en el Eco-extremismo y a sus propios simpatizantes y partidarios, como objetos para la manipulación científica, en un movimiento capitalista por controlar, por territorializar.
La revista Eco-extremista Regresión realiza un notable intento por exteriorizarse, tanto en su nombre como en su contenido. Se describe como el antónimo del progreso, como una fuerza regresiva antitética, ubicando su estrategia en un estilo Marxista activo de la dialéctica dual. La Revista proclama activamente que no desea ser leída o que esté buscando atraer lectores, pero se encuentra disponible para leer por cualquier online. Está diciendo activamente que “no somos uno de ustedes” y “no formamos parte de esto”, en una forma muy similar a como los Izquierdistas buscan exteriorizar al Eco-extremismo. A partir de estos ejemplos que he presentado, he intentado identificar que, tanto en encuadramientos morales positivos y negativos, mediante tanto interiorización o exteriorización dentro de la narrativa del progreso, revolución e historia, la relación izquierdista respecto a los proyectos extremistas y radicales anti-coloniales y de-coloniales es una cuya estructura maquinista es ideológica y funcionalmente colonialista y racista. La izquierda no acepta ni condena las acciones de los grupos indígenas y anti-coloniales simplemente en sus propios términos, pero los acopla con el simbolismo de su propio diseño ideológico. Al mismo tiempo, el movimiento de-colonial se ha incorporado tanto a la maquinaria Izquierdista, que, en el caso de los Eco-extremistas, los pueblos indígenas se están alejando de la lucha.
En este punto siento la necesidad de desplazarme a un lugar ligeramente diferente de aquel en el que hemos estado la mayor parte de esto, aunque sin alejarme demasiado. Encuadro esto es un lugar geográfico, más que en un tiempo histórico, puesto que a lo que me estoy desplazando no es ni históricamente progresivo ni reaccionario, o regresivo, cualquiera sea el término que prefieras, sino metafísicamente presentista, en un sentido inmediatista egoísta y fenomenológico. Karl Popper declaró en su trabajo La Sociedad Abierta y Sus Enemigos, en donde critica el historicismo teleológico de Hegel, Marx y pensadores similares por ser fundamentalmente totalitarios, que la “Historia no tiene significado” —una proposición indudablemente desagradable para cualquiera que tenga una postura política izquierdista, pero este es el sentimiento al que deseo desplazarme.
Este es el asunto de la destrucción, la cual luego diferenciaré de la violencia. Ahora, cuando miro hacia afuera de mí mismo hacia lo que el discurso y acción post-anarquistas significan hoy en día, en el tiempo presente, en tanto que nos encontramos en una crisis sistemática, colapso ecológico y entre tanta violencia, me parece a mi que realmente solo podemos comenzar a hablar sobre ontología. No estoy queriendo decir que estamos hablando y que solo podemos hablar sobre conceptos vagos y abstractos, sino que en la raíz de nuestros discursos y si somos honestos con nuestras discusiones, estamos hablando de psico-onticos, socio-onticos, eco-onticos, sobre Realidades y sobre lo Real. Estoy indagando aquí, al incorporar lo ontico junto con la ontología, dentro del mundo de las Cosas (C mayúscula) y la reificación (usando el término tanto en el sentido expuesto por el viejo y confiable Comunista Marx y en el sentido de la falacia del concretismo, también conocido como hipostatación).
Estas discusiones ontológicas pueden a menudo ser encuadradas dentro de los teatros simbólicos de las ideologías, interiorizando y exteriorizando, en procesos de territorialización. Pero debajo de estas vestiduras, en la carne desnuda de nuestro discurso, es ontológico. Somos, de muchas maneras, todos anarquistas ontológicos de praxis.
En base a esto, haré una afirmación, que el proyecto anarquista ontológico es uno de destrucción activa, en el sentido Heideggeriano (con la k reemplazando la c). Me gustaría tomar prestado el término de ontología de guerrilla de Robert Anton Wilson para esto. Tal como observó Heidegger, la destrucción es una tarea presentista que no encaja en categorías normales de positivo-negativo, siendo nihilísticamente amoral y no posicionada en el pasado. Sin ser dualísticamente positiva ni negativa, la destrucción aquí es una fuerza radicalmente monista, en el sentido que sugiere el anarquista-colectivista Bakunin cuando declaró que “la pasión por la destrucción es también una pasión creativa” inmediata; a diferencia de las tradiciones gnósticas de la ideología revolucionaria de izquierda, en las cuales tanto la teoría como la práctica retienen un dualismo esotérico, respecto a objetos que pueden ser manipulados científicamente.
Incluso más que como una práctica antropológica, yo afirmo que la verdadera destrucción-creativa sin objetivos del Ser es el proceso de transformación que está sucediendo de forma constante. La civilización y la historia, en este sentido, son intentos de frenar este proceso y crear, mediante la reificación simbólica, una ontología social de un estructurado-espacio absoluto —la construcción de territorios, de objetos con interiores y exteriores, de la naturaleza y del espacio que esta por fuera de la naturaleza (civilización), de grupos y categorías; un teatro de fantasmas, tecnológicamente in-autentico, en el sentido que expone Heidegger, intentando reprimir la relacionabilidad del Ser, en forma de desarrollos extendidos en el tiempo, o mejor, como el transcurrir de la vida visto como el espacio abierto de la posibilidad. La civilización, con el fin de mantener la maquinaria de su funcionamiento, debe restringir, mediante la colonización, la moralidad, etc., el espacio abierto de la posibilidad, mediante la interiorización y la exteriorización enfocadas hacia una narrativa totalitaria, con un sendero dirigido.
Ahora, en un sentido lo que yo, como alguien del mundo anti-civ, estoy diciendo con esto es que deberíamos deshacernos de los grupos, categorías, territorios, interiores, exteriores, inclusión, exclusión, objetos, símbolos y otros fantasmas tecnológicos, pero difícilmente esto llegue a alguna parte en el tiempo presente. Así que, junto con esto, deseo hacer otra afirmación para nosotros como individuos, o mejor como singularidades, involucradas en los proyectos de-coloniales y anti-coloniales de desterritorialización; que abracemos radicalmente la noción de monismo-como-pluralismo; no para interiorizar la cartografía del espacio radical de una forma nueva respecto a aquella en la que lo hacemos actualmente. Si no, para dejar la situación tan desordenada como sea posible y no juzgar el desorden mediante condena moral, y no encajar eventos dentro de las estructuras de ideologías de izquierda, sino dejarlo todo en el espacio de la posibilidad. Quizás esto se podría considerar el equivalente eco-anarquista de la noción liberal de Bergson de la sociedad abierta —aunque también, quizás no. Si, sin embargo, estamos lidiando con procesos ontológicos, yo sugiero que consideremos nuestras percepciones de la realidad, como del espacio y tiempo, en el modo en el que indica el matemático Poincare con su filosofía de la geometría; como si hubiésemos nacido sin intuiciones, las cuales se han vuelto ligadas a convenciones normativas más que a hechos.
Esta idea que estoy proponiendo es obviamente muy incómoda, puesto que deja abierto casi todo, pero si vamos a de-colonizar el espacio físico estructuralmente racista de las políticas anti-coloniales, entonces nos queda este lugar de incomodidad, en el cual debemos reconocer sin categorizar moralmente, en un sentido anti-político.
Finalmente, también deseo hacer una afirmación ontológica aquí, a los fines del discurso, que mucho de lo que es categorizado como violencia por grupos eco-radicales y anti-coloniales no es violencia, siendo la violencia un objeto reificado de la civilización, significando violación. Sino que lo que resulta a menudo categorizado como violencia en este sentido es realmente una aceptación de la destrucción-creativa no-ontica acósmica ontológica salvaje. Violación, de esta forma, parece ser el funcionamiento maquinista básico de la civilización —invirtiendo la afirmación de ITS de que la naturaleza es violenta y la civilización destructiva. El propósito de la civilización es el propósito de la violencia. Esto no es para legitimar estas acciones que estoy describiendo como destructivas en lugar de violentas, sino diferenciarlas a los fines de la praxis post-anarquista.
Violar es interrumpir el flujo de un espacio y crear una obstrucción, como una presa en un rio, como un militar llegando para interrumpir la vida cotidiana de la comunidad, como un pene forzando su ingreso en un cuerpo mediante la violación. La destrucción es un aspecto creativo de los procesos del espacio de materializarse-volverse-temporal que es el Ser. La destrucción es la apertura del espacio.
De-colonizar es destruir la narrativa de producción que es esta cultura. Des-territorializemos, sin re-territorializar, y sin juzgar lo que crece en el espacio abierto. Dejemos las cosas abiertas y no tratemos al mundo como un objeto para nuestra manipulación. Dejemos de intentar ser Dios y destruyamos el totalitarismo. Vivamos libres de interiores y exteriores, de inclusión y exclusión. Volvamos real el sin fronteras ni límites, y seamos anarquistas abrazando la anarquía. Poincare dijo que “La Geometría no es verdad, es ventajosa”, pero esto no llega lo suficientemente lejos. La geometría no es verdad, ¡Pero puede ser una aventura!
Esto va más allá del espacio de-colonial obviamente, puesto que incluye los espacios de teoría y práctica anti-patriarcales, de ambientalismo radical y anti-estatismo, ya que a estos también les vendría bien deconstruir sus territorios y abrazar la noción ontológica de monismo = pluralismo —pero no hay espacio en este ensayo para incluir estas luchas.
Me gustaría finalizar con esta frase del filósofo Marxista-autónomo Agamben; “Lo que tuvo que perdurar en el inconsciente colectivo como monstruoso híbrido de humano y animal, dividido entre el bosque y la ciudad —el hombre lobo— es, por lo tanto, en su origen la figura del hombre que ha sido expulsado de la ciudad. Que tal hombre sea definido como un hombre-lobo y no simplemente como un lobo… es decisivo aquí. La vida del bandido, como la del hombre sagrado, no es una pieza de naturaleza humana sin relación alguna con la ley y la ciudad. Es, en cambio, un umbral de indistinción y de pasaje entre animal y hombre, fusis y nomos, exclusión e inclusión: la vida del bandido es la vida del Loup garou, el hombre lobo, quien no es precisamente ni hombre ni bestia, y que habita paradójicamente dentro de ambos sin pertenecer a ninguno”.

(Chile) Chadwick reafirma que ITS recibe ayuda del exterior

5 de agosto 2019

El ministro del Interior, Andrés Chadwick, salió esta tarde, en La Moneda, a reafirmar sus dichos respecto a que grupos terroristas reciben ayuda desde el exterior.

En entrevista con la prensa, el jefe de gabinete aseguró que “enfrentamos a grupos terroristas, en este caso, que obviamente son organizaciones que tienen apoyo, que son implacables, que no respetan a nada, que están dispuestos a correr riesgos con tal de producir daño. No estamos enfrentando a un mero delincuente, sino que a organizaciones que tienen apoyo muchas veces no solo nacional, sino que también del exterior. Enfrentamos a un adversario y a un enemigo poderoso”.

Estas declaraciones generaron una serie de críticas desde la oposición, especialmente desde los integrantes del Senado, donde incluso este mediodía el presidente de la Cámara Alta, Jaime Quintana (PPD), puso en duda la votación de la ley corta antiterrorista para mañana, llamando al jefe de gabinete a aclarar sus dichos respecto al financiamiento de estas agrupaciones.

Al respecto, Chadwick afirmó que “me ha sorprendido la reacción que se ha tenido frente a la declaración que yo he hecho, porque es de público conocimiento que organizaciones como la llamada ITS, que es una organización Ecoterrorista, cuando hizo su reivindicación frente al envío de la bomba del presidente de Metro Louis de Grange, ellos mismos, públicamente en esa reivindicación señalaron que habían hecho o recibido la bomba explosiva desde Argentina e, incluso, firman esa declaración bajo la expresión ‘ITS Chile- Argentina’, es de público conocimiento estos vínculos y este apoyo. Lo han dicho ello mismos”.

El ministro planteó que estas organizaciones igualmente “lo han señalado en publicaciones con posterioridad al envío de la bomba que se hizo a Oscar Landerretche, por lo tanto, son opiniones que han dado públicamente organismos”. Insistiendo en que “yo doy a conocer siempre antecedentes que son de carácter público. No doy a conocer antecedentes que puedan ser propios de la investigación o que estén bajo reserva, porque eso me parecería una irresponsabilidad”.

Al preguntársele por la ley larga antiterrorista, el secretario de Estado afirmó que “sigue adelante”.

Consultado, en tanto, por las palabras de Quintana y las dudas que planteó respecto a que mañana se vea en sala la ley corta, el secretario de Estado afirmó que “nosotros esperamos que mañana se vote y que el Senado tenga disposición a votar. No vemos que exista ninguna razón y esperamos que no exista ninguna razón para seguir postergando una materia que corresponde, es votar en la sala del Senado mañana. Y más allá de lo que corresponde a los reglamentos del Senado y a la forma en cómo se establece la tabla del Senado, es también una medida y una necesidad en su oportunidad que lo hagamos luego, que lo hagamos pronto. Porque tenemos acciones terroristas y tenemos investigaciones que llevan adelante la Fiscalía, que queremos que se pueda contar con estas medidas especiales”.

Con todo, Chadwick aseguró que está disponible para entregar los antecedentes que posee respecto al apoyo externo de grupos terroristas, tal como lo pidió el líder del Senado.

“Todo lo que pueda responder en el Senado o en la Cámara estoy dispuesto a hacerlo como ministro del Interior. Pero en este caso, la respuesta, más allá de poder hacerla en el Senado, sin ningún inconveniente, es pública, es cosa de verla en la página web que corresponda”, indicó.

Durante la mañana, además, Chile Vamos salió a respaldar al ministro del Interior y sus declaraciones, donde se acusó que las críticas opositoras buscaban desviar el foco del debate de fondo.

Respuesta a Huenchumilla

El jefe de gabinete también se refirió a las críticas que le hizo el senador Francisco Huenchumilla (DC), durante esta jornada. El parlamentario por La Araucanía, aseguró que el ministro “tiene demasiado tejado de vidrio en todo lo que ha pasado en el año y medio que lleva de gobierno, donde le hemos perdonado muchas cosas, como para que siga sobregirándose en esta materia”.

Consultado por estas palabras, Chadwick se limitó a contestar que “yo respondo ideas y no descalificaciones, y cosas constructivas. Y la pregunta es muy simple, construyamos, no descalifiquemos. Son respetables las posiciones. Si el senador Huenchumilla quiere votar en contra de este proyecto, es respetable que lo haga, nosotros hacemos un llamado a que lo miremos como un proyecto de país”.

El titular de Interior añadió que si algún senador quiere votar en contra de la ley corta “lo lamentamos mucho, pero lo respetamos. Así como exigimos también que haya respeto por parte de las autoridades de gobierno”.

(Chile) Revista Ajajema en la mira de los pacos

Más propaganda gratis gracias al atentado anarco-bienechor en Santiago.


31 de julio 2019
Los mensajes en Internet de grupos supuestamente anarquistas y que se adjudican atentados en Santiago no dan tregua, lo que ha obligado a los organismos de Inteligencia del Estado a monitorear constantemente los sitios web en que dan a conocer sus acciones y sus presuntos planes a seguir.

El primero ocurrió el lunes, cuando el grupo autodenominado “Cómplices Sediciosos/Fracción por la Venganza”, que sería de tendencia anarquista, se adjudicó los envíos de las encomiendas-bombas que el jueves pasado llegaron hasta la 54 Comisaría de Carabineros de Huechuraba y la oficina del exministro del Interior Rodrigo Hinzpeter, en las dependencias de Quiñenco en Las Condes. El primer artefacto estalló y dejó ocho policías heridos, mientras que el segundo logró ser desactivado antes de que Hinzpeter lo abriera.

Y ayer, la agrupación “Ecoterrista” se hizo presente en el sitio web donde reivindican sus atentados. Este fue el grupo que hizo su aparición en enero de 2017 con la bomba que lesionó al entonces presidente de Codelco Óscar Landerretche. Además, aseguraron ser el grupo que a comienzos de año instaló un artefacto explosivo en un paradero de Transantiago en Vicuña Mackenna y, ahora último, el envío de la encomienda-bomba dirigida al presidente del directorio de Metro, Louis de Grange, que logró ser interceptada por Carabineros.

Este nuevo mensaje de los “ecoterroristas”, que también se hacen llamar “Individualistas Tendiendo a lo Salvaje” (ITS), no tuvo relación con la adjudicación de un atentado. Sino que con la publicación de una revista digital en formato PDF llamada Ajajem, que tiene 76 páginas y que entre otros elementos realizaron advertencias sobre eventuales nuevos ataques y en su última página realizaron un diagrama sobre cómo realizar una carta-bomba. Continue reading (Chile) Revista Ajajema en la mira de los pacos

(Sur) Revista Ajejema n° 7

REVISTA AJAJEMA Nº 7

Editorial

Una vez más salimos, una vez más nuestras letras y nuestra propaganda ven la luz. Seguimos inclaudicables en nuestro camino de apología y difusión en nombre de las siglas del caos; ITS.
Desde las sombras, desde el más feroz anonimato continuamos editando nuestras páginas, paginas encaminadas y orientadas a la agudización de la guerra de las tendencias eco-extremistas y misántropas/nihilistas.
A seis meses de nuestro último número, en ese tiempo con el sol quemando fuerte y temperaturas ardientes… Hoy, invierno del 2019 de la era del crucificado y nuestra Revista Ajajema aflora una vez más.
El sur está congelado y su frio hiela los huesos, la lluvia desborda ríos y convierte sus calles en ríos civilizados… nuestra edición responde a esa inclemencia, a ese proceso salvaje, en el nombre del clima volvemos a surgir como propaganda terrorística, apologizadora de atentados y asesinatos. ¡Oh! frio majestuoso, asesino de hombres, en tu nombre escribimos. ¡Oh! lluvia indiscriminada, saboteadora de urbes y enemiga de la humanidad moderna, por ti y por tu furia editamos.
Contemplaos la cordillera más blanca que nunca, las animas de la blanquecina nieve nos habla, está furiosa, nos recuerda nuestro camino y nos susurra al oído; ¡venganza! Los hermanos ya han respondido ese llamado… ¿Tú lo has escuchado? ¿Aquel susurro? Procura que no quede sin respuesta…
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Muchas cosas han pasado desde nuestro último número, atentados, egos, pólvora, sigilos, amuletos… la Mafia ITS. Los individualistas extremistas aún están íntegros y a la espera, pacientes y al acecho siempre, libres y salvajes como el viento que azota las estructuras civilizadas.
Por poco y los hermanos de la HMB junto con los cómplices de SRS no matan al puto de Metro de Santiago, por poco y no lo desfiguran, por poco y no incrustaron un perno en el cuerpo de su esposa o de su hija.
Sabemos que los aparatos de inteligencia chilenos e internacionales están al pendiente de lo que decimos, así que escuchen atentos pedazos de mierda; en el Norte, en el Sur y al otro lado del océano andan los hermanos, piensen que nos hemos ido, que nos hemos apagado o que abandonamos la guerra, pero cuando vean y escuchen el estruendo del bombazo o vean las llamas ardientes del fuego, no se sorprendan… ustedes y todos sus aparatos tecnológicos, sus miles de peritos especialistas en bombas y sus seniles expertos en terrorismo nos tiene sin un puto cuidado.
Porque la Revista Ajajema tiene la bendición de lo antiguo, seguimos las ordenes de lo Desconocido. Ajajema es, y siempre ha sido, Terror incivilizado, Ajajema es letra y es imagen, Ajajema es guerra, Ajajema es… ITS-Sur.
Siempre al acecho, recabando, buscando y analizando, nos hemos ido, aguardamos la orden de lo Oculto, su mandato será obedecido y practicado, esperen, espérennos…
Desde la total impunidad, desde las sombras practicamos el terror, ocultos siempre, ¡bombas y revistas a la civilización!
¡Muerte al progreso de la humanidad!
¡Muerte a su vida civilizada y a sus habitantes apestosos!
¡Viva la guerra de los hermanos de ITS en el norte, en el sur y al otro lado!

Individualistas Tendiendo a lo Salvaje-Chile
-Grupo Ajajema: Letras del Caos

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Contenido:
Editorial
Poemas de Shagnessy
-Arboles
-Canción del mundo
-Sobre la tragedia
-Teología I
-Teología II
Moribundo anarquismo verde
Cuentos Kawesqar
-Cuento del Martín pescador
-Cuento del cisne de cuello negro
-Cuento de los sapos
Artículo Sobre Violencia De-colonizadora y Eco-extremismo Para la Conferencia ASN del 2018
Fiera
Theodore Kaczynski Revolución anti-tecnología: por qué y cómo, Una evaluación crítica
El llamado de las Guerreras
Un demonio entre ustedes
El terrible autoritario y la terrible union de los egoistas
Desvarío antihumano
Apología del Caos
Hijos de Ted
Cronología maldita
(Kawesqar) La jornada de los nómadas acuáticos
El credo satánico
Paroxismo en el delirio nihilista
Los eclipses en karukinka

(Chile) Horda Mística del Bosque: ¡Que se callen los que hablan, que hablen los que hacen!

Texto aparecido en la Revista Ajajema número 6.

Las palabras son del grupo de ITS en Chile, La Horda Mística del Bosque se refiere al reciente atentado que perpetraron en enero del 2019 y de pasada basurea a los insufribles anarco-pedorros del sur.


Una vez más nuestras manos egoístas implantaron el terror en plena civilización, una vez más hicimos sangrar cuerpos humanos con nuestros explosivos. Y es que nos lo debían, la sangre aguardo, y llego terriblemente.

Salimos de nuestros refugios encomendados a las fuerzas de la Tierra, transportamos la carga en medio del gentío repugnante y nos dirigimos a paso firme a nuestro objetivo cuidadosamente estudiado. Nuestros hermanos nos cuidan las espaldas, caminamos y caminamos. Observamos y seguimos el plan, nuestros pasos portan la tragedia, de ellos depende la desgracia. Ya estamos en el lugar, unos imbéciles nos miran, nuestros corazones nos golpean el pecho, aguardamos, pacientes. Es hora, les abandonamos nuestro regalo explosivo en pleno centro de la capital. La huida, adrenalínica, no es más que la repetición de la llegada. Estamos lejos y solo esperamos que la curiosidad mate al gato…

Una vez más nuestras siglas extremistas causaron el impacto buscado y nuestros Egos hirvieron en Caos cuando nos enteramos de la detonación.

Nuestros espíritus extasiados y nuestros cuerpos temblorosos miraron al cielo con los ojos cerrados agradeciendo a lo Desconocido por la explosión y por habernos hecho salir sanos y salvos una vez más. Los espíritus de nuestros ancestros nos bendicen y guían, ellos nos han mantenido ocultos, ellos son los que borran nuestros pasos.

Nuestra explosión abrió el portal hacia el mundo de los muertos, ahora sus espíritus danzan con nosotros al unísono, con ellos compartimos el placer egoísta de nuestros atentados. Golpeamos repentinamente como los terremotos, nos dejamos caer como el zarpazo del puma en contra de su presa. El factor sorpresa es y será nuestra mayor arma. Este es nuestro relato, este es nuestro Ego hirviente hecho letras. Relato que solo unos pocos son capaces de narrar. Ahora más que nunca; ¡que se callen los que hablan, y que hablen los que hacen! Y que así sea.

*

En tiempos en donde la palabrería abunda, en tiempos en donde los que hablan piensan que están haciendo. Hablan y hablan y puro que nunca se han puesto pálidos los bastardos culiaos. Hablamos, hablamos y hablamos y no nos cansamos de hablar, pero porque podemos, porque tenemos el “derecho”. ¡Todos los que hablan por hablar que cierren el puto hocico!

Denle, anden, vallan, vengan, salgan. Traten de cazarnos, traten de encontrarnos (y no nos referimos a la policía) traten que sea de ubicarnos malditos inmundos. Y ahí veremos de qué están hechos…

Nosotros somos los imbéciles pone-bombas, los delirantes extremistas paganos, y a mucha honra. Ustedes son la mierda más asquerosa de todas.

Son tan asquerosos que esperan a que mueran los guerreros para cagarse su honor, son tan asquerosos que les dan asco a sus mismos pares, son tan indignos que salen como enfermos de la cabeza a juzgar los arrojos indomables.

¡Porque los guerreros se recuerdan con guerra, con guerra te recordamos hermano Kevin Garrido, con guerra te recordamos hermano Mark Conditt!

Ya saben, si no hacen, no hablen…

-Horda Mística del Bosque

(es) FRANGERE III-SOBRE EL TERRORISMO INDISCRIMINADO Y EL MISANTROPISMO-ARCA

Texto tomado de la Revista Ajajema numero 6.

” Por favor, sea siempre tranquilo y recto, correcto y coherente, sepa cómo aprovechar el sufrimiento y la desdicha, no crea todo lo que dicen, siempre busque la verdad antes de hablar y recuerde que no basta con tener una prueba para enfrentar un razonamiento. Para estar seguro en un razonamiento se requieren tres pruebas, y corrección y consistencia. Que el Señor te bendiga y te proteja. “
-Bernardo Provenzano

Y mientras el mafioso Bernardo Provenzano, en ese momento Jefe de “Cosa Nostra”, en su infinita sabiduría (antes lo llamaban “el tractor”, porque barría a los enemigos por donde pasaba, participo en la “Matanza de Via Lazio” en Palermo [1 ]) , aconsejaba buscar siempre la verdad con tres pruebas, las sociedades morales dictan el ritmo y la argumentación del valor de las cosas que suceden a lo largo del tiempo, dando un sentido totalizador e inequívoco, yendo hacia una nivelación simplificada, lidiando con el argumento “así entonces …”, solo para escribir algo sin sentido, sin llegar a un punto focal, a algo que podría resultar en profundizar los sentidos para así entrar a las entrañas del conflicto, atacar “verdaderamente” al enemigo demoníaco y amoral.
Naturalmente para las almas puras, profundamente sociales, especíalmente a los pseudo sociólogos, molestará la cita del Jefe de la “Cosa Nostra” porque, como saben, el Mafioso, es seguramente la mano armada del “estado capital”, es un malvado. No se trata de un simple “humano”, sino de una bestia que se excita con la sangre, además un traficante de drogas…
Tomo “inspiración” en las profundidades pantanosas de la sociedad decadente, como fuente para el Debate Amoral, allí donde hay que estar. En un mundo ahora postrado por la decadencia y también por la senilidad de los movimientos como el anarquista moderno, que está acercándose peligrosamente a la izquierda oficial…
Por ejemplo, ¿Por qué las bandas criminales tienen éxito en ciertas cosas -con esto quiero decir que actúan con un modus operandi criminal específico- y algunos anarquistas modernos no? [2]
Estamos en una era en la que investigamos el uso de la frase en latín que dice “Ad Hominem”, lo ocultamos de una oración afirmativa y luego lo negamos hasta el fondo de la conciencia, pero sabemos que estas son palabras y declaraciones que corresponden directamente a la rabia cristiana, sabemos que es la de los esclavos.
Finalmente, recuerdo que este texto está hecho de sangre y carne, experimentación física y mental que trasciende el “pensamiento material” en un Ataque Solipsista y Nihilistico a la sociedad…
Además, este texto que, aunque inicialmente es lanzado en una versión electrónica, es de tendencia clandestina e ilegal. Porque en un escrito como este, está la idea criminal de las palabras expresadas, del ilegalismo difuso y la negación de los códigos penales, nada de esto se reduce a una expresión para-política o reduccionista e idealista.
No solo el Atentado expresa un acto ilegal y criminal (para aquellos que lo consideran así), sino también una palabra, un texto, un blog, la música, un video… Continue reading (es) FRANGERE III-SOBRE EL TERRORISMO INDISCRIMINADO Y EL MISANTROPISMO-ARCA