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(Cielo, Tierra) Caos

En sudamerica:
El día se oscurece por unos instantes, el sol se vuelve negro, la humanidad moderna celebra felizmente la majestuosidad de lo salvaje. Humanos infelices, deben temer a las señales del Caos.

En Italia:
Estalla furiosamente el volcán Stromboli, la columna de humo y ceniza aterra a los residentes cercanos, una persona ha muerto.

En China:
Los poderosos vientos en conjunto con la lluvia demacraron la cuidad, a raíz del tornado 6 personas murieron y casi 200 salieron heridas.

En EUA:
Un terremoto causa el pánico entre la población, destrucción y terror para la civilización. se estima el mayor terremoto en 20 años en la región. No hay muertos.

¡Las anima se han liberado, el mensaje de lo Desconocido del Cielo y de la Tierra ha sido recibido…!
¡Salve Caos primigenio, aterrador y omnipotente, sublime y majestuoso!
¡Muerte a la ciencia y a la razón humana!

(Indonesia) Océanos del Caos

El pasado sábado 22 de diciembre los océanos de las islas de Indonesia gestan la desgracia en la humanidad. La majestuosa autoridad de la Naturaleza Salvaje desata toda su furia en contra de los asentamientos humanos. Gigantes olas salieron del mar para masacrar humanos, en medio de la noche y encontrando por sorpresa a la población.

La cantidad de muertos a la fecha llega casi a las 400 victimas, es de esperara que esta cifra aumenta de manera contundente con el paso de los días y de nueva cuenta seamos testigos de otra masacre ancestral.

Los últimos reportes indican que el derrumbe de una parte del volcán Anak Krakatoa causo las terribles olas. Este volcán ha estado en constante erupción por los últimos días manteniendo en vilo a la localidad.

¡Siempre celebrando la mortandad humana y la violencia ancestral de la Naturaleza Salvaje!

¡Viva el Caos de la Tierra!

(es) Notas sobre materialismo

Traducción de “Notes on materialism”, de Atassa.


Si le creemos a Nietzsche cuando dice que la barriga es la razón por la cual el hombre no sé considera un dios, entonces el materialismo es el esfuerzo del hombre para convertir la barriga en un dios. O sino, el hombre no tiene otro origen más que las necesidades de su barriga. En verdad, cuando el materialista cita la barriga, una metonimia para las necesidades físicas de los humanos es extraída de sus alrededores, estamos hablando en verdad de una Idea de la barriga. Tenemos un pequeño entendimiento sobre como pensaban los cazadores-recolectores acerca de su relación productiva con el mundo, y nuestra realidad contemporánea es tan compleja que el producto más simple tiene muchas relaciones sociales entretejidas en su propio ser y origen. Citar las causas materiales de las cosas ya es de por sí reducirlas al tamaño de un bocadillo que el cerebro puede devorar fácilmente. Estas a menudo no reflejan la realidad completa de la situación.

Esto me lleva a una frase del filósofo católico Etienne Gilson en su libro, Realismo Metódico:

Por lo que si hay un solo error inicial en la raíz de todas las dificultades en las que está involucrada la filosofía, solo puede ser aquél que cometió Descartes cuando decretó, a priori, que el método de una de las ciencias de la realidad era válido para toda la realidad.

A lo que se refiere aquí es a la ambición de Rene Descartes por reducir la filosofía a matemática, o mejor dicho a certeza matemática. Aquellos de una mentalidad supuestamente anti-religiosa, que se mofan de la idea de un cura o un chaman opinando sobre medicina o política, repentinamente se transforman en crédulos fanáticos cuando un científico opina sobre asuntos filosóficos o dilemas morales. O, para ser un poco más vulgar, todos sabemos de los casos de personas brillantes en las ciencias o los negocios cuyas vidas son un desastre, o gente que es bastante agradable y que sufre dificultades económicas o sociales. La excelencia en una parte de la vida no se traduce en excelencia en todos los aspectos de la vida, pericia en un área no equivale a pericia en todas las áreas, sin importar que tán difícil sea el sujeto de estudio. No hay atajos hacia el conocimiento, ni una gran teoría del todo. Debemos lidiar con la realidad un asunto a la vez, creando más y más problemas en el proceso.

Esto se relaciona al asunto del materialismo en el punto de que incluso las actividades importantes no dominan la vida en su totalidad ni tampoco la moldean. El dicho es que para alguien que tiene un martillo, todas las cosas parecen ser clavos. Así que para el ambicioso política o filosóficamente, todo parece un algoritmo a ser dilucidado o un silogismo a ser resuelto. La fría verdad es que la sociedad no tiene un diagrama, no tiene una “solución”. La sociedad no es una tostadora, no puedes “arreglarla”. No puedes lograr una “mejor vida” pensando: no emerge de un realización o epifanía, a no ser por medio del ascetismo o la resignación. Intentar implementar “un plan” para hacer que la vida sea mejor es confundir la sociedad con una tostadora: un método político o filosófico para interpretar una realidad particular por uno que es válido para toda la realidad. Solo porque puedas trazar y realizar un plan para llegar temprano al trabajo mañana o ahorrar lo suficiente para un viaje, no significa que un Plan a Cinco Años para la economía o una visión de revitalizar la sociedad podrían funcionar. Estas lidiando con dos fenómenos completamente diferentes.

Esto se aplica también para esos ciber-eruditos neo-Daoistas baratos que pretenden que la negación filosófica es un solvente universal. Afirmar algo y que sea verdad son dos cosas completamente diferentes. Tu ejercicio filosófico de desgarrar abstracciones no niega el poder que tienen esas abstracciones sobre tu vida. Si algo tenían los Marxistas respecto a los escombros de la filosofía Hegeliana, era saber que uno no hace nada al puramente negar una idea: debe ser negada en la realidad, en su manifestación externa. Como escribió Marx en la Crítica de la Filosofía del Derecho: la teoría se convierte en una fuerza material tan pronto como se aferra a las masas. Objetar algo similar a la formulación de Jean-Paul Sartre de mauvaise foi hace de uno algo poco mejor que un sadhu sin bastón o marcas en la frente.

Por lo demás, desde los Nuevos Ateos neoliberales hasta el más rabioso anarquista anticlerical, debe señalarse que se aferran no necesariamente a una realidad material sino a su Ídolo de una Realidad Material. El conocimiento del pasado, reciente o lejano, no puede señalar el camino hacia adelante para la humanidad. Por otro lado, la innovación tecnológica no viene equipada con una teleología pre-empaquetada. A menudo cito religión y mito debido a que, en mi opinión, el objeto del conocimiento humano cuando se trata de una sociedad de masas más amplia es precisamente el mito o el dogma. Uno no percibe la realidad social de la misma forma en que la percibe una silla o el atardecer: está mediada por capas de contextos, prejuicios, conjeturas y en la mayoría de los casos, montones de pensamientos deseosos. Uno debe hablar inevitablemente de realidad social, pero porfavor nótese que uno lo hace bajo un alto riesgo de engaño. Es casi inevitable que la gente confunda el mapa con el territorio, o incluso peor, que piensen que el mapa crea el territorio ex nihilo como el dios Hebreo en el Libro del Génesis. Saber que la barriga es nuestra debilidad no hace que uno sea un dios, al igual que conocer el problema no significa que sepamos la solución, o que tenga solución alguna.

 

(es) Ideales Vacíos

Traducción de “Empty Ideals”


A menudo he pensado al caminar por el viejo rio

En los antiguos pueblos que alguna vez lo llamaron hogar

Y he admirado sus vidas como una de las mas bellas facetas de la humanidad

Viviendo como lo hicieron con los ritmos de este palpitante corazón del mundo

Antes de que una herida fuese hecha en el alma del hombre

Pero hay un idealismo en el amor por aquella faceta

Quizás un idealismo noble, un amor por las cosas bellas, pero un idealismo de todas formas

¿Acaso no somos diferentes máscaras del mismo actor paradójico?

(es) Auto crítica

Traducción de “Self Criticism”


Recientemente he pasado mucho tiempo intentando de-construir algunas de mis propias posturas con la esperanza de alcanzar conclusiones mas fuertes respecto a temas que me han estado molestando los últimos meses. Algo de esto ha sido público, con mucha relación a mi propia debilidad por las sociedades primitivas, a como comprender el conflicto entre lo moderno y lo pre-moderno, como comprender a la humanidad, etc.

Creo que el mayor punto al que estoy llegando con estas recientes auto-críticas es que tanto las manifestaciones “modernas” y “pre-modernas” del ser humano nos dicen algo respecto a lo que es el ser humano bajo un entendimiento mas completo y comprensivo. Y que ver con romanticismo a cualquiera de ellas es caer en los problemas de una perspectiva unilateral, una que esta destinada a tapar importantes realidades.

Darle romanticismo o idealizar a lo primitivo es caer en una concepción demasiado idílica de la humanidad que amenaza con nublar los elementos mas oscuros y complejos de nosotros mismos y en consecuencia resulta incapaz de lidiar con el lugar en el que estamos (véase los fallos en los esfuerzos primitivistas por lidiar con esto). Y en cambio hacer lo mismo con el modernismo es caer en un humanismo vacío y sus evidentes trampas existenciales, filosóficas y espirituales.

Un entendimiento más amplio del ser humano le permite a uno, según creo, entender mejor tanto la belleza particular del lugar en el que estuvimos y la forma en la que hemos caído en muchos casos en las trampas de nuestro pensamiento abstracto, empeñados en perseguir sueños hasta el punto de dirigirnos hacia nuestro propio pasaje al olvido, y como ambas cosas pueden fluir a partir de un mejor entendimiento de nosotros mismos que evite caer en idealismos/reificaciones que privilegien entendimientos unilaterales.

Pienso que el efecto que esto tiene es doble. Por un lado intenta señalar como es que hemos llegado hasta aquí, y como puede ser de muchas formas una parte de las tendencias naturales de la especie (una suerte de tragedia inherente de la especie), simplemente la forma en la que el ser humano se desenvuelve en el gran drama del cosmos. Alzándose a la cima de grandes olas destinado a ser aplastado bajo el peso de sus propios esfuerzos. Conlleva una concordancia final con los elementos trágicos del mundo a nuestro alrededor, con la certera desesperanza del lugar en el que nos encontramos. Es contemplar lo confuso del mundo que nos rodea no como desviación errática de un ideal falso sino como parte integral del curso natural de las cosas. ¿Y que mas podría ser, dado que estamos aquí?

Pero a su vez, según creo, mediante una articulación mas compleja de lo que somos, deja un lugar a la noción de que tal caída hacia las falsas ilusiones no es una suerte de necesidad ineludible, sino solo un aspecto de lo que somos. Y que es posible para nosotros quitar la vista de los oscuros fantasmas de nuestros propios delirios egocéntricos y enfocarla en la realidad de las cosas, en la gran e inconmensurable gloria de las cosas. No para perdernos en las corrientes del solipsismo moderno y nutrir aquello que ha sido grande y hermoso en nosotros. Para que podamos, como escribe Jeffers en Sign-Post (Letrero) “Voltea hacia afuera, ama las cosas, no al hombre, aléjate de la humanidad, deja morir a aquel muñeco. Considera si quieres como crecen los lirios, recuéstate sobre la roca silenciosa hasta que sientas como su divinidad enfría tu venas; observa las estrellas silenciosas, deja que tus ojos suban por la gran escalera fuera de la fosa de ti mismo y del hombre. Las cosas son tan hermosas, tu amor seguirá tus ojos; Las cosas son el Dios; amarás a Dios, y no será en vano, en cuanto a aquello que amamos, nos ponemos a su altura, compartimos su naturaleza.” Para que podamos cultivar aquellos aspectos de nosotros que en épocas distantes aun no habían perdido esto en su interior.

De seguro que los cambios en nosotros mismos no salvarán al mundo, no alterarán el curso de la historia, etc. Nada salvará al mundo, pero por supuesto, no necesita ser salvado. Seguirá adelante con o sin nosotros, auto-suficiente como siempre lo ha sido. Pero el hecho de que hay una suerte de salvación en ese cambio de perspectivas me resulta innegable. Al final del día supongo que tal postura no es tan distante de aquella que fue mi punto de partida. Pero en todo caso ha sido al menos ahora testeada de forma mas concisa y articulada cuidadosamente como resultado de mis propias críticas. Eso es todo, al menos por ahora.

(es) Sentido de Pertenencia

Traducción de Sense of belongingtomado del difunto blog “Honor The Wild”.


Hace un largo tiempo que hay un profundo sentimiento de asombro y reverencia por el Universo en mi corazón, incluso habiendo crecido en medio del frío y destructivo mundo de la civilización industrial. El mundo y las estrellas siempre parecieron comunicarse conmigo en forma tal que se convirtieron en una parte de mi familia extendida al igual que lo hicieron todas las criaturas salvajes. La naturaleza me hablaba de una forma que no puedo expresar en simples palabras. Cada momento de despertar se volvió un paseo con el Universo, cada paso que daba, cada bocanada de aire era una participación sagrada en el Gran Misterio del Universo Divino y un abrumador sentimiento de conexión con toda vida, viviendo con el pleno conocimiento de que mi vida podía ser terminada por un virus o cáncer, también manifestaciones del Gran Misterio del Universo.

De todas forma siento una gran tristeza cuando visito una ciudad. Son lugares anti-naturales donde la humanidad a construido gigantescos monumentos de sí mismos a expensas de otras criaturas, exceptuando quizás un pequeño parque aquí y allá como un símbolo de lo que fue. Si vivo en ciudades siempre he vivido en las afueras, siempre cerca de algún lugar mas natural, algún lugar no tan perturbado como las ciudades y las personas que viven y se desarrollan en ellas. Encuentro en estos lugares de concentración humana una miseria de espíritu, una tragedia de corazón y una estupidez mórbida que me da un gran sentimiento de pérdida del reconocimiento de su conexión con algo todo abarcador, todo abrazador y un esplendor mas allá de las palabras.

Hay algo que falta en esta historia cultural en la que vivimos, que resulta obvio para mi. Es algo que he sabido por algún tiempo pero se muestra en algunos momentos de forma mas espectacular que en otros.

Escuché a dos hombres cercanos a mi edad hablando sobre la adicción de sus hijos a juegos tecnológicos modernos que son tan reales que uno debe mirar dos veces para saber si las escenas son de hecho reales o virtuales. Si uno fuera a tomarse esto como una simple anécdota la conversación por sí misma pronto se perdería en el tiempo, de todas formas no creo que este sea el caso. La experiencia sobre la cual oí hablar a estos dos hombres esta ahora arraigada en esta cultura en casi todos sus aspectos funcionales de la vida cotidiana. Se ha incrustado en la psique misma de la sociedad industrial.

Nos hemos vuelto extraños de la realidad orgánica de nuestros cuerpos, nos hemos divorciado de la lógica universal y del entendimiento con el que nuestros antepasados vivieron toda su vida. Hemos creado una cultura mediante energía barata en todos los niveles que ha invadido toda área disponible en este planeta y ha llevado a las especies a la extinción. Hemos caminado sobre este planeta como amos absolutos, apenas reconociendo cualquier otra criatura a menos que sirviese a nuestros fines. Hemos intentado pavimentar, cortar y envenenar cada colina, valle, océano, río y llanura y a medida que se acerca en números nuestro final, caminamos ciegos a lo largo de la tierra bebiendo de la fuente de la arrogancia y alardeamos sobre nosotros mismos como una especie de majestuosa gloria suprema de un dios adorado en nuestra propia imagen. Aquellos que ya no siguen una religión han hallado ahora un substituto en el progreso humano. La ingenuidad humana se ha convertido en un dios, un Salvador, la gloria para superar cualquier obstáculo impuesto por la naturaleza. Nos hemos convertido en nuestros propios dioses, nuestra propia referencia de nobleza y nada mas puede existir por fuera de esta errónea fantasía, esta ilusión impuesta psicológicamente que ha tardado miles de años en realizarse.

La cultura industrial no es mas que una continuación de las sociedades desconectadas de la naturaleza que la precedieron. Surgió de una ya alienada historia cultural de progreso humano, superioridad y narcisismo suicida. Ha alimentado, de todas formas, la conquista de culturas que vivieron en armonía con la tierra, aquellas sociedades que vivieron como parte de un eco-sistema en lugar de estar separadas de este.

Aquellas que tenían sentido de pertenencia.

(es) La autoridad de la sangre

Traducción de “The authority of blood”.

Desde ME nunca dejamos de recalcar nuestro apoyo a los teóricos que aportan y han aportado a la tendencia eco-extremista con sus reflexiones. El impulso que le han dado a esta tendencia ya es vital, cada uno en sus propios términos y de acuerdo a sus condiciones particulares.


Antes de embarcarme en este proyecto, no había tomando en consideración lo delicada que es la gente realmente cuando se trata de la violencia. Por un lado, los anti-autoritarios parecen eyacular con la idea de carne de policía lacerada e incendiar edificios que no les gustan. Parecen fantasear acerca del combate callejero o sobre cuanta violencia infligirán en la Revolución, o la Insurrección o el Colapso o cualquier otro referente escatológico pseudo-Cristiano que hayan concebido. Pero cuando emerge un grupo real que está (supuestamente) asesinado personas reales, que está derramando sangre y mutilando, estas personas vuelven a encontrar su moral repentinamente. La fantasía fue demasiado lejos. Tu dices todas esas cosas sobre herir y asesinar ¿Y alguien se lo tomó enserio?

La moneda de la moralidad es la sangre al fin y al cabo. Si no haces algo, o si haces algo prohibido, debe de haber alguien por detrás del acto que puede herirte. Si fueses impasible de alguna forma, ninguna persuasión moral sería posible. Los Dioses no tienen moralidad porque no hay consecuencias para sus acciones. ¿Es posible que a la gente no le guste lo que ITS y los grupos similares están haciendo precisamente porque le están recordando a cierto sector de la sociedad que todas las aspiraciones, todas las ideas, toda la unicidad y toda la moralidad puede extinguirse con el derramamiento de sangre? ¿Que con todas nuestras nobles ideas acerca de nosotros mismos y la trascendencia de lo Humano, somos animales que pueden desangrarse con la adecuada cantidad de aplicación de fuerza? Esto es tanto la ley de hierro de la vida humana, y su límite absoluto. Quizás eso es demasiado vergonzoso para que el optimista idealista lo admita.

Vivimos en una sociedad alérgica a la sangre. Hasta nuestra carne apenas contiene algo de sangre en ella. En los Estados Unidos la forma más popular para la carne es aquella que esconde el hecho de que la gente esta comiéndose otro animal. La imagen de la sangre es poco atractiva para la gente. Incluso en las iglesias, los sangrientos crucifijos de Jesús colgando en la cruz ya no son la norma. Michel Foucault abre su libro, Les Mots et les choses, con la descripción de un regicida siendo descuartizado miembro por miembro. Luego procede a describir la forma más “humana” del castigo moderno, culminando en el panóptico social en el que vivimos. Aun así, los pocos regímenes que aun tienen castigos corporales o ejecuciones brutales son execrados en la opinión pública Occidental humanista. Uno de los viles crímenes del Estado Islámico, por ejemplo, fue revivir las ejecuciones mediante crucifixión, arrojar a la gente de edificios y realizar los sangrientos castigos precisados por la ley Islámica (aunque Arabia Saudita también continúa precisando aquellos castigos con nada más que quejas resignadas por parte de Occidente.)

Entonces no es sorpresa alguna si tal aversión a la sangre también aflige a las ideologías contemporáneas más radicales o incluso nihilistas. A pesar de sus impotentes condenas a los malhechores de la sociedad (mayormente los ricos y poderosos), su verdadera determinación para infringir daño sobre cualquiera de ellos parece algo mínima en la mayoría de los casos. Solo puedo especular que creen que se volverán apropiadamente crueles y sanguinarios (hacia la gente correcta, por supuesto) una vez se presente la ocasión adecuada. La teoría descenderá mágicamente como un deus ex machina vengativo y les permitirá hacer lo que debe hacerse contra los policías, los reaccionarios, los burgueses, etc. Y luego el espíritu vengativo se retirará nuevamente dejando una sociedad de Paz y Civilidad. Es como la crueldad mesurada y de celofán que conlleva comprar pechugas de pollo envueltas en plástico en la tienda: un poco de sangre, pero mayormente carne blanca y rojiza que apenas revela que aquello alguna vez fue un animal que comía, cagaba y follaba. Uno al que le extrajeron su fuerza-vital de una forma limpia y metódica, sin que llegue mal alguno al consumidor de ninguna forma.

Por supuesto eso nunca sucede en la realidad. Tan frías y poco sanguinarias como aspiran a ser las teorías utópicas de una nueva sociedad, siempre llegan al mundo empapadas de sangre de los pies a la cabeza, y se puede cuestionar si de hecho pierden algo de aquella sangre. Como mucho, se desangran lo suficiente como para que el Estado se restablezca, para que el comercio vuelva a comenzar y para que los negocios de siempre vuelvan a tomar lugar. Pero la sombra del arma y la espada nunca se van para siempre. ¿Cómo un animal que sangra podría concebir una ideología que no lo hace?

He estado fascinado por algún tiempo con las ideas del anarco-primitivista Kevin Tucker sobre como los cazadores-recolectores evitaban el conflicto en sus sociedades nómadas. De acuerdo a Tucker, el principal método para evitar el conflicto era huir y dejarle espacio al otro. No me cabe duda de que en una sociedad nómada, quizás fuera más fácil para la gente alejarse de aquellos que no les gustaban o con los que no estaban de acuerdo. La pregunta que permanece en mi mente es, ¿por qué la violencia es el “último recurso” en la mente de Tucker? Hay mucha evidencia (he citado alguna hace unos pocos posts) que en muchas sociedades cazadoras-recolectoras, había un alto nivel de violencia interpersonal, al punto de matar gente por ofensas menores. Recuerdo leer una anécdota de los Yagánes en Tierra del Fuego en la que un hombre asesinaba a su propio hijo de dos años en su canoa sin razón aparente además del hecho de que lo estaba fastidiando. No pareció que el hombre vaya a ser castigado o relegado por esto.

Daré la advertencia de que no tenemos idea alguna de como las sociedades previas lidiaban con estos problemas más allá de lo anecdótico. Por cada anarco-primitivista narrando lo relativamente inofensivos que eran los cazadores-recolectores nómadas, hay al menos una anécdota aparejada sobre violencia interpersonal, sin mencionar la guerra a pequeña escala. (Los Seris del estado Mexicano se me vienen a la mente). También, uno luego puede exagerar el alcance de la guerra en las pequeñas sociedades agrarias. Por ejemplo, la mayor parte de la guerra en el Sudeste Estadounidense al momento del contacto Europeo fue un ojo-por-ojo asesinando a gente selectivamente por parte de pequeños grupos de guerreros. Incluso el juego con balón que jugaban allí (el “hermano menor” de la guerra) podía ser algo violento: podía seguir por días (eso creo) y la gente a menudo salía seriamente herida e incluso asesinada.

Todo esto para decir que esta gente no era para nada delicada cuando se trataba de la muerte o de derramar sangre. Simplemente no les sorprendía. En un tiempo en el cual la mortalidad infantil era aún relativamente alta, donde las bestias capaces de matar gente aún eran parte de su cosmos, que alguien muriera o fuese asesinado no ameritaba el shock que el supuesto revolucionario o insurreccionalista moderno tiene cuando alguna vida es arrebatada. Esto es por que ellos sabían que la vida era frágil, o sino, que la vida de cualquier ser viviente era algo pasajero, pero la vida en sí perduraba. La autoridad de la sangre se alzaba pero su alcance era aceptado como un hecho y la vida seguía su curso.

Obviamente, no estoy allá afuera asesinado o mutilando gente. Atassa es en un sentido un “ejercicio espiritual” para mí y para algunas de las personas que participan. Si no cometemos o necesariamente justificamos actos de violencia, nos estamos entrenando para ser indiferentes a ellos. Para mirar a la muerte del humano, o incluso de los humanos como un todo, como algo que no es diferente de un desprendimiento de rocas o de una serpiente siendo arrancada de su zanja por una garceta blanca como la nieve en una húmeda mañana. Esto que tenemos, esta conciencia, esta Idea Trascendental que se forma en palabras y se pixela en una pantalla, no es más que algo pasajero, un resultado del flujo de la sangre, sangre que un día fluirá fuera de nosotros. ¿Por qué no podemos soportar el contemplar lo inevitable? ¿Por qué nuestra naturaleza nos repugna? ¿Por qué aspiramos a refugiarnos en algún orden fantasmal de nuestra propia creación, pretendiendo que este no sangra, se deteriora y desaparece?

No espero que la gente apruebe Atassa. Lo máximo que puedo esperar es que la gente lo acepte, que reconozcan que sus ilusiones sobre la sociedad, sobre ellos mismos y sobre el orden moral son tontas, y quizás deberían buscar refugio en otra cosa: en lo Inhumano, lo Desconocido, la Manifestación de la Oscuridad, sin importar cuan perturbador sea para nuestro condicionamiento. Y dentro de aquello, hacer lo que uno deseé.

(Indonesia) Masacre Ancestral, 1407 muertos

Lo habíamos informado días antes en ME, el terremoto y posterior tsunami que afecto a una de las islas de Indonesia. Hemos sido testigos de la completa superioridad de la tierra por sobre la civilización, de como la Naturaleza Salvaje ha desatado toda su venganza contra los asentamientos de la humanidad. Lo habíamos informado y lo hacemos de nuevo para regocijarnos con la desgracia humana, para regocijarnos con el Caos único de la tierra.

En su momento se hablo de 500 muertos y la cifra hoy día pasa las 1400 victimas humanas fatales. Recordando que ademas hace poco acaba de hacer erupción un volcán, haciendo mas magistral el mensaje de desolación e impotencia de la humanidad ante la fuerza arrolladora de la tierra.

¡Salve Caótica Naturaleza Salvaje!

¡Por la furia de las erupciones, de los terremotos y olas gigantes!

Transcribimos parte de una nota de la prensa, como registro del Caos:

“Por eso huyeron a la carrera hacia las colinas cercanas. Eso fue lo que hizo Melsi Pangalo. La joven lleva cinco días instalada a la sombra de un árbol junto a la extensión de montículos de escombros, maderos y muebles que antes era su aldea: Loli Saluran. Sobre su pierna dormita su hijo de dos años.

“Todos salimos corriendo hacia los montes. Pasamos allí seis horas y después bajamos. Entonces descubrimos que cuatro personas no habían huido y murieron. Una era mi abuela. Tenía 60 años y no podía correr”, relata.

Los manglares se han quedado secos y la costa -antaño propicia para el baño- repleta de árboles arrancados de cuajo, postes de la electricidad y despojos de todo tipo.

En el puerto uno se puede encontrar con media docena de barcos varados o hundidos, y uno -el de Haji Anti Ismael- empotrado en mitad de las calles. “Estábamos fondeados a varios metros de la costa y cuando llegó el tsunami nos empujó contra la ciudad”, refiere gritando desde la embarcación, que sigue usando como su residencia provisional.

Recuerda que las olas empezaron a balancear el navío de pesca de forma violenta. Él y los otros cuatro miembros de la tripulación se agarraron al mástil y comenzaron a gritar “¡Ala Uakbar! ¡Ala Uakbar!” (“Dios es grande”) “Pensaba que íbamos a morir todos”, añade.

En el barrio de Tanjun Gato, pegado al mar, murieron cerca de 40 personas. Una decena de ellas, niños que se encontraban en un colegio que terminó engullido por el mar.

La zona es una sucesión de habitáculos semi hundidos en el océano. Un edificio de cuatro plantas se encuentra escorado ampliamente hacia la superficie líquida, a la espera de que otra réplica acabe con lo que empezó el movimiento sísmico.

“Unos 20 ó 30 metros de costa se hundieron con el terremoto. Un almacén, una carretera.. Desaparecieron en el agua. Antes en la playa el agua te llegaba a la rodilla. Ahora no hay playa sino un desnivel de 30 metros”, aduce Wawan Tuliabo, de 26 años.

El chaval describe un área en la que las nuevas viviendas se edificaron ganando espacio al mar. Fue el mismo terreno que volvió a recuperar el día 28.”

(es) Impulso de Muerte

Traducción de “Death Drive”


El resplandeciente sol bailando sobre un río de suaves movimientos de metal agitado

Miles incontables de máquinas aceleradas piloteadas por sueños frenéticos

Sueños, la magia que mueve a las escurridizas masas hacia el olvido

Las fantasmales manos que guían la marcha hacia la muerte de la especie

A la distancia las azuladas colinas dan lugar a los ancestrales picos cubiertos de nieve

Que observan con el sobrio realismo de la piedra, la pequeña supernova en el valle de abajo